Inteligencia emocional

Inteligencia emocional para afrontar la crisis.

En estas últimas semanas estamos aconteciendo al desplome de las bolsas de todas las regiones del mundo. Cada día los valores bursátiles de grandes compañías parecen caerse por un precipicio cuyo final aun está por ser descubierto. A pesar de los numerosos intentos de poner un posible final a esta amarga época para muchos, lo cierto es que ni los más rigurosos expertos son capaces de predecir cuando finalizará esta crisis o hasta cuando se seguirán manteniendo en pie los cimientos del sistema económico.

Sin embargo, lo cierto es que la crisis no está afectando por igual a todas las personas y, desgraciadamente, no podemos evitar tener la sensación de que los más perjudicados somos “las personas de a pie”. Con esta afirmación no solamente me estoy refiriendo al tema económico, sino que con ella quiero hacer mención a que la crisis condiciona todos los aspectos de nuestra vida (incluido el emocional).

El no saber que nos deparará esta amarga situación hace estragos en nuestros pensamientos y comportamientos, pero también en las emociones que vivimos a diario. Es totalmente cierto que el alto nivel de incertidumbre de la situación en la que nos encontramos inmersos repercute negativamente sobre nosotros, pero a pesar de esto no debemos dejar que la ansiedad nos gobierne, puesto que entonces perderemos el timón de nuestras vidas, dando por hecho que nuestro barco acabará de igual modo en el fondo de la bahía, sin haber siquiera luchado por cambiar la situación.

Es precisamente en estos casos donde la importancia de la Inteligencia Emocional debe resplandecer para intentar sacar lo mejor de cada momento, puesto que sin ella realmente estamos perdidos.

Creo firmemente que la Inteligencia Emocional es muy útil en tiempos de bonanza, pero lo es aun más en tiempos de crisis. Nunca debemos infravalorar el poder que las emociones poseen en nuestras vidas. Convirtamos nuestras emociones en una de nuestras fortalezas a las cuales podamos recurrir cuando veamos que todo lo demás se tambalea. Se habla mucho sobre la importancia de generar confianza para poder salir de esta crisis, pero lo que no se dice es que esta confianza depende en gran parte de la correcta gestión de las emociones propias y ajenas.

Siendo consciente de todo esto y observando las acciones y decisiones que se han ido tomando hasta ahora, no puedo evitar sentir que los movimientos nerviosos para transmitir una seguridad inexistente de los máximos mandatarios políticos no han logrado más que aumentar los sentimientos de inseguridad y desasosiego de todos los ciudadanos.

¿Consideráis que la Inteligencia Emocional puede ser importante para poder salir de esta situación en la que nos encontramos? ¿Creéis que se ha sabido dar la importancia que se merece a las emociones en todo lo relacionado con la crisis?

2 pensamientos sobre “Inteligencia emocional para afrontar la crisis.

  1. Arantza Echaniz Barrondo

    Por supuesto que no se ha sabido dar la suficiente importancia a las emociones. En el tema de la crisis la confianza en el sistema es fundamental. En una crisis se da el fenómeno de las expectativas que se autocumplen. Si hablas de crisis, mejor dicho, si no hablas de otra cosa que de crisis ésta se agrava, en parte de una forma inducida porque la desconfianza se apodera del sistema.

  2. josetxo

    Desde principios del 2007 hemos vivido una particular crisis de la economía española que afortunadamente ha sido succionada por la crisis de confianza que desde Setiembre 2008 está afectando a la economía mundial.Afortunadamente porque una vez se ha superado el temor al corralito que esta última conllevaba ha generado una inflexión en nuestra crisis particular y la ha mutado de ser una crisis estanflacconaria (paro + inflacción que inexorablemente iba a afectar a toda nuestra sociedad) para configurarse en una crisis que aunque de forma más virulenta está afectando a muchas menos gentes.De hecho en este momento practicamente la totalidad de los pensionistas,funcionariado y otros creen tener su economía en crisis cuando en realidad ganan aprox.un 3,5% más que hace un año en tanto el coste da la vida se ha reducido (inflacción negativa) con respecto al de las mismas fechas del año anterior… con lo que por haber ganado en capacidad adquisitiva son los beneficiados de la actual coyuntura económica a la que nos ha abocado la crisis.Sin embargo se sienten en crisis y ciertamente lo están ya que viven la crisis de San Acojono (el santo deflaccionario por excelencia).
    Evidentemente y en tanto no intervenga un factor que aún no ha aparecido,podemos decir que esta crisis ha inflexionado y que allá por el 18 de Marzo del 2009 como tal estará olvidada aunque probablemente algunos pensareis y no sin razón que el temor puede llevar la deflacción por debajo de la barrera de lo recuperable,pero no creo que suceda.Hay un amplio margen a la esperanza.Por ser emocionales las crisis siempre se han superado por la vía de la inteligencia (de aquí que nunca hemos podido conocer con precisión ni el cómo ni el cuándo se dieron los puntos de inflexión que procuraron la resolución de las mismas) y aquí es donde nunca ha fallado la magnífica inteligencia de las mentes maestras de nuestras sociedades.Saludos.

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