Consejos vendo, que para mi no tengo (2)

Ernest Hemingway dice: “por si sirve de algo, yo siempre intento escribir según el principio del iceberg. Hay siete octavos de iceberg bajo el agua por cada parte que se muestra en la superficie. Puedes eliminar cualquier cosa que conozcas y sólo fortalecerás tu iceberg. Es la parte que no se muestra. Si un escritor omite algo porque no lo conoce, hay un agujero en la historia (…) El viejo y el mar podría haber tenido miles de paginas y hablar de todos los personajes de la aldea y todos los procesos de cómo era su día a día, donde nacieron, crecieron y cómo vivieron. Así lo han hecho otros escritores de manera excelente. En la escritura, estás limitado por lo que ya se ha hecho satisfactoriamente.

Hemingway con su gato

Hemingway con su gato

Siete consejos de Hemingway:

1.- Cuando un escritor escribe una novela, debería crear a gente viva; personas, no personajes.

2.- Para empezar, escribe una oración verdadera, un enunciado que sea “potente”. 

3.- Siempre termina de escribir cuando aún sabes lo que sigue después.

Detener la escritura antes de vaciarse, cuando todavía se pueden conectar las hebras. Algo similar a dejar lamesa de blackjack cuando estás arriba.

4.- Nunca pienses en tu texto cuando no estés trabajando 

5. Cuando reanudes la escritura, primero lee lo que ya has escrito. 

6.- No describas una emoción, muéstrala. Hazla.

7.-Sé breve. Usa frases cortas y evita adjetivos ampulosos o innecesarios.

Hemingway es el escritor que más se asocia con la concisión.

8.- “Por el amor de cristo, escribe y no te preocupes por lo que los muchachos dirán, ni de si será una pieza magistral o qué.”

9.- Evita lo monumental. Rehuye lo épico. El individuo que puede pintar cuadros enormes muy buenos, puede pintar cuadros pequeños muy buenos.

10.- Usar un lápiz.

Para escribir una carta o un artículo de revista, Hemingway usaba una máquina de escribir. Pero para su trabajo más creativo utilizaba un lápiz. Escribir a mano tiene algo de ritual, de acercarse más al trabajo físico. En la época de Hemingway, además, el lápiz permite la corrección inmediata, antes de pasar a limpio a máquina.

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2 pensamientos sobre “Consejos vendo, que para mi no tengo (2)

  1. Txemi Sánchez

    Me surgen dos comentarios.
    UNO. Aplicar esta táctica es aplicar el cinismo. Cuando conoces el truco puedes hacer como en la vida, decir algo, no todo, según convenga. Mantienes tu privilegio o cultivas los sucesos a tu antojo. Te implicas lo justo, casi en horario de oficina, pero te implicas.

    DOS. En la relidad es frecuente, lo sé de hacer reportajes, que lo que crees conocer es tan ínfimo que tu propio desconocimiento cretino te convierte en parte del reportaje, ya que lo narra tu propio desconocimiento. Y eso es auténtico.
    También el horario y las limitaciones profesionales te impiden redondear, cosa tan beneficiosa a veces. Por eso hay muchas películas de grandes, grandísimos directores, que han pasado por las manos de sus desaprensivos productores para dejarlas en algo escueto y semidesnudo, justo lo que les ha dado caracter, porque cuando, años después se ha editado ” la versión del director” suele estar sobresdornada y un poco sobadita.

    1. Llum Saumell Autor

      No sé muy bien a qué te refieres Txemi, no sé a que “truco”…

      Si es refieres a la teoría del iceberg, aquí no del todo explicada y bastante compleja como para tratarla ampliamente, no creo que sea un truco. Es una técnica y un estilo. Hay quien explica mucho y lo hace muy bien: también lo admite Hemingway. El escritor no es un experto, la ficción no es un reportaje donde se prima la veracidad y el contexto.

      De todos modos, en el primer decálogo de consejos de esta serie, comenté que no hay recetas y que lo que a una persona le es útil, a otra no, porque se trata de una cuestión de estilo, de gusto, de dominio de la técnica.

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