Archivo por meses: febrero 2009

Noa y los fanáticos sin memoria

He asistido estos días a la ciclogénesis originada por la doble visita de Noa al Victoria Eugenia donostiarra los días 25 y 26 de febrero, es decir, este miércoles y este jueves. Como bien explicaba el diario Gara de este miércoles, una serie de organizaciones han pedido el boicot a los conciertos como repulsa a la sangrienta enésima actuación de Israel en territorio palestino. No hay que extenderse mucho en valoraciones: fue una salvajada desmesurada, justificada al amparo de una dudosa y maquiavélica “defensa propia”. Hasta ahí creo que existe un consenso más que generalizado. Se esgrime, además, la carta firmada por la propia artista y dirigida a los palestinos, misiva en la que muestra una valiente denuncia de los fanatismos y señala, en una de sus líneas, a Hamas. Creo que el centro del pensamiento de Noa está en estas líneas:

“Y hoy, hoy tengo que decir; tenemos un enemigo que vencer, un horrible enemigo común y debemos trabajar juntos para erradicarlo! Ese enemigo, amigos míos, es el fanatismo. Ese enemigo es el extremismo en todas sus reencarnaciones y manifestaciones.

Ese enemigo es todo hombre que pone “dios” por arriba de la vida, que clama la palabra “dios” como su espada y escudo, que clama que “dios” está de su lado. Judíos, musulmanes, cristianos, todos comparten esta marca negra”.

En cualquier caso se recomienda leer el texto completo antes de posicionarse en lo que considero una polémica gratuita.

Conocí a Noa en 1994. “La Jungla Sonora” llevaba ya unos cuantos años en antena y gracias a excelentes profesionales del Departamento de Promoción de MCA (luego Universal) pudimos hacer una entrevista teléfonica en línea directa con su casa de Tel Aviv. Editaba por entonces su primer disco internacional (algunas grabaciones previas se habían limitado al mercado israelí) y nos pareció un trabajo espléndido. Tanto es así que organizamos una pequeña expedición para su primer concierto entre nosotros; fue en el Teatro Principal de Donostia, en una noche que llovía a cántaros; nunca olvidaré el viaje por la autopista, con auténticos chuzos de punta durante todo el recorrido. Pero mereció la pena, porque pudimos conocerla en persona después de un espectacular concierto. Desde entonces la he visto en varias ocasiones más: en recintos menos apropiados, como La Casilla de Bilbao o el frontón de Fadura en Getxo, y en otros simplemente perfectos, como el Kursaal. Por cierto, esa misma tarde Noa nos dio una gran alegría: permitió que realizáramos una conexión en directo desde el propio escenario del Kursaal; Cristina Ardanza, durante varios años en el equipo junglero, se encargó de traducirnos sus palabras, y la propia Noa, respaldada por su inseparable guitarrista Gil Dor, interpretó dos canciones en riguroso directo. Existe una jugosa anécdota colateral de ese momento, pero será contada en mejor ocasión. En resumidas cuentas, siempre me ha parecido una artista excepcional, por su voz, por sus canciones, por su magnetismo en escena. Y nunca la he juzgado por ser israelí; es más, me parece que algunas de sus canciones en hebreo, “Mishaela” por ejemplo, son simplemente portentosas.

A lo que íbamos. Noa critica en su carta el fanatismo; incluye en su listado a judíos, musulmanes y cristianos. Que unas líneas más adelante cite a Hamás no debe ser separado del discurso general. He titulado este post “Noa y los fanáticos sin memoria” por motivos evidentes, que ahora mismo cuento. El 4 de noviembre de 1995 el primer ministro israelí Isaac Rabin era asesinado por un fanático religioso también israelí. Los disparos, por la espalda, tenían lugar a las 21.40. Acababa de terminar el Concierto por la Paz en Tel Aviv, que había reunido a más de 50.000 personas en el colofón a los Acuerdos de Paz de Oslo. Estos acuerdos significaban el regreso de Yaser Arafat a Gaza en calidad de líder político, al frente de la OLP, organización considerada hasta entonces terrorista. Era el comienzo de una etapa de esperanza en el envenenado conflicto de Oriente Medio. De hecho, a ambos políticos se les concedió el premio Nobel de la Paz. La última artista en actuar en aquel concierto fue Noa. El eslogan fue “Sí a la paz, no a la violencia”. La última canción en sonar aquella noche de invierno fue “La canción de la Paz”. Más claro, agua.

