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Florentino I, “El Alicatado”

Cencerro Florentino

Florentino I, El Alicatado, en versión de Asier y Javier para Deia

El rey del Real Madrid anunció este lunes que le ha dicho a Mou que tienen que alicatar el lavabo de entrenadores. Y, claro, ante tal imprevisto era preciso que el portugués y su equipo técnico abandonaran el Santiago Bernabéu. Que tampoco hace falta que se larguen ya mismo, pero que los currelas para la ñapa estarán esperando en la puerta de estadio justo un minuto después de que acabe el último partido de liga. Y entrarán inmediatamente con las baldosas nuevas.

Florentino no utilizó ese discurso, pero podía haberlo hecho. Le sirvió para que la final de Copa de hace un año entre el Barcelona y el Athletic se disputara en Valencia en lugar de en Madrid. Florentino I, el sutil. Todo el mundo sabía que en realidad lo que preocupaba al Floren era que algunos de los hinchas rojiblancos y blaugranas desairaran a Su Majestad Don Juan Callos, perdón, Carlos en el palco de su estadio. Pobre hombre Floren. La peor de las pitadas, la pancarta más radical de una parte anónima de las aficiones citadas no hubiera supuesto una actitud tan maleducada como la de Mourinho y Cristiano Ronaldo, a la postre empleados del propio Floren, el pasado viernes.

Mourinho, en versión de Asier y Javier para Deia

Mourinho, en versión de Asier y Javier para Deia

Se le apreció al Rey hasta apurado. Que habían pasado todos el equipo blanco y los técnicos a recoger sus medallas de plata de las propias manos del monarca y a este le restaban aún una medalla y una bandeja que repartir. Y allí estaba el hombre haciendo rápidas cuentas mentales:

“A ved, a ved, ya me he liado ¿Cuántos depodtistas componen un equipo de futbol? Nunca me acueddo. Con esto de Uddangaddin ando siemppde pensando en otda cosa y segudo que se me ha pasado alguno sin dadle la medallita. Ya le diré a Felipe que vaya a llevádsela un día que no tenga nada que haced…”

En estas andaba el Rey tras la final de Copa cuando Flo le hecho redaños y se lo explicó: “Majestad, no se preocupe, dele, dele todo eso a Karanka, que se lo lleve a Mou y a Cris, que no han subido. Tenían que alicatar un retrete en el vestuario. Son muy mañosos”.

Cristiano, en versión de Asier y Javier para Deia

Cristiano, en versión de Asier y Javier para Deia

El Rey respondió que se quedaba más tranquilo y santas pascuas. ¿Pero qué es eso de que dos empleados del Real Madrid, ojo, Real y Madrid, rehúsen asistir a un acto protocolario con el Borbón y le dejen con las nalgas descubiertas a su patrón.

Más le hubiera valido a Flo alegar que tampoco se podías disputar este año la final en el Bernabeu porque…tenían que alicatar el césped. Se hubiera ahorrado la primera victoria del rival del vecindario en 14 años, en la final del único campeonato de cierto prestigio que esta temporada les restaba a los merengues. Desde el sábado a primera hora, ser madridista es algo complicado incluso en Madrid. Y quedan tres largos meses de cachondeo por delante, con el Barcelona campeón de Liga, el Atlético Madrid Campeón de Copa y el real Madrid campeón de…nada.

Así que la rueda de prensa de ayer no podía esperar. Era preciso cortar la cabeza del Bautista. Y todos contentos. Lo mejor es que Flo ha afirmado que Mourinho ha “unido” el madridismo. A lo mejor en el texto iba a poner “hundido”…pero el autocorrector del Word, ya se sabe.

El mensaje dentro de la Botella es una factura

El Athletic aún sufre los daños colaterales de la última final de Copa. Ana Botella, ese mito erótico de los sadomasoquistas más conservadores, amaga con pasar una factura a los de Ibaigane por los presuntos desperfectos causados por la afición rojiblanca en Madrid, o con ejecutar el aval de 100.000 euros que el consistorio del foro pidió a los bilbaínos por instalar la Athletic Hiria.

Una presunta factura de 100.000 eurillos

Unos medios de comunicación afirman que la factura ya ha sido tramitada y otros que en Ibaigane no han recibido nada. Esta incertidumbre es cualquier cosa menos rara, resulta habitual estas últimas semanas en cualquier tema que haga referencia a los leones. Si se empezara a difundir ahora que un meteorito ha hundido el arco de San Mamés, el rumor podría crecer hasta bien entrada la tarde de mañana, al no poder desmentirlo el propio arco. Pero este es otro tema.

