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Facebook y sus cambios de privacidad

facebook¿Os habéis dado cuenta del cambio que ha hecho Facebook en su política de privacidad?  Txema González, profesional de didaknet, ha escrito sobre este tema esta semana.

Antes de finalizar 2012 Facebook nos sorprendió con otro cambio en la privacidad. De un día para otro apareció en nuestro perfil un candadito entre el icono de la tuerca de configuración y el “Inicio”. En realidad se trata de un acceso directo a la configuración de privacidad, con algunos cambios, más sencillo, aunque nos tomará unos minutos ponerlo a nuestro gusto.

Facebook nos lo ha repartido en tres categorías. Por un lado está el apartado de ¿Quién puede ver mis cosas?, en el que podemos marcar quien queremos que vean nuestras publicaciones, revisar que hemos publicado, en que fotos nos han etiquetado y como ven los demás nuestro perfil.

En el segundo punto podemos decidir quién queremos que se pongan en contacto con nosotros. Mandarnos mensajes, solicitudes de amistad, etc.

Por último, la tercera parte toca el tema de los bloqueos a personas, si alguien te molesta le bloqueas y no podrá acceder a tu perfil ni enviarte nada.

El Club Penguin, una red social segura

Club PinguinoEl Club Penguin, la red social creada por Disney, es una buena manera de aprender a manejarse en ellas. Andrea Alfaro, profesional de didaknet, ha escrito sobre este tema esta semana.

Está dirigida a menores de 14 años porque una de sus normas para acceder es la de no dar datos personales. Desde el primer momento en que creas una cuenta en Club Penguin te van dando consejos para crear un ambiente online seguro.

Existe un moderador que monitoriza las conversaciones y actividades de los usuarios para advertir actuaciones incorrectas y se incentiva a reportar a los jugadores que les incomoden.

Esta red es un buen aprendizaje para que los niños/as vayan aprendiendo a comportarse en Tuenti, Facebook o las que vendrán.

¿Crean adicción los móviles?

Clara Fraile, una de nuestras colaboradoras de didaknet nos escribe esta semana sobre la adicción que pueden crear las aplicaciones de los móviles, sobre todo el WhatsApp.

Según varios datos publicados en el Estado español, el 90% de los mayores de 15 años tiene móvil y un 34% accede a internet desde el terminal. Y claro, la mayor parte de éstos últimos chequean el móvil y contestan los mensajes que tienen cada poco tiempo.

Movil WhatsApp | didaknet

Movil WhatsApp | didaknet

Existe una aplicación que comienza a ganar la partida a redes como Facebook o Tuenti: WhatsApp, un sistema de mensajería para teléfonos inteligenets que se ha convertido en indispensable. No tiene fronteras, cuenta con cientos de millones de usuarios en todo el planeta y, lo mejor de todo, es gratuito. Enviar un ‘guasap’ es método menos intrusivo  que hacer una llamada. Y además, en WhatsApp se pueden crear grupos de hasta 30 personas para chatear.

Pero, parece ser que cada vez son más las personas, sobre todos los jóvenes, que terminan adictos a estas aplicaciones y la adicción deviene en ansiedad. Un estudio de la Universidad de Worcester presentado en la Sociedad Británica de Psicología advierte que el 77% de los participantes en la investigación admitieron sentir siempre la necesidad de chequear el smartphone.

Por eso, desde didaknet nos recuerdan que debemos tener consciencia de a cuántos grupos de WhatsApp pertenecemos, a silenciar los mensajes que llegan a algunos grupos e incluso a salir de ellos.

Cualquier usuario puede crear un grupo. Y no es necesario que nos pida permiso para incluirnos en él, de modo que podemos acabar en cientos de ellos. Pero cuando los mensajes a un grupo empiezan a llegar cada poco tiempo, la situación puede convertirse en un incordio.

Para salir de un grupo, debemos borrar el chat de la pantalla Chats. Si queremos volver a pertenecer a un grupo tendremos que pedirle a su creador que nos añada de nuevo. Otra opción es silenciar las notificaciones de un grupo durante un periodo de tiempo. Para más información podemos consultar las preguntas frecuentes de la propia aplicación.

