Los monos huérfanos y el instinto maternal

Marlene Zuk se ha especializado en el estudio del comportamiento animal, por lo que podría ser considerada una etóloga. Es profesora de Biología y la mayor parte de su trabajo lo ha realizado con insectos. Además, dice de sí misma que trabaja en el campo de la sociobiología. La sociobiología es la disciplina científica que fundó mi admirado Edward O. Wilson, disciplina que ha sido descalificada con saña por parte de la izquierda académica norteamericana. Si tenemos esto en cuenta, resulta cuando menos sorprendente encontrarnos con una bióloga que no sólo afirma trabajar en ese campo, sino que además se proclama feminista. Debo aclarar que la razón por la que la izquierda académica descalifica la sociobiología es porque atribuye intenciones aviesas al propósito de explicar los rasgos más característicos de la naturaleza humana sobre bases biológicas.

A mí me gusta Marlene Zuk; sostiene que la ciencia no debe ser utilizada como arma en el debate ideológico y que debemos huir de la tentación de recurrir a modelos animales para tratar de justificar nuestra ideología. Todo esto lo cuenta y lo desarrolla en un libro al que supongo que haré mención en más de una ocasión, pues está bien nutrido de pasajes muy instructivos. El libro lleva por título “Sexual selections-What we can and can’t learn about sex from animals” y fue publicado por University of California Press en 2002.

Marlene Zuk no está muy convencida de que exista esa cosa que llamamos “instinto maternal”, entendiendo por comportamiento instintivo aquél que se desarrolla espontáneamente sin necesidad de ser aprendido. Y nos cuenta unos experimentos realizados en las décadas de los 50 y los 60 por Harry y Margaret Harlow con Macacus rhesus, el mono que dio nombre al factor Rh de la sangre y con el que se han hecho tantas investigaciones.

El experimento en cuestión consistió en separar a monos de sus progenitores al nacer y someterlos a condiciones diferentes, ya fuese privándoles de todo contacto con otros monos y también con personas, ya dejándoles relacionarse con otros monos en similares condiciones; en algunos de los grupos la madre era sustituida por una estructura de alambre o por un muñeco que imitaba una mona, dotándo a la estructura y al muñeco de un dispositivo para dar de mamar al macaco infantil. A lo largo de su desarrollo se realizaron a los monos diferentes pruebas al objeto de someter a contraste diferentes hipótesis relativas a su desarrollo cognitivo y social.

Los monos privados de vida social mostraron, de forma poco sorprendente, un comportamiento anormal. Pero uno de los resultados más reseñables fue que las hembras tuvieron serias dificultades para emparejarse con monos machos. Para empezar, no sabían como tener sexo: desconocían las señales, las posturas y las respuestas. Es más, las que dieron a luz al haber sido embarazadas por inseminación, fueron incapaces de cuidar a sus bebés, que hubieron de ser separados de sus madres para que no resultasen gravemente dañados (heridos) por ellas. ¡Algo tan sacrosanto como el amor de una madre por su cría depende del ambiente!

Según Marlene Zuk, esos resultados ponen en cuetión la existencia del instinto maternal. Según ella, si las monas, que actúan en gran medida por instinto, son incapaces de comportarse como madres, entonces hay razones para pensar que es dudosa su misma existencia.

2 pensamientos sobre “Los monos huérfanos y el instinto maternal

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  2. Lilypad

    Completamente de acuerdo con la entrada, puede que el instinto maternal no sea tan “instinto” como habíamos pensado.

    La ausencia de este instinto maternal también está documentada en humanos. Me viene a la memoria “Muerte, sexo y fecundidad: la regulación demográfica en la sociedad preindustrial y en desarrollo” de Marvin Harris. En uno de los primeros capítulos, Harris enumera una infinidad de métodos que utilizaban las madres de la época victoriana para provocarse abortos y deshacerse de bebés ya nacidos. Uno de ellos, por ejemplo, era envolver al bebé en trapos infectados de viruela.

    Saludos

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