El ama Botella, según Asier&Javier (Deia)

El ama Botella, según Asier&Javier (Deia)

La alcaldesa de Madrid, la sexisadie madroñera, quiere vengar las afrentas sufridas por el Estado y sus símbolos en el Calderón por los fendetestas allí reunidos. Ya que su compañera de números eróticopolíticos, la señá Espe, no pudo evitar la terrible lanzada y el deshonor con la suspensión del partido, el ama Botella ha tomado la fusta en la mano y sí, ella sí que puede. No le basta con que Iraizoz tuviera que recoger tres balones de sus mallas, las mallas de Iraizoz no las del ama Botella, porque, caramba, esos balones significaron el triunfo de los otros fendetestas, los fendentestas azulgranas…

Quiá, para el ama Botella, acostumbrada a domar aznares, lo del Athletic es un juego de niños: tirará de ordenanza municipal.

Celebrar una Liga del Madrid en Bilbao

Las ordenanzas municipales del 99% de las ciudades de este país parecen escritas por neuróticos perfeccionistas rayanos con lo obsesivo-compulsivo. Por eso se aplican a medias. O a nulas. Estoy segura que si el ama Botella aplicara las ordenanzas a rajatabla a la Federación de Fútbol le caería una multa millonaria por infringir la normativa del ruido al enchufar la megafonía a cientos de miles de watios. O por la cumulación de residuos en el entorno del Calderón, incluidos los zurullos de los caballos de los policías montados. Pero el ama Botella ha tenido la tentación de agarrarse a la letra pequeña para sacarle unos miles de euros a Ibaigane por las basuras acumuladas en el entorno de la Athletic Hiria. Y, de paso, dar ejemplo. Porque lo que realmente le gustaría al ama Botella no es que los rojiblancos hubieran recogido esos envases de plástico y similares, sino que hubieran recogido los silbidos y los cánticos. A lo mejor hasta hubiera satisfecho al ama Botella que se hubieran comportado como energúmenos en el campo. Pero lo primeros es imposible y lo segundo no ocurrió.

Así que resta la pataleta de la letra pequeña. Y olvidar la basura que se amontonó en Madrid con motivo de la celebración del campeonato de liga por parte del Real Madrid. La próxima que ganen los merengues dan ganas de organizar un fiestón en Bilbao, sólo por pasarle la factura de los desperfectos a Florentino. Lo que nos íbamos a reír. Qué narices, y más gorda si se llevan la décima champions.

¿Eh, que no?

Aguirre, o la cólera antisilbante de Dios

Espe Aguirre, igual que aquel Lope de Aguirre, ha vuelto a expresar la cólera de Dios.

Esta vez ha elevado el silbido a la categoría de arma delictiva. Nos encontramos ante la catalogación de la música de viento como instrumento ofensivo. Estamos en la antesala de que la Guardia Civil pueda decirle a un propio: “Bien, bien ¿con que sabe usted silbar, eh? Acompáñeme al cuartelillo, pedazo de subversivo”.

Quizá en breve se puede leer en los oficios judiciales algo así “levantándose el peligroso elemento antisistema y agrediendo a los presentes con un silbido agudo con el que entonaba el himno de Riego, lo que produjo fuertes alergias entre el personal más sensible e incluso desvanecimientos entre las señoras”.

La señá Espe, según Asier y Javier (En Deia)

La señá Espe, según Asier y Javier (En Deia)

Porque, si, es cierto lo que les han comentado en el bar, la tasca o el consejo de grandes accionistas de Bankia: la presidenta de Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha sugerido que se suspenda la final de Copa del Rey de Fútbol en caso de que el himno o el príncipe Felipe sean silbados en el Vicente Calderón.

Así, a bote pronto, lo primero que ha logrado la señá Esperanza Fuencisla Aguirre y Gil de Biedma es que también le silben a ella si asoma en el palco. Aunque asome por equivocación.

El general Ísimo
Vaya por delante que esta servidora de ustedes no está a favor de la silbada. En el partido de fútbol que sea, disfruto más estando a favor que mostrándome en contra. Y pienso que la mayor parte del personal opina lo mismo. También creo que había muchos más motivos para silbarle a aquél, cómo se llamaba, si hombre, Paquito Ísimo, el que entregaba la Copa del General Ísimo. Pero no había demasiados silbidos. Lo que evidencia que se trataba de una dictadura. Lo mismo que los silbidos públicos de ahora, al Rey, al himno, o a Hommer Simpsom, son una clara muestra de que vivimos en democracia.

