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Tarta Halloween 2020

Este año 2020 está siendo difícil para todos. La tarta que os propongo para Halloween espero que, al menos, sirva para endulzar un poco la vida con bizcocho de chocolate, frosting ligero de chocolate con leche, almíbar, ganache, fondant y nubes blancas.

 

TARTA HALLOWEEN 2020

INGREDIENTES:

  • 3 masas de bizcocho de chocolate especial
  • 1 ½ receta de frosting ligero de chocolate con leche
  • Almíbar para calar los bizcochos
  • ganache de chocolate : 200 gr. de chocolate de cobertura y 200 ml. de nata
  • Fondant (pasta de azúcar) negro para las arañas
  • nubes blancas para la tela de araña
  • nubes con forma de fantasma

ELABORACIÓN:

BIZCOCHO DE CHOCOLATE ESPECIAL

INGREDIENTES:

  • 125 gr. de harina corriente
  • 185 gr. de azúcar
  • 55 gr. de cacao puro 100%
  • ¾ de cucharadita de bicarbonato
  • ½ cucharadita de levadura química (tipo Royal)
  • ½ cucharadita de sal
  • 90 ml. de leche
  • 90 ml. de agua
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla

ELABORACIÓN:

Por un lado, mezclamos en un bol, la harina, el azúcar, el cacao, la canela, el bicarbonato, la levadura y la sal.

Por otro lado, mezclamos la leche, el agua, el huevo, el aceite y el extracto de vainilla hasta que esté todo bien mezclado.

Mezclamos a baja velocidad, los ingredientes líquidos sobre los sólidos; mezclamos bien hasta que esté todo perfectamente combinado.

Preparamos el molde donde vamos a hornear. Para ello, extendemos mantequilla en la base y los laterales. Cubrimos la base con papel de hornear y los laterales también, con una tira de papel de horno. Echamos la masa en el interior y procedemos a hornear. Horneamos durante unos 35/40 minutos (comprobaremos que esté hecho el bizcocho). Y cuando lo tengamos, sacamos del horno y desmoldamos y dejamos enfriar sobre una rejilla.

***Deberemos hacer 3 veces la masa de bizcocho de chocolate.

***Dos de las masas las hornearemos en 2 moldes de 20 cm. de diámetro .Cada bizcocho lo dividiremos en 2, por lo tanto, obtendremos 4 capas de bizcocho de chocolate de 20 cm. (para formar el piso inferior de la tarta)

***1 masa la hornearemos en un molde de 14 cm. de diámetro. El bizcocho que obtenemos, lo dividimos en 3 capas. (esto formará  el piso superior de la tarta).

 

Por otro lado, hacemos una receta y media de frosting especial de chocolate, que nos servirá para rellenar  y cubrir toda la tarta.

MONTAJE DE LA TARTA

Para hacer estas tartas elaboradas conviene organizarse bien y hacerlas por partes. El primer día, haremos los bizcochos, como necesitan reposar para que se asienten y poder dividirlos, es mejor dejarlos de un día para otro. Eso sí, bien envueltos en film para que no les de el aire y no se sequen.

El día del montaje de la tarta, hacemos el relleno elegido. En esta ocasión, me he decantado por un frosting ligero de chocolate que queda perfecto para este tipo de tartas. Seguidamente, procedemos a dividir los bizcochos. Deberemos obtener 4 discos de 20 cm. ( para el piso inferior) y 3 discos de 14 cm. (para el piso superior).

Calamos los bizcochos con almíbar y extendemos el relleno de chocolate equitativamente en los diferentes pisos, tanto de la tarta grande, como de la pequeña. Cubrimos también los laterales y la parte superior con el frosting y llevamos a la nevera para que se endurezca un poco y se asiente. Conviene dejarlo un par de horas.

Mientras tanto, preparamos una ganache de chocolate (con la que cubriremos toda la tarta y sobre la que irá colocada la tela de araña). Para hacerla, llevamos al punto de ebullición los 200 m. de nata. Los volcamos sobre el chocolate troceado en pequeños pedazos. Dejamos un par de minutos y transcurrido ese tiempo, removemos con una espátula hasta deshacer completamente el chocolate. Sin movimientos bruscos, para no crear burbujas de aire. Dejamos que se vaya enfriando la crema, con lo que se irá espesando. De vez en cuando, damos unas vueltas a la crema para ver la textura que va cogiendo. Cuando la tengamos en el punto idoneo para extender sobre la tarta sin que se caiga, procedemos a cubrir toda la tarta con la crema. Alisamos con una espátula o un alisador para tal fin.

Una vez que tenemos bien lisos los dos pisos, los metemos en la nevera para que termine de enfriarse. Cuando se han endurecido suficientemente, procedemos a montar los dos pisos. Para ello,  se colocan unas pajitas gruesas en la tarta inferior,(a modo de pilares) para que la tarta de arriba no se hunda por el peso. La pajita central, la dejamos más larga para “insertar” el piso superior y que, de esta manera, no se nos mueva ni caiga la parte de arriba.

Una vez montada, vamos a realizar la decoración final. Para ello, deberemos derretir en el microondas unas cuantas nubes de color blanco. Extendemos un poco de mantequilla por un cuenco apto para microondas y echamos las nubes dentro. Programamos 30 segundos a máxima potencia y retiramos el recipiente del microondas. Removemos para que se deshagan bien y procedemos a hacer las telas de araña. Son muy fáciles de hacer. Nos ponemos unos guantes de látex (para no quemarnos y para que no se nos peguen las nubes en los dedos). Cogemos una porción de nubes derretidas con ambas manos y estiramos las nubes, formarán hilillos que simulan las telas de araña. Las vamos colocando alrededor de toda la tarta.

