Archivo por días: 17 mayo, 2011

Los cálculos de Caparrós y la nefrolitiasis de la afición

Una de las virtudes que debe adornar al t√©cnico de f√ļtbol es la capacidad de c√°lculo. Bueno, al de f√ļtbol, al de balonmano o al de petanca inglesa. Los entrenadores calculadores controlan hasta qu√© punto arriesgar un resultado, c√≥mo dosificar la plantilla, d√≥nde residen los puntos d√©biles del propio equipo y del rival. Los entrenadores calculadores son as√≠. As√≠ obtienen sus resultados. Y as√≠ suelen tocarles las partes a las aficiones de sus equipos. Como¬† Caparr√≥s en San Mam√©s amarrando un empate ante un M√°laga que disput√≥ toda la segunda parte con diez jugadores, por muy bestia que fuera alguno.

Creo que los entrenadores se dejan llevar por los c√°lculos porque ignoran la otra acepci√≥n de esa palabra. Hablo del c√°lculo.. renal. Es decir, la nefrolitiasis, litiasis renal o piedra en el ri√Ī√≥n.

Este tipo de c√°lculo consiste en un trozo de material s√≥lido que se forma dentro del ri√Ī√≥n a partir de sustancias que est√°n en la orina. El c√°lculo se puede quedar en el ri√Ī√≥n o puede desprenderse e ir bajando a trav√©s del tracto urinario. La intensidad de la sintomatolog√≠a, dolor, est√° generalmente relacionada con el tama√Īo del c√°lculo.

Caparrós en San Mamés, quejándose de uno de sus cálculos

Caparrós en San Mamés, quejándose de uno de sus cálculos

El tama√Īo del c√°lculo en San Mam√©s fue bastante grande. Tanto que los de Caparr√≥s terminaron sin delantero centro. Eso provoc√≥ un dolor del cop√≥n en la grada. La sintomatolog√≠a se concret√≥ en pitadas a los jugadores en cuanto estos se pon√≠an a circular el bal√≥n en horizontal. Se increment√≥ el dolor con los cambios. M√°s pitadas. Y, tras el pitido final, la bronca fue importante. Incre√≠ble teniendo en cuenta que arbitraba Mu√Īiz Fern√°ndez, uno de esos colegiados a los que muchos aficionados rojiblancos arrancar√≠an los pelos de las axilas uno a uno. Eso, suponiendo que Mu√Īiz no se depile o engomine las axilas. Oigan, pues pas√≥ desapercibido. Supongo que como efecto ¬†secundario del c√°lculo renal.

Estos c√°lculos suelen tener habitualmente un tama√Īo que va desde el de un granito de arena al de una perla. ¬ŅSe acuerdan de los √ļltimos a√Īos de Guerrero en el Athl√©tic? Pues ese dolor corresponde a un c√°lculo tipo ‚Äúperla‚ÄĚ. Ocasionalmente se producen c√°lculos con las dimensiones de una pelota de golf. Bien, pues el c√°lculo del partido contra el M√°laga alcanzaba el tama√Īo de un bal√≥n de f√ļtbol. Ustedes me dir√°n. En la grada estaba viendo las estrellas todo chichirimundi.

Analizando los síntomas de los cálculos, resulta que uno de los más frecuentes es la disuria. O sea, la dificultad para orinar. Y así salió todo el mundo de San Mamés, jurando que aquello era como ponerse a mear y no echar ni gota. Ya ven, efectos de los cálculos de Caparrós.

Aunque peores son las consecuencias de los c√°lculos de Mart√≠n Lasarte. En Donostia andan todos los realistas a punto de padecer una hematuria de √ļltima hora. Hematuria.

Mírenlo en Google. Y ojalá no se produzca.