Esta es la parte que a Esperanza Fuencisla se le ha atragantado ligeramente. Hubiera hecho mejor poniéndose unos calcetines rosas con unas sandalias verdes y diciendo otra cosa. Con sus palabras ha elevado la silbada a protesta general. Ha dado a los pitidos categoría de guerrilla sonora, porque ella misma cree que es tal. Y lo gordo es que quienes quieran disimular en la grada tampoco van a poder hacer lo propio del disimulo: o sea, mirar hacia otro lado…y silbar.

Por cierto, los juzgados han terminado aprobando para el mismo día de la final de copa, y en Madrid, la celebración de un acto contradictorio en los términos: una marcha de la falange. Cierto, nada hay menos marchoso que la falange, pero qué le vamos a hacer.
Siguiendo la teoría de la señá Esperanza, si se juntaran unos cuantos en la calle y silbaran al paso de la marcha de la falange…habría que suspenderla o celebrarla a puerta cerrada ¿no?. Pues eso.

Bueno, iré al Calderón. Y silbaré nada, salvó que pase por delante de mí George Clooney. Pero ¿dónde hay que ir a silbar a la señá Esperanza para que espabile? Silbar flojito, digo, como disimulando.

El Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza

Hay dos estadísticas que llevan a la conclusión de que el Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza. La primera es que lanzándolos con el pie transforma poco más que una de cada dos penas máximas. La segunda es que los rojiblancos son el equipo europeo que más goles de cabeza lleva esta temporada. Y Llorente es el delantero de las grandes ligas continentales que más letal resulta de cabeza.

Por todo ello, San Mamés ha recuperado dos murmullos tradicionales, olvidado ya el clásico murmullo de cuando la pelota se acercaba al portero propio. Esos dos murmullos son los de preocupación cuando al Athletic le pitan un penalti…a favor.

También únicos en esto
Ojito, que puede tratarse del único campo de fútbol del mundo en el que suceda algo similar. Podría ocurrir también que los rojiblancos optaran por hacer lo mismo que los clubs de fútbol americano: contratar a un especialista para lanzar penaltis. O sea, un tipo que salga únicamente para tirar la falta máxima. Pitan penalti, calienta el tirapenaltis, se hace el cambio, mete el penalti, y se hace otro cambio. Quizá habría que contratar dos, por si se lesiona el titular. Otra es que Aitor Lazarrabal acuda al palco con la ropa de corto por debajo del traje y con unas botas ocultas en la funda del ordenador portátil. Pitan penalti, baja al césped, cambio, penalty transformado y cambio de nuevo.

llorente y Bielsa, según Asier (para Deia)

Llorente y Bielsa, según Asier (para Deia)

Ustedes dirán lo que quieran pero cualquiera de estas opciones es mejor que acostumbrarse a tirar fuera un penal de cada dos. Cosa que no solo merma puntos, sino que genera mal ambiente en el vestuario. Con este hábito de fallarlos e ir rotando lanzadores, se pierde jerarquía y puede llegar a ocurrir que, señalada la falta máxima, los jugadores rojiblancos se enzarcen en una pelea monumental por ver quien la tira, incluyendose entre los candidatos el utillero y el portero suplente. Esto no puede ser y requiere lo mismo que la cadera del Rey: una solución.

El segundo murmullo recupera en San Mamés es el de las faltas laterales. Ya no ocurre tanto en los saques de esquina, quizá porque los defensas centrales actuales no sean tan rematadores, pero en las faltas laterales si. Incluso diría que se trata de un murmullo relajado, más que un murmullo expectante. Si, pitada la falta lateral, los aficionados suelen empezar a echar mano de la bota de vino, el tabaco, la carraca o lo que sea con lo que celebren los goles. Se han dado casos de forofos que han gritado goooool al ser señalada la falta y ha empezado a abrazarse a sus compañeros de localidad cuando aún se estaba preparando la barrera del equipo visitante.

Infalible
Porque lo que suele suceder a continuación es una especie de sucesión fatal de hechos. El lanzador rojiblanco coloca la pelota en el punto con ternura mientras al borde del área pequeña todo el mundo se agarra, se bloquea y se empuja como si aquello fuera la salida de canapés de un lunch en un centro de jubilados. No hay piedad.

El Athletic crece (Asier, en Deia)

El Athletic crece (Asier, en Deia)

Todo el mundo en el campo sabe que la pelota ira fuerte y parabólica hacia esa frontera del área pequeña: lo sabe el portero, los defensas, el entrenador, el preparador físico, la madre del portero, la novia del portero, el agente inmobiliario de ese portero también lo sabe. Y lo saben los clientes del bar Ton-Kin de Shangay, que siguen el partido por internet. Lo sabe Kiko Rivera, que acaba de amanecer y sigue el partido por no cambiar el canal con el mando a distancia. Lo saben las gaviotas que están paradas sobre el arco de San Mamés. Y todos saben que Fernando Llorente rematará. Es una especie de suceso inexorable, como el fogonazo que sigue al trueno.