Hacemos unas arañas con fondant negro y las colocamos. Por último, colocamos unas nubes con forma de fantasma en la tarta.

 

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Puding Molotov

El Puding Molotov es un postre típico portugués. Lo hemos visto expuesto en las vitrinas de los restaurantes del Algarve y también en Oporto, Braga… por lo tanto, es un postre que se prepara en todo Portugal. Es un pudin de claras de huevo, muy fácil de hacer, lo único que necesitamos es una buena batidora de varillas para montar las claras a punto de nieve sin esfuerzo. Es una manera excelente de aprovechar las claras de huevo, ya que solo necesitamos 3 ingredientes, claras, azúcar y caramelo líquido. El resultado es espectacular, un postre liviano y delicado.

Si no podéis ir de vacaciones este año a ese maravilloso país que es Portugal o si queréis recordar su paisajes y su gente, haced esta receta. Con ella me despido hasta al vuelta del verano. Un verano este muy raro por la pandemia mundial pero que deseo que paséis de la mejor manera posible y con vuestros seres queridos bien de salud y a vuestro alrededor. Cuidaos mucho por favor. Muchos besos y mucha magia en vuestras cocinas.

 

PUDING MOLOTOV

INGREDIENTES: (para un molde de 26 cm.)

  • 8 claras de huevo
  • 8 cucharadas colmadas de azúcar
  • Caramelo líquido ( en mi caso de la marca Royal)

ELABORACIÓN:

            Lo primero que haremos, será preparar el molde donde vayamos a hacer el puding. Debe ser un molde con chimenea central. Normalmente se hace en un molde liso (en Portugal lo verás así). En mi caso, lo he hecho en un molde de Nordic ware y me ha gustado el resultado, y mucho.

Deberemos cubrirlo con caramelo líquido,  como si de un flan se tratase. Se puede hacer un caramelo casero perfectamente, pero como luego también necesitaremos caramelo líquido frío para añadir a las claras, considero que la mejor opción es utilizar un caramelo líquido industrial. (tipo Royal). En este molde habrá que tener especial cuidado a la hora de pincelar bien todos los recovecos que tiene, en un molde liso, es mucho más fácil.

En segundo lugar, procederemos a batir las claras a punto de nieve flojo; En ese punto, vamos añadiendo el azúcar a cucharadas, poco a poco y seguimos batiendo hasta montar a punto de nieve fuerte. Cuando lo tenemos, añadimos caramelo líquido, sin dejar de batir. (la cantidad utilizada será “al gusto”).

Precalentamos el horno a 200 grados. La forma de hornear el puding Molotov es al baño María, por lo que calentaremos agua en un cazo, llevaremos a ebullición y lo verteremos en la bandeja donde tenemos previsto hacer el baño maría.

Procedemos a rellenar el molde, hay que rellenarlo y presionar suavemente para que no queden huecos. Llenaremos hasta arriba, como muestro en la foto. Durante el horneado, sube un par de dedos –no se desborda-, pero luego , cuando se enfría, baja un poco quedándonos igual que antes de hornear.

Horneamos a 175 grados, en mi caso, con calor abajo-aire, durante 18 minutos. Apagamos el horno y sin abrir la puerta, dejamos reposar dentro del horno durante 30 minutos, después, entreabrimos la puerta del horno y lo tenemos 10 minutos más, así, con la puerta entreabierta.

Sacamos del horno, y desmoldamos sobre la fuente en la que vayamos a servirlo. Dejamos enfriar y lo metemos en la nevera para que se termine de enfriar.

***Es importante seguir las instrucciones de horneado para que obtengamos un buen resultado.

***El resultado es un bocado ligero, suave, que se deshace en la boca, casi hetereo.

***En este caso, lo he acompañado con una compota de invierno, pero también le vendría muy bien un helado de vainilla, nata…

 

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Tarta tronco de árbol con hadas

Esta bonita tarta fue la elegida para celebrar los 10 años de mi sobrina Irene. Es una tarta muy cuca, de las bonitas, colorida, coqueta y sobre todo, lo que es más importante, muy rica. La combinación de bizcocho de chocolate con relleno de chocolate (en esta ocasión, chocolate blanco) no falla. Me gusta combinar detalles de decoración en fondant con cubiertas de ganache, para que la tarta no quede demasiado pesada. Creo que en esta ocasión, lo he conseguido. Para simular el tronco del  árbol, nada mejor que ganache de chocolate y un tenedor para simular los nudos y nervios del tronco. Estoy contenta con el  resultado.

La inspiración de esta tarta está en esta página donde compré los moldes de silicona para hacer la puerta, ventana, hadas…

TARTA TRONCO DE ÁRBOL CON HADAS

INGREDIENTES:

ELABORACIÓN

En principio, elaboramos 3 masas de bizcochos  y lo repartimos en 2 moldes iguales de 20 cm. Para que nos quede un bizcocho un poco más alto de lo normal y poderlo dividir cada uno luego en 2 capas generosas. El molde deberá estar perfectamente engrasado y con papel de hornear en la base y también en los laterales.

Una vez horneados y fríos, los reservamos en la nevera con plástico film hasta el día siguiente, para que se asienten.

 

Al día siguiente, procedemos a cortar los bizcochos en capas. En primer lugar le quitamos la parte superior (que ha podido quedar un poco abombados). Y cortamos cada bizcocho en dos capas. Obtendremos en total, 4 capas de bizcocho para hacer la tarta.

Por otro lado, hacemos un frosting especial, en este caso, de sabor chocolate blanco.

Procedemos al Montaje de la tarta. Ponemos una capa de bizcocho. Calamos con el almíbar,  rellenamos con 1/5 parte del frosting. Igualamos con una espátula y colocamos la segunda capa de bizcocho, calamos y repetimos la misma operación hasta completar todos los pisos. Terminando con capa de frosting. En esta capa última, como quedará a la vista, hacemos círculos concéntricos con una brocheta, simulando la parte interior del árbol. Ponemos algo de ganache de chocolate para darle más realismo.

