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Florentino I, “El Alicatado”

Cencerro Florentino

Florentino I, El Alicatado, en versión de Asier y Javier para Deia

El rey del Real Madrid anunci√≥ este lunes que le ha dicho a Mou que tienen que alicatar el lavabo de entrenadores. Y, claro, ante tal imprevisto era preciso que el portugu√©s y su equipo t√©cnico abandonaran el Santiago Bernab√©u. Que tampoco hace falta que se larguen ya mismo, pero que los currelas para la √Īapa estar√°n esperando en la puerta de estadio justo un minuto despu√©s de que acabe el √ļltimo partido de liga. Y entrar√°n inmediatamente con las baldosas nuevas.

Florentino no utiliz√≥ ese discurso, pero pod√≠a haberlo hecho. Le sirvi√≥ para que la final de Copa de hace un a√Īo entre el Barcelona y el Athletic se disputara en Valencia en lugar de en Madrid. Florentino I, el sutil. Todo el mundo sab√≠a que en realidad lo que preocupaba al Floren era que algunos de los hinchas rojiblancos y blaugranas desairaran a Su Majestad Don Juan Callos, perd√≥n, Carlos en el palco de su estadio. Pobre hombre Floren. La peor de las pitadas, la pancarta m√°s radical de una parte an√≥nima de las aficiones citadas no hubiera supuesto una actitud tan maleducada como la de Mourinho y Cristiano Ronaldo, a la postre empleados del propio Floren, el pasado viernes.

Mourinho, en versión de Asier y Javier para Deia

Mourinho, en versión de Asier y Javier para Deia

Se le apreci√≥ al Rey hasta apurado. Que hab√≠an pasado todos el equipo blanco y los t√©cnicos a recoger sus medallas de plata de las propias manos del monarca y a este le restaban a√ļn una medalla y una bandeja que repartir. Y all√≠ estaba el hombre haciendo r√°pidas cuentas mentales:

‚ÄúA ved, a ved, ya me he liado ¬ŅCu√°ntos depodtistas componen un equipo de futbol? Nunca me acueddo. Con esto de Uddangaddin ando siemppde pensando en otda cosa y segudo que se me ha pasado alguno sin dadle la medallita. Ya le dir√© a Felipe que vaya a llev√°dsela un d√≠a que no tenga nada que haced‚Ķ‚ÄĚ

En estas andaba el Rey tras la final de Copa cuando Flo le hecho reda√Īos y se lo explic√≥: ‚ÄúMajestad, no se preocupe, dele, dele todo eso a Karanka, que se lo lleve a Mou y a Cris, que no han subido. Ten√≠an que alicatar un retrete en el vestuario. Son muy ma√Īosos‚ÄĚ.

Cristiano, en versión de Asier y Javier para Deia

Cristiano, en versión de Asier y Javier para Deia

El Rey respondi√≥ que se quedaba m√°s tranquilo y santas pascuas. ¬ŅPero qu√© es eso de que dos empleados del Real Madrid, ojo, Real y Madrid, reh√ļsen asistir a un acto protocolario con el Borb√≥n y le dejen con las nalgas descubiertas a su patr√≥n.

M√°s le hubiera valido a Flo alegar que tampoco se pod√≠as disputar este a√Īo la final en el Bernabeu porque‚Ķten√≠an que alicatar el c√©sped. Se hubiera ahorrado la primera victoria del rival del vecindario en 14 a√Īos, en la final del √ļnico campeonato de cierto prestigio que esta temporada les restaba a los merengues. Desde el s√°bado a primera hora, ser madridista es algo complicado incluso en Madrid. Y quedan tres largos meses de cachondeo por delante, con el Barcelona campe√≥n de Liga, el Atl√©tico Madrid Campe√≥n de Copa y el real Madrid campe√≥n de‚Ķnada.