El balón vuela, Fernando remata, en ocasiones solo y la mayoría de las veces con alguien subido a la espalda. A veces el balón entra, otras se produce un rechace que da origen a un segundo remate o a un córner o a otra jugada. En el peor de los casos, el árbitro pita penalti.

Pero de eso ya hemos hablado.

Es el último minuto, carajoooo!

Los jugadores del Athletic van a tomar esta semana un poco de su propia medicina. Además de en otras ocasiones que mi mala memoria ha disculpado, en Anduva, en el Benito Villamarín y en San Mamés ante el Espanyol, los rojiblancos dejaron helados a sus seguidores en los minutos de extensión del partido.

Esos momentos en los que el minuto 90 ya ha caído a la fosa y los aficionados están pensando la ruta más sencilla para salir del estadio, alcanzar un vehículo y arrullarse entre las mantas. Esos momentos en los que, quien más quien menos, está comentando con su vecino las distintas posibilidades que da el resultado en la clasificación o en la superación de la eliminatoria. Pues justo en esos momentos es en los que el Athletic ha propinado jarros de agua fría a sus seguidores. Qué jarros, cubos, barriles, manguerazos de agua helada en forma de goles recibidos. De esos que silencian a la grada, o la vuelven loca, como en el caso de Sevilla.

Manguerazos de agua fría

Como consecuencia de esos manguerazos de agua fría el Athletic dejó en el alero una clasificación de Copa que luego reencarriló brillantemente y se encuentra fuera de la zona Champions. Eso es así. Pero también ha habido miles de forofos rojiblancos que tardaron media hora en encontrar su coche, ofuscados por la digestión del gol zombi, o se perdieron por las calles, o no lograron salir del estadio, o se confundieron de mantas en las que arrullarse. Porque un gol en el descuento confunde más que la noche. Lo cambia todo. Es eso, un manguerazo de agua fría.

El gol que dio la victoria al Betis en Sevilla, en el minuto 91 (Asier, en Deia)

El gol que dio la victoria al Betis en Sevilla, en el minuto 91 (Asier, en Deia)

Bien, pues la plantilla del Athletic va a conocer la sensación que se extiende entres sus aficionados en esos momentos esta misma semana. Si señor. Y no en el descuento de un partido. Sino desde la puerta del hotel cuando salgan a disputar el partido. Será el jueves en Moscú ante el Bielsamotiv, perdón, el Lokomotiv. Porque se esperan temperaturas de 15 bajo cero a la hora del encuentro de Europa League. Se conoce que igual que en el sur de Europa andan recortando derechos sociales, en Rusia lo que recortan son las temperaturas.

Ahí se van a dar cuenta los rojiblancos de lo que es un jarro de agua de fría, pero fría fría. A lo mejor les viene bien la experiencia y, a partir de ahí, por empatía se concentran en los minutos de prolongación del partido y evitan que goles sinsorgos dejen helados a sus seguidores.

Remedios para el frío de Moscú: hamsters en los calzones

Para Moscú, de todas formas, el Athletic lleva una equipación especial de guantes, camiseras térmicas, leggins y otra serie de adminículos. De todos modos, les voy a dar algunos consejos extras. Que lleven una docena de hamsters para ponérselos dentro de los calzones a los jugadores que salten al césped y al suplente que haga ejercicios: no se nota, es blandito y proporciona una temperatura uniforme a una parte de la anatomía que es especialmente delicada. A la hora de montar barreras defensivas, que se junten pero sin entrar en contacto, si se congela el sudor pueden quedar pegados unos jugadores a otros, es bueno a la hora de tirar el fuera de juego pero impide ocupar el campo. Que un central hable continuamente a Iraizoz para detectar de manera precoz posibles síntomas de congelación en el momento en que no responda o pronuncie frases más incoherentes que lo habitual. Entre los compañeros, aprovechar los saques de córner para abofetearse: calienta a la vez la cara del receptor y las manos del donante. Ojo en los córners: si Susaeta no vuelve es que se ha quedado tieso.

Como último consejo podría procederse a una lectura de la Reforma Laboral en voz alta en el vestuario antes de saltar a jugar. Así se darán cuenta de que 90  minutos a quince bajo cero tampoco son malas condiciones de trabajo.

Nada más sobre la aventura de Moscú. Sólo un apunte final referido a la final de Copa. Si el Athletic decide presionar sobre algún aspecto, probablemente sea más eficaz que en lugar de influir para que la final se celebre en el Bernabeu, apriete para que el partido dure 85 minutos.