Con 1/5 restante de frosting cubrimos los laterales de la tarta. Metemos en la nevera y dejamos enfriar, para que se endurezca el frosting.

Preparamos la ganache de chocolate con antelación (mientras se está enfriando la tarta). Para ello, calentamos la nata hasta llegar a ebullición. Volcamos la nata sobre el chocolate troceado y dejamos un par de minutos. Pasado ese tiempo, removemos con una espátula hasta deshacer todo el chocolate. Dejamos entibiar hasta conseguir una textura idónea para cubrir  todo el lateral de la tarta. Una vez extendido, con un tenedor hacemos formas para dibujar las marcas y los nudos del tronco.

En este momento, podemos meter la tarta en la nevera (si no la vamos a consumir al momento) ya que la decoración final de fondant tendremos que colocarla lo más tarde posible en la tarta y una vez decorada, no es conveniente meterla en la nevera, ya que se reblandece el fondant y nos podría arruinar la decoración.

Consejo: puedes dejar la tarta en la nevera sin colocar la decoración con antelación. Tener preparados los adornos de fondant de antemano (lleva mucho tiempo hacer todas las piezas) y colocarlos a última hora en la tarta (esto no nos lleva demasiado tiempo, ya que sólo es colocarlo).

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Sushi en casa

SUSHI EN CASA

Hacer sushi en casa no es difícil, basta con buscar información en internet, leer sobre la forma de cocer el arroz, y ver algún video en youtube sobre la colocación de los distintos ingredientes, el formado de los rollos y posterior corte en porciones.

Yo, os voy a enseñar la manera en la que hago mi propio sushi. Realmente el resultado es muy bueno, nada que ver con el industrial de supermercado y a la altura de los que hacen artesanalmente en restaurantes especializados .

Lo primero que tendremos que hacer es hacernos con un kit mínimo para elaborar y formar las piezas de sushi. En principio, necesitaremos como elemento imprescindible una esterilla de bambú (llamada makisu), el resto de cosas son totalmente prescindibles, como por ejemplo, una paleta de madera o bambú que se usa para remover el arroz ( shamoji),- puedes usar tu pala de silicona o pala de madera que tengas en la cocina-, también se usa un abanico ( llamado uchiwa) para atemperar el arroz, -puedes usar un abanico corriente. Y luego, necesitarás un recipiente para depositar y enfriar el arroz, ( el hangiri), -vale con una fuente de loza normal-.

En segundo lugar, deberemos pensar qué tipo de sushi vamos a elaborar, qué variedades, elegir los rellenos y tenerlos cortados, preparados para que una vez tengamos el arroz listo, formemos los rollos y obtengamos un sushi fresco, recién hecho.

EL ARROZ

El secreto de un buen sushi es conseguir preparar un arroz perfecto. Para ello utilizaremos un arroz especial para sushi, glutinoso, de grano redondo y corto. Hoy día, lo venden en cualquier gran superficie o en tiendas orientales. Es imprescindible utilizar este tipo de arroz. Si no lo conseguís, no hagáis sushi,¡de verdad!

El arroz lo tendremos listo en 3 pasos:

1.-  lavar y cocer el arroz

2.-  añadirle el aderezo de vinagre de arroz+ azúcar+ sal ( sushizu )

3.- atemperado del arroz con el abanico.

1.-  hay que quitarle al arroz todo el almidón posible, para ello, pondremos el arroz en un bol y lo lavaremos bajo el grifo, frotando el arroz y cambiando tantas veces el agua como sea necesario. Hasta que el agua salga transparente. (unas 10 veces).

Seguidamente ,procederemos a cocer el arroz. Lo podemos hacer en una arrocera, pero lo más normal es que no tengamos, así que yo voy a dar las instrucciones para cocerlo en una cazuela normal. Como normal, entiendo una cazuela de fondo ancho y altura media.

Pondremos dentro de la cazuela el arroz y el agua fría. La proporción será de 1 ½ taza de agua por 1 taza de arroz.  Ponemos a fuego fuerte, en principio, hasta llevar a ebullición, colocamos la tapa a la cazuela y  bajamos a fuego medio (al seis aprox.) y mantenemos durante 2 minutos y seguidamente bajamos a fuego suave (al 2 ò 3) durante 12 minutos.(podéis seguir las indicaciones del paquete de arroz para su cocción). Una vez pasado el tiempo, dejamos reposar el arroz durante 15 minutos.

*** Es importante NO LEVANTAR la tapa en ningún momento durante toda la cocción y el reposo. SIEMPRE con la tapa puesta.

2.- Mientras se cuece y se reposa el arroz podemos ir preparando el aderezo ( sushizu).

La proporción de aderezo es ( 1 : 5 ), es decir, 1 parte de aderezo por 5 de arroz. Y la proporción en el aderezo es ( 5 : 2 : 1 ), es decir, 5 partes de vinagre de arroz, 2 partes de azúcar y 1 parte de sal.

Con un ejemplo queda mucho más claro: Si usamos 400 gr. de arroz, necesitaremos 80 gr. de aderezo ( 1 : 5 ). Por lo tanto, los 80 gr. de aderezo estarán compuestos de 50 gr. de vinagre de arroz, 20 gr. de azúcar y 10 gr. de sal.  50+20+10= 80. ( 5 : 2 : 1 ).

Para preparar el aderezo, calentamos un poquito el vinagre de arroz ( para disolver con facilidad el azúcar y la sal) mezclamos con el azúcar y la sal hasta que se disuelva perfectamente y dejamos enfriar. Ya tenemos listo nuestro sushizu o aderezo.

