Inteligencia emocional

¿Héroes o villanos?

Por Arantza Echaniz Barrondo

Las personas somos ¿héroes o villanos? ¿somos buenas o malas por naturaleza? Estas son preguntas que acompañan a la humanidad desde sus inicios.

Hace unos días vi un capítulo de C.S.I Las Vegas cuya trama consistía en que un grupo de jóvenes se dedicaba a agredir mortalmente a aquellas personas con las que se encontraban accidentalmente después de haber quedado vía sms con tal objetivo. Al final resulta que estos jóvenes, algunos de ellos menores de edad y de familias ‘normales’, lo hacían por aburrimiento y como forma de diversión. Casos similares los vivimos también en nuestro entorno: palizas a inmigrantes, a compañeros o compañeras de clase; personas “sin techo” quemadas mientras duermen; palizas grabadas con el móvil y colgadas en internet, etc. ¿Cómo es posible? ¿Qué está pasando para que ‘chicos buenos’ (y chicas también) se comporten así?

Después leí un artículo con el inquietante título de “EL EFECTO LUCIFER. Su vecino podría ser un torturador…”.

  

El Efecto Lucifer es el título de un libro escrito por Philip Zimbardo, Profesor Emérito de la Universidad de Stanford. Es conocido su Experimento de la Prisión de Stanford. Reproduzco sus palabras sobre en qué consistió dicho experimento recogidas por Kindsein:

Fue mi intento para determinar qué ocurre cuando pones a gente buena en un lugar malvado: ¿Triunfa la humanidad, o la fuerza de la situación puede acabar dominando hasta al más bueno de nosotros? Mis estudiantes de Stanford, Craig Haney y Curt Banks, y yo creamos un ambiente carcelario muy realista, una ‘mala cesta’ en la que colocamos a 24 individuos voluntarios seleccionados entre estudiantes universitarios para un experimento de dos semanas. Les elegimos de entre 75 voluntarios que pasaron una batería de tests psicológicos. Tirando una moneda al aire, se decidía quién iba a hacer el papel de preso y quién el de guarda. Naturalmente, los prisioneros vivían allí día y noche, y los guardas hacían un turno de 8 horas. Al principio, no pasó nada, pero la segunda mañana los prisioneros se rebelaron, los guardas frenaron la rebelión y después crearon medidas contra los “prisioneros peligrosos“. Desde ese momento, el abuso, la agresión, e incluso el placer sádico en humillar a los prisioneros se convirtió en una norma. A las 36 horas, un prisionero tuvo un colapso emocional y tuvo que ser liberado, y volvió a ocurrir a otros prisioneros en los siguientes cuatro días. Chicos buenos y normales se habían corrompido por el poder de su papel y por el soporte institucional para desempeñarlo que les diferenciaba de sus humildes prisioneros. Se probó que la “mala cesta” tenía un efecto tóxico en nuestras “manzanas sanas“. Nuestro estudio de dos semanas tuvo que parar antes de tiempo después de sólo seis días porque cada vez estaba más fuera de control”.

Resulta estremecedor pensar que cualquiera de nosotros podría actuar de manera similar con el soporte del entorno o del grupo ¿Qué se puede hacer para evitar este tipo de conductas? Zimbardo señala que, dado que “cada uno de nosotros tiene la triple posibilidad de: ser pasivo y no hacer nada, volverse malos, o llegar a ser héroes”, la solución puede estar en inspirar la “imaginación heroica”.

A mí me parece, además de compartir la propuesta de Zimbardo, que hay que trabajar desde todos los ámbitos en dos vías: 1) la capacidad de empatía y 2) la sensibilidad ética. Si perdemos o no tenemos suficientemente desarrollada la capacidad de empatía no podemos descubrir el rostro del otro, no vamos a ser capaces de ver en el otro una persona merecedora de respeto y acreedora de dignidad. Si yo descubro el rostro del otro difícilmente me voy a poder abstraer de su dolor y sufrimiento. Yo no puedo maltratar al otro si le veo como una persona que sufre y siente como yo. Y en cuanto a la sensibilidad ética, creo que es fundamental trabajar este aspecto para que a la hora de tomar decisiones y actuar nos preguntemos por la bondad o maldad de nuestras acciones, por cuál es la acción correcta. Muchas veces ni siquiera caemos en la cuenta de que algo está mal porque ni siquiera nos lo hemos planteado.

Para acabar una frase del mencionado capitulo de C.S.I.Una brújula moral te señala el camino pero no te obliga a seguirlo” (Grissom, cabeza visible del equipo de investigación forense). Es fundamental tener bien asentados los principios pero incluso en ese caso no estamos exentos de optar por el mal.

¿Qué opinas? ¿Héroes o villanos? ¿Y tú?

3 pensamientos sobre “¿Héroes o villanos?