El Athletic es grande y Marcelo es su profeta

El Athletic es grande y Marcelo es su profeta. Ese es el estado de ánimo que se vive en el Bilbao futbolístico en este momento. Bielsa no es el Loco, es quien ha traído de nuevo la locura rojiblanca.

En Argentina, y también en Chile, los aficionados siguen a Bielsa (Asier, en Deia)

En Argentina, y también en Chile, los aficionados siguen a Bielsa (Asier, en Deia)

Y la predica principalmente en La Catedral, pero también va por ahí, por esos campos de la península y de Europa, predicando fútbol en una especie de acción evangelizadora del 4-3-3 y del 3-5-3 de clara voluntad universal cuyo mandamiento único es: Jueguen a la pelota, carajoooo!.

En ese mandamiento nuevo se resume la prolija Biblia de Marcelo. En Bilbao, el lugar donde se volvió a aparecer el profeta en carne y chándal, ya todo el mundo se ha convertido al nuevo verbo. Todos menos Javier Clemente, que ya se caerá un día de su carrito de golf y verá la palabra echa fútbol. A San Pablo le pasó con el caballo…no que lo dejara, sino que se cayó de uno y, de repente, se convirtió.

El Profeta y sus apóstoles de pantalón corto han hecho un milagro. Uno grande y gordo. Nada relacionado con sanar enfermos y lograr que los ciegos vean, que de eso se ocupa Osakidetza.

La trayectoria en Europa está siendo muy positiva (Asier, en Deia)

La trayectoria en Europa está siendo muy positiva (Asier, en Deia)

Su milagro ha sido volver a encender la chispa de la ilusión en Bilbao en un momento en que la crisis, esta crisis transversal, global, intergeneracional y letal, mata las ilusiones. Y, lo que es mucho más difícil, tienen todos los objetivos de la temporada cumplidos cuando acaba de empezar la segunda vuelta.

A saber, están en la final de la Copa, lo que asegura en un 90% la presencia en Europa. Han llegado muy arriba en la competición continental y puede que lleguen a cruzarse con un histórico como el Ajax o el Mánchester United si pasan la aduana rusa. Y su clasificación en Liga les permite soñar con un puesto de los que da paso a la Europa fetén, la Europa de verdad, la de la Champions.

A esto hay que sumarle otro milagro quizá más trascendente. Es como si el Athletic hubiera ido a Lourdes. O a Fátima. O a Umbe. Vale, esto último es más fácil.

marcelo Bielsa, un tipo especial (Asier, en Deia)

Marcelo Bielsa, un tipo especial (Asier, en Deia)

Once Leones guiados por un Loco

Porque desde octubre sabe a qué juega. Y se lo comunica a la grada. A cualquier grada. A la de San Mamés y las del resto de los estadios. Juega a ganar. A divertirse. A hacer gol. Y lo logran. Con éxito. Salen unos tipos bajitos y otros muy altos y la arman. Milagroso en un club donde la parte lúdica del juego se había juzgado siempre como superflua y hasta de mal gusto. En un club donde primaban el sudor, el barro y la sangre. Pero vino el Profeta, se apareció en carne y chándal, acuclillado junto al banquillo local, con los impertinentes colgando del cuello y la crestita revuelta sobre la frente, mirando, a la vez, hacia la tierra y hacia el cielo. Ya saben que a la ropa que envolvía el cuerpo del profeta lo llaman sudario. En el caso de Bielsa no hace falta explicar la razón.

Crean ustedes en los milagros o no, lo cierto es que San Mamés vuelve a emitir su fulgor de luz y humo, Bilbao está otra vez teñida de rojo y blanco, y en la ría flota una gabarra que pide una capa de pintura.

Todo gracias a once leones y un Loco. ¿No es para creer que el Athletic es grande y Marcelo es su profeta?

¿Quién arbitró el Mirandés-Athletic de Copa?

En Anduva el resultado fue del gusto de todos.

Al revés que el árbitro, que no gustó ni a unas desesperadas que llevaban dos días de despedida de soltera. Malo de verdad, malo como los jamones del chino, malo como Admayeniea… bueno, como el presidente de Irán, ese que es malo-malísimo. Malo como que te pasen la aspiradora al lado una mañana de resaca.

El hombre perjudicó al Athletic, perjudicó al Mirandés, perjudicó al público, al césped del campo que pisó y seguramente al medioambiente, la capa de ozono y aumentó el efecto invernadero. Qué criatura. Qué facilidad para el error. Qué propensión al fallo. Menos mal que es árbitro y no cirujano cardiovascular, ni juez del Tribunal Supremo. Vale, a lo mejor al supremo podría llegar siendo el summun de la torpeza, pero a poco más. ¿Que cómo se llama la criatura? Preferiría no repetirlo y que su nombre se perdiera en el sumidero del colegio de árbitros.