3.- El último paso con el arroz es, una vez pasado el tiempo de reposo,  volcarlo en un recipiente tipo fuente de loza, extenderlo y añadirle el aderezo “frío”. Se mezcla con cuidado, con cariño, suavemente, sin aplastarlo ni presionarlo. Para mezclarlo, es conveniente hacerlo con una espátula de bambú o madera ( shamoji ) , pero lo podemos hacer con una de silicona si no la tenemos.

Ahora procederemos a “atemperar”  el arroz con una abanico. Esta técnica milenaria se hace para que  el arroz llegue a temperatura ambiente lo antes posible. Una vez lo tenemos, lo cubrimos con un paño húmedo para que no se seque.

Ya tenemos nuestro arroz listo para ser utilizado. Si lo hemos hecho bien, tendremos un arroz de apariencia brillante y algo pegajosa.

FORMADO DEL SUSHI

En esta ocasión he preparado tres variedades de sushi. Maki, Uramaki y roll de salmón marinado

Maki

            Consistente en arroz con txaka, langostino cocido, aguacate y mahonesa enrollados en alga nori. Al tratarse de un rollo grueso se llama “futomaki”.

La manera de hacerlo es extender la esterilla de bambú ( makisu) en una superficie plana, cubrirla con un plástico film (para que no se peguen los ingredientes). Entonces colocamos un alga nori encima, con la parte brillante hacia abajo.

Deberemos tener a mano un bol con agua fría para poder manipular el arroz, nos mojamos los dedos con agua y cogemos una porción de arroz, que extenderemos por toda el alga, dejando unos 3 centímetros sin cubrir en la parte posterior. Lo extenderemos de manera uniforme y de un grosor de 1 cm. aproximadamente. Encima colocamos el relleno que hemos decidido, cortado en tiras, lo colocamos centrado en la parte inferior del alga.

Procedemos a enrollar el alga ayudándonos de la esterilla, presionando suavemente para que se nos forme el rollo. Al final, mojamos con un poco de agua la parte del alga que no tiene arroz para que se selle.

Puede que durante el proceso de formación del rollo, el relleno tienda a salirse por los extremos del rollo, por lo tanto es aconsejable usar las manos como tope. Pero bueno, es cuestión de pericia, en un par de rollos, ya te sale bien.

Uramaki

Literalmente, “ura” es “cara opuesta”, un maki pero al revés, es decir, es el arroz el que envuelve el rollo de alga nori que contiene los ingredientes.

En nuestro caso, una vez que el arroz está sobre el alga nori, le damos la vuelta y depositamos el relleno sobre la parte limpia del alga nori, centrado en la parte inferior, igual que con los makis.

En esta ocasión, el relleno consistía en hilo de mahonesa, pepino en tiras, atún natural de lata y tiras de txaka.

Una vez hecho el rollo, se le puede poner unas semillas de sésamo negro o tostado.

Roll especial de salmón marinado

Este tipo es el que más éxito tiene. Os explico cómo lo hago. Se corta media o tres cuartos de lámina de alga nori. Para que no quede demasiado grande. Se coloca el arroz sobre el alga, se le da la vuelta y sobre la parte limpia del alga se coloca tiras de aguacate, taco de salmón en tira y pepino en tiras.

Se procede a formar el rulo (como si se tratase de un uramaki). Una vez que tenemos el rollo hecho, colocamos encima salmón en tiras de unos 3 cm. a lo ancho. Se ajusta al rollo con la esterilla hasta formar otro rollo.

Cuando lo cortamos, (de cada rollo salen 8 piezas) lo colocamos tumbados y encima le ponemos un poco de queso crema (tipo philadelphia) y unas huevas de salmón.

Corte y presentación

Cada rollo se divide en 8 piezas. Primero se corta un poco los extremos para que queden bien rectos. Para que salgan del mismo grosor, primero se divide el rollo en dos partes. Cada parte, se vuelve a cortar en dos y  cada una de ellas en otras dos. En total, obtenemos 8 piezas.

**Para cortar los rollos utilizaremos un cuchillo de hoja ancha con buen filo. Mojaremos ligeramente la hoja cada vez que hagamos un corte. El corte deberá ser firme, limpio,  con una sola pasada de la hoja para evitar deshacer el rollo.

**Lo más corriente y tradicional es utilizar pescados frescos para su elaboración, como salmón, atún rojo. bacalao… yo, particularmente, no he utilizado pescado fresco por tema de seguridad alimentaria. Prefiero utilizar salmón marinado, atún cocido, langostinos cocidos.. para evitar las posibles intoxicaciones por consumir pescado crudo.

**Con 500 gr. de arroz salen 10 rollos como estos. Por lo tanto, 10 x 8 = 80 piezas.

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Cápsulas de magdalena, paso a paso

En este post voy a explicar cómo hacer unos moldes o càpsulas de papel cuando vayamos a elaborar unas magdalenas, muffins, cupcakes… Son supersencillas de hacer, solamente hay que ver cómo se hacen, y probar.

De esta manera, obtienes unos envoltorios estupendos, que cumplen su función perfectamente, se hacen rápidamente, con muy pocos materiales y sin ninguna pericia. Ya no tienes excusa para hacer magdalenas porque se te hayan acabado los papelillos…

CÀPSULAS DE PAPEL PARA MAGDALENAS

Material necesario:

  • papel de horno
  • tijeras
  • flaneras, moldes para magdalenas

En primer lugar, cortaremos una tira de papel de hornear de unos 13/15 cm. (dependerá del tamaño de la flanera), de esa tira sacamos 3 piezas de igual tamaño. Nos quedarán 3 cuadrados. Doblamos el papelillo por la mitad (de derecha a izquierda) y volvemos a doblarlo (de arriba abajo) para obtener el punto central donde se produce la intersección de las dos dobleces. (es más fácil verlo y hacerlo, que explicarlo). En el paso a paso, podéis verlo.

