Inteligencia emocional

Apuntes de la cuarentena

Foto de Emana y Muxotepotolobat. Taller on line Visual Thinking abril 2020

Mis apuntes de la cuarentena son un caos. El lunes 16 de marzo falté a mi cita de publicación en este espacio, apenas habíamos iniciado la cuarentena y había mucho por reflexionar, demasiadas dudas sobre el coronavirus y demasiadas urgencias. Todo quedaba interrumpido, había rescatado de mi estantería “1984” de George Orwell y tenía una reseña para publicar, pero el tono premonitorio y apocalíptico me parecía inadecuado.

He bosquejado muchas notas a lo largo de estos días de incertidumbre, donde ese mundo VUCA, (siglas en inglés de volátil, incierto, complejo y ambiguo), se nos ha impuesto de forma tan  abrumadora. Se habla de nuevo de cisnes negros  , ese termino popularizado por Taleb para describir acontecimientos inesperados que ponen patas arriba el mundo que conocemos, y desde luego este virus desconocido lo es. Un compañero de andanzas en este blog lo ha explicado muy bien aquí. He intentado poner en orden mis ideas, priorizar, sintetizar, pero mi cerebro va y viene, está embarullado. ¿Cuál iba a ser mi aprendizaje de estos días de confinamiento? ¿habría algún aprendizaje?

 

Poner, esta vez de verdad en el centro a las personas, los cuidados. Aumentar la sensibilidad, el agradecimiento, la solidaridad, la protección de los más vulnerables. De nuevo otra crisis poniendo de manifiesto las carencias de un mundo en el que no lo estamos haciendo bien, en especial con los mayores. ¿Estaríamos a la altura?

 

He ido atravesando, imagino que como muchos de vosotros, todas las etapas de este proceso que aún no ha concluido: la incredulidad, asombro, sensación de irrealidad, la impacienciaante el despliegue de las medidas para contener el contagio, desasosiego, hartazgo, preocupación….

Era clave la búsqueda de información y fuentes fiables, desechando los bulos. Sentía la necesidad de poner calma en las conversaciones con las personas mayores y la más vulnerables allegadas. Tengo la suerte de contar con la ayuda de una red generosa y diversa, personas sabias a las que recurrir en caso de duda. Ejemplos para contrastar informaciones: el equipo de Maldita, periodismo para que no te la cuelen, que aunque ya trabajaban hacía tiempo avisando sobre bulos, en esta crisis, han tenido que crear un espacio sólo los relacionados con el coronavirus.

También hay una Asociación de voluntarios digitales de emergencias de Euskadi a la que acudir en caso de dudas.

Estábamos viviendo una distopía. Venían a mi mente pasajes del libro 1984 de Orwell, donde se habla de un empobrecimiento del lenguaje, para evitar el pensamiento crítico, de la vigilancia exhaustiva de la población, del Ministerio de la Verdad, que miente y manipula toda la información, incluso la historia. Ese “hermano mayor”, ese “Gran Hermano” en el que se ha convertido el estado en la novela, y que se parece demasiado al uso indiscriminado de Inteligencia artificial para la identificación, control de temperatura, movilidad, geolocalización, ubicación de las personas contagiadas y sus contactos…en algunos países. Las palabras o palabros que escuchamos a diario como desescalada parecían salir de la “neolengua” propuesta por Orwell en su libro. Y las cámaras térmicas que miden la temperatura o las apps que informan de la cercanía de un “infectado” sobrepasan a las cámaras de vigilancia que Orwell imaginaba.

En estos días de cuarentena se han intensificado los debates sobre la seguridad en el uso de videollamadas y el uso ético de los datos. En nuestros trabajos, con nuestra familia, con nuestros equipos, , (si tenemos la suerte de contar con conexión y dispositivos), nos vemos y nos reunimos probando diferentes aplicaciones de videollamadas. ¿Es zoom una aplicación más insegura que otras? ¿y si usamos Jitsi?  La OCU analiza las más utilizadas.

¿Quién va a desarrollar las apps para el control de las personas afectadas y sus contactos? ¿Cómo se van a tratar esos datos, quién va a tener acceso a ellos? ¿durante cuánto tiempo? ¿de verdad van a ser anónimos?

Un total de 60 abogados, filósofos, académicos y expertos en privacidad han firmado una carta de apoyo al gobierno en el uso de los datos en esta pandemia, siempre y cuando se cumplan criterios éticos en el uso excepcional de los mismos.

Crece la necesidad de información, y con ella aumenta la ansiedad. Vemos en medios y redes sociales controversia, crispación, diferentes medidas de confinamiento en los países afectados, diferentes protocolos, velocidades, mensajes de lideres que no hacen caso a la comunidad científica… ¿Lo ha hecho mejor el Veneto que Lombardía?¿Vietnam que Singapur? ¿Los países nórdicos liderados por mujeres como Noruega, Finlandia, Dinamarca frente a la falta de medidas de confinamiento de Suecia? ¿Nueva Zelanda? ¿Cómo se explica que algunas regiones estén casi libres de contagios? Todo son dudas, no hay certezas, seguimos aprendiendo.

Mientras, nos encontramos con el mayor número de artículos y papers publicados sobre un virus por la comunidad científica, con el mayor número de equipos de investigación colaborando a nivel internacional, trabajando en remoto y compartiendo datos y avances a diario.

La corriente de responsabilidad y solidaridad que nos rodea es increíble. Además de los que estos días nos curan, nos cuidan, nos alimentan, nos acompañan y nos protegen, y merecen todos los días nuestro aplauso, pero sobre todo necesitan medios y recursos.

Muchas otras personas, equipos y organizaciones se unen para colaborar, para Frenar la Curva, como ejemplo sirva la plataforma  FRENA LA CURVA replicada en varios países y que se presenta como una experiencia única de creatividad, ciudadana, resiliencia cívica y solidaridad vecinal. Ayudan a poner en contacto a aquellos con dificultades y quienes pueden ayudarles. Los equipos creados trabajan para hacer muchas más cosas, un festival, un colaboratorio….Son muchísimos los proyectos presentados con propuestas para la colaboración público social. Amalio Rey ha sintetizado 29 ideas del colaboratorio de frena la curva para reforzar el ecosistema de innovación ciudadana post-covid.

 

“A partir de ese momento se puede decir que la peste fue nuestro único asunto. Hasta entonces, a pesar de la sorpresa, y la inquietud que habían causado aquellos acontecimientos singulares, cada uno de nuestros ciudadanos habían continuado sus ocupaciones, como habían podido, en su puesto habitual”…

La Peste de Albert Camús.

¿Qué sucede con personas, equipos y organizaciones que no tienen hábitos ni recursos para el teletrabajo?

Para muchas personas este tiempo de parón puede ser una buena oportunidad para formarse, y la disponibilidad de recursos y píldoras formativas son bienvenidas.  Aquellas personas, equipos y organizacionesque no tienen hábito, infraestructura, conexiones y protocolos establecidos para el trabajo on line, están haciendo un esfuerzo extraordinario para adaptarse a la situación, aunque es evidente la ventaja de aquellos que llevaban tiempo trabajando en la transformación digital. Cobra importancia encontrar facilitadores y fomentar la colaboración, apoyar, atender y ayudarnos entre todos. Destaco iniciativas como las ofrecidas desde Emana, con Maria Carrascal y Miryam Artola, de Muxotepotolobat.  la oferta que ha puesto a nuestra disposición, he tenido la suerte de participar en un taller Visual Thinking, para encontrarnos y reconectar. Ya había sido participe de la excelencia de su trabajo en “Lenguaje visual para tender puentes entre ideas, personas y equipos”, en su edición 7, y ahora muchos de los participantes de las diferentes ediciones hemos podido encontrarnos y reconectar con el lenguaje visual. Foto resumen del taller al inicio de esta entrada.

Proponen también “mi pregunta desde casa”, en la que invitan a toda su red de colaboradores a dar Respuestas en tiempos inciertos. A medida que la incertidumbre crece, y que nuestra vulnerabilidad e interdependencia es patente, necesitamos reunirnos, colaborar, conversar, crear, compartir.

En mi cabeza están desde el primer día presentes varias preguntas incómodas:

¿Qué sucede con los refugiados? El equipo de periodistas de 5W ofrecen completas crónicas de su situación, y abren al público todos sus contenidos relacionados con la pandemia en el mundo.

¿Y con los que no pueden quedarse en casa?¿y quiénes no tienen casa en la que quedarse? ¿Y aquellos que conviven en unos pocos metros, o en pisos sin luz,  interiores, o que se han quedado sin recursos?. El eslogan rápidamente asumido #YomeQuedoenCasa se convierte en una situación de privilegio.

¿Qué hacen todas esas personas mayores sin conocimientos digitales o todos aquellos que no disponen de acceso a la red en su casa? Llevo días trabajando para hacer posible que mi madre, que no tiene internet ni sabe utilizar un móvil, pueda hacer una videollamada con sus nietos, llega su cumpleaños y estará sola. Aquí quiero destacar el trabajo de Sasoikotarrak para acercar la tecnología a los mayores, y a cualquiera que necesite de la compañía de otros para seguir aprendiendo.

El programa para el uso de tecnología, Sasoikotarrak 2.0, presentado por Venan Llona a este colectivo es completo y magnifico, y aunque considero que son necesarios unos conocimientos mínimos para empezar, puede ser un soporte para que nosotros acompañemos a mayores sin conocimientos digitales. Estaré muy atenta a su inicio. Aprenderemos todos, senior o junior.

 

Una de las personas que ha estado en el equipo tractor de este proyecto es Mikel Agirregabiria , todo un referente, abuelo, físico, innovador disruptivo, lo mismo organiza encuentros tecnológicos masivos, que construye un teléfono de hilo para hablar con sus nietos desde el balcón.

¿Quién necesita de verdad de nosotros estos días?las personas más vulnerables se encuentran solas, no se las pueda visitar en sus casas, residencias, hospitales, ni siquiera en los momentos finales, y mientras se habla de abrir playas o terrazas, la fecha para reencontrarnos con ellos se aleja en el calendario.

Tenemos por delante el reto de recuperar la vida cotidiana y la actividad económica sin poner en riesgo la salud colectiva.

Llegamos a otra etapa, o eso nos dicen, la desescalada, y soñamos con volver a pasear, abrazar, ver un atardecer…,  pero mientras esto llega sigo pensando…

Quién me ha robado el mes de abril
Cómo pudo sucederme a mí
Quién me ha robado el mes de abril
Lo guardaba en el cajón
Donde guardo el corazón

Joaquin Sabina

Cuidaros mucho 😉

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