As√≠ que la rueda de prensa de ayer no pod√≠a esperar. Era preciso cortar la cabeza del Bautista. Y todos contentos. Lo mejor es que Flo ha afirmado que Mourinho ha “unido” el madridismo. A lo mejor en el texto iba a poner ‚Äúhundido‚Ä̂Ķpero el autocorrector del Word, ya se sabe.

El mensaje dentro de la Botella es una factura

El Athletic a√ļn sufre los da√Īos colaterales de la √ļltima final de Copa. Ana Botella, ese mito er√≥tico de los sadomasoquistas m√°s conservadores, amaga con pasar una factura a los de Ibaigane por los presuntos desperfectos causados por la afici√≥n rojiblanca en Madrid, o con ejecutar el aval de 100.000 euros que el consistorio del foro pidi√≥ a los bilba√≠nos por instalar la Athletic Hiria.

Una presunta factura de 100.000 eurillos

Unos medios de comunicaci√≥n afirman que la factura ya ha sido tramitada y otros que en Ibaigane no han recibido nada. Esta incertidumbre es cualquier cosa menos rara, resulta habitual estas √ļltimas semanas en cualquier tema que haga referencia a los leones. Si se empezara a difundir ahora que un meteorito ha hundido el arco de San Mam√©s, el rumor podr√≠a crecer hasta bien entrada la tarde de ma√Īana, al no poder desmentirlo el propio arco. Pero este es otro tema.

El ama Botella, seg√ļn Asier&Javier (Deia)

El ama Botella, seg√ļn Asier&Javier (Deia)

La alcaldesa de Madrid, la sexisadie madro√Īera, quiere vengar las afrentas sufridas por el Estado y sus s√≠mbolos en el Calder√≥n por los fendetestas all√≠ reunidos. Ya que su compa√Īera de n√ļmeros er√≥ticopol√≠ticos, la se√Ī√° Espe, no pudo evitar la terrible lanzada y el deshonor con la suspensi√≥n del partido, el ama Botella ha tomado la fusta en la mano y s√≠, ella s√≠ que puede. No le basta con que Iraizoz tuviera que recoger tres balones de sus mallas, las mallas de Iraizoz no las del ama Botella, porque, caramba, esos balones significaron el triunfo de los otros fendetestas, los fendentestas azulgranas‚Ķ

Qui√°, para el ama Botella, acostumbrada a domar aznares, lo del Athletic es un juego de ni√Īos: tirar√° de ordenanza municipal.

Celebrar una Liga del Madrid en Bilbao

Las ordenanzas municipales del 99% de las ciudades de este pa√≠s parecen escritas por neur√≥ticos perfeccionistas rayanos con lo obsesivo-compulsivo. Por eso se aplican a medias. O a nulas. Estoy segura que si el ama Botella aplicara las ordenanzas a rajatabla a la Federaci√≥n de F√ļtbol le caer√≠a una multa millonaria por infringir la normativa del ruido al enchufar la megafon√≠a a cientos de miles de watios. O por la cumulaci√≥n de residuos en el entorno del Calder√≥n, incluidos los zurullos de los caballos de los polic√≠as montados.¬†Pero el ama Botella ha tenido la tentaci√≥n de agarrarse a la letra peque√Īa para sacarle unos miles de euros a Ibaigane por las basuras acumuladas en el entorno de la Athletic Hiria. Y, de paso, dar ejemplo. Porque lo que realmente le gustar√≠a al ama Botella no es que los rojiblancos hubieran recogido esos envases de pl√°stico y similares, sino que hubieran recogido los silbidos y los c√°nticos. A lo mejor hasta hubiera satisfecho al ama Botella que se hubieran comportado como energ√ļmenos en el campo. Pero lo primeros es imposible y lo segundo no ocurri√≥.

As√≠ que resta la pataleta de la letra peque√Īa. Y olvidar la basura que se amonton√≥ en Madrid con motivo de la celebraci√≥n del campeonato de liga por parte del Real Madrid. La pr√≥xima que ganen los merengues dan ganas de organizar un fiest√≥n en Bilbao, s√≥lo por pasarle la factura de los desperfectos a Florentino. Lo que nos √≠bamos a re√≠r. Qu√© narices, y m√°s gorda si se llevan la d√©cima champions.

¬ŅEh, que no?

Aguirre, o la cólera antisilbante de Dios

Espe Aguirre, igual que aquel Lope de Aguirre, ha vuelto a expresar la cólera de Dios.

Esta vez ha elevado el silbido a la categor√≠a de arma delictiva. Nos encontramos ante la catalogaci√≥n de la m√ļsica de viento como instrumento ofensivo. Estamos en la antesala de que la Guardia Civil pueda decirle a un propio: ‚ÄúBien, bien ¬Ņcon que sabe usted silbar, eh? Acomp√°√Īeme al cuartelillo, pedazo de subversivo‚ÄĚ.

Quiz√° en breve se puede leer en los oficios judiciales algo as√≠ ‚Äúlevant√°ndose el peligroso elemento antisistema y agrediendo a los presentes con un silbido agudo con el que entonaba el himno de Riego, lo que produjo fuertes alergias entre el personal m√°s sensible e incluso desvanecimientos entre las se√Īoras‚ÄĚ.

La se√Ī√° Espe, seg√ļn Asier y Javier (En Deia)

La se√Ī√° Espe, seg√ļn Asier y Javier (En Deia)

Porque, si, es cierto lo que les han comentado en el bar, la tasca o el consejo de grandes accionistas de Bankia: la presidenta de Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha sugerido que se suspenda la final de Copa del Rey de F√ļtbol en caso de que el himno o el pr√≠ncipe Felipe sean silbados en el Vicente Calder√≥n.

As√≠, a bote pronto, lo primero que ha logrado la se√Ī√° Esperanza Fuencisla Aguirre y Gil de Biedma es que tambi√©n le silben a ella si asoma en el palco. Aunque asome por equivocaci√≥n.

El general √ćsimo
Vaya por delante que esta servidora de ustedes no est√° a favor de la silbada. En el partido de f√ļtbol que sea, disfruto m√°s estando a favor que mostr√°ndome en contra. Y pienso que la mayor parte del personal opina lo mismo. Tambi√©n creo que hab√≠a muchos m√°s motivos para silbarle a aqu√©l, c√≥mo se llamaba, si hombre, Paquito √ćsimo, el que entregaba la Copa del General √ćsimo. Pero no hab√≠a demasiados silbidos. Lo que evidencia que se trataba de una dictadura. Lo mismo que los silbidos p√ļblicos de ahora, al Rey, al himno, o a Hommer Simpsom, son una clara muestra de que vivimos en democracia.

Esta es la parte que a Esperanza Fuencisla se le ha atragantado ligeramente. Hubiera hecho mejor poniéndose unos calcetines rosas con unas sandalias verdes y diciendo otra cosa. Con sus palabras ha elevado la silbada a protesta general. Ha dado a los pitidos categoría de guerrilla sonora, porque ella misma cree que es tal. Y lo gordo es que quienes quieran disimular en la grada tampoco van a poder hacer lo propio del disimulo: o sea, mirar hacia otro lado…y silbar.

Por cierto, los juzgados han terminado aprobando para el mismo día de la final de copa, y en Madrid, la celebración de un acto contradictorio en los términos: una marcha de la falange. Cierto, nada hay menos marchoso que la falange, pero qué le vamos a hacer.
Siguiendo la teor√≠a de la se√Ī√° Esperanza, si se juntaran unos cuantos en la calle y silbaran al paso de la marcha de la falange‚Ķhabr√≠a que suspenderla o celebrarla a puerta cerrada ¬Ņno?. Pues eso.

Bueno, ir√© al Calder√≥n. Y silbar√© nada, salv√≥ que pase por delante de m√≠ George Clooney. Pero ¬Ņd√≥nde hay que ir a silbar a la se√Ī√° Esperanza para que espabile? Silbar flojito, digo, como disimulando.

El Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza

Hay dos estadísticas que llevan a la conclusión de que el Athletic debería lanzar los penaltis de cabeza. La primera es que lanzándolos con el pie transforma poco más que una de cada dos penas máximas. La segunda es que los rojiblancos son el equipo europeo que más goles de cabeza lleva esta temporada. Y Llorente es el delantero de las grandes ligas continentales que más letal resulta de cabeza.

Por todo ello, San Mamés ha recuperado dos murmullos tradicionales, olvidado ya el clásico murmullo de cuando la pelota se acercaba al portero propio. Esos dos murmullos son los de preocupación cuando al Athletic le pitan un penalti…a favor.

Tambi√©n √ļnicos en esto
Ojito, que puede tratarse del √ļnico campo de f√ļtbol del mundo en el que suceda algo similar. Podr√≠a ocurrir tambi√©n que los rojiblancos optaran por hacer lo mismo que los clubs de f√ļtbol americano: contratar a un especialista para lanzar penaltis. O sea, un tipo que salga √ļnicamente para tirar la falta m√°xima. Pitan penalti, calienta el tirapenaltis, se hace el cambio, mete el penalti, y se hace otro cambio. Quiz√° habr√≠a que contratar dos, por si se lesiona el titular. Otra es que Aitor Lazarrabal acuda al palco con la ropa de corto por debajo del traje y con unas botas ocultas en la funda del ordenador port√°til. Pitan penalti, baja al c√©sped, cambio, penalty transformado y cambio de nuevo.

llorente y Bielsa, seg√ļn Asier (para Deia)

Llorente y Bielsa, seg√ļn Asier (para Deia)

Ustedes dir√°n lo que quieran pero cualquiera de estas opciones es mejor que acostumbrarse a tirar fuera un penal de cada dos. Cosa que no solo merma puntos, sino que genera mal ambiente en el vestuario. Con este h√°bito de fallarlos e ir rotando lanzadores, se pierde jerarqu√≠a y puede llegar a ocurrir que, se√Īalada la falta m√°xima, los jugadores rojiblancos se enzarcen en una pelea monumental por ver quien la tira, incluyendose entre los candidatos el utillero y el portero suplente. Esto no puede ser y requiere lo mismo que la cadera del Rey: una soluci√≥n.

El segundo murmullo recupera en San Mam√©s es el de las faltas laterales. Ya no ocurre tanto en los saques de esquina, quiz√° porque los defensas centrales actuales no sean tan rematadores, pero en las faltas laterales si. Incluso dir√≠a que se trata de un murmullo relajado, m√°s que un murmullo expectante. Si, pitada la falta lateral, los aficionados suelen empezar a echar mano de la bota de vino, el tabaco, la carraca o lo que sea con lo que celebren los goles. Se han dado casos de forofos que han gritado goooool al ser se√Īalada la falta y ha empezado a abrazarse a sus compa√Īeros de localidad cuando a√ļn se estaba preparando la barrera del equipo visitante.

Infalible
Porque lo que suele suceder a continuaci√≥n es una especie de sucesi√≥n fatal de hechos. El lanzador rojiblanco coloca la pelota en el punto con ternura mientras al borde del √°rea peque√Īa todo el mundo se agarra, se bloquea y se empuja como si aquello fuera la salida de canap√©s de un lunch en un centro de jubilados. No hay piedad.

El Athletic crece (Asier, en Deia)

El Athletic crece (Asier, en Deia)

Todo el mundo en el campo sabe que la pelota ira fuerte y parab√≥lica hacia esa frontera del √°rea peque√Īa: lo sabe el portero, los defensas, el entrenador, el preparador f√≠sico, la madre del portero, la novia del portero, el agente inmobiliario de ese portero tambi√©n lo sabe. Y lo saben los clientes del bar Ton-Kin de Shangay, que siguen el partido por internet. Lo sabe Kiko Rivera, que acaba de amanecer y sigue el partido por no cambiar el canal con el mando a distancia. Lo saben las gaviotas que est√°n paradas sobre el arco de San Mam√©s. Y todos saben que Fernando Llorente rematar√°. Es una especie de suceso inexorable, como el fogonazo que sigue al trueno.