Estoy en contra de la violencia, aunque algunos teóricos la justifiquen. Estoy a favor del diálogo, del intercambio de ideas, del respeto mutuo, de la diversidad cultural. Estoy en contra de mezclar cultura y política; si algo me gusta no miro de dónde es. Es más, siento cierta debilidad por las culturas minoritarias, con los que juegan en desventaja, porque creo que expresan sentimientos más reales, más urgentes, más vivos, son más imaginativos y ricos en matices. He puesto la música de artistas palestinos, y tambien de los israelíes, no tengo ningún problema. Lo que sí me preocupa es que, escudados en argumentos más que discutibles, se pida el boicot a un artista. Me preocupa que estas personas sean fanáticas, que no se paren a escuchar, y que empleen el “conmigo o contra mí”. Si de verdad creen en los boicots a los artistas a partir de enrevesadas justificaciones pretendidamente políticas, les propongo varias ideas para la proxima reunión: boicot a Daniel Barenboim cuando venga con alguna orquesta sinfónica, aunque sea árabe-israelí, boicot a los conciertos de Bruce Springsteen y de Ry Cooder en Bilbao y el de Wilco en Donostia por pertenecer a un pais que ha invadido Irak y Afganistán saltándose la legislación internacional vigente; ídem a todos los artistas británicos que vengan en las próximas semanas por idéntica razón; boicot a los grandes festivales de Euskal Herria (todos los de jazz, el de Blues de Getxo, el BBK Live, el Kobetasonik, el Azkena, etc) por traernos artistas de tan dudoso y belicoso ADN. Boicot a las salas que osen programarlos, si es que los respectivos ayuntamientos no han tomado decisiones más tajantes. Boicot a las tiendas que vendan sus discos. Boicot a las librerías que vendan sus biografías. Y así hasta el infinito.

Recuerdo otros ataques contra músicos: Negu Gorriak fueron llevados a juicio y ganaron; Soziedad Alkoholika fueron perseguidos hasta la extenuación y el juez les dio la razón; Su Ta Gar también sufrieron la suspensión de conciertos; hace poco Des-Kontrol, grupo veterano de punk de Arrasate, se veía inmerso en otra polémica. Curioso: a veces los extremos se tocan. Atacar a un artista por motivos extramusicales huele a fanatismo, huele mal, muy mal. Mejor haríamos en volver la espalda a artistas de dudosa calidad que nos invaden a cada minuto porque cuentan con el apoyo de una descomunal máquina promocional engrasada a base de dinero. Mal vamos si algo tan hermoso como la música se alimenta, por una parte, de zoquetes sin criterio y, por otra, de fanáticos sin memoria.

PD: Como en Radio Euskadi lo ves, os regalo el vídeo de la canción “Beatiful that way”, aparecida en la película “La vida es bella”. ¿Recuerdas la historia? Pues eso.

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El truco de las sesiones jungleras

Hace casi tres años editamos, después de un accidentado proceso, el primer disco de canciones grabadas durante las sesiones jungleras. Llevaba por rimbombante título “La Jungla Sonora. Conciertos” y reunía 20 canciones grabadas entre 1992 (Flying Rebollos) y 2006 (The Church, Barricada, Dominique A, Gigolo Aunts…). Me gustó la reflexión de Mikel Iturria en su blog. En su carpeta interior se contaban diversas visicitudes de estas sesiones, aparecían los rostros de nuestros sufridos técnicos y los detalles de cada canción, todo ello en euskera y castellano. En estos dos años largos han ocurrido muchas cosas en nuestra querida emisora de radio y algunas de ellas afectan directamente a nuestras sesiones jungleras. Para los que no lo conozcáis enseguida contamos el truco.

Desde nuestro traslado a la flamante nueva sede de EITB algunos elementos relacionados con estas sesiones han cambiado de manera espectacular. Ahora disponemos de una mesa de mezclas digital, mucho más completa que la que teníamos en Gran Vía. Las sesiones se graban en nuestro sistema digital, directamente en dos pistas (L+R), aunque también se guardan una copia de la edición original en Cubase, una aplicación informática para audio digital que permite guardar las pistas originales para su posterior tratamiento o remezcla; es, más o menos, un primo próximo del gran estándar Pro Tools. También se ha mejorado notablemente toda la microfonía, con modelos de gama alta de Shure o Neumann. También se han adquirido cajas de inyección, que facilitan conectar directamente a la mesa teclados, guitarras, bajos eléctricos y otros instrumentos, lo que nos permite prescindir de los amplificadores en el estudio. La contrapartida es el uso de auriculares (también tenemos unos cuantos inalámbricos), que no siempre nos resuelven el problema de monitorización. También hay que destacar el enorme esfuerzo invertido por la Casa, que ha programado unos cuantos cursillos para que nuestros técnicos se familiaricen con la sonorización de un concierto, lo que tiene muy poco que ver con llevar la realización técnica de un programa de radio, un informativo o una conexión deportiva. En el Departamento de Promoción nos han preparado, además, un cartel propio para personalizar las visitas de artistas y grupos que acuden a nuestros estudios con sus instrumentos.