A continuación, damos la vuelta a la flanera, y colocamos el punto donde se cruzan las dobleces en el centro del culo de la flanera. Presionamos con la mano el papel sobre la base de la flanera para que se quede la marca de la circunferencia de la flanera.

Ahora cogemos la tijera y cortamos por las dobleces ( por las cuatro) llegando hasta donde tenemos la marca de la circunferencia. Damos la vuelta a la flanera y encajamos el centro del papelillo en el fondo de la flanera, montando las aberturas todas en la misma dirección.

Metemos otra flanera encima para que encaje perfectamente y haga la forma; Así vamos haciendo con todas las flaneras. Sólo nos queda rellenar las cápsulas con la masa y hornear.

El resultado final es éste:  queda estupendamente, no hay que engrasar ni enharinar los moldes, y quedan bien chulos.

 

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Magdalenas integrales de calabaza y nata

Aquí vengo con otra variante para hacer unas ricas magdalenas con calabaza. En el blog tengo otras versiones , como por ejemplo las magdalenas de calabaza y chocolate (que están muy ricas también). Si tenéis mucha calabaza y buscais recetas ricas, sanas y sabrosas donde gastarla, ésta es vuestra receta. Quedan mullidas, jugosas, muy especiadas. Ideales para el desayuno acompañadas de un cafecito.

MAGDALENAS INTEGRALES  DE CALABAZA Y NATA

INGREDIENTES:  (para 12 unidades)

  • 400 gr. de puré de calabaza
  • 150 gr. de azúcar moreno
  • 175 gr. de azúcar blanquilla
  • 125 ml. De nata ligera de cocinar
  • 4 huevos
  • 125 ml. De aceite de girasol
  • 125 gr. de harina normal
  • 200 gr. de harina de espelta integral
  • 3 sobres dobles de gaseosas o 1 sobre de levadura química tipo royal.
  • Canela, jengibre y nuez moscada. (1 cucharadita pequeña de cada una)

ELABORACIÓN:

Primeramente, prepararemos el puré de calabaza, para ello, pelamos y cortamos la calabaza en trozos pequeños y los ponemos al vapor en una olla apta para ello.

Cuando la calabaza está tierna, apagamos el fuego y pasamos la calabaza cocida a un colador amplio. Con un tenedor aplastamos las piezas de calabaza hasta convertirla en puré. Dejamos escurriendo en el colador. Conviene aplastar varias veces el puré de calabaza para que suelte la mayor cantidad de agua posible. Veremos que al ser la calabaza mayormente agua, cuanto más aplastemos la papilla, más agua desecharemos.

Este paso es muy importante, ya que si no retiramos el exceso de agua, obtendremos unas magdalenas demasiado húmedas, cuya masa no subirá adecuadamente, resultando unas magdalenas apelmazadas y poco aireadas. Así que ¡ya sabéis! Dedicarle a este paso su tiempo, es imprescindible.

En segundo lugar, una vez tengamos el puré listo, lo ponemos en un bol amplio, le añadimos el azúcar y mezclamos con las varillas. A continuación, se añaden las especias y las mezclamos.

Seguidamente, vamos añadiendo los huevos de uno en uno. Mezclando con varillas hasta que estén perfectamente integrados en la masa., ahora, añadimos la nata líquida y después el aceite en hilillo. Cuando tenemos todo perfectamente mezclado, es la hora de añadir las harinas.

Habremos tamizado la harina junto con los sobres de gaseosas. Vamos añadiendo las harinas poco a poco y mezclando suavemente hasta que desaparezcan en la masa. Una vez que lo tenemos, procederemos a rellenar las cápsulas de magdalena.

En mi caso, preparo previamente los papelillos de magdalena y los meto en flaneras rígidas de acero inox.  Son de buen tamaño, por lo que obtendremos con esta masa 12 magdalenas grandes.

Vertemos la masa resultante distribuida en las 12 flaneras, llenaremos hasta las ¾ partes del molde. Encima he echado un puñadito de almendra crocanti. (es opcional, pero recomendable), también se puede poner cualquier otro fruto seco como nuez, pistacho… y si no vais a optar por algún tipo de fruto seco, es conveniente echar un poco de azúcar (mejor moreno) ya que las magdalenas no quedan excesivamente dulces . Pero eso es un poco al gusto. Para mí, (que no me gusta superdulce) quedan perfectas de dulzor (con el crocanti de almendra).

Llega el momento de hornear, colocamos todos los moldes en la bandeja del horno y en horno precalentado a 200 grados, metemos la bandeja a media altura. Bajamos a 175 grados con calor abajo-aire y mantenemos durante 30/35 mins. Hasta que al introducir un palillo en el centro de la magdalena, éste sale seco, sin masa adherida.

Cuando termina, sacamos del horno, sacamos de las flaneras y dejamos enfriar en una rejilla.

 

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Cardo rojo de Ágreda en conserva

En Ágreda (Soria) se cultiva el CARDO ROJO DE ÁGREDA. Este cardo se siembra en fincas de regadío de muy buena calidad a finales de la primavera para que a partir de Noviembre haya alcanzado su máximo desarrollo en grosor y altura.

Es entonces cuando el cardo se cubre de tierra, formando una pirámide de metro y medio de altura. Esta técnica es exclusiva de Ágreda, transmitida de generación en generación, Técnica muy costosa y laboriosa pero imprescindible para proteger a la planta de las heladas del Moncayo y lo que le confiere un sabor y un color que hacen que el cardo rojo de Àgreda sea único, exquisito y muy preciado, además de apto para ser consumido en ensalada.

