Ay, la luna

La luna en tus manos

 LUNA proviene del latín lucina del verbo luceo, lucere que como ya habrás deducido significa “brillar, iluminar“. Luceo tiene su origen en la raíz indoeuropea leuk (de donde proviene también leucocito). Cuando nos referimos al satélite, el único natural de la tierra, la normativa indica que se escriba con mayúscula: Luna.
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El lunes tomó su nombre del latín dies lunae, “día consagrado a la Luna”.

Luna o cuarto creciente es cuando vemos la luna con los cuernos hacia la izquierda en el hemisferio norte (y hacia la derecha en el sur) hasta que llega a Luna llena o plenilunio y es menguante desde el plenilunio hasta Luna nueva, cuando no es visible desde la Tierra por su conjunción con el Sol.

Los griegos la llamaban Selene y con este nombre también nos referimos al satélite.
Somos muy lunáticos: muchas palabras derivan del nombre latino de este astro

– LUNAR es el nombre de una mancha oscura en la piel y no se sabe con certeza porqué se llamó así, aunque hay una hipótesis que se sustenta por un pasaje del cronista romano Suetonio en el que se dice que el emperador Augusto nació con varias manchas sobre el cuerpo que correspondían en su forma, orden y número a la constelación de la Osa Mayor.

– El lunarejo es un animal llamado así porque tiene en su pelaje manchas que recuerdan lunares y existe un pez luna que suele vivir en el Mediterráneo.

– En la habitación podemos tener una luna: es un espejo grande, del tamaño de nuestro cuerpo.

– La luneta es el pequeño cristal redondo que es la parte principal de los anteojos. La platea del teatro también se llama luneta (algunas obras es como estar en la luna) porque tiene forma de media luna y la primera teja junto al alero también se llama así.

– Lunático es el que padece locura por intervalos, como las fases de la Luna. En algunos lugares se les llama “hombre o mujer de Lunas”

La luna puede ser también un “estado mental” porque podemos estar en la Luna (sea de Valencia o no) o de mala luna o en de luna de miel o, siendo realistas, pedir la Luna. Ladrar a la Luna es perder el tiempo al manifestar ira o enojo contra una persona (o situación) que no se puede ofender ni causar daño alguno.

fadb458da7cec8a441e5b8447762404aLunera aunque nos gusta y por mucho que se empeñe la canción (la de “luna lunera cascabelera, debajo de la cama tienes la cena”) no aparece en el Diccionario de la RAE, que sin embargo admite lúnula que es, entre otras cosas, el espacio blanquecino de forma semilunar de la raíz de las uñas.
¿Lo ves? ¡Tienes la Luna en tus manos!

3 pensamientos sobre “Ay, la luna

  1. daniela

    NOCHE DE LAS LÁGRIMAS DE SAN LORENZO

    Luna llena una
    Llena una Luna
    Una Luna llena

    daniela

    Este mini poema es como una tabla matricial. En horizontal, vertical y diagonalmente puedes hacer todas la combinaciones posibles con las tres palabras.

  2. Llum

    Más greguerías de luna de Gómez de la Serna:

    “El poeta se alimenta con galletas de Luna” (como Daniela: yo la he visto comer trocitos de luna)

    “La Luna es un banco de metáforas arruinado”

    “La luna y la arena se aman con frenesí”

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