Amaia Agirre y Emilio de la Hoz. De Getaria a Natal (Brasil) a vela con la familia

Emilio de la Hoz, arrantzale de Getaria y Amaia Agirre, profesora de ingles de Bakio, cruzaron el océano Atlántico con sus hijos Odei de cinco años e Izar que cumplió 8 años en la travesía. Soltaron amarras del puerto de Getaria y fueron a Mallorca, luego a Canarias y Cabo Verde. Siguieron los vientos alisios y directos rumbo al sur alcanzaron las costas de Brasil. Han dejado anclado su velero “Silver cloud” (Nube de plata) y ahora pasan unos días de visita con la familia. Aprovechamos para hacerles una entrevista este domingo (24-6-2007) en Levando Anclas.

  

Emilio de la Hoz fue pescador de bajura durante seis años en Getaria. Por cierto, un pajarito me ha contado, que su padre Perico, participo en el “Canarias” en la batalla de Matxitxako”. Es decir, Emilio lleva bastante salitre en la sangre. Conoció Amaia, una persona que no le gusta la rutina y estaba dispuesta a viajar a cualquier parte del mundo. Para hacer realidad su sueño de compraron un velero el “Silver Cloud” (11 metros de eslora) que ahora tiene 30 años.

Dejaron el trabajo con la idea de partir hacia América a vela con su hija Izar. Pero resulta que inesperadamente Amaia se quedo embarazada de Odei. Estaban tan decididos de que aquello no tenia marcha a tras que pensaron, de momento, levar el ancla e ir a Mallorca. Allí Emilio trabajo de patrón de yate y Amaia se puso a estudiar enfermería, pues consideraba que les iba a ser de mucha utilidad en sus navegación en familia. Después de dos años en Baleares se fueron a Canarias. Permanecieron en Tenerife algo más de un año.

Conocieron a Rafael del Castillo de la Rueda de los Navegantes en las Palmas y por fin el 7 de enero de 2007 se dispusieron a cruzar el Atlántico. Salieron “en conserva” con otro barco canario “La Prime” de 14 metros. Desembarcaron en Cabo Verde después de siete días de navegación. Llegaron a Mindelo, capital de San Vicente. Estuvieron una semana. Tenían la referencia de dos vascos deportados después de las conversaciones de Argel, Félix y Antxon. Les enseñaron la realidad cotidiana de los caboverdianos. Amaia quedo impactada con la pobreza, sequía y aridez del terreno. Es su primer contacto con el llamado tercer mundo. Emilio que conoce Sudamérica le advertía que aquello no era nada con lo que les esperaba en otras realidades.

De Cabor Verde tomaron rumbo sur hacia Fernando de Noroña, isla protegida por el gobierno brasileño a 200 millas del continente americano. La travesía duro 13 días. Perdieron de vista a la “Prime”. Tuvieron buena mar con algunas calmas y chubascos a la altura del ecuador. Apenas vieron otros embarcaciones pues la ruta habitual es de Canarias a las Antillas. Se sintieron solos nada más acompañados a partir de las 10 de la noche por la conexión por radio con la Rueda de los Navegantes.

Según llegaron a tierra besaron el suelo. Después de un par de días en Fernando de Noroña alcanzaron Natal, la punta más oriental de Brasil. Allí Emilio tiene un amigo de Getaria que lleva residiendo 20 años. Finalmente el velero esta fondeado en el lago Tibao do Sul en el Estado de Rió Grande del Norte, cuya capital es Natal.

En todo el trayecto los niños no han cogido ni un catarro. Amaia les daba rigurosamente las clases diariamente y todo en general ha salido mucho mejor de lo que esperaban. Estos días visitan a la familia. El 27 de agosto regresan América. Su intención es internarse por el río Amazonas.

Amaia y Emilio estarán en Levando Anclas este domingo 24 de junio y también el 1 de julio.

2 pensamientos en “Amaia Agirre y Emilio de la Hoz. De Getaria a Natal (Brasil) a vela con la familia

  1. Ni neu

    Un apunte:

    – El padre de Emilio, osaba Periko, hermano de mi abuelo, sí participó en esa batalla, pero no en el Canarias sino que en el Bou Navarra. El Canarias era el barco rival. Y por cierto, fue uno de los naufragos de esa Bou, que se hundió en esa misma batalla.

    Y el amigo “brasileño…” ¿ya vive o qué? jajaja

    Agurrak!

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  2. periko

    Txato si que vive, aunque de churro, otro naufrago, cayo por la borda de un velero en tierra de fuego, cuando ya se daba por perdido lo encontraron. Después del susto tuvo un barco para pacer turistas en el Caribe. Esta hecho un brasileño. Gogorrak getaiar hauek!

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