Inteligencia emocional

La eficacia de la regulación emocional.

El primer paso para una buena regulación emocional sería conseguir una disminución de la sobre activación fisiológica. Tenemos que concentrarnos en disminuir el stress y la ansiedad que generamos a lo largo del día, que como es bien sabido, puede venir de estímulos externos o internos. Pero sobre todo nos tenemos que centrar en los estímulos internos producidos por nuestra mente y nuestras emociones. La regulación emocional nos va a enseñar a vaciar la mente. Conseguir controlar y detener nuestros pensamientos, nos ayudará a controlar nuestras emociones.

Una herramienta clave para todo esto es el dominio de la respiración. Se dice que poseemos dos cerebros, uno de ellos localizado en nuestra cavidad craneal y otro localizado en nuestro abdomen. Debemos inspirar aire por la nariz lentamente y expirar también con la nariz. Inflando el abdomen como si fuera un balón o fuelle. Si observaríamos a un bebe o de alguna forma pudiéramos retroceder en el tiempo a esa época, podríamos observar que respiramos de esta forma en nuestros primeros periodos de vida. Con el tiempo perdemos esta capacidad. De hecho si respiramos por la nariz, las fosas nasales harán su función de no dejar pasar las impurezas a nuestro interior gracias a los pelos de esta zona que hacen de filtro. Cuando respiramos por la boca todas las impurezas y virus entran con más facilidad a nuestro cuerpo. Pero no nos confundamos, necesitamos respirar por la boca si necesitamos una mayor demanda de oxigeno, como por ejemplo cuando corremos. Está comprobado científicamente que respirar de esa manera es la forma más saludable para nuestro organismo. Por lo tanto el primer paso para el control de las emociones y su regulación sería aprender a respirar correctamente. Se debe respirar por la nariz tanto al inspirar como al expirar. Debemos coger el aire un 80 % con el abdomen y un 20% con los pulmones. Con este porcentaje y con el movimiento del abdomen provocamos que nuestros músculos abdominales muevan también nuestros órganos internos, se friccionen y segreguen sus sustancias (hígado, los riñones, etc..) produciendo una limpieza interna de nuestro organismo. Nuestra boca debe estar completamente cerrada sin fuerza y nuestra lengua tocando el paladar. A partir de ahí debemos alargar la respiración y respirar de forma profunda y suave alargando todo lo que podamos la misma, sin tener la sensación de ahogo. Esto nos va a ayudar a relajar nuestro sistema nervioso.No es fácil, como todo requiere entrenamiento para que se convierta en un hábito como el comer con una cuchara.

Una vez tenga un hábito y control de este tipo de respiración es importante utilizar el concepto de vaciar la mente. Detener el flujo de pensamientos que nos desborda y provoca una emoción y por consiguiente una reacción. No nos tiene que importar en este proceso si son racionales o irracionales. No hablo en ningún momento de anularlos o de no permitirnos sentirlos o expresarlos. Hablo de su dominio. Unir la mente y cuerpo, buscar un equilibrio entre nuestra mente y cuerpo. Un control de nuestro cuerpo, nuestro sistema nervioso y nuestra mente. Una mente funciona mejor en un cuerpo sano y un cuerpo sano provoca que nuestra mente pueda funcionar de forma más adecuada. Estoy hablando en definitiva de equilibrio. Existen infinidad de ejercicios y estrategias que podríamos practicar para ello. Técnicas y ejercicios para entrenar. Es indudable que oriente supera a occidente con respecto a estas técnicas sobre el control y regulación de las emociones. En definitiva vaciar la mente será un proceso de desarrollo personal y conocimiento de uno mismo. Si hicierais ahora mismo la prueba descubriríais el flujo de pensamientos que muchas veces nos perturba sin peso racional. Enfréntate a tu mente. Siéntate en una silla cómodamente, pon tus manos en las rodillas, cierra los ojos e intenta estar en silencio durante cinco minutos. Muchas personas en pocos segundos tendrán la necesidad de abrir los ojos. Hay incluso personas a las que les es imposible cerrar los ojos ni siquiera un segundo. Poseemos un ínfimo control sobre nuestra mente y pensamientos. En seguida sufrirás el bombardeo de tus pensamientos, preocupaciones y emociones derivadas de ellos.

¿Qué has sentido? ¿Qué pensamientos te ha provocado el cerrar los ojos? ¿Qué emociones has vivido?

Ahora bien, colócate en la misma posición sentado en una silla, espalda recta las manos en las rodillas. Respira con el abdomen y visualiza a tres centímetros por debajo de tu ombligo un punto pequeño plateado como la cabeza de un alfiler. Es importante que sea plateado para que en la oscuridad de tu mente puedas verlo con nitidez. Respira despacio con el abdomen como te he comentado anteriormente. Intenta solo pensar en ese ejercicio en nada más. Focaliza tu mente. Concéntrate. Si pierdes la concentración porque piensas en otra cosa concéntrate de nuevo. No se trata de conseguirlo la primera vez. Te aseguro que con el tiempo las cosas serán diferentes. Al principio no notaras grandes cambios. Posiblemente tu mente intentará tumbarte de nuevo. Con hábito en la respiración y concentración en focalizar la mente, notarás diferencia, cuando realmente no pienses en nada más que en tu objetivo. Conseguirás controlar y detener tus pensamientos. Notaras que tu sistema nervioso se ha relajado y que estas más tranquilo y estabilizado.

¿Has conseguido concentrarte todo el rato en el ejercicio? ¿Crees que serás capaz de ello en un futuro?

Reflexión: si te preguntarían ¿quién eres? No se que me responderías, seguro que cosas muy interesantes y todas validas. Pero yo te diría somos nuestra mente y nuestros pensamientos.

¿Usted qué opina?

6 pensamientos sobre “La eficacia de la regulación emocional.

  1. guillermo

    me parece impresionante, poder encontrar en uds. lo que andaba buscando; es decir, volver a recuperar mi tranquilidad, atraves de el dominio de mi mente y mi cuerpo.Espero lograrlo( que no cabe duda que asi sera), estare a la espera de mas ejercicios.me despido muy agradecido de uds.

  2. Edu J.

    Gracias por compartir este ejercicio con nosotros David. Espero seguir leyendo artículos como este en los que nos brindes la posibilidad de conocernos mejor y autorregularnos. ¡¡¡Un abrazo y a seguir así!!!

  3. Adrian Benitez

    Muchas gracias, creanme que necesito mucho estos ejercicios. si pudieran comunicarse conmigo lo agradeceria infinitamente

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