Comienzan a consumirse en noviembre, pero el punto álgido de su consumo es en las Navidades, sobre todo Nochebuena, donde el cardo supone uno de los manjares típicos e insustituibles.

El Cardo Rojo de Ágreda contiene un 94% de agua, fibra, pocos hidratos de carbono y proteínas y escasas calorías, por lo que es ideal para dietas de adelgazamiento. Rico en minerales, vitamina C y B3, hierro y calcio.

CARDO ROJO DE ÁGREDA

 

La mejor manera de consumir el cardo, es comerlo fresco, cuanto más fresco mejor. Pero también podemos preparar conserva de cardo y disponer de ella para tomar esta deliciosa verdura durante todo el año.

En primer lugar, separamos las pencas de cardo y procedemos a pelarlo. Quitando las hebras más gruesa y cortándolo en trozos más o menos regulares, un poco al gusto.

Mientras vamos pelando el cardo, lo vamos echando a una palangana con agua fría. Se le suele añadir una cucharada de harina para evitar que se ponga negro por la oxidación.

Una vez pelado, lo lavamos concienzudamente para quitarle toda la tierra y dejarlo limpio. Se pone en una olla express con agua fría, casi cubriendo todo el cardo. Se cuece durante 15 minutos aprox. (conviene dejarlo un poco tieso, al dente, ya que después, durante la cocción al baño maría, se continúa cociendo y ya queda en su punto justo de tersura).

**Dependiendo de las pencas de cardo que estemos cociendo, necesitarán más o menos tiempo. Cuanto más nos acerquemos al corazón del cardo, serán más tiernas las pencas, por lo que necesitaremos menos tiempo de cocción.

Una vez cocido, vamos echando las piezas en frascos limpios y esterilizados, preparados para su conservación. Rellenamos con el agua de la cocción y cerramos.

Procedemos a hacerle el baño maría. En mi caso, durante 15 minutos en olla a presión. Una vez terminado, dejamos enfriar y guardamos.

Otra manera de conservar el excedente de cardo, aunque no es tan duradera como el embotado consiste en meterla en bolsas al vacío. Una vez limpio y seco, en crudo, se envasan al vacío y se guardan en la nevera. Duran unos 10 días sin perder propiedades.

***He hecho la prueba de congelar la bolsa al vacío, sacarla del congelador y dejar que se descongele para proceder a cocer y el resultado ha sido pésimo. Estaba totalmente ennegrecido y blandurrio.  También he probado a cocinarlo directamente del congelador con mal resultado. No se quedó negro pero perdió totalmente la tersura. Estaba blando.

Conclusión: No es una verdura que se deba congelar en crudo.

***El cardo rojo de Ágreda, debido a sus cualidades únicas, puede ser consumido en ensalada. Se le hacen unos cortes a los extremos de las piezas y se dejan un rato en agua helada, una vez conseguido el rizado y bien escurrido, se aliña con aceite de oliva virgen extra, vinagre y sal al gusto. También se le pueden añadir unos granitos de granada.

 

 

***Pinchando este enlace podéis ver la forma más común de consumir el cardo. La salsa de almendras bien puede ser sustituída por una salsa de nueces elaborada de la siguiente manera: En una sartén se hace una salsa bechamel de manera tradicional, con aceite de oliva, harina, un majado de perejil, ajo, nueces y leche. La salsa deberán quedar más bien espesa. Para presentarlo, una ver revuelto con la salsa, se le pueden poner encima unos piñones, pasas, o foie, o almendras, nueces, almejas (dependerá del gusto)…

 

 

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Tarta de Navidad 2019

La Navidad es una época del año que nos acerca a los sentimientos. El amor por los que comparten con nosotros este maravilloso viaje que es la vida, el recuerdo de los que ya no están o los que no pueden estar… O simplemente un tiempo mezcla de nostalgia e ilusión. Para hacer más dulce cualquiera de esos sentimientos, os dejo esta tarta de Navidad, ideal para Nochebuena o Nochevieja. Que estos días y todo el año sean dulces. Zorionak! ¡Felicidades!

Uno de los principales elementos de decoración de la tarta son las galletas de navidad en forma de galletas de jengibre decoradas con glasa que publiqué en un post anterior 🙂

TARTA DE NOCHEBUENA/NOCHEVIEJA 2019

BASE: bizcocho de chocolate sin harina y con mantequilla

RELLENO: .- mousse de castañas y chocolate blanco

.- capa de crujiente de gianduja

.- mousse de dulce de leche

CUBIERTA:  ganache de chocolate

DECORACIÓN:  casitas de jengibre decoradas con glasa.

ELABORACIÓN:

Para la BASE:

MASA DE BIZCOCHO CON CHOCOLATE Y MANTEQUILLA SIN HARINA

 

INGREDIENTES: para un molde redondo de 32 cm.

  • 100 gr. de chocolate negro amargo (60% de cacao como mínimo), también se puede hacer con chocolate de cobertura fondant tipo Nestlé postres. (ese es el que he utilizado yo).
  • 85 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 gr. de azúcar glas
  • 6 gr. de cacao en polvo
  • 3 huevos enteros
  • 3 claras de huevo.

 

ELABORACIÓN:

 

Fundimos el chocolate al baño maría o en el microondas y dejamos enfriar. Por otro lado, batimos la mantequilla a punto pomada, añadimos el cacao con 40 gr. de azúcar hasta que tenga una textura blanda y ligera.

Separamos las claras y las yemas de los huevos e incorporamos las 3 yemas y 1 clara a la mantequilla, una vez bien mezcladas, añadimos el chocolate derretido y tibio.