Analizando la seguridad de WhatsApp

Foto WhatsApp | Foto sobre la APP WhatsAppLa aplicación para los smartphone más extendida en nuestro entorno, WhatsApp, ha sido el tema elegido por nuestros colaboradores de didaknet esta semana. Pensando en el grooming y el cyberbullying, aspectos negativos derivados del mal uso de las redes sociales que tanto preocupan, han analizado la seguridad que ofrece WhatsApp, y los aspectos que debería mejorar.

Según didaknet WhatsApp cada día ofrece mayor seguridad a los usuarios, aunque creen que debería mejorar en los siguientes aspectos:

  • Poder aceptar o denegar el contacto con los números de teléfono guardados en memoria.
  • Permitir el bloqueo de números desconocidos.
  • Solicitar la aprobación de pertenencia a un determinado grupo de chat.
  • Posibilidad de habilitar/deshabilitar la información sobre la última vez que se utiliza WhastApp.

Asimismo, recuerdan que siempre podemos bloquear la entrada de mensajes procedentes de un usuario concreto entrando en Configuración (la rueda dentada), seleccionando “Contactos bloqueados” y añadiendo a esa lista la persona que queremos.

Didaknet es un grupo de profesionales y educadores especializados en internet y redes sociales que imparte seminarios y cursos a madres y padres en los colegios de Euskadi.

Cada vez son más los síndromes ligados a la adicción a internet

Atrapadosenlared Cristina Fraile, educadora del grupo didaknet, ha tratado esta semana el tema de la adicción a internet. Según asegura, “están surgiendo nuevos síndromes asociados al exceso de exposición a las redes sociales, el uso desmedido de teléfonos móviles, herramientas como whatsApp…”

Y entre los psicólogos y especialistas están empezando a expandirse “términos como FOMO (Fear Of Missing Out), es decir, miedo a quedarse fuera o perderse cualquier información por no estar en la red en un momento concreto o la ya denominada depresión de Facebook”.

Para evitar este tipo de afecciones, Cristina Fraile invita a fomentar en nuestros hijos e hijas “el autodominio y la responsabilidad para discernir lo que se debe exponer o no exponer en Internet”.

Asimismo, asegura que la vida al aire libre, las conversaciones reales con los/as amigos/as y el contacto físico “no pueden ser sustituidos jamás por un sms o por un comentario en su red social favorita”.

¿Qué hacer para evitar el sexting y el grooming?

SextGrooming2El sexting y el grooming han sido los temas que ha tratado la educadora de Didaknet Clara Fraile en su último escrito, y explica a las madres y padres qué es lo que tenemos que hacer para evitar el acoso sexual vía internet en nuestra casa.

Grooming se utiliza para hacer referencia a un proceso de seducción y acoso con fines sexuales que inicia un adulto teniendo como víctima normalmente a un menor. El acercamiento se produce a través de internet, y el adulto por lo general suele hacerse pasar por alguien de la misma edad que el niño o niña. El acosador engatusa al preadolescente o adolescente hasta que consigue datos, fotos o vídeos suyos en actitudes sexuales comprometidas que posteriormente utiliza para chantajearle y conseguir un encuentro físico en el que abusar sexualmente del menor.

El adulto puede aprovechar la moda del sexting: una práctica extendida entre algunos jóvenes que consiste en el envío de imágenes de contenido erótico o pornográfico por medios digitales. Los protagonistas de este intercambio de imágenes eróticas no piensan en las consecuencias futuras que una posterior difusión les puede acarrear.

A través de internet, ese material puede ser difundido de manera más fácil y rápida. No obstante, su parte positiva es  todas las acciones de internet quedan registradas y es mucho más fácil seguir el rastro de los delincuentes.

¿Qué podemos hacer las madres y padres para evitar estos casos en nuestra casa? Lo más importante es concienciar a preadolescentes y adolescentes de la necesidad de navegar seguros por la red, de pensar muy bien cada clic y de la trascendencia que tiene la difusión de imágenes, puesto que al publicarlas en la red o enviarlas a una tercera persona se pierde totalmente el control sobre ellas.

¿Qué hago si mi hij@ descalifica a otr@ en internet?

Inocente SPAHemos encontrado una foto en Tuenti u otra red social que tiene varias descalificaciones realizadas en nombre de nuestro hijo o hija. ¿Qué hacer en ese caso?

