Inteligencia emocional

Los fantasmas se retiran…

Parece que ya han vuelto los fantasmas a sus armarios.

Las fiestas pasadas suelen ser principalmente momentos en los que la emotividad es alta y es cuando los fantasmas, nuestros fantasmas del pasado y del futuro suelen aprovechar para salir de sus rincones, de sus espacios mentales. Además, y a pesar de las buenas intenciones culturales, institucionales y personales, suelen tomar presencia en mil formas, desde la melancolía y tristeza por hechos pasados, por personas que ya no están, por alguien que no quiere estar con nosotros o que no queremos estar con ellas o simplemente por hechos que todavía no han sucedido pero que barruntamos pasarán.

Asimismo, aprovechan a salir en cualquier sitio y a cualquier hora. Las primeras horas de la mañana de cualquier día de los festivos, con los cánticos navideños, con las despedidas de fin de año, con los buenos deseos y con los no tan buenos y muchos de ellos en las cenas y comidas que bien regadas como suelen estar provocan un incremento de la intensidad emocional y etílica que en muchos casos acaban con todos nuestros fantasmas danzando a nuestro alrededor como si de una fiesta suya se tratara. Ni que decir tiene que también aprovechan el momento de fin de año, con sus planteamientos para al año nuevo, para recordarnos que están ahí y que en muchas ocasiones no se van a ir…

Sin embargo se van, después de las últimas celebraciones se van, se retiran a sus cuarteles de invierno casi al mismo tiempo que la rutina de la vida, del trabajo va tomando de nuevo su posición y quedan relegados, en el mejor de los casos eso sí que hay que recalcarlo, a las navidades del año venidero, a otras navidades en las que, seguramente, nos volverán a visitar.

En mi caso tengo que confesarles que todavía estoy peleando con alguno de ellos que parece no haber notado que las vacaciones han terminado, que los momentos “obligados” de amor y felicidad institución han remitido, pero estoy convencido que irán aplacando sus fiestas y bacanales y que comprenderán que ya no son bien recibidos y que deben dejar paso al día a día, al momento presente, al ahora en el que poco tienen que hacer ya que su territorio suele ser el pasado y el futuro.

En este estado, y en este contexto de un año nuevo, permítanme desearles en mi nombre y en el de todos los que participamos en este blog que es el suyo, nuestros mejores deseos para el año que ya ha comenzado y que podamos compartir espacio, ilusiones y esperanzas juntos en este espacio que nos brinda eitb.com. El entorno de la Inteligencia Emocional será nuestro marco, el aprendizaje y las colaboraciones nuestros referentes, y el conocimiento compartido en áreas como la educación, la familia, la sociedad y las organizaciones para difundir el valor del componente emocional en todos estos ámbitos será nuestro guía.

Ojalá que en este tiempo, con nuestros fantasmas a buen recaudo, estemos juntos, estemos sanos, estemos seguros y nos vaya a todos y todas bien en la vida.

¿Cómo se han portado sus fantasmas?

2 pensamientos sobre “Los fantasmas se retiran…

  1. Raul Rodriguez

    Mis fantasmas están cada vez mas lejos del marketing emocional que promueven grandes almacenes y la industria en general, acercándose cada vez mas a un estado de presencia continua , de convivencia presente. Procuro que me sirvan de guías para recordarme que la navidad como festividad se puede celebrar cualquier día del año cuando se presenta la ocasión. Aunque mis fantasmas se debaten entre la necesidad de la existencia de estos eventos y los que promulgan la empatia de quienes ante la obligatoriedad de ser felices esos días se encuentran en situaciones peores a la mía. Es difícil ponerse en el lado de una familia arrasada por al crisis con sus hijos esperando al olentzero o los reyes y el sentimiento de los padres por satisfacer los regalos que desean sus hijos. Difícil evadirse del bombardeo continuo en los medios y las ornamentadas calles para tan oneroso momento…
    Un Abrazo, espero tener el placer de conocernos en breve.

  2. Pingback: * | Rogelio Fernández Ortea

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