Montamos las otras 5 claras a punto de nieve, agregando poco a poco el azúcar restante ( o sea, 60 gr.). una vez que las tenemos bien montadas, las mezclamos cuidadosamente con las yemas hasta formar una masa esponjosa y ligera.

Engrasamos un molde redondo de 32 cm. Y cubrimos la base con papel de horno. Volcamos la masa resultante dentro, igualamos con una espátula y procedemos a hornear.

Hornearemos durante 15/20 minutos en horno precalentado a 180 grados  hasta que observemos que el bizcocho ya está hecho. Queda un bizcocho liviano, que luego baja un poco cuando se enfría y colocamos el resto de la tarta encima.

Para el RELLENO:

MOUSSE DE CASTAÑAS Y CHOCOLATE BLANCO

Ingredientes:

  • 150 gr. de chocolate blanco (100 gr)
  • 200 ml. de nata líquida (150 ml)
  • 100 ml. de leche (50ml)
  • 150 gr. de azúcar (100 gr)
  • 1 sobre de gelatina o 6 hojas (1 sobre o 4 hojas)
  • 450 gr. de crema de castañas (300 gr)
  • 500 ml. de nata montada (300 gr)
  • 3 yemas (2 yemas)
  • 100 ml de dulce de leche (65 ml)

Elaboración:

Para la mousse de castañas, chocolate blanco y dulce de leche, primeramente montamos la nata ( 500 ml) y reservamos. Hidratamos el sobre de gelatina en 50 ml. de leche fría, el resto de la leche ( 50 ml) la calentamos y una vez hidratada la gelatina juntamos con la leche caliente y mezclamos bien hasta que se disuelva.

Por otro lado, ponemos un cazo al fuego y cocemos la nata líquida (200 ml) con el azúcar, retiramos cuando rompa a hervir, añadimos las yemas de huevo y batimos enérgicamente, las añadimos de una en una teniendo la precaución de que no cuajen, para ello hay que batir con rapidez y enérgicamente. Incorporamos entonces la gelatina hidratada (que teníamos reservada) y el chocolate blanco (que habremos fundido previamente), deshaciendo todo bien.

A continuación, añadimos la crema de castañas, mezclamos con las varillas y una vez bien mezclado, añadimos la nata montada que teníamos reservada en la nevera.

La nata se incorporará de la siguiente manera: cogemos algo menos de 1/3 de la nata y la mezclamos con vigor, con fuerza, batiendo bien (esto se hace para igualar texturas), el resto de la nata se incorpora de forma suave, con movimientos envolventes y con delicadeza para que coja aire y nos quede la textura mousse.

 

.- capa crujiente de gianduja

Primeramente deberemos preparar una praliné de avellana :

Para elaborarla, podéis echar un vistazo a la receta de “ tarta mousse de praliné y mousse de toffe con chocolate blanco”, ahí tenéis un paso a paso con fotos muy clarificadoras para elaborar una praliné perfecta.

***Para elaborar la GIANDUJA :

  • 300 gr. de chocolate al 55 % cacao
  • 200 gr. de praliné de avellana

Lo primero que tendremos que hacer es : atemperar el chocolate ( para que luego se realice mejor la mezcla con el praliné).

En un cazo al baño maría derretimos el chocolate, subimos la temperatura del chocolate a 45º, una vez que lo tengamos, bajamos la temperatura del chocolate hasta 27º ( para acelerar el enfriamiento, se puede cambiar el chocolate de recipiente y moverlo constantemente). Una vez alcanzada esa temperatura, se sube de nuevo hasta que llegue a los 33º, 35º.

Se mezcla con la crema praliné y se guarda en un frasco cerrado herméticamente, si lo guardamos en la nevera, se endurecerá, a temperatura ambiente tendrá textura tipo Nutella.

Para elaborar el CRUJIENTE DE GIANDUJA:

 250 gr. de Gianduja

80 gr. de barquillos

 

Calentamos un poco la gianduja para que esté más maleable. Con la mano, pulverizamos los barquillos y mezclamos bien con la gianduja. Extendemos hasta dejar una plancha fina y dejamos enfriar hasta que se endurezca.Lo mejor es extenderla con rodillo con plástico film debajo y encima del crujiente.

Conviene hacer una plancha de crujiente de gianduja lo más fina posible,lo mejor es hacerla y meterla ene l congelador para que se endurezca y luego utilizarla directamente congelada.En esta ocasión, le daremos forma redonda de un tamaños un poco inferior a nuestro molde.

.- MOUSSE DE DULCE DE LECHE:

INGREDIENTES:

.- 300 gr. de dulce de leche

.- 100 nata 35% mat. Grasa

.- 300 ml. de nata 35 % mat. Grasa

.- 4 hojas de gelatina

.- 50 ml. de leche

ELABORACIÓN:

Calentamos en un cazo el dulce de leche con los 100 ml. de nata. Lo removemos bien hasta que se mezcle totalmente.

Por otro lado, semimontamos el resto de la nata (300 ml.) y reservamos en la nevera. Hidratamos las hojas de gelatina en agua fría durante unos 10 minutos, sacamos del agua, secamos y las disolvemos en los 50 ml. de leche caliente.

Añadimos la gelatina disuelta al dulce de leche y dejamos entibiar. Una vez frío, añadimos la nata semimontada a la crema. Mezclando con movimientos suaves y envolventes, mezclando solamente hasta obtener una crema homogenea.

GANACHE DE CHOCOLATE

Calentamos 150 ml. de nata en un cazo. Por otro lado, troceamos 150 gr. de chocolate de cobertura en un recipiente. Cuando la nata rompe a hervir, la volcamos directamente sobre el chocolate troceado y al de 1 minuto de reposo, comenzamos a mezclar suavemente con una espátula haciendo movimientos circulares. No batir, ya que conseguiríamos darle mucho aire, lo que se traduce en burbujas que afean la cubierta.