Sin embargo, y a pesar de esta notable mejoría, hacer una sesión junglera tiene sus limitaciones. Radio Euskadi no es la BBC de las sesiones de John Peel ni RTVE cuando pone en marcha los conciertos de Radio 3. Disponemos de un estudio, el nº3, que compartimos con nuestros pacientes compañeros de Publicidad; pero disponemos sólo de una hora para que los músicos monten, prueben, toquen, graben y desmonten. Si la cosa es complicada pedimos a los músicos que vengan antes, para montar la batería o simplemente para hacer que los enormes amplificadores estén en el estudio antes de las cuatro de la tarde. Esa es la hora fatídica. Si en ese momento está todo más o menos organizado, podemos respirar un poco. Si, por el contrario, faltan músicos, o instrumentos, o un afinador, o una cejilla, o un cable preciso, o cualquier otro elemento necesario, empezamos con el agobio; miramos al reloj del estudio a cada minuto y se nos ocurren todo tipo de soluciones ingeniosas o peregrinas para superar los obstáculos. Nuestro objetivo es grabar tres o cuatro canciones a cada artista o grupo con el mejor sonido posible. Pero a veces las previsiones no se cumplen y todo se complica de manera dramática. Un sin vivir.  Sin embargo, y como si de brujeria se tratara, en el 95% de las ocasiones terminamos a la hora prevista, recogemos a la carrera y a eso de las cinco ni siquiera los expertos del CSI podrían determinar lo que estaba ocurriendo en ese estudio sólo diez minutos antes. Es entonces cuando respiramos. Pero no acaba ahí la aventura.

Como diría El Langui (La Excepción) el truco del manco de “La Jungla Sonora” es muy sencillo: siempre que podemos grabamos la sesión y la entrevista al menos un día antes de su emisión. La entrevista se suele grabar en otro estudio diferente, previa reserva. Pero a veces nos encontramos con algún compañero que ocupa el estudio durante cinco o diez minutos por una emergencia. No pasa nada, hoy por ti, mañana por mí. Pero es entonces cuando el artista anuncia que en diez minutos tiene que estar en otro lado. Vuelven los sofocos, la negociación, las buenas palabras. En este aspecto tengo que decir que los músicos son personas de paciencia infinita, capaces de una empatía inmediata y que siempre están por la labor. Quizá por eso no ponen mala cara cuando, sin previo aviso, les saco unas fotos para los archivos jungleros o les hago un pequeño vídeo para subirlo a YouTube, o les pido que graben un jingle en su idioma saludando a los hombres y mujeres-oreja o les pido que se hagan una foto con algún compañero que es fan del artista. Como decía, este es el truco: grabamos las canciones por un lado y la entrevista por otro, luego se trocea (en la radio lo llamamos “editar”), se ordena en un playlist (una lista de “cortes” de audio que se reproducen en el orden elegido) y luego se pone en antena como si fuera un directo. En realidad lo es, no se toca nada de lo grabado, sale con sus “gambas” o con las palabras del artista tal cual.

Y hay más trucos, qué remedio. Cuando viene un artista extranjero que no trae un traductor adecuado, optamos por la solución de emergencia: le envíamos las preguntas un día antes, generalmente en inglés o en francés, nos envía las respuestas y luego, una vez en el estudio, “dramatizamos” la entrevista con las respuestas perfectamente traducidas. Donde no llega el presupuesto llega la imaginación. Sin embargo, para quien hace un programa musical radiofónico con los contenidos habituales de “La Jungla Sonora”, pocos momentos resultan tan pletóricos como sacar una foto al invento del violinista Jon Boden (Spiers & Boden, Bellowhead) para recoger en un pequeño micro el ritmo de su pie, ver en el estudio a Jabier Muguruza rodeado de los alumnos del LIPA, el instituto de las Artes promovido por Paul McCartney en Liverpool, cantando sus canciones en euskera, ver sentado a nuestro piano a Howe Gelb (Giant Sand) con la guitarra eléctrica en el regazo mientras pasa de un instrumento a otro en la misma canción, reunir una vez más a los viejos amigos tolosarras de Bide Ertzean o compartir las molestias del teclista de Sunday Drivers, protegido por un collarín. Son viejas imágenes de hace cuatro o cinco años, pero lo cierto es que no hay semana que no disfrutemos de algún pequeño detalle por el estilo. Y eso no se paga con dinero. Son momentos para compartir con los oyentes. Y es que después de 20 años de sufridas sesiones jungleras aún no hemos aprendido; será que nos va la marcha. Hay algo más: nuestros oyentes se lo merecen, por su criterio, por su fidelidad, por su aliento, por su complicidad. Por eso os hemos contado nuestros pequeños trucos para salir adelante. Cuando cuente hasta tres los habrás olvidado y las sesiones jungleras volverán a dar la impresión de rigurosos directos. Uno… dos… y tres!!

