Esco, un pueblo abandonado en lucha por su reconstrucción.

Esco se encuentra a mitad de camino entre Pamplona y Jaca, al final del pantano de Yesa.. Es un pueblo abandonado del Alto Aragón frontera con Navarra. Con motivo de las inundaciones de las mejores tierras de cultivo se comenzó a abandonar entre 1965 y 1970. Ahora, los antiguos vecinos y descendientes se han agrupado para pedir a la Confederación del Ebro que les devuelva la propiedad del pueblo. Mientras tanto, no pueden restaurar los edificios. Sin embargo, por voluntad propia han reconstruido una ermita y el cementerio. En la Casa de la Palabra del jueves 7 de mayo conversamos con varios representantes de la Asociación Pro Reconstrucción de Esco.

Esco, o Escó, es un bello pueblo ubicado geográficamente en la comarca de la Jacetania, en la provincia de Zaragoza, en la margen derecha del río Aragón, a la altura del actual pantano de Yesa. Frontera con Navarra,  Sancho Garcés lo anexionó del 921 a 1504 al Reino de Pamplona.

 

El llenado del pantano de Yesa anegó sus tierras más productivas. A partir de año 1959 sus vecinos comienzan el éxodo al verse expropiados de casas y tierras.

 

Con la expropiación llegó el expolio y el pillaje. A las casas les robaron las piedras de las portaladas, de la casa Tabernero se llevaron el escudo de la fachada, arramplaron con puertas, jarcenas de ventanas, barandillas de balcones y hasta la Virgen de las Viñas.

 

La única casa que se ha mantenido en pie es la casa Guallar en donde viven los últimos habitantes, los pastores Félix, Baltasar y Evaristo.

 

Los antiguos vecinos de Esco se han organizado bajo el nombre de “Asociación Pro Reconstrucción de Esco” y su objetivo es la recuperación de la propiedad, la restauración del pueblo y su patrimonio cultural. Han reparado la ermita de la Virgen de las Viñas ante la que se reúnen los antiguos vecinos cada 1 de mayo.

 

En la Casa de la Palabra entrevistamos a Inmaculada Guallar, secretaria de la asociación y hermana de los tres únicos pastores que habitan el pueblo, José Luis Clemente, vocal de la asociación y uno de los últimos vecinos en nacer, y Fernando Imaz, presidente de la “Asociación de Amigos del Camino de Santiago de Gipuzkoa”, casado con una natural de Esco.

 

Contaron la historia del pueblo, su abandono forzado, la problemática y su lucha. Con el proyecto de recrecida del pantano de Yesa, las aguas llegarán más cerca de Esco y esto puede acarrear el peligro de la especulación urbanística.

 

www.deesco.org

 

 

 

 

 

2 pensamientos en “Esco, un pueblo abandonado en lucha por su reconstrucción.

  1. Aitziber

    Hola a todos; este fin de semana he estado en este pueblo maravilloso del que me he quedado enamorada…luchad por él y por mantener la memoria, y el sacrificio de esas personas que levantaroo esas calles y paredes de piedra.Zoragarria!

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