  1. EUGENIO MARTIN-SALDAÑA

    Bien , querida amiga Arantza . Esta es mi opinión. Como sabes soy criminólogo , penalista y mi trabajo de carrera lo hice sobre la vida en prisiones . Mis compañeros eran funcionarios de prisiones , agentes de la Guardia Civil ( inteligencia) , inspectores de policía y Directores de Instituciones Penitenciarias . Me entrevisté con muchos presos y he visitado las cárceles . Debatimos bastante sobre esto . Vamos al nudo gordiano . Empiezo con una frase de Paulo Coelho en su libro " el demonio y la señorita Prim " : el mal y el bien existen en nosotros dependiendo de en qué momento se crucen en nuestras vidas . YO añadiría al momento el elemento circunstancias . Parto de la premisa de que esto es bastante complicado . Pero bueno voy a transcribir en voz alta mis pensamientos . Woody Allen trata bastante el tema en sus películas ( sirva de botón de muestra ( " delitos y faltas " , " Manhattan " o la reciente " Match point" ) . El dice que no puede valer todo , tiene que existir algo de moral o de integridad , escala de valores , pero claro estos son subjetivos y entroncan con la idea de Dios , y cada uno tiene los suyos o su propia idea de áquel . Entonces cuál vale ? Yo creo y estoy absolutamente convencido de que la maldad es fruto de la ignorancia y esta de la mala educación en el sentido más amplio de la palabra ( social , humana , espiritual , intelectual , sexual……) por lo tanto sola hay una manera de combatir el mal : la BUENA EDUCACIÓN . Precisamente esto entronca con JJ. Rousseau quien dice : " Los males que nos afligen no son incurables y la Naturaleza que nos creó para el bien nos ayuda si QUEREMOS enmendarnos " . Estoy de acuerdo contigo en fomentar la empatía y la sensibilidad ética pero el problema radica en la TRANSMISIÓN de esos conceptos y conductas: nemo dat quod non habet ( nadie da lo que no tiene ) . El individuo no puede transmitir enseñanzas y valores que no conoce ni obran en su ser. Tenemos que educar pero hay radica el problema : NO SE EDUCA . Los gobiernos , las multinacionales , Compañías de Seguros y los Grandes Capitales quieren PODER Y PODER ECONOMICO : son los que tienen el poder y les importa un bledo la educación y la conquista de valores por la humanidad . Cambiar esto es dificilísimo pero hay una pequeña llama que se mantiene encendida por muchos seres humanos que no tienen poder pero que son conscientes de esto y mientras esa llama siga encendida habrá esperanza . Por otra parte se trata de canalizar la energía del individuo hacia la buena acción . El individuo con exceso de adrenalina dirige su exteriozación hacia malas o buenas acciones . Dependerá que quien tenga al lado también y esto entronca con la teoría dal aprendizaje social : los niños de la guerra han aprendido a matar desde muy pequeños por lo que piensan que es una acción correcta . Una manzana podrida en una cesta contamina todo el cesto . Incentivar la heroicidad está muy bien y creo en ello pero quedan pocos valientes y héroes en nuestros días y un hombre solo no puede detener un tren en marcha . Hace mucho tiempo un hombre maravilloso lo intentó y se echo todo el peso de la humanidad encima y lo crucificaron . Si apareciera hoy otra vez , qué pasaría ? Seguramente no lo matarían pero lo in ternarían en un psiquiátrico .Solo el AMOR en el sentido más amplio de la palabra nos puede curar y redimir pero como hacer , cómo transmitir esto a todos los seres de la humanidad ? Pues cada uno en su pequeña o media parcela si le dejan por que uno tampoco puede cargar con todo el peso de la humanidad . Todo esto pasará y no será siempre así , esperemos estar a tiempo . Aun con todo ello , como me decía el Director de una prisión , podemos debatir todo lo que queramos pero hay gente que no se va a reinsertar en la vida , no hay valores ni terapias para ellos , es así de triste y complicado . En definitiva todos en un momento dado podemos ser villanos o héroes , dependerá ………: valores educación , experiencias , nivel de angustia , miedo, aprendizaje , compañía , circunstancias …. Un abrazo muy fuerte

  2. josetxo

    ¿Héroes o villanos?
    Imaginad qué sucedería si Diós nos dijera que hagamos lo que hagamos nadie lo va a saber ni ÉL lo va a tener en cuenta.¿Trabajaríamos?¿Sucedería algo con el (la) estupendo (a) señor (a) del quinto?,o…
    Solo una observación.Diós lo es en tanto es irreconocible ya que si lo conociéramos dejaría de ser Diós para ser algo definido,un ente o una forma hasta hoy desconocida de la energía,o quizás…
    Evidentemente no podemos saber de su existencia,y consecuentemente que Diós ha creado la vida y entre sus secuencias al Hombre es por indemostrable incierto.Sin embargo lo que es absolutamente cierto es que el Hombre ha creado a Diós y que lo ha creado con independencia de que no exista.
    Sea como fuere,idealizados de diferentes formas,dioses omnipresentes que nos vigilan los tenemos en todas las sociedades.Probablemente no sean sino la consecuencia de la necesidad del Hombre (la mente maestra de cada sociedad) que desde que accedimos al conocimiento ha sabido que somos los mayores predadores y que de forma natural tendemos a la predacción,a la involución (a la regresión a pasados estadios de la ferocidad)…
    No sé como lo veis vosotros pero parece razonable pensar que somos villanos a los que nos han tenido que poner un diós/policía,y que cuando (como ahora nos está sucediendo) éste está dejando de tener entidad,el Hombre lo está supliendo por millones de cámaras/policía que sin duda llegarán a poblar nuestras sociedades…
    saludos.

  3. Aiodi

    Ante la disyuntiva ¿héroes o villanos?; y después de ver (como fiel seguidora) el capítulo de CSI, yo me quedé en la duda de si sería villano; o ni tan siquiera llegaría a tanto y me convertiría en borrego, llevada por la masa y oculta tras la máscara.

    Y mi mayor duda es ¿seré capaz de educar a mis hijos sobre cómo diferenciar lo correcto y bueno de lo contra-corriente y mejor?

    Complicada tarea, que empieza por ser coherente y consecuente.

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