Aún no se sabe si se presentó en Miranda de Ebro a dirigir un partido de fútbol o a jugar al silbato ruso. Menudo pieza. Si hacen público hoy que se trataba de un impostor, que el árbitro de verdad ha desaparecido y que el de Anduva era un bromista, oigan, me lo creo y me quedo más tranquila. Que el hombre no acertaba ni cuando callaba.

Carlos Pouso muestra el mismo gusto que Bielsa por el fútbol elaborado y los chándal horrorosos (Foto de El País)

Carlos Pouso muestra el mismo gusto que Bielsa por el fútbol elaborado y los chándal horrorosos (Foto de El País)

Por lo demás, campo lleno, buen ambiente, partido copero y el resultado que todo el mundo deseaba. El Athletic gana y encarrila la ruta hacia la final. Y el Mirandés acudirá a San Mamés a algo más que a poner el ramo de flores junto al busto de Pichichi. El gol de Lanbarri con el tiempo cumplido abre un resquicio a la esperanza y sirvió de justo premio a un equipo que sólo bajo los brazos al final del primer tiempo, cuando los dos tantos de Llorente pesaban como notificaciones de la Hacienda Foral.

Pero Pouso les debió ajustar las tuercas a los suyos en el vestuario. Salieron a toda máquina y con nuevo plan. Como el intento de atacar al toque con Alain, Muneta e Infante cedió ante la presión de los rojiblancos, el Mirandés decidió afrontar el final de la Batalla del Ebro al estilo Norte: pelotazo a la cabeza de Lanbarri desde donde haga falta y a apretar en la segunda jugada. Vamos, lo que ha sido el juego rojiblanco desde que el propio Pichichi se ataba los pañuelos en la testa. Esta fue la receta que se les indigestó a los de Bielsa.

Durante más de una hora de partido los rojiblancos fueron muy superiores. Hasta que llegó Lanbarri con aquello de “a mi el pelotón que los arrollo”.

La final de la Copa queda pendiente de que San Mamés remate la faena. Puede que el jabalí de Miranda haya podido seguir con vida peleando en su madriguera, pero nadie apostará a que salga entero de la guarida del león.

En cualquier caso, se trata de un bicho de cuidado.

El Athletic no puede ir de “miranda” a Anduva

La competición del KO regresa a Miranda el próximo martes. Aún hoy estarán llegando a la desembocadura del Ebro, cerca de Barcelona, los matasuegras, vasos de plástico, serpentinas y demás elementos festivos que cayeron al río en Miranda cuando la ciudad entera se puso a celebrar la eliminación del Espanyol. Entre los papelitos arrugados que la corriente se lleva está parte del prestigio de Mauricio Pochetino, un técnico que asombra en liga con la plantilla que tiene.

Un grupo de chicos pelopincho que no fue suficiente para ahogar al Mirandés. Los locales se vengaron en el minuto 92 del partido de vuelta de los tres goles finales del encuentro de ida. Lo hicieron jugando a ese fútbol mezcla de directo y combinativo que se ha sacado de la manga Carlos Pousso, un experto apretando tuercas y ajustando tornillos. El Mirandés resulta serio en defensa, expeditivo en la medular y variado en ataque. Es un mal cliente se lo mire por donde se lo mire. Y una buena metáfora de nuestra sociedad actual: son un colectivo de trabajadores que cifran muchas de sus esperanzas en las especulaciones de un bancario, su estrella Pablo Infante.

De la web http://www.desde1927.com/

Pablo Infante, estrella del videojuego FIFA 2012, según la web http://www.desde1927.com/

El Athletic, que despenó a un Mallorca que terminó tan desesperado de no poder marcar que optó por meterse un gol en propia puerta, no lo tendrá fácil ni en Anduva ni en San Mamés.En el campo rival los rojiblancos podrán estar de cualquier forma menos de miranda. Los locales casi no han perdido partidos en casa, meten la pierna y saben qué hacer con la pelota. Allí el grande son ellos. Y el del martes es el partido que se escribirá con mayúsculas en la historia del Mirandés. Para alguien de Miranda la gloria debe ser algo muy parecido a disfrutar de la victoria en ese choque y luego pasárselo por el morro a las legiones de bilbaínos que se acercan en verano e invierno a Miranda. Lo que llevan de Copa ya se lo pueden pasar a los de Burgos capital y hasta a los de Valladolid. Y se encuentran a 90 minutos de lograrlo también con los de Bilbao, ocurra lo que ocurra en San Mamés una semana después.

Explosión demográfrica

Un buen resultado local acarrearía efectos inesperados. La consabida explosión demográfica dentro de 9 meses, quedándose embarazas incluso esposas de señores con problemas de erección, impotencia y esterilidad, superioras de conventos, vacas de las lecherías y alguna oveja churra. Dentro de varías décadas se comprobaría también el incremento de la esperanza media de vida de los mirandeses. Alrededor de media docena de años de prolongación en personas que ahora cuentan entre 15 y 65 años. Estos son los efectos benéficos y salutíferos de un buen  resultado del Mirandés en Anduva frente al Athletic, que se vería equilibrado por una serie de muertes en personas muy mayores la misma noche del partido. Ancianos y ancianas fallecerían de satisfacción, con una sonrisa en la boca, al no quedarles ya nada más que esperar en esta vida.

Los rojiblancos, con Bielsa a la cabeza, deben ser conscientes de todo esto y actuar con responsabilidad, acudiendo a Anduva de cualquier manera, menos de miranda. A nadie le gustaría ser culpable, aunque sea indirecto, de la muerte de ancianos, por muy felices que se vayan al otro barrio coreando el himno del Mirandés.

Ellos verán.

Pepe se convierte en el terrorífico “hombre-bobo” por culpa de la culefobia

El Madrid tiene culefobia. O sea, temor a los lugares rectangulares, cubiertos de hierba y ocupados por barcelonistas.

La culefobia afecta más a unos que a otros. Para Pepe, por ejemplo, el impacto es similar al de la luna llena en el hombre-lobo, pero con una pequeña diferencia gramatical. Lo de Pepe es muy grave. Para el defensor portugués, ver una camiseta azulgrana y transformarse en el hombre-bobo es todo uno. La tontuna se apodera de él y es ansia viva lo que le entra por patear, pisar, morder o pellizcar todo lo blaugrana que bajo los cielos haya. Tan fuerte es la culefobia que afecta a Pepe que si le pusiéramos un yunque pintado de azul y granate, lo patearía con todas sus fuerzas aunque estuviera descalzo. O le soltaría un cabezazo de efectos letales…para el yunque.

Pepe visto por el gran Santi Orúe, en El Jueves y www.eljueves.es

Pepe visto por el gran Santi Orúe, en El Jueves y www.eljueves.es

Porque, señoras y señores, estudios realizados en laboratorios homologados han demostrado que un yunque posee más capacidad intelectual que Pepe. De hecho, durante las pruebas, se acercó más a la resolución de un sudoku el yunque que Pepe. Luego, el central argumentó que aquél era un yunque de laboratorio, que siempre aprenden los ejercicios. Y lo pateó. Iba en chancletas.

Otros afectados por la culefobia

Otro de los que padecen una culefobia severa es el propio Mourinho. Al técnico se le va poniendo cara de Ministro de Trabajo. Macilento, grandes ojeras grises, arrugas, gesto de haber dormido mal, despeinado. Va perdiendo la voz a medida que se acerca el encuentro. Y, como si se tratara de un efecto correlacionado, a mayor pérdida de voz, más grande el calibre de las tonterías que dice. En casa de los Mourinho, la semana en que se disputa el partido contra el Barça, todo el mundo está atento a la cocina. En tensión, mirando los fogones. Saben que a José se le va a ir la olla. Por la culefobia. En casos extremos, antes de empezar a tratarse a y tomar “culesoma”, un depresivo de la culefobia que desarrollaron algunas farmaceúticas cuando lo del Dream-Team, a Mou no sólo se le iba la olla, sino que presentaba la irrefrenable propensión a meter el dedo en el ojete de cualquier ser vivo que lo mostrara. Las mascotas del domicilio de los Mou pasaron meses de angustia, así como los animalitos de parque cercanos y granjas colindantes. Antes de que el tratamiento terminara de hacer efecto del todo, el técnico madridista vio modificada esa propensión por la de introducir su dedo en uno de los ojos de segundos entrenadores del Barça. Actualmente, este síntoma de la culefobia está absolutamente controlada.

Otros madridistas también están afectados. Como Marcelo, Arbeloa o Sergio Ramos, quien sufre culefobia retardada, o sea, la padece con posterioridad al partido de fútbol, generándosele la necesidad de arrojar trofeos desde las alturas. Los síntomas de Iker Casillas son los más llevaderos: se reducen a blasfemar de manera sonora y continua durante tres o cuatro días, alternando blasfemias con lamentos. Por este motivo el portero internacional del Real Madrid declina acudir a ceremonias religiosas en la semana que sigue al partido contra los culés.