Muchas de las madres y padres pensaríamos automáticamente que ha sido nuestro hij@ quien ha escrito las descalificaciones. Ésto puede ser un gran error según ha afirmado la psicopedágoga Juana de Julián en su última publicación del blog de didaknet, y recomienda mantener la presunción de inocencia, sobre todo si él o ella niega los hechos. Y es que, se han dado casos de suplantación de identidad; es decir, casos en los que algún chaval/a consigue el usuario y contraseña de un compañer@ y utiliza su perfil para insultar a otros.

Y si ése fuera nuestro caso, correríamos el riesgo de dañar seriamente la relación con nuestros hij@s. Ya que, por una parte, perdería la confianza en sus padres y, por la otra, podríamos dañar también su propia autoconfianza.

No obstante, si queda claro que sí haya realizado estas descalificaciones, se procederá a resolver el problema pidiéndole  su opinión con ejemplos concretos que le ayuden a empatizar, es decir, preguntándole si en la foto apareciera su madre, su padre o cualquier familiar, incluso él/la mismo/a, qué le parecería.

¿Qué son y cómo se utilizan los emoticonos?

emotikonoaLos mensajes que se intercambian nuestros hij@s con sus amigos están llenos de caras y dibujitos. Y es que, los más jóvenes utilizan cada vez menos palabras y más emoticonos para expresar lo que sienten. Así que, si queremos entenderles, las madres y padres también tenemos que entrar en este mundo, según nos recomienda Txema Gonzalez en su último post de didaknet.

Cuando hablamos cara a cara con otra persona, nuestro rostro y nuestra mirada expresan emociones, y nuestra entonación indica si se trata de una ironía, un sarcasmo o si estamos enfadados o bromeando. Pero con los mensajes escritos, es muy fácil que tengamos mal entendidos: que queramos decir una cosa y se entienda otra.

Los emoticonos ayudan a expresar el estado de ánimo al escribir y cada vez son más frecuentes en los chat de Messenger, WhatsApp, Tuenti o Facebook. Nuestros hijos e hijas los utilizan a todas horas. De hecho, en muchos casos, emplean más emoticonos que palabras.

Es por ello que didaknet nos recomienda entrar en este mundo que, además, puede resultar de lo más divertido. Si estamos escribiendo con el teclado del ordenador, podemos crearlos de forma fácil. Por ejemplo, dos puntos, un guión y el cierre del paréntesis significan una sonrisa, [:-)]. Y también podemos decir que estamos triste [:-(], sorprendidos [:-o], de broma [:-p] o guiñar un ojo [;-)].

En las aplicaciones de los móviles y en muchas redes sociales, por el contrario, nos saldrá una cara (smiley) cuando nos dispongamos a escribir. Si pinchamos encima, se nos abrirá un amplio abanico de emoticonos.

“Mis hijos/as pasan demasiado tiempo ante el ordenador”

Establecer_limites_tiempoLas madres y padres nos preguntamos muchas veces si no será demasiado el tiempo que pasan nuestros hijos/as ante el ordenador, en las redes sociales, chateando con amigos o jugando. Cristina Ruiz, profesional de didaknet, ha escrito sobre este tema esta semana. Nos indica cuánto tiempo deben estar los niños/as como mucho en internet y qué hacer cuando detectemos que tenemos un problema de esta índole en nuestra familia.

El uso excesivo de las redes sociales, internet y los ordenadores, en general, puede provocar problemas tanto en adultos como en niños/as y adoslescentes. Se han hecho numerosos estudios al respecto y muchos de ellos coinciden que el abuso de las redes sociales está ligado a la baja autoestima y la falta de identidad propia de algunos jóvenes.

Nuestros hijos/as han de tener claro que las relaciones “virtuales” que se establecen a través de las redes no deben jamás llegar a sustituir a las reales. Está bien utilizar las redes para comunicarse con los amigos, pero no que la única relación que tengan con jóvenes de su edad sea por esta vía.

Podemos comenzar a sospechar que nuestros hijos/as empiezan a tener un problema cuando han sustituido sus aficiones habituales por el ordenador, cuando abandona sus relaciones en la vida real o cuando vemos que está conectado a horas que debería estar dormido, por ejemplo.