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Joaquín Achúcarro, pianista y caballero

Joaquín Achúcarro sube la cuesta de su casa en Leioa. Foto de J. L. Nocito.

Joaquín Achúcarro sube la cuesta de su casa en Leioa. Foto de J. L. Nocito.

Admiro a la gente que se dedica en cuerpo y alma a su trabajo/pasión. Es el caso de Virginia Berasategi, de Benito Lertxundi, de Lucía Lacarra o de Joaquín Achúcarro. Son personas que dedican todas las horas del día a entrenarse para mejorar o para mantenerse en su nivel. Pero es que Joaquín Achúcarro tiene casi 80 años y es una persona super activa. Nada, anda en bicicleta, da clases en Dallas, ofrece conciertos, graba CDs… y encima está a la última en todos los temas relativos a tecnología. Eso sí, me contaba que nunca ve la tele. Como es normal, ha tenido que “renunciar” a algunas cosas.

Cuando le hice la entrevista a Joaquín Achúcarro, estaba en su casa de Leioa, con su mujer Emma. Acababa de llegar de Dallas y ya se iba a dar un concierto a Sevilla. No para. Si leeis la entrevista, ya vereis qué agenda; solo el oirle recitarla cansa. Pero no pone pegas a una entrevista, habla mucho y es todo un caballero. ¿Qué más se puede pedir a un entrevistado?

Benito Lertxundi, músico y poeta al 100%

Me habían dicho que Benito estaba enfermo, pero no quise decirle nada al respecto. De todas maneras a mi no me lo pareció. Me cogió el teléfono Olatz, su mujer, y se lo pasó a él. Accedió enseguida a la entrevista y charlamos largo y tendido. En ningún momento se le fue el hilo de la conversación, ni nada por el estilo. Sí que me pareció que es ese tipo de artistas muy metidos en su mundo. No es que haga su vida y dedique unas horas a la música; es que la música es su vida. Así que, cuando en un momento de la entrevista a Benito Lertxundi le pregunto si se jubilará algún día, me contesta que qué haría entonces.

Benito Lertxundi

Benito Lertxundi

También hablamos de su hija, que aunque tiene cualidades no parece que quiera dedicarse a la música, y me dio la impresión de que es algo que a Benito le preocupa y le apena. Habla suave y pausado y parece que vive en su propio mundo, al margen de los demás. Me dijo que no suele relacionarse con otros artistas y que es bastante solitario. Tiene ese toque de poeta que se refleja en su obra. Benito vive por y para la música; basta con escuchar su música.