MONTAJE DE LA TARTA

Sobre un cartón de pastelería de 1 cm. inferior al tamaño de la tarta, se coloca el bizcocho de chocolate. Se coloca un aro extensible de pastelería del tamaño del bizcocho. (es conveniente rodear el aro con una tira de acetato, para que luego sea más fácil retirar el aro).

Se vuelca la mousse de castañas y chocolate blanco, se alisa con una espátula y  se distribuyen unos pegotitos de dulce de leche por la superficie (opcional pero aconsejable).

Metemos en la nevera para que se endurezca, dejamos unas horas. Cuando ya la tenemos más o menos dura,sacamos la lámina de crujiente del gianduja del congelador, retiramos el film y la colocamos sobre la mousse, presionando levemente para que no queden burbujas de aire entre la mousse y la gianduja.

Cubrimos con la mousse de dulce de leche (que hemos preparado anteriormente) y alisamos bien la parte superior. Volvemos  a meter en la nevera.

***En este punto, podemos congelar la tarta y terminar de decorar el día que vayamos a usarla o si la vamos a utilizar sin congelar, conviene dejarla reposar así toda la noche. Las mousses quedan mejor asentadas de un día para otro.

Al día siguiente, preparamos la ganache de chocolate y cuando está prácticamente fría, la vertemos en la tarta, desde el centro se va extendiendo por toda la superficie. Podemos ayudarla moviéndola un poco o con una espátula, pero mejor no tocarla para que quede totalmente lisa. ¨Volvemos a meter al frío.

Ya solamente nos queda, quitar el aro, el acetato y colocar alrededor de la tarta las casitas de jengibre que tenemos previamente hechas. No es necesario pegarlas con nada, ya que con la propia mousse se quedan pegadas y no se mueven.

**Las formas y tamaños de las casas son al gusto de quien las hace, dejando volar tu imaginación. Para darle un toque más navideño, es conveniente espolvorear azúcar glass con un colador por la superficie haciendo efecto de nevado. Eso sí, se hará justo antes de presentarla en la mesa porque se humedece rápidamente y desaparece en el chocolate.

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Galletas de Navidad

Hoy os quiero enseñar los diseños de casitas de jengibre que he preparado para decorar la tarta que será la protagonista estas navidades. Os la pondré en el siguiente post. He utilizado la receta de la masa de las galletas cookies navideñas con especias que mantienen muy bien la forma, quedan extremadamente crujientes y ricas.

***Conviene hacerlas más finas de lo habitual, (si utilizais el rodillo con arandelas para que queden todas de igual grosor, usar el aro de 2 mm. y dejarlas en el horno un pelín mas de tiempo, para que nos queden crujientes y duras a la vez).

***preparamos una glasa real para delinear y luego ya es cuestión de dejar volar la imaginación para hacer diferentes diseños de casas.

***Ya que tenemos la masa lista, aprovechamos para hacer muñecos de jengibre, estrellas, pinos….que nos vendrán muy bien para decorar luego nuestra tarta y las que sobren, son buenísimas para comer

***Salen un montón de galletas, suficiente para decorar hasta 3 tartas.

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Naranjas confitadas

A partir de ahora, empezaremos a tener buenas naranjas de zumo en el mercado, y si esperamos un poquito más, a que llegue el invierno, ahí es donde estarán en su esplendor, dulces, baratas y abundantes. Ese es buen momento para dedicar un ratito a confitar naranjas para tener de reserva y utilizar en incontables ocasiones.

Lo mismo te valen para decorar un roscón de reyes, para cakes y bizcochos, para pudings…para bañar con chocolate….la elaboración es sencilla, seguir unos pasos y un poco de paciencia. Te animas?

 

NARANJAS CONFITADAS

INGREDIENTES:

  • 3 naranjas de zumo
  • 400 gr. de agua
  • 200 de azúcar

ELABORACIÓN:

En primer lugar, elegiremos unas naranjas que tengan la piel fina, preferiblemente de zumo (que tienen menos piel blanca). Las lavamos concienzudamente bajo el grifo y secamos.

Seguidamente, cortamos las naranjas en rodajas de ½ cm. aprox. desechando los extremos. Ponemos una cazuela ancha al fuego con los 400 gr. de agua y los 200 gr. de azúcar. Llevamos al punto de ebullición y mezclamos con una cuchara para que se disuelva bien el azúcar en el agua.

Echamos las rodajas de naranja que tenemos reservadas y bajamos la intensidad del fuego, para que mantengan un suave hervor, que se vaya confitando poco a poco. Dejaremos al fuego 1 hora aprox. hasta que prácticamente desaparezca el almíbar.

*Conviene utilizar una olla ancha para que las rodajas de naranja no se monten una encima de otra, como mucho pueden formar 2 capas. No utilizar tenedores ni nada para mover las rodajas, hay que tener cuidado de no romperlas. Para moverlas, levantar la cazuela y moverla con movimientos de vaivén.

Cuando prácticamente haya desaparecido el almibar, sacamos del fuego y colocamos las rodajas en una rejilla para que se sequen. Dejamos en un lugar seco y al de 24 horas, tendremos secas nuestras rodajas de naranja. Guardamos en recipientes tapados. Yo, lo meto en la nevera, en la puerta, donde suele ir la mantequilla y aguanta perfectamente mucho tiempo.

*Admite muchos usos, decoración para el roscón de reyes, cakes de naranja confitada…

*También he hecho lo mismo con limón, solo que le he añadido algo más de azúcar y el resultado no me ha gustado demasiado. Queda demasiado amargo, os dejo también una foto de cómo ha quedado, estéticamente está bien pero en cuanto a sabor, a mí, particularmente, no me ha convencido.