Inteligencia emocional

IBETI: Emociones colectivas

Serie IBETI

 AUTORAS: Ohiana Bobillo, Ylenia Enríquez, Elisabeth Garciandia y
 Mariana Sbaraini Kapp

¿Debemos entender la inteligencia emocional como un fenómeno meramente individual?

En nuestra opinión, es posible pensar en inteligencia emocional también como un fenómeno grupal. Como explican Vanessa Druskat y Steven B. Wolff, “existen grupos emocionalmente inteligentes de la misma manera que existen individuos emocionalmente inteligentes”.

La emocionalidad es una capacidad propia del ser humano y por ello, entendemos, que un grupo de personas también posee dicha capacidad. Un grupo de personas puede reír, llorar, alegrarse o avergonzarse del mismo modo que una única persona ríe, llora, se alegrarse y avergüenza a nivel individual.

Definiremos las emociones colectivas desde dos perspectivas: 1) entendiendo la emoción colectiva, como aquella emoción que prevalece en un grupo; y 2) entendiéndola  como sentimiento de una persona o varias personas hacia  otra persona o grupo.

En la primera perspectiva partimos de la base de que las personas con las que nos relacionamos tienen capacidad para influir sobre nuestro estado de ánimo, y viceversa, es decir, que nosotros también podemos influir en el estado de ánimo de los demás. Por lo tanto, aunque no estemos dispuestos a reconocerlo, las relaciones con los demás nos influyen y mucho. Respecto a esta idea, D. Goleman afirma que cada uno es parte del equipo emocional de los otros; por lo que, para bien o para mal, estamos siempre activándonos mutuamente distintos estados emocionales.

De esta manera surge lo que hemos denominado equipos emocionales. Grupos o colectivos que sienten y se emocionan de manera muy similar, por el hecho de pertenecer a un mismo grupo. Lo que provoca que un grupo siempre exista una tipo de emocionalidad que prevalezca sobre las demás. Por ejemplo, en clase la mayoría de las personas se considera emocionalmente positiva, lo que causa que el grupo sea  también emocionalmente hablando positivo. Por eso la emoción colectiva que prevalece en el grupo (según una encuesta realizada por nuestro equipo) la alegría es la emoción colectiva, aquella que sobre sale del resto.

Otra manera de entender las emociones colectivas es desde el punto de vista de que emoción suscita una o varias personas a otra persona o grupo de persona. Por ejemplo, cuando una madre siente orgullo de su hijo, un amante a su amor, un vengativo ante su presa.

♦Ninguno de nosotros es tan inteligente como todos nosotros juntos.

Refrán japonés

A partir del control de las emociones colectivas podemos lograr que nuestro equipo sea el mejor, ya que tendremos capacidad de minimizar aquellas emociones que más  le desfavorezcan y maximizar aquellas que le favorezcan.

Destacamos la acción del líder, quien debe esforzarse por lograr conocer a todas las que forma parte de su equipo y alcanzar la sinergia. Cuando los integrantes del grupo se sienten y hacen un equipo, todas las mentes se unen para hacer una mente más inteligente. En este caso, el resultado excede con mucho a la mejor puntuación individual. El equipo eleva el “cociente intelectual del grupo” contribuyendo a que se de los mejor de sí mismo.

Esto es realmente interesante ya que como afirman Druskat y “los quipos emocionalmente inteligentes muestran el tipo de cooperación, compromiso y creatividad que resultan cada vez más importantes para la eficiencia organizativa”. Por lo tanto, este se convierte en un elemento tan interesante para el buen funcionamiento del grupo que es muy aconsejable prestarles mucha atención.

¿Qué importancia les conceden a ustedes a las emociones colectivas?

¿Cuál consideran que es más imporante?

Un pensamiento sobre “IBETI: Emociones colectivas

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