El balón vuela, Fernando remata, en ocasiones solo y la mayoría de las veces con alguien subido a la espalda. A veces el balón entra, otras se produce un rechace que da origen a un segundo remate o a un córner o a otra jugada. En el peor de los casos, el árbitro pita penalti.

Pero de eso ya hemos hablado.

Es el √ļltimo minuto, carajoooo!

Los jugadores del Athletic van a tomar esta semana un poco de su propia medicina. Además de en otras ocasiones que mi mala memoria ha disculpado, en Anduva, en el Benito Villamarín y en San Mamés ante el Espanyol, los rojiblancos dejaron helados a sus seguidores en los minutos de extensión del partido.

Esos momentos en los que el minuto 90 ya ha caído a la fosa y los aficionados están pensando la ruta más sencilla para salir del estadio, alcanzar un vehículo y arrullarse entre las mantas. Esos momentos en los que, quien más quien menos, está comentando con su vecino las distintas posibilidades que da el resultado en la clasificación o en la superación de la eliminatoria. Pues justo en esos momentos es en los que el Athletic ha propinado jarros de agua fría a sus seguidores. Qué jarros, cubos, barriles, manguerazos de agua helada en forma de goles recibidos. De esos que silencian a la grada, o la vuelven loca, como en el caso de Sevilla.

Manguerazos de agua fría

Como consecuencia de esos manguerazos de agua fría el Athletic dejó en el alero una clasificación de Copa que luego reencarriló brillantemente y se encuentra fuera de la zona Champions. Eso es así. Pero también ha habido miles de forofos rojiblancos que tardaron media hora en encontrar su coche, ofuscados por la digestión del gol zombi, o se perdieron por las calles, o no lograron salir del estadio, o se confundieron de mantas en las que arrullarse. Porque un gol en el descuento confunde más que la noche. Lo cambia todo. Es eso, un manguerazo de agua fría.

El gol que dio la victoria al Betis en Sevilla, en el minuto 91 (Asier, en Deia)

El gol que dio la victoria al Betis en Sevilla, en el minuto 91 (Asier, en Deia)

Bien, pues la plantilla del Athletic va a conocer la sensaci√≥n que se extiende entres sus aficionados en esos momentos esta misma semana. Si se√Īor. Y no en el descuento de un partido. Sino desde la puerta del hotel cuando salgan a disputar el partido. Ser√° el jueves en Mosc√ļ ante el Bielsamotiv, perd√≥n, el Lokomotiv. Porque se esperan temperaturas de 15 bajo cero a la hora del encuentro de Europa League. Se conoce que igual que en el sur de Europa andan recortando derechos sociales, en Rusia lo que recortan son las temperaturas.

Ahí se van a dar cuenta los rojiblancos de lo que es un jarro de agua de fría, pero fría fría. A lo mejor les viene bien la experiencia y, a partir de ahí, por empatía se concentran en los minutos de prolongación del partido y evitan que goles sinsorgos dejen helados a sus seguidores.

Remedios para el fr√≠o de Mosc√ļ: hamsters en los calzones

Para Mosc√ļ, de todas formas, el Athletic lleva una equipaci√≥n especial de guantes, camiseras t√©rmicas, leggins y otra serie de admin√≠culos. De todos modos, les voy a dar algunos consejos extras. Que lleven una docena de hamsters para pon√©rselos dentro de los calzones a los jugadores que salten al c√©sped y al suplente que haga ejercicios: no se nota, es blandito y proporciona una temperatura uniforme a una parte de la anatom√≠a que es especialmente delicada. A la hora de montar barreras defensivas, que se junten pero sin entrar en contacto, si se congela el sudor pueden quedar pegados unos jugadores a otros, es bueno a la hora de tirar el fuera de juego pero impide ocupar el campo. Que un central hable continuamente a Iraizoz para detectar de manera precoz posibles s√≠ntomas de congelaci√≥n en el momento en que no responda o pronuncie frases m√°s incoherentes que lo habitual. Entre los compa√Īeros, aprovechar los saques de c√≥rner para abofetearse: calienta a la vez la cara del receptor y las manos del donante. Ojo en los c√≥rners: si Susaeta no vuelve es que se ha quedado tieso.

