De gatos y ratas

Gatohistorias

Leído en Los hijos de los días de Eduardo Galeano


Receta para difundir la peste

En el siglo XIV  los fanáticos custodios de la fe católica declararon la guerra contra los gatos en las ciudades europeas. Consideraban que los gatos eran animales diabólicos, instrumentos de Satán, compañeros de brujas, cómplices de herejes…, y fueron crucificados, empalados, desollados vivos o arrojados a las llamas.

Entonces las ratas liberadas de sus peores enemigos se hicieron dueños de las ciudades. Y la peste negra, transmitida por los roedores, mató a treinta millones de europeos.


gatonegro

gatosvolando

Otra historia parecida, pero en BORNEO

En la gran isla de Borneo, los gatos comían a las lagartijas, que comían a las cucarachas, y las cucarachas comían a las avispas, que comían los mosquitos.

El DDT no figuraba en el menú.


A mediados del siglo veinte, la Organización Mundial de la Salud bombardeó la isla con descargas masivas de DDT, para combatir la malaria, y aniquiló los mosquitos y todo lo demás.


En estos días de 1960, decenas de felinos atravesaron el cielo de Borneo. Los gatos aterrizaron  suavemente, ovacionados por los humanos que habían sobrevivido a la ayuda internacional.

paracaidasgatos

Cuando las ratas se enteraron de que también los gatos habían muerto envenenados, invadieron la isla, devoraron los frutos de los campos y propagaron el tifus y otras calamidades.


Ante el imprevisto ataque de las ratas, los expertos de la Organización Mundial de la Salud reunieron su comité de crisis y resolvieron enviar gatos en paracaídas.

5 pensamientos sobre “De gatos y ratas

  1. Mafalda

    A mi no me gustan los gatos, no les haria daño pero tampoco los tendria en casa, ni en el jardin, aunque creo que hacen una labor social muy buena: exterminio de ratas, compañia a las personas que los aprecian…. pero no les veo ninguna otra gracia.
    Un saludo para todos los amigos del susurro.

  2. Llum&Llamp

    @Mafalda
    En cambio Llamp asegura que él a ti sí te encuentra graciosa y le gustas. 🙂
    Llamp es un gato muy peculiar: además de susurrar historias, meterse en sueños, leer y escribir, es un gato acogedor, con gran sentido del humor, muy limpio y que da muy poco trabajo…

  3. Txemi Sánchez

    He tenido cinco gatos. Siempre los preferí a los perros. Ahora tengo perro en casa, no por mi gusto. He bajado al escalafón inferior en mi familia, siempre le hacen carantoñas mientras yo soy invisible. Como soy un poco gato no me importa, pero , precisamente por esa genética felina que me invade, le tengo un odio atávico escondido en lo más profundo de mi.
    Me gustan los gatos, pero son muy peligrosos para los pájaros. Son sus principales depredadores en los pueblos. He visto a mi gato con un vencejo en la boca. Se lo he pedido, me lo ha dado y lo he lanzado a volar al viento como si nada. No parecía herido. Les gusta jugar.
    Los gatos hacen falta, como todo. Todo hace falta, casi nada sobra. Unos muy avispados ganaderos llevaron vacas a una isla remota llena de prometedores pastos. Higienizaron todo, todo. Tanto, que las desinfectadas vacas fueron libres de cualquier insecto, ni una larva de mosca quedó pegada a sus pelos. Pastaron bien durante un tiempo, con golosura aquella hierba limpia y fresca. Igual que comieron cagaron sobre la hierba, ya menos limpia. Al final taparon toda la hierba con sus plastas y se quedaron sin hierba. ¿Por qué? La mierda no desaparecía. No desaparecia porque no había moscas que la procesaran y la convirtieran en tierra. Entonces tuvieron que llevar a las moscas que habían despreciado.
    Todo hace falta, hasta las plagas. Siempre que esté listo el amigo que las controle en un bien equilibrado ecosistema.
    TX

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *