Inteligencia emocional

El contacto sin tacto

Recientemente estaba impartiendo un taller de conciencia corporal, en el que uso el autoabrazo como estrategia para despertar a las vertebras y poder girar pelvis, hombros y cabeza y ampliar la rotación de la columna, sin embargo, más allá de los beneficios corporales, apareció la profundísima necesidad de contacto.

 

Falta de piel

Bueno, está bien, la sociedad vasca no es una cultura que se caracterice por “tocar” mucho, eso lo podemos ver en el modo en el qué interactuamos los unos con los otros, en cómo nos saludamos y también en cómo nos movemos, nuestra estructura corporal es más bien rígida y contenida (pelvis sujeta, pecho y hombros como pegados, mandíbula apretada etc.) sin entrar a juzgar, simplemente observando distintos patrones corporales. Desconocemos cuanto tiempo más tendremos que guardar estas medidas extraordinarias de mascarilla y distancia de seguridad, pero yo me cuestiono cómo impacta esto en nuestra psique, y en nuestro cuerpo.

Me conmueve ver como este simple acto de autoabrazarse despierta la piel y abre el sentir, y con el, aparece la vulnerabilidad, la carencia y en muchos casos la falta de contacto real. Creo que es un momento en el que se hace más necesario que nunca abrazar a las personas que estén dentro de la unidad de convivencia, e incluir alguna rutina de autocuidado que tenga que ver con el tacto, el simple hecho de recorrer con las manos el propio rostro de una manera suave y amorosa relaja tanto al cuerpo como al sistema nervioso.

 

Experimentar el mundo a través del tacto

¿Has oído hablar de los sistemas representacionales?, es la manera en la que captamos, almacenamos, codificamos y recreamos la información de los canales sensoriales en nuestra mente. De tal manera que, si te digo que recuerdes la cocina de la casa de tu infancia, habrá venido una serie de imágenes (canal visual), sensaciones (canal Kinestésico, ligado al sentido del tacto), sonidos (canal auditivo) y tal vez, olores característicos (olfativo) o sabores (gustativo).

Dentro del canal Kinestesico o cinestésico, se incluyen sensaciones (internas y externas), y está vinculado por tanto al sentido del tacto.

 

 

Desarrollo del tacto

Nos desarrollamos a nivel cognitivo mediante un proceso de aprendizaje que nace de la interacción con el entorno, e interactuamos con ese entorno a través de los sentidos, donde tiene mucha importancia el tacto, que está activo incluso antes de nacer.  A través de él, principalmente labios y boca, el bebé explora formas, tamaños y texturas y empezamos a diferenciar los objetos y a discriminar aquellos que nos gustan o percibimos como seguros o los que interpretamos como amenazantes o rechazamos.

El movimiento de las manos apoyará lo que descubre a través de la boca y empezará a ampliarse a otras zonas de su cuerpo y las relaciones entre ellas.

La superficie de la corteza motriz que se activa en un bebé es más amplia en la zona correspondiente a labios y boca y  ésta se va ampliando en la medida que más partes empiezan a intervenir de forma voluntaria, además el contacto seguro y amoroso del padre y de la madre aporta información sobre su esquema corporal, los límites y la sensación de seguridad y confianza.

El mundo emocional del tacto

Sabemos que el abrazo calma y proporciona refugio, y que diferentes técnicas de masajes sirven para distintos propósitos, generar estructura y soporte, relajar, eliminar tensiones etc. En cualquier caso, el tacto induce una reacción emocional, ayuda a la supervivencia y bienestar y está comprobado que un tacto suave es fundamental en los primeros años de vida, así como durante la vejez, y las personas mayores desprovistas de este contacto amable comen peor y experimentan mayor cantidad de sentimientos de soledad y tristeza.

Dentro de nuestras posibilidades actuales hay cosas que podemos hacer como autoabrazarnos, acariciarnos la cara, tocarnos los pies, realizar actividades manuales y dedicar un tiempo a sentir los elementos (barro, pintura con los dedos, amasar comida etc) , experimentar con elementos de la naturaleza a través de las manos (hojas de plantas, tierra, agua…), percibir el agua de la ducha etc.

 

Dedico este post a mi querida Concha y a todas esas personas mayores que llevan meses desconectadas de contacto afectivo.

 

 

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