Fantasmas

¿Qué es un fantasma?, preguntó Stephen. Un hombre que se ha desvanecido hasta ser impalpable, por muerte, por ausencia, por cambio de costumbres.Joyce, James: Ulises

 

Los cuentos de fantasmas tienen una larga tradición en la literatura europea, especialmente en la anglosajona.

Catálogo de fantasmas*

Fantasmas de sábana, los clásicos, con cadenas arrastrando (o si van desnudos, con el esqueleto únicamente), solitarios, atormentados. Suelen habitar es casas antiguas y suelen asustar a la protagonista.

Ángeles/Hadas: descienden del cielo o de un mundo mejor, tienen forma humana e incluso pueden tener alas. Tienen una misión que cumplir: generalmente se trata de ayudar al protagonista.

Invisibles: sólo se perciben, tal vez por el aliento, por un susurro. Tienden a ser malignos y actualmente van muy unidos a las nuevas tecnologías (teléfonos, Internet…)

Semitransparentes: muestran una parte de su cuerpo, podemos los podemos atravesar o nos atraviesan. Tienden a ser algo burlones, pero se puede pactar con ellos.

“No humanos”: gnomos, bichos de apariencia repugnante, seres que sufren metamorfosis. A menudo van en grupos, dispuestos a hacer gamberradas a los protagonistas. .

Sombras: se presienten y suelen ser los perros o gatos los que los “ven”. Son los más terroríficos y suelen aparecer con la muerte de un personaje para llevarse su alma.

– El espacio animado: un bosque, un cementerio, una casa o una habitación que cobra vida para atrapar a alguien.

– El conocido: un familiar que desea protegerte, un amigo que regresa para dejarte un mensaje. Pueden ser ángeles o sombras; de sábana que no encuentran la paz eterna ni el camino; invisibles o sombras…

* Lista elaborada a partir de Escribir. Manual de técnicas narrativas de Enrique Páez.

CONSIGNA del GATO que susurra:
Imagina y narra un encuentro con un fantasma que te da un mensaje importante, un mensaje de futuro, para ti o para un colectivo, o para la Humanidad. Imagina cómo es, cómo se mueve, cómo contacta contigo o con otro ser humano.

6 pensamientos sobre “Fantasmas

  1. Txemi Sánchez

    Tengo fantasmas en la familia. Antaño me asustaban, ahora, como es lógico, me resultan familiares.
    Mi padre era mi padre durante e día, pero algunas noches quedaba atrapado en una librería, al fondo del pasillo. Respiraba con un silbido enfermizo y me despertaba. Yo me asomaba muy despacio por la puerta de mi cuarto. Su cabeza parecía putrefacta y dolorida, con los gestos forzados por un insoportable sufrimiento. Sus ojos no cambiaban, me estaba vigilando. A gatas volvía a mi cama hasta descongelar el sudor frío que me hacía temblar.
    Años más tarde descubrí al fantasma de mi tío Arturo a los pies de mi cama. Acababa de morir. Era una persona querida. Nos vimos varias noches hasta tomar confianza en su nuevo estado.
    Un día dejé todos mis trabajos y me propuse pintar su retrato. Le dí muchas vueltas, utilicé extrañas técnicas. pero fracasé. Puse el lienzo mirando a la pared a la espera de una inspiración más certera.
    Al cabo del tiempo comprobé que su fantasma había desaparecido. Ni convocándolo acudía a mi. Caí en la cuenta entonces. En mis maniobras pictóricas lo había atrapado en aquel lienzo. Pasaron los meses y los años. El lienzo sigue en su sitio. Si teneis necesidad de un fantasma cariñoso podemos liberarlo, pero habrá que retirar otros muchos cuadros acumulados delante.

    Txemi Sánchez

  2. ex y liado

    EL FANTASMA DE LA ZARZUELA
    No hay fútbol. Es la primera vez en toda la semana que en la pantalla del café la zarzuela no hay hombres corriendo desbocados hacia el éxito. Lo sustituye una peli de miedo que nadie mira. A mí no me gusta, es una de ésas de escenario sórdido lleno de sangre y eviscerados zombies. A mí me gustan las que te hacen estar todo el rato en tensión salpicada de sustos. Esta es pura exhibición de casquería. Levanto la cabeza y el panorama no cambia mucho, el bar es tan cutre como los de la peli y los aletargados parroquianos no se diferencian demasiado de los zombies. El susto me lo da la estruendosa irrupción en el local de Blas Infante.
    -¡Que pasa niña¡ Acabo de llegar de Madrid , de Madrid a Bilbao en una hora y tres cuartos y porque me he encontrado un montón de chafahuevos en la carretera que si no… ¡Venga ese coñac doble niña!¡Vaya pecado ese culito que tienes y lo poco que lo mueves!¡Vamos hombre, que he visto más movimiento en los cuadros del prado!Eso sí, ese culito que no me pase hambre ,que en este país de nenazas y muerdealmohadas ya no quedan hombres ,machos españoles quedamos muy poquitos
    Por primera vez en mi vida me alegro de la extinción de una especie .Mientras me alejo para servirle ,él sigue su monólogo cuartelero ,esta vez dirigido a su vecino de barra
    -Te lo digo yo Rafaelito antes de que acabe la semana lapongo a cuatro patas…
    Vuelvo a la soledad de mis pensamientos ,que con mucha diferencia, son la mejor compañía en este bar.
    Me sonrío descubriendo que, a nuestra peli ,ya no le falta ni el fantasma. Definitivamente esta peli no es de las que da miedo, es de las que da asco.

  3. Llum Saumell

    @Txemi Sánchez
    Tierno relato. Casi dan ganas de “obtener” un fantasma Txemy. Bien escrito y descrito, propones una técnica para “atrapar” fantasmas muy literaria, muy visual además. Dejas la “puerta abierta” al lector para imaginar otros fantasmas dentro de otros cuadros; es decir, que sugieres que tienes otras muchas historias y cuentos de fantasmas que podrías narrar.
    Otras consideraciones te las comentaré “en vivo”. 🙂

  4. Llum Saumell

    @ex y liado
    Gracias Ex y liado por ofrecernos otro de tus breves relatos, llenos de humor y que ofrecen varias lecturas. Has usado otra definición de “fantasma”, más actual, sinónimo de fanfarrón. Nos sitúas en un lugar muy común, un bar, en una situación que todos reconocemos (viendo una soporífera película de zombies), lo que te ofrece la oportunidad de dar tu opinión sobre lo que realmente da miedo (la tensión, el suspense…) frente a lo que puede suponer dar “asco y susto”. Buen ejmplo.

    El nombre de este personaje, Blas Infante, me hace dudar un poco: ¿es el fantasma de Blas Infante o es un “fantasma” llamado Blas Infante?

  5. Fan ta Asma

    Mis fantasmas me visitan a menudo.
    Con el tiempo he aprendido a darles de comer y sacarlos a pasear.
    Es una técnica tan exitosa que uno a uno van desapareciendo
    dejándome sola y con nadie con quien celebrar esta vida que ellos tan bien conocían…

  6. Llum Saumell

    @Fan ta Asma
    Sugerente tu micro micro relato. Tanto que el lector creo que se queda con más ganas de saber más de esa relación tuya, tan peculiar, con tus fantasmas.

    Tiene un cierto tono triste, tal vez por las pérdidas de “alguienes” queridos; ausencias que a veces no son en absoluto silenciosas ni invisibles. En pocas líneas transmites mucho.

    Gracias.

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