Como √ļltimo consejo podr√≠a procederse a una lectura de la Reforma Laboral en voz alta en el vestuario antes de saltar a jugar. As√≠ se dar√°n cuenta de que 90 ¬†minutos a quince bajo cero tampoco son malas condiciones de trabajo.

Nada m√°s sobre la aventura de Mosc√ļ. S√≥lo un apunte final referido a la final de Copa. Si el Athletic decide presionar sobre alg√ļn aspecto, probablemente sea m√°s eficaz que en lugar de influir para que la final se celebre en el Bernabeu, apriete para que el partido dure 85 minutos.

El Athletic es grande y Marcelo es su profeta

El Athletic es grande y Marcelo es su profeta. Ese es el estado de ánimo que se vive en el Bilbao futbolístico en este momento. Bielsa no es el Loco, es quien ha traído de nuevo la locura rojiblanca.

En Argentina, y también en Chile, los aficionados siguen a Bielsa (Asier, en Deia)

En Argentina, y también en Chile, los aficionados siguen a Bielsa (Asier, en Deia)

Y la predica principalmente en La Catedral, pero tambi√©n va por ah√≠, por esos campos de la pen√≠nsula y de Europa, predicando f√ļtbol en una especie de acci√≥n evangelizadora del 4-3-3 y del 3-5-3 de clara voluntad universal cuyo mandamiento √ļnico es: Jueguen a la pelota, carajoooo!.

En ese mandamiento nuevo se resume la prolija Biblia de Marcelo. En Bilbao, el lugar donde se volvi√≥ a aparecer el profeta en carne y ch√°ndal, ya todo el mundo se ha convertido al nuevo verbo. Todos menos Javier Clemente, que ya se caer√° un d√≠a de su carrito de golf y ver√° la palabra echa f√ļtbol. A San Pablo le pas√≥ con el caballo‚Ķno que lo dejara, sino que se cay√≥ de uno y, de repente, se convirti√≥.

El Profeta y sus apóstoles de pantalón corto han hecho un milagro. Uno grande y gordo. Nada relacionado con sanar enfermos y lograr que los ciegos vean, que de eso se ocupa Osakidetza.

La trayectoria en Europa est√° siendo muy positiva (Asier, en Deia)

La trayectoria en Europa est√° siendo muy positiva (Asier, en Deia)

Su milagro ha sido volver a encender la chispa de la ilusión en Bilbao en un momento en que la crisis, esta crisis transversal, global, intergeneracional y letal, mata las ilusiones. Y, lo que es mucho más difícil, tienen todos los objetivos de la temporada cumplidos cuando acaba de empezar la segunda vuelta.

A saber, est√°n en la final de la Copa, lo que asegura en un 90% la presencia en Europa. Han llegado muy arriba en la competici√≥n continental y puede que lleguen a cruzarse con un hist√≥rico como el Ajax o el M√°nchester United si pasan la aduana rusa. Y su clasificaci√≥n en Liga les permite so√Īar con un puesto de los que da paso a la Europa fet√©n, la Europa de verdad, la de la Champions.

