Inteligencia emocional

Eres lo que haces: si quieres cambiar, cambia lo que haces.

Permíteme estrenar este recién inaugurado 2017 con la última lectura de nuestra tertulia emocional: “Diseña tu felicidad” de Paul Dolan (Paidos Contextos 2015).

No fue su título quien nos motivó en la selección (demasiado pretencioso, muy cercano a la literatura de Autoayuda Serie B) sino los comentarios de gente como D. Kahneman (“Pensar rápido, pensar despacio”), Nassim Nicholas Taleb (“El cisne negro”), y lo atrevido de su dolan_bookpropuesta que sintetiza en el subtítulo: cambia lo que haces, no lo que piensas. Toda una provocación en un momento en el que predomina el discurso “yo evaluador” sobre el “yo experimentador”

Frente a la visión dualista, maniquea, que estudia la felicidad y el bienestar subjetivo como “búsqueda de placer” vs “búsqueda de virtud”, Paul Dolan se muestra más interesado por las experiencias vitales de las personas que por las evaluaciones que éstas hacen de sus vidas. Ambos componentes, placer y propósito, tradicionalmente tratados como antagónicos, son componentes básicos de la felicidad. Si aspiramos a ser felices, participemos, involucrémonos en actividades a la vez placenteras y significativas. El conjunto de experiencias de placer y propósito a lo largo del tiempo son la materia prima en el proceso de producción de la felicidad.

“El modo en que nos sentimos está determinado –en gran medida- por lo que hacemos; lo que hacemos está en buena parte motivado por el previsible impacto en nuestra felicidad; y la felicidad es el feedback que recibimos en función del impacto de lo que hacemos”

Su receta para diseñar tu felicidad: atiende más a tus sensaciones que a tus reflexiones sobre lo feliz que eres o debieras ser. Afila tus sentidos. Presta más atención a tus sentimientos de placer y propósito asociados a una experiencia, no sólo a las emociones. Maximiza estos sentimientos a lo largo y ancho de tu vida, por ti y por quienes te importan. Esa debiera ser tu/nuestra principal ocupación.

Para conseguirlo DECÍDETE a reenfocar tu atención en aquellos inputs que te dan placer y/o propósito; DISEÑA contextos que te ayuden a seguir ese patrón atencional; y ACTÚA de manera consecuente. Simplicidad. Y lo ilustra con dos ejemplos de la vida cotidiana: el hábito de dejar para mañana lo que podrías hacer hoy y cómo ayudarte a ti mismo ayudando más a los demás.

“Eres lo que haces, tu felicidad es aquello de lo que te ocupas y debes ocuparte de lo que te procura felicidad, a ti y a quienes te importan. La felicidad perdida se pierde con carácter definitivo. No hay mejor momento que el actual para ponerse manos a la obra y buscar placer y propósito en la vida cotidiana”

Tienes, tenemos, un 2017 sin escribir. Por estrenar. ¡Probemos!

 

Autor: Javier Riaño.

Un pensamiento sobre “Eres lo que haces: si quieres cambiar, cambia lo que haces.

  1. Escuchactiva

    Buen articulo

    También me llama mucho la atención del libro, creo que existe una relación bidireccional entre el hacer y pensar, cuando se requiere de algún cambio

    Tanto nuestros pensamientos producen haceres, como nuestros haceres producen pensamientos, quizás lo fundamental sea hallar el justo medio entre los 2 puntos.

    Personalmente pienso que la sociedad esta demasiado exigida en el “hacer” y poco el “ser”,
    por eso es tan normal ver gente neurótica que nunca esta conforme con su vida a pesar de tenerlo todo y mas.

    pero bueno, todo es cosa de perspectiva solamente

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