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A menos de un metro

Cartel de la gira estatal 2009

Cartel de la gira estatal 2009

Hace dos o tres semanas puse en marcha, después de un cursillo intensivo, este blog junglero con el ánimo de compartir información, reflexiones y sucedidos varios que por espacio o por tiempo no caben en la emisión radiofónica diaria. En aquel primer arrebato había publicado dos posts, uno sobre la posibilidad de “ver” los conciertos del programa a través de nuestro canal junglero en YouTube (más de 60 vídeos de momento) y otro explicando el cierre temporal del Kafe Antzokia de Bilbao y nuestro apoyo y solidaridad con todos los que allí trabajan. Quiso la casualidad informática que los blogs de la CasaYouTube y por la web del Antzokia quedaran fuera de combate durante unos días, con el añadido de que no se podía recuperar el material publicado, ni texto ni fotos, al quedar dañados los archivos de seguridad. Así las cosas no tiene mucho sentido volver sobre lo ya expuesto, no sin antes invitaros a pasar por donde continúa su campaña de adhesiones y su disposición a hacer todo lo necesario para que el aforo legal actual (420 personas) se ajuste más al aforo real. De momento, parece que la sala volverá a abrir sus puertas el domingo día 8, tras el mes de cierre decretado por el Ayuntamiento de la Villa.

Chris Cacavas, en una reciente actuación en Alemania

Chris Cacavas, en un reciente concierto en Alemania

Hecha la puntualización y archivada una copia de seguridad, me centro en la cuestión de hoy: la visita este viernes de Steve Wynn, el que fuera líder de Dream Syndicate, acompañado por Chris Cacavas, uno de los pilares de Green On Red. Las dos bandas fueron clave para que el rock americano reivindicara su protagonismo, tal como reflejó fielmente en aquellos días la revista Ruta 66; hicieron lo mismo que la Credence en los primeros 70: cuando ya nadie hacía rock & roll, ellos recuperaron el orgullo de las guitarras, de ese toque melódico que nos remitía al viejo folk y al viejo country, contaron nuevas historias sobre perdedores y gente que vive on the road, sobre amores truncados y sobre la dura vida en la gran ciudad o en un pequeño pueblo rural. Hace años entrevistamos a ambos, incluso Chris Cacavas se trajo la guitarra a nuestros estudios y nos hizo unas cuantas canciones. Ambos son tipos tranquilos y accesibles, siempre dispuestos a sonreír y a dejar al público satisfecho.

"The Days of Wine and Roses", disco de debú y album clásico de Dream Syndicate, de 1982

"The days of wine and roses" (1982), el primer y excelente álbum de Dream Syndicate

"Gravity talks" (1983), primer disco de Green On Red, otro clásico

"Gravity talks" (1983), primer disco de Green On Red, otro clásico

Ahora queremos añadir nuestro granito de arena: queremos invitar a los primeros oyentesque tengan la entrada para el concierto de Steve Wynn de este viernes en Santana 27 de Bilbao a que acudan a nuestros estudios este mismo viernes a partir de las 15.30 horas para participar en la entrevista que le haremos en directo y para que disfruten, a partir las 16.00 horas, de la sesión junglera que grabarán en nuestros estudios los dos músicos estadounidenses. Si tienes ya la entrada déjanos tus datos en nuestra dirección de correo electrónico: lajungla@eitb.com y te diremos si has sido de los primeros. Ellos llegarán directamente de Vigo (a más de 700 kilómetros de los estudios jungleros) acompañados del capo de Astro Discos Roberto Nicieza, asturiano en Madrid y peleador incansable de la industria independiente. ¡Qué tengan buen viaje!

El objetivo es muy simple: queremos que sintáis lo mismo que nosotros, auténticos privilegiados, cuando, a un metro de distancia, tenemos a músicos que forman parte de la Historia de Rock (ambas con mayúsculas). Llevamos más lejos el eslogan de nuestra emisora: en Radio Euskadi lo ves… a menos de un metro. Como siempre, gracias por participar en todas las marcianadas que se nos ocurren. Ya estamos preparando la siguiente.

Mr. Kerosene, posando para la posterioridad