Es evidente que hasta que se encuentre una vacuna contra esta enfermedad, el Madrid se mantendrá ayuno de torneos. A dos velas. En el partido de ida del cruce de cuartos de la Copa, de nuevo, la epidemia de culefobia afecto a toda la plantilla y a los técnicos. Se ha extendido ya a la directiva y a amenaza con extenderse entre la afición. Es para hacer una peli. Pero de Torrente.

A todo esto, tras el 1 – 2 del partido, Tito Vilanova se puso unas gafas de soldador, por si las moscas. No se fiaba el hombre.

Pepe se convierte en el terrorífico “hombre-bobo” por culpa de la culefobia

El Madrid tiene culefobia. O sea, temor a los lugares rectangulares, cubiertos de hierba y ocupados por barcelonistas.

La culefobia afecta más a unos que a otros. Para Pepe, por ejemplo, el impacto es similar al de la luna llena en el hombre-lobo, pero con una pequeña diferencia gramatical. Lo de Pepe es muy grave. Para el defensor portugués, ver una camiseta azulgrana y transformarse en el hombre-bobo es todo uno. La tontuna se apodera de él y es ansia viva lo que le entra por patear, pisar, morder o pellizcar todo lo blaugrana que bajo los cielos haya. Tan fuerte es la culefobia que afecta a Pepe que si le pusiéramos un yunque pintado de azul y granate, lo patearía con todas sus fuerzas aunque estuviera descalzo. O le soltaría un cabezazo de efectos letales…para el yunque.

Pepe visto por el gran Santi Orúe, en El Jueves y www.eljueves.es

Pepe visto por el gran Santi Orúe, en El Jueves y www.eljueves.es

Porque, señoras y señores, estudios realizados en laboratorios homologados han demostrado que un yunque posee más capacidad intelectual que Pepe. De hecho, durante las pruebas, se acercó más a la resolución de un sudoku el yunque que Pepe. Luego, el central argumentó que aquél era un yunque de laboratorio, que siempre aprenden los ejercicios. Y lo pateó. Iba en chancletas.

Otros afectados por la culefobia

Otro de los que padecen una culefobia severa es el propio Mourinho. Al técnico se le va poniendo cara de Ministro de Trabajo. Macilento, grandes ojeras grises, arrugas, gesto de haber dormido mal, despeinado. Va perdiendo la voz a medida que se acerca el encuentro. Y, como si se tratara de un efecto correlacionado, a mayor pérdida de voz, más grande el calibre de las tonterías que dice. En casa de los Mourinho, la semana en que se disputa el partido contra el Barça, todo el mundo está atento a la cocina. En tensión, mirando los fogones. Saben que a José se le va a ir la olla. Por la culefobia. En casos extremos, antes de empezar a tratarse a y tomar “culesoma”, un depresivo de la culefobia que desarrollaron algunas farmaceúticas cuando lo del Dream-Team, a Mou no sólo se le iba la olla, sino que presentaba la irrefrenable propensión a meter el dedo en el ojete de cualquier ser vivo que lo mostrara. Las mascotas del domicilio de los Mou pasaron meses de angustia, así como los animalitos de parque cercanos y granjas colindantes. Antes de que el tratamiento terminara de hacer efecto del todo, el técnico madridista vio modificada esa propensión por la de introducir su dedo en uno de los ojos de segundos entrenadores del Barça. Actualmente, este síntoma de la culefobia está absolutamente controlada.

Otros madridistas también están afectados. Como Marcelo, Arbeloa o Sergio Ramos, quien sufre culefobia retardada, o sea, la padece con posterioridad al partido de fútbol, generándosele la necesidad de arrojar trofeos desde las alturas. Los síntomas de Iker Casillas son los más llevaderos: se reducen a blasfemar de manera sonora y continua durante tres o cuatro días, alternando blasfemias con lamentos. Por este motivo el portero internacional del Real Madrid declina acudir a ceremonias religiosas en la semana que sigue al partido contra los culés.

Es evidente que hasta que se encuentre una vacuna contra esta enfermedad, el Madrid se mantendrá ayuno de torneos. A dos velas. En el partido de ida del cruce de cuartos de la Copa, de nuevo, la epidemia de culefobia afecto a toda la plantilla y a los técnicos. Se ha extendido ya a la directiva y a amenaza con extenderse entre la afición. Es para hacer una peli. Pero de Torrente.

A todo esto, tras el 1 – 2 del partido, Tito Vilanova se puso unas gafas de soldador, por si las moscas. No se fiaba el hombre.