Inteligencia emocional

La tristeza en Leonard Cohen

1478884627_342100_1478888191_portadilla_normal

Escribo este post en recuerdo y homenaje a Leonard Cohen, que nos dejó el pasado 7 de noviembre, uno de mis compositores predilectos, fui, soy y seré un fiel seguidor de su música.

Mucho se ha hablado y escrito sobre él, sobre sus composiciones y sobre su poesía. Fue escritor, poeta, antes que compositor, y como tal, cosechó numerosos premios, también le llegarían los reconocimientos después, con su música. Era un poeta que cantaba. Por eso, tal vez, sus canciones sobresalen particularmente por la fuerza y calidad literaria de sus letras, reforzadas por emotivas y envolventes melodías en las que, de manera especial, intervienen banjos, mandolinas, violines y sonido de sintetizadores, y con las que Leonard nos comunica sus sentimientos.

Se dice que las suyas son letras desgarradas, que transmiten el lamento de un hombre afligido, triste, melancólico, incluso devastado. Sin embargo, él mismo comentaba: “No me considero un pesimista. Creo que un pesimista es alguien que está esperando que llueva. Y yo me siento empapado hasta los huesos”, en su peculiar forma de expresarse.

De su sentido del humor, ha dejado testimonio su hijo en un emotivo discurso de despedida en el que muestra su devoción, respeto y agradecimiento a su padre, lo que nos muestra que Leonard Cohen, era una buena persona, un buen compañero y un buen padre.

Según sus propias palabras; “sólo soy un hombre sencillo, que sufre y ama”, lo refleja sabiamente en In My Secret Life (En mi vida secreta):

Yo sonrío cuando estoy enojado.

engaño y miento

hago lo que tengo que hacer

para salir adelante.

pero sé lo que está mal,

y sé lo que es correcto.

y moriría por la verdad

en mi vida secreta.

 Un gran artista que utilizó con maestría las metáforas para hablar de la vida cotidiana, como lo hace en una de sus obras poéticas; “La caja de especias de la tierra” , especias como emociones, que son las que condimentan, dan color, sabor y olor a la vida.

Nos canta, en ocasiones susurra, sobre la grandeza y la miseria de la naturaleza humana;  utiliza Báilame hasta el fin del amor (Dance Me to the End of Love), para cantar sobre el amor y la muerte:

Báilame tu belleza con un violín en llamas

Báilame en el pánico hasta que me sienta seguro

Tócame con tu mano desnuda o tócame con tu guante

Báilame hasta el final del amor

Es curioso el origen de esta canción, aunque la compuso como un tema de amor, está inspirada en los campos de concentración nazis, merece la pena leer la explicación del propio Leonard.

Un hombre sensible, que a su manera quiso ser libre, así lo dejó escrito en Bird on ther wire:

Como un pájaro en un cable,

Como un borracho en un coro de medianoche,

He intentado a mi manera ser libre.

Si yo, si yo he sido poco amable, 

Espero puedas dejarlo pasar. 
Si yo, si yo he sido falso
Espero que sepas que nunca lo fui contigo
. 

En Everybody knows (Todo el mundo lo sabe), muestra su sensibilidad hacia los problemas del mundo, es una canción que cuesta interpretar, pero al parecer se trata de un alegato moral contra la hipocresía ante los problemas del mundo, todo el mundo sabe…

si es tu deseo

que no vuelva a hablar

y que mi voz enmudezca

como estaba antes:

no hablaré más,

lo acataré hasta

que me digas otra cosa,

si ese es tu deseo.

Hay quien dice que sus letras, sus poesías, son tristes, melancólicas. Yo no aprecio tristeza en la mayoría de sus fotos, veo una sonrisa fresca, franca, a veces sarcástica, de un hombre humilde y amable, pero sabio.

Un hombre que supo agradecer y reconocer la influencia del gran García Lorca en su vida y en su obra, su primera hija se llama Lorca, y dejó su homenaje al poeta en forma de canción, Take the Waltz, compuso el tema a modo de versión del poema Pequeño vals vienés del poeta granadino.

En sus, a veces, misteriosas letras, habla de emociones como culpa, codicia, avaricia, vergüenza, y de amor: “El amor no tiene cura, pero es la única cura para todos los males”, dejó escrito, y en So long Marianne, canción a su musa y amante que compuso hace solo unos pocos meses, al fallecimiento de ella, Leonard le escribió una carta en la que le decía “Que sepas que estoy tan cerca de ti, que si estirases tu mano, creo que alcanzarías la mía”.

Como cualquier otro mortal, en su vida tuvo motivos y momentos para estar triste, pero supo reponerse de complicadas situaciones. Incluso la más reciente, el engaño de su manager, que le dejó en la ruina, pero él, sin hacer demasiado ruido, subió de nuevo a los escenarios y siguió deleitándonos con su poesía musical en forma de disco;

You Want It Darker. La voz de Cohen suena más profunda que nunca, y sus letras huelen a despedida. Son nueve canciones de un hombre sabio, desencantado, nostálgico, cansado, pero en paz consigo mismo y con el mundo, del que se despide en Closing time, una canción llena de nostalgia por el tiempo pasado, por los años de juventud vividos y las relaciones que fueron pero ya no son.

A mí, la música y letras de las canciones de ¿tristeza? de Leonard Cohen, me conmocionan, me llevan a un estado diferente, de reflexión, introspección, de calma y serenidad. Siempre llevo en el coche, Live in London, su voz y la musicalidad de sus melodías, me envuelven, me ayudan a conducir con calma.

Es cierto, no todas las personas sentimos las emociones, y la tristeza como una de ellas, de igual manera, ni con la misma intensidad. La tristeza ya ha visitado este blog en otras ocasiones y nos ha traído sugerentes y hermosos mensajes, tristeza por la pérdida que suponen los besos que no has dado… y has querido dar.

La tristeza también es una experiencia de escucha interior y de búsqueda de nuevas soluciones, actúa de estímulo creativo a través del deseo e impulso de describir, contar y expresar nuestro estado de ánimo, como lo hacía el propio Leonard Cohen.

Esta es una faceta de la tristeza poco atendida, poco experimentada, nos ayuda a buscar salidas diferentes, a poner más atención a la nueva información que nos envía el mundo exterior, es de gran ayuda en situaciones difíciles y a la hora de hacer autocrítica.

A veces estamos tristes por la propia intensidad que le ponemos a la vida, hay tristezas que vienen tras una lucha constante por conseguir algo que finalmente no logramos; hay tristezas que vienen por la pérdida de un ser querido; hay tristezas que vienen por la pérdida de una determinada situación, personal o laboral, cómoda o estable; o por situaciones pasadas que sabes que no volverán, o por el dolor, propio y ajeno.

Compartir la tristeza con tu entorno permite que te conozcan mejor, permite estrechar o descartar lazos. Al mostrarte, permites que se entiendan determinados comportamientos tuyos, podemos leer en La tristeza como valor del blog Talento y personas.

Ahora, estoy triste por la pérdida de un extraordinario artista, escritor, poeta, músico y compositor, y siento pena porque no veré cumplido mi anhelo de verle cantar en directo, y ha tenido que ser ahora, en otoño, en esta época del año, en la que plantas y animales, cierran un ciclo vital, hibernan y se preparan para un nuevo ciclo;

Por todas partes veo

Al mundo esperándote,

Las plumas levantadas, las paredes adornadas,

Las manos suspendidas sobre cuerdas y teclas.

Y a la llegada del Otoño

Hilaré una red

Entre tu altura y la tierra

Para sostener tus frágiles partes.

(Su fuese primavera, La caja de las especias del mundo, Leonard Cohen)

 Leonard Cohen, ha cerrado un ciclo, su ciclo vital, pero nos ha dejado una maravillosa semilla en forma de poesía, música y melodía, que seguirá germinando y dándole vida eternamente.

Las flores que dejé en la tierra,

Que no recogí para ti,

Hoy las traigo todas,

Para que crezcan eternamente,

No en mármol ni en poemas,

Sino allí donde cayeron y se pudrieron.

(Las flores que dejé en la tierra,  La caja de las especias del mundo, Leonard Cohen)

 So long Leonard Cohen, en tu viaje seguirás alumbrándonos con tu luz, Luz que viaja

2 pensamientos sobre “La tristeza en Leonard Cohen

  1. mikel bilbao garay

    Francisco Javier, “No me considero un pesimista. Creo que un pesimista es alguien que está esperando que llueva. Y yo me siento empapado hasta los huesos”, qué bonito. Muchas gracias por tu sensibilidad y el cariño de tus letras, me ha encantado leerte. Un abrazo, Mikel

  2. JAVIER BAREZ

    Gracias Mikel por tus palabras, un placer y un privilegio tener un espacio donde poder expresar el cariño a través de las letras y las palabras y que haya quien las lea y las sepa apreciar, así lo hacía mi admirado Leonard, de igual manera lo hacéis todos y todas quienes escribís en este blog, a quienes también admiro,
    si hemos de contar algo, al menos hagámoslo con cariño sintiéndonos empapados hasta los huesos,

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *