Inteligencia emocional

Entre Sorpresas y Abrazos …

Una vez más, me pilló por sorpresa. Así es la vida, que casi siempre te coge desprevenido. ¡De las emociones no se puede dimitir, amigo mío! Lo importante sucede sin cita previa. Se abre camino...

Esta vez ha sido un aséptico e imperativo SMS. “Aíslese”. Intento ser optimista. No es fácil. Me encuentro en un tiovivo que amenaza montaña rusa emocional.

Sorpresa inicial. Boquiabierto, noto -de repente- que un montón de cosas pasan a segundo plano. Salud-enfermedad marcan las fronteras de mi mundo. Monomanía, que renuncia a lo demás. Breve bloqueo.

Seguido de miedo. Cuatro paredes, los confines de tu mundo. Temor retroalimentado por la curiosidad de saber más y por cientos, miles de noticias. 24 horas. Omnicanal. Y me acuerdo de “Yo mataré monstruos por ti” “El tamaño de los monstruos dependerá del miedo que les tengas. Si te sientes valiente, verás al pequeño monstruo pequeño y cobarde. ¡Yo mataré miedos por ti!” Ay, los cuentos …

E impotencia. Y algo de rabia. Porque obstinado en la ilusión del control descubres que tú tampoco estás inmunizado frente a lo fortuito. Fragilidad. No podía ser de otra manera: nacemos inacabados, nos desarrollamos incompletos.

Y una cierta melancolía acompañada a veces (por qué negarlo) de algo de culpa.

Y descubres que no hay opción para seguir en tu “zona de alcanfor”. No era normalidad, era inercia. ¿Y ahora qué?

Buscas atajos para no caer en el tedio. Tampoco en la introspección contemplativa que te pone ante tu espejo. Y los encuentras en la hiperactividad. En un sin parar. Como hámster en su rueda.

Y algunas conversaciones (zoom-tertulias emocionales) te sugieren preguntas poderosas. ¿Por qué no aceptar -aunque sea como hipótesis- que no somos tan responsables como creemos de lo que nos ocurre en lugar de obsesionarnos por dominarlo todo? ¿No hemos aprendido una lección sobre esto desde Marzo?

“Dejarse llevar suena demasiado bien jugar al azar nunca saber donde puedes terminar, o empezar” (Coopenhague. Vetusta Morla)”

Dos emociones faltan en este tiovivo. Admiración, mucha admiración. Por “Los abrazos prohibidos” y quienes nos cuidan. Por los que hacen …” Y cercanía.

Y alegría, “el reforzador esencial”. Por los míos. Y gratitud. Por sus cuidados. Por el cariño. Por la cercanía. Y por todos los abrazos virtuales y virales. Todos tan reales. Y tan vitales. Tan importantes en este tiovivo emocional …

2 pensamientos sobre “Entre Sorpresas y Abrazos …

  1. Sergio

    Gracias por tu precioso Post. Paseo por las emociones que surgen ante la enfermedad. Reconocimiento de cada una de ellas, comprensión de sus motivos y de sus efectos. Enviado especial y corresponsal de guerra.
    Gracias Javi. y ¡Salud y ánimo para todos los y las que han de pasar por el campo de batalla! Ganaremos esta guerra.

  2. Mc

    Esa imperfección y ser incompletos es lo que nos hace ser seres increíbles, imprevisibles y con ello, involución, evolucionar y/o revolucionar…

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