Inteligencia emocional

Optimistas por naturaleza*

Optimismo, es la tendencia a ver y a juzgar las cosas y los sucesos bajo su aspecto más favorable.

Las personas optimistas observan la vida desde le mejor prisma posible, eso no quiere decir que no sean como muchos se proclaman “realistas” sobre cuál es la situación que se
esté viviendo, sino que de todas las posibles formas de ver una misma situación “eligen la más positiva. Y la actitud de elegir la versión más favorable les hace disfrutar más de la vida.

Un Emir le preguntó al sabio Nasrudin que era lo mejor que le podía pasar en su vida, a lo que el sabio le contesto que primero te mueras tú, luego tu hijo y al final tu nieto.

El Emir le miró contrariado al escuchar su repuesta… no entendió cuál era el significado de lo que había escuchado. En su mente pasaban imágenes de grandeza, riquezas y grandes éxitos…

Siendo optimistas… ¿Qué es lo mejor que te puede pasar?

Y si eres “realista”… ¿Qué es lo peor que te puede pasar?

Desde mi perspectiva en la actitud realista hay un pesimismo encubierto.

La actitud del optimista se encuentra en encontrar la parte positiva de cada situación sin buscar culpables de lo que ha sucedido, sean estos internos- yo tengo la culpa- con lo nefasto que eso resulta para la autoestima o externos –tú tienes la culpa- que puede esconder en cualquier caso una falta de responsabilidad propia.

Al optimista le siguen de cerca otras cualidades como son la confianza en uno mismo, responsabilidad, esperanza, autoeficacia… estas le ayudan a superar los desafíos de la vida tal y como vienen y aceptar los “fracasos” como parte del aprendizaje.

Lo que determina el rumbo de la nave no
es la dirección del viento, sino la p
osición de la vela . Así también, lo que decide el éxito de la vida no son las circunstancias externas, sino la actitud del corazón’

Orison Swett Marden

Y… ¿cómo puedo ser  optimista o mejorar mi optimismo?

Mejorando las cualidades que abrazan al optimismo:

Ten esperanza de que lo que estás haciendo va a tener un resultado positivo. La esperanza va acompañada de la “FE” que es tener la convicción de algo sin existir nada que lo demuestre.

Confiar en uno mismo y tus propias capacidades, si no lo has conseguido todavía es porque te falta aprender algo que todavía no sabes.

¡Date oportunidades!

Acepta los desafíos de la vida tal y como se presentan.

Asume la responsabilidad de tu vida. Es tuya y de nadie más.

Habla bien de ti mismo. Ya sabes que no eres perfecto ¿para qué quieres serlo? Céntrate en todas esas cualidades positivas que tienes.

Intenta sacar de cualquier situación por muy negativa que sea algo positivo, ya sé que de los casos más extremos no hay… o no queremos sacarlo por infinidad de motivos personales. Sin embargo se trata de acostumbrar a la mente a fijarse en aquellas cosas por muy pequeñas que sean que nos pueden hacer más felices, más optimistas.

En definitiva ser optimista forma parte de como nos vemos en nuestro interior, de la manera de querernos y de como nos juzgamos.

Ser optimista es desear una vida mejor para uno mismo

*Este post fue publicado en este mismo blog el día 2 de octubre de 2015

Un abrazo

Un pensamiento sobre “Optimistas por naturaleza*

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *