Inteligencia emocional

Prejuicios: qué son y cómo evitarlos

Autoría: Equipo STRANA  (Universidad de Deusto – 3º Grado en Comunicación): Integrantes del grupo: Natalia Arizmendi, Alba Arreseigor, NaiaCambronero, Paula Díaz, Elena Ibarbia, Ane Iriberri

 Los prejuicios son una reacción natural del ser humano, que consisten en juzgar prematuramente a una persona por su apariencia o la primera impresión. Normalmente, esta palabra adquiere un significado negativo, ya que el hecho de tener prejuicios hacia una persona, sean buenos o malos –aunque normalmente son malos–, condiciona enormemente la manera en la que nos comunicamos con ella.

Estos pueden originarse de dos formas diferentes: adquiriéndolos desde pequeños a través del entorno –si una persona se cría en un entorno racista, es muy probable que tenga prejuicios hacia las personas de otras razas cuando sea un poco más mayor– (enfoque socio-cognitivo), o surgiendo como consecuencia de las propias relaciones sociales y como reflejo de la cultura y de la historia (enfoque socio-cultural).

Si buscamos entre las teorías sobre prejuicios, podemos distinguir dos grupos, siendo el primero el formado por las teorías tradicionales: la teoría de la patología basada en la personalidad autoritaria –los prejuicios son la expresión de la desconfianza de las personas–, la teoría de la frustración –los prejuicios son resultado de ciertas frustraciones que cada persona ha experimentado–, y la teoría del conflicto de intereses –los prejuicios como vía de acceso a más oportunidades.

El segundo grupo de teorías está formado por aquellas más modernas: el sesgo de grupo–tendemos a agruparnos con personas con gustos o habilidades similares a las nuestras, dejando de lado a quienes no compartan esas características. Si alguien ajeno al grupo genera cierta amenaza al status social del mismo, el prejuicio hacia dicha persona o grupo aumenta– y el pensamiento categórico–tendemos a “ordenar” la realidad en diferentes categorías.

En cuanto a los tipos de prejuicios, los hemos clasificado en 10 diferentes:

  1. Por el aspecto físico
  2. De género
  3. De edad
  4. Por la cultura o raza
  5. Por la orientación sexual
  6. Por la religión
  7. De nacionalidad
  8. Por discapacidad/enfermedad
  9. Por las tendencias ideológicas
  10. Por el nivel económico

 

Como hemos visto, los prejuicios están muy presentes en la sociedad en la que vivimos y se dan por muy variados motivos. Por ello, hemos apuntado algunas recomendaciones para evitarlos, ya que son un impedimento a la hora de relacionarnos con otras personas con total normalidad

  1. Tener una mentalidad más abierta.
  2. Tomarte el tiempo necesario para conocer a una persona antes de juzgarla o valorarla.
  3. Si tienes dudas respecto a algo relacionado con esa persona, pregúntale en vez de dar por hecho algo que tú has supuesto.
  4. Hablar las cosas de manera clara, evitando palabras o expresiones “destructivas”.
  5. Ser consecuente y no juzgar a las personas sin motivos contundentes, igual que no te gustaría que otra persona lo hiciese contigo.
  6. Tener una mentalidad de igualdad. Nadie es mejor que nadie por el mero hecho de ser diferentes.

Tener ciertos prejuicios a lo largo de nuestra vida es prácticamente inevitable, sin embargo, es posible ser consciente de que los estamos teniendo y de por qué los estamos teniendo una vez que alcanzamos cierto nivel de madurez y autoconocimiento. Por ello, podemos tratar de evitarlo adoptando ciertas actitudes que implican una mentalidad más abierta y relajada.

Todos juzgamos, pero a nadie le gusta ser juzgado; acabemos con esta incongruencia.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *