Inteligencia emocional

Cogito ergo sum

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Por Jon Berastegi:

Las ciencias neuro-cognitivas afirman que la mejor manera para la prevención para la salud, tanto física como mental será establecer la unión entre razón y emoción, es decir entre la mente y el cuerpo. En dicho paradigma encontramos al neurobiólogo portugués, Premio Príncipe de Asturias y autor de diversos libros, Antonio Damasio.

Uno de esos libros es el conocido “Error de Descartes”, en el cual quiere romper con la rivalidad popular y cultural directa entre razón y emoción. Para ello utiliza el horrible accidente sufrido por Phineas Gage, un trabajador de los ferrocarriles a quien una barra de hierro de un metro de largo le penetró el cráneo en 1848.

  

 

Dicha barra penetró en dirección desde la mejilla izquierda hasta la parte superior de la cabeza, dañando gravemente el lóbulo frontal. Nuestro protagonista no llegó a perder el conocimiento en ningún momento pero eso sí, nunca más fue el mismo. Gage sufrió cambios notorios en su personalidad y temperamento, y tras muchos estudios Damasio consideró como evidencia de que los lóbulos frontales eran los encargados de procesos relacionados con las emociones, la personalidad y la interacción social.

 

Por ello Damasio afirma que mente y cuerpo no están relacionados, sino que son lo mismo, formando un todo interdependiente. La actividad mental, desde sus más simples aspectos hasta los más sublimes, requiere tanto del cerebro como del cuerpo.

Según Damasio: “El enunciado quizás más famoso en la historia de la filosofía, aparece primero en la cuarta sección de El discurso del método (1637), en francés (Je pense donc je suis: pienso, luego existo); y luego en la primera parte de los Principios de filosofía (1644), en latín (Cogito ergo sum). Tomado literalmente, el enunciado ilustra precisamente lo contrario de lo que creo que es verdad acerca del origen de la mente y acerca de la relación entre mente y cuerpo. Sugiere que pensar, y la conciencia de pensar, son los verdaderos sustratos del ser”.

En la misma línea del error de Descartes, después de varios siglos, encontramos la manera de la sociedad actual de concebir la relación entre razón y emoción. Entendiendo las emociones como el elemento que logra engañar, manipular o perder la pureza de la razón.

Damasio niega rotundamente ese tipo de relación, y realza la importancia de las emociones desde el más primitivo Ser Humano en su lucha por la supervivencia y la de la especie, todo ello, mucho tiempo antes de que la razón evolucionara hasta el punto de hoy en día. Y lo demuestra mediante investigaciones de neurociencia, en las que explica la compleja relación entre sensaciones corporales, emociones, memorias, razonamiento… que hacen que razón y emoción sean entendidas como un todo interdependiente.

Y nuestros lectores, ¿como ven la relación entre razón y emoción?

7 pensamientos sobre “Cogito ergo sum

  1. Angel Parra Moreno

    No he leído nada de Damasio, pero comparto plenamente sus teorías. Pienso que muchas de nuestras molestias y tensiones, tanto físicas como psícológicas, son consecuencia de la incomunicación que existe entre la mente y el cuerpo. Lo que tenemos que haceer es entender nuestro cuerpo, aprender a escucharlo y hablar con él para que de ese modo profundizar y armonizar la conexión cuerpo-memte, y así lograr el equilibrio que todos anhelamos. ¿Cómo va a haber una adecuada conexión entre razón y emoción, si éstas las tenemos reprimidad, dormidas o latentes? ¿Cómo va a ser posible un equilibrio, una simbiosis entre la razón y la emoción si éstas están permanente agitadas?

    El cuerpo -a pesar de tanto avance- es el mayor misterio de la existencia. Este misterio necesita ser amado en sus profundidades, en su funcionamiento, sus entresijos. Desgraciadamente las religiones siempre han estado en contra del cuerpo. Pero esto ofrece un indicio, una muestra concreta, de que si un hombre aprende la sabiduría del cuerpo y el misterio que entraña, nunca necesitará de Dios ni de sacerdotes. Habrá descubierto lo más misterioso dentro de sí mismo. DEntro del misterio del cuerpo se halla el santuario de la conciencia.

    Una vez que llegas a desvelar tu conciencia, tu ser, no hay Dios por encima de tí. Sólo una personas así puede ser respetuosa con los seres humanos, con otros seres vivos, porque todos ellos son tan misteriosos como él mismo es, diferentes expresiones del ser, otras variedades que enriquecen la vida. Una vez que el hombre ha descubierto su propia conciencia, ha hallado la llave de lo divino. Toda educación que no te enseñe a amar a tu cuerpo, que no te enseñe a ser considerado con él, que no te enseñe cómo penetrar en los misterios, no será capaz de enseñarte cómo abrir la puerta de tu propia conciencia.
    El cuerpo es la puerta, el cuerpo es la piedra angular. Toda educación que no se ocupe del cuerpo y de la conciencia, no sólo una educación incompleta, sino que además resulta totalmente nociva porque continuará siendo destructiva. El florecimiento de la conciencia en tu ser es lo que evita tu destrucción. Te aporta un impulso creador; la necesidad de ser más belleza en el mundo, más bienestar.

    El hombre necesita un ser más consciente, más alerta. El cuerpo es el alma visible. Y el alma es el cuerpo invisible. Son uno. El cuerpo y la mente no están separados de ningún modo, forman parte uno del otro, forman una totalidad. Tienes que aceptar tu cuerpo, tienes que amar a tu cuerpo, tienes que respetarlo, tienes que estarle agradecido…

    La ciencia médica occidental ha considerado al hombre como una entidad separada, al margen de la naturaleza. Este es uno de los errores más grandes que se hayan cometido. El hombre es parte de la naturaleza: su salud no depende más que de sentirse cómo con la naturaleza.

    La medicina occidental ve al hombre desde una óptica mecánica, por lo que hasta donde puede funcionar bien la mecánica, funciona. Pero el hombre, felizmente, no es una máquina, el hombre es una identidad orgánica y no necsite que se trate solamente la parte enferma. La parte enferma es sólo un síntoma de que el organismo entero está pasando por dificultades.Lo que tenemos que comprender es que el hombre es un conjunto: o está enfermo o está sano, no hay punto intermedio. Debe tomarse como un organismo integral

    Es algo primordial que hay que comprender: el cuerpo siempre está dispuesto a escucharte, pero nunca has hablado, nunca te has comunicado con él. Has estado dentro de ál, lo has usado, pero nunca se lo has agradecido. Él te sirve, y lo hace de la manera más inteligente posible. La naturaleza sabe que es más inteligente que tú, y por eso las cosas impotantes del cuerpo no se han dejado a tu cuidado, se le han encomendado a él mismo. Por ejemplo el respirar, el latido del corazón, la circulación de la sangre o la digestión de la comida, de los contrario hubieras tenido problemas mucho antes.

    Jo, has empezado la semana con una tema muy interesante. Seguiré en otro momento. Los jubilados también tenemos que hacer cosas. ¡Que pases un feliz fía! gur.

  2. Gotzon

    De obligada lectura que decíamos antes. Damasio, ha puesto patas arriba esa rancia dicotomía de razón y emoción, de mente y cuerpo.

    Somos lo que somos de la cabeza a los pies, y tan mal no nos ha ido a los humanos para prescindir de tan geneeroso equipamiento.

    Es tan cierto que escuchamos poco como que nos escuchamos a nosotros mismos aún menos: las sensaciones, emociones que se representan en el teatrillo de nuestro cuerpo.

    Es más que curioso que esta confusión persista en la llamada civilización de la imagen y el culto al cuerpo que nos trae de cabeza, nunca mejor dicho. ¿Será otro vuelco del famoso péndulo?

  3. Xabi

    Interesante artículo, sobre todo porque me ha hecho recordar aquel año de COU, la selecyividad y sobre todo FILOSOFÍA con Kant, Platón, Descartes…
    Me quedo con la frase de Angel Parra:

    “el cuerpo siempre está dispuesto a escucharte, pero nunca has hablado, nunca te has comunicado con él. Has estado dentro de ál, lo has usado, pero nunca se lo has agradecido. Él te sirve, y lo hace de la manera más inteligente posible.”

    Le pido al autor si pudiese escribir algo más sobre ésto. Mila esker

  4. Angel Parra Moreno

    El mejor modo de conocer el propio cuerpo es penetrar en el interior de ti mismo y mirarlo desde ahí, desde la parte más profunda de tu ser, entonces resulta un gozo extraordinario de ver su funcionamiento, su titac. Es el mayor milagro que ha ocurrido en el universo.

    Nadie pone en duda las conexiones mente-cuerpo. La mayoría de los problemas físicos son psicosomáticos por el cuerpo y la mente NO son dos cosas separadas. La mente es la parte interior del cuerpo y el cuerpo es la parte exterior de la mente, por lo que cualquier cosa puede empezar en el cuerpo y penetrar en la mente o viceversa; empezar en la mente y penetrar en el cuerpo.

    Por lo tanto todos los problemas tienen dos caras: pueden ser atajados a través de la mente o a través del cuerpo. Hasta ahora ha sido la práctica en el mundo.
    Unos pocos creen que todos los problemas son del cuerpo: los fisiólogos, los conductistas pavlovianos, los psicólogos…Tratan el cuerpo, y por supuesto en el cincuenta por ciento de los casos tendrán éxito. Esperan que a medida que se desarrolle la ciencia tendrán más éxito, porque nunca tendrán más del cincuenta por ciento, porque no tiene que ver con el desarrollo de la ciencia.
    Por otro lado está el grupo que cree que todos los problemas radican en la mente, lo que es tan erróneo como en la primera. Los creyentes en la cienciología, los hipnotistas y meseristas, todos ellos creen que los problemas son de la mente…son psicoterapeutas. También ellos triunfan en el cincuenta por ciento de los casos; también creen que tarde o temprano triunfarán por completo. Eso es absurdo! No pueden tener éxito en más del cincuenta por ciento de los casos; ese es el límite.

    Mi opinión personal es que los dos problemas tienen que ser abordados tienen que ser abordados juntos desde los dos ángulos, de forma simultánea; hay que atacarlos desde ambas puertas, un ataque frontal doble. Entonces el hombre puede curarse un ciento por ciento. Cuando la ciencia llegue a ser perfecta funcionará de ambas maneras.

    Lo primero es el cuerpo, porque éste es el portal de entrada a la mente. Por ser materia tangible el cuerpo es fácilmente manipulable. Primero el cuerpo debe liberarse de todas sus estructuas acumuladas y, de forma simultánea, la mente debe ser inspirada para que pueda comenzar a moverse hacia arriba y así poder liberar toda la carga que la mantiene anclada.

    Como dice eckart Tolle: “Si necesitas usar la mente para un propósito específico, úsala en combinación con tu cuerpo interno” Sólo si eres capaz de mantenerte consciente sin pensamientos podrás usar la mente creativamente, y el camino más fácil para entrar en ese estado es a través del cuerpo. Cuando necesites una respuesta, una solución e idea creativa, deja de pensar momentáneamente y concentra la atención en tu campo de energía interna. “No pienses únicamente con tu cabeza, piensa con todo el cuerpo”.

    La mente no es únicamente el pensamiento. Incluye también las emociones y las pautas de reacción inconscientes, tanto mentales como emocionales. La emoción surge en el punto donde cuerpo y mente se encuentran. Es la reacción del cuerpo a la mente o, dicho de otra forma, el reflejo de la mente en el cuerpo.
    Las investigaciones realizadas demuestran que las emociones fuertes pueden llegar a producir cambios en la bioquímica corporla. Estos cambios bioquímicos son el especto físico o material de la emoción.
    Si te es difícil sentir tus emociones, empieza por enfocar la atención en el campo energético de tu cuerpo. Como he dicho anteriormente, siente el cuerpo desde dentro. Así estarás en contacto con tus emociones. Si realmente quieres conocer tu mente, el cuerpo siempre te dará un reflejo fiel; por tanto, observa la emoción o, más bien, siéntela en tu cuerpo.

    Acabo estas reflexiones haciendo mías las palabras de Damasio: “razón y emoción debern ser entendidas como un todo INTERDEPENDIENTE”.

  5. Angel Parra Morno

    * Para la mayoría de los maestros espirituales de Oriente, una de las maneras de prevenir y mejorar la salud es a través de la armonía de cuerpo, mente, alma. OSHO es uno de ellos. Ha sido descrito por el Sunday Times como uno de los “mil artífices” del siglo XX, y por el Sunday Midday de India, como una de las diez personas -junto con Gnadhi, Nehru y Buda) que han cambiado los destinos de este país. OSHO dijo que su trabajo ayudaba a crear las conciciones para el nacimiento de un nuevo tipo humna, que describe como “Zorba el Buda”. En una sociedad donde tantas visiones ideológicas y religiosas tradicionales parecen irremediablemente pasada de modoa, la singularidad de OSHO consiste en que no ofrece soluciones, sino HERRAMIENTAS para que cada persona las encuentre por sí mismas.

    * La armonía de cuerpo, mente y alma es la mejor manera de prevenir la SALUD.

    El cuerpo es energía, al igual que tu mente y tu alma. ¿Cuál es la diferencia entronces entre los tres? La diferencia es tan sólo de RITMO, es sólo la longiitus, eso es todo. El cuerpo tiene un volumen, su energía funciona de una manere visible.

    La mente es un poco más sutil, pero aun así no demasiado, porque puedes cerrar los ojos y ver cómo se mueven los pensamientos, pueden verse.

    la tercera, la capa más importante que hay dentro de tí es la de la CONCIENCIA. Ni siquiera es visible para tí. No puede reducirse a un objeto, se queda en sujeto.
    Si estas tres energías funcionan cn armonía te mantendrás sano e íntegro. Si no funcionan así y determinan que estás enfermo, falto de salud, ya no eres íntegro.

    Mi empeño es ayudarte para que tu cuerpo, tu mente, tu conciencia puedan bailar las tres al mismo ritmo, al unísono, en total armonía, sin conflicto entre ellas, sino cooperando..

    La conciencia es energía, pura energía; la mente no es tan pura, el cuerpo lo es menos aún. El cuerpo es demasiado mixto, y la mente tampoco es demasiado pura. Pero sólo puedes acceder a ella si haces de las tres un cosmos, no un caos. La gente vive en perpetuo caos: su cuerpo dice una cosa, quiere ir en una determinada dirección; su mente se olvida completamente del cuerpo porque durante siglos se le ha enseñado que no siga al cuerpo, durante siglo se le ha inculcado que el cuerpo es su enemigo, que debe luchar contra él, que tiene que destruirlo, que el cuerpo es pecado.

    Todas estas ideas tontas, dañinas, perniciosas, inculcadas durante mucho tiempo, han llegado a formar parte de la mente colectiva, por lo que no has vivido la experiencia de sentir tu cuerpo en armónica danza contigo mismo.

    Cuando estas tres energías funcionan juntas, el gozo es infito, la riqueza es extraordinaria.

    La percepción es la forma más alta de energía. Cuando estas tres energías funcionan juntas, llega la cuarta. La cuarta se presenta siempre que las tres funcionan juntas. Cuando estas tres funcionan en una unidad orgánica, la cuarta se presenta; la cuarta no es otras cosa que esa UNIDAD ORGÁNICA.

    En Oriente la hemos llamado simplemente “la cuarta fase” o “turiya”, no le hemos dado ningún nombre. Las otras tres tienen nombres, la cuarta no. Conocer la cuarta es conocer a Dios. Digámoslo de esta manera: Dios aparece cuando eres una unidad orgánica y orgásmica. Dios no aparece cuando eres un caos, una desumión, un conflicto. Cuando eres un hogar dividido contra tí mismo, no existe Dios.

    El todo es más que la suma total de las partes; se expresa a través de ellas, pero es más. Comprender más es comprender a Dios. Dios es ese más, ese plus. No es cuestión de teología, no se resuelve mediante una argumentación lógica. Tienes que sentir la belleza, sentir la música, sentir la danza. Y en última instancia debes sentir la danza en tu cuerpo, en tu mente y en tu alma.

    Debes aprender a manejar estas tres energías para que formen una orquesta. Entonces aparece Dios, no es que veas a Dios, no hay nada que ver. Dios es el máximo vidente, el máxino observador.
    Aprende a derritir tu cuerpo, tu mente, tu alma, halla los caminos para poder funcionar como unidad.

    Permite a la vida convertirse en una experiencia hacia tu verdadero ser. Usa el cuerpo, ama el cuerpo, es un hermoso mecanismo, un preciado regalo, grandes son sus misterios, pero no te identifiues con él. El cuerpo es como el avión, y tú el piloto. El avión es hermoso y muy útil, pero el piloto no es el aparato, y el hombre debe recordar que es otra cosa, que es distinto, distante, está al margen, separado, lejos. Es el que maneja el vehículo.

    Usa el cuerpo como vehículo que es, pero permite que la conciencia tome el mando.

    Agur. Hasta otro momento. Que pases un feliz y fructífero día.

  6. Ana Bertha González Vega

    Considero que el “Cogito Ergo Sum” lo llevamos acabo constantemente en la vida diaria, a veces los seres humanos actuan sin pensar y en otras actuan y piensan dejandose llevar por sus emociones. Ejemplo: “Hoy saludo a ese compañero de trabajo con el que siempre tengo roses pues estoy feliz(emoción) y pienso que no voy a perder nada si lo saludo así(razón)”.No somos animales sin juicio como para que solo actuemos por instinto(emociones)” ó “Soy tan frio y calculador que alcanzó la exactitud como las matemáticas sin importar que suceda a mi alrededor (Razón).

  7. José Luis

    Un apunte a esta cuestión. Fernando Savater nos cuenta:

    “Cogito ergo sum: “Pienso, luego soy”, o “pienso, luego existo”. [Unión SER y EXISTIR, eso tienes que contextualizarlo adecuadamente, Mon]. El Cogito, “pienso”, es muy amplio, no se refiere simplemente a lo que nosotros llamamos el PENSAMIENTO, como pura reflexión y búsqueda de un conocimiento. Se trata de TODA ACTIVIDAD MENTAL que tiene un ser humano: la duda, la vacilación, la certeza, incluso LOS SENTIMIENTOS como la alegría o el reconocimiento. También lo que forma la vida, lo espiritual, lo intelectual. Todo esto entra más o menos en la amplísima concepción de lo que es el cogito. Y lo que simplemente dice Descartes es: “Veo o NOTO [siento] que existo/soy”, “noto que existo porque si estoy equivocándome existo, porque no puedo equivocarme sin existir, si estoy dudando existo, si estoy perplejo existo”.

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