A esto hay que sumarle otro milagro quiz√° m√°s trascendente. Es como si el Athletic hubiera ido a Lourdes. O a F√°tima. O a Umbe. Vale, esto √ļltimo es m√°s f√°cil.

marcelo Bielsa, un tipo especial (Asier, en Deia)

Marcelo Bielsa, un tipo especial (Asier, en Deia)

Once Leones guiados por un Loco

Porque desde octubre sabe a qu√© juega. Y se lo comunica a la grada. A cualquier grada. A la de San Mam√©s y las del resto de los estadios. Juega a ganar. A divertirse. A hacer gol. Y lo logran. Con √©xito. Salen unos tipos bajitos y otros muy altos y la arman. Milagroso en un club donde la parte l√ļdica del juego se hab√≠a juzgado siempre como superflua y hasta de mal gusto. En un club donde primaban el sudor, el barro y la sangre. Pero vino el Profeta, se apareci√≥ en carne y ch√°ndal, acuclillado junto al banquillo local, con los impertinentes colgando del cuello y la crestita revuelta sobre la frente, mirando, a la vez, hacia la tierra y hacia el cielo. Ya saben que a la ropa que envolv√≠a el cuerpo del profeta lo llaman sudario. En el caso de Bielsa no hace falta explicar la raz√≥n.

Crean ustedes en los milagros o no, lo cierto es que San Mam√©s vuelve a emitir su fulgor de luz y humo, Bilbao est√° otra vez te√Īida de rojo y blanco, y en la r√≠a flota una gabarra que pide una capa de pintura.

Todo gracias a once leones y un Loco. ¬ŅNo es para creer que el Athletic es grande y Marcelo es su profeta?

¬ŅQui√©n arbitr√≥ el Mirand√©s-Athletic de Copa?

En Anduva el resultado fue del gusto de todos.

Al rev√©s que el √°rbitro, que no gust√≥ ni a unas desesperadas que llevaban dos d√≠as de despedida de soltera. Malo de verdad, malo como los jamones del chino, malo como Admayeniea‚Ķ bueno, como el presidente de Ir√°n, ese que es malo-mal√≠simo. Malo como que te pasen la aspiradora al lado una ma√Īana de resaca.

El hombre perjudic√≥ al Athletic, perjudic√≥ al Mirand√©s, perjudic√≥ al p√ļblico, al c√©sped del campo que pis√≥ y seguramente al medioambiente, la capa de ozono y aument√≥ el efecto invernadero. Qu√© criatura. Qu√© facilidad para el error. Qu√© propensi√≥n al fallo. Menos mal que es √°rbitro y no cirujano cardiovascular, ni juez del Tribunal Supremo. Vale, a lo mejor al supremo podr√≠a llegar siendo el summun de la torpeza, pero a poco m√°s. ¬ŅQue c√≥mo se llama la criatura? Preferir√≠a no repetirlo y que su nombre se perdiera en el sumidero del colegio de √°rbitros.

A√ļn no se sabe si se present√≥ en Miranda de Ebro a dirigir un partido de f√ļtbol o a jugar al silbato ruso. Menudo pieza. Si hacen p√ļblico hoy que se trataba de un impostor, que el √°rbitro de verdad ha desaparecido y que el de Anduva era un bromista, oigan, me lo creo y me quedo m√°s tranquila. Que el hombre no acertaba ni cuando callaba.

Carlos Pouso muestra el mismo gusto que Bielsa por el f√ļtbol elaborado y los ch√°ndal horrorosos (Foto de El Pa√≠s)

Carlos Pouso muestra el mismo gusto que Bielsa por el f√ļtbol elaborado y los ch√°ndal horrorosos (Foto de El Pa√≠s)

Por lo demás, campo lleno, buen ambiente, partido copero y el resultado que todo el mundo deseaba. El Athletic gana y encarrila la ruta hacia la final. Y el Mirandés acudirá a San Mamés a algo más que a poner el ramo de flores junto al busto de Pichichi. El gol de Lanbarri con el tiempo cumplido abre un resquicio a la esperanza y sirvió de justo premio a un equipo que sólo bajo los brazos al final del primer tiempo, cuando los dos tantos de Llorente pesaban como notificaciones de la Hacienda Foral.

Pero Pouso les debi√≥ ajustar las tuercas a los suyos en el vestuario. Salieron a toda m√°quina y con nuevo plan. Como el intento de atacar al toque con Alain, Muneta e Infante cedi√≥ ante la presi√≥n de los rojiblancos, el Mirand√©s decidi√≥ afrontar el final de la Batalla del Ebro al estilo Norte: pelotazo a la cabeza de Lanbarri desde donde haga falta y a apretar en la segunda jugada. Vamos, lo que ha sido el juego rojiblanco desde que el propio Pichichi se ataba los pa√Īuelos en la testa. Esta fue la receta que se les indigest√≥ a los de Bielsa.

Durante m√°s de una hora de partido los rojiblancos fueron muy superiores. Hasta que lleg√≥ Lanbarri con aquello de ‚Äúa mi el pelot√≥n que los arrollo‚ÄĚ.

La final de la Copa queda pendiente de que San Mamés remate la faena. Puede que el jabalí de Miranda haya podido seguir con vida peleando en su madriguera, pero nadie apostará a que salga entero de la guarida del león.

En cualquier caso, se trata de un bicho de cuidado.

El Athletic no puede ir de “miranda” a Anduva

La competici√≥n del KO regresa a Miranda el pr√≥ximo martes. A√ļn hoy estar√°n llegando a la desembocadura del Ebro, cerca de Barcelona, los matasuegras, vasos de pl√°stico, serpentinas y dem√°s elementos festivos que cayeron al r√≠o en Miranda cuando la ciudad entera se puso a celebrar la eliminaci√≥n del Espanyol. Entre los papelitos arrugados que la corriente se lleva est√° parte del prestigio de Mauricio Pochetino, un t√©cnico que asombra en liga con la plantilla que tiene.

Un grupo de chicos pelopincho que no fue suficiente para ahogar al Mirand√©s. Los locales se vengaron en el minuto 92 del partido de vuelta de los tres goles finales del encuentro de ida. Lo hicieron jugando a ese f√ļtbol mezcla de directo y combinativo que se ha sacado de la manga Carlos Pousso, un experto apretando tuercas y ajustando tornillos. El Mirand√©s resulta serio en defensa, expeditivo en la medular y variado en ataque. Es un mal cliente se lo mire por donde se lo mire. Y una buena met√°fora de nuestra sociedad actual: son un colectivo de trabajadores que cifran muchas de sus esperanzas en las especulaciones de¬†un bancario, su estrella Pablo Infante.

De la web http://www.desde1927.com/

Pablo Infante, estrella del videojuego FIFA 2012, seg√ļn la web http://www.desde1927.com/

El Athletic, que despen√≥ a un Mallorca que termin√≥ tan desesperado de no poder marcar que opt√≥ por meterse un gol en propia puerta, no lo tendr√° f√°cil ni en Anduva ni en San Mam√©s.En el campo rival los rojiblancos podr√°n estar de cualquier forma menos de miranda. Los locales casi no han perdido partidos en casa, meten la pierna y saben qu√© hacer con la pelota. All√≠ el grande son ellos. Y el del martes es el partido que¬†se escribir√°¬†con may√ļsculas en la historia del Mirand√©s. Para alguien de Miranda la gloria debe ser algo muy parecido a disfrutar de la victoria en ese choque y luego pas√°rselo por el morro a las legiones de bilba√≠nos que se acercan en verano e invierno a Miranda. Lo que llevan de Copa ya se lo pueden pasar a los de Burgos capital y hasta a los de Valladolid. Y se encuentran a 90 minutos de lograrlo tambi√©n con los de Bilbao, ocurra lo que ocurra en San Mam√©s una semana despu√©s.

Explosión demográfrica

Un buen resultado local¬†acarrear√≠a efectos inesperados. La consabida explosi√≥n demogr√°fica dentro de 9 meses, qued√°ndose embarazas incluso esposas de se√Īores con problemas de erecci√≥n, impotencia y esterilidad, superioras de conventos, vacas de las lecher√≠as y alguna oveja churra. Dentro de var√≠as d√©cadas se comprobar√≠a tambi√©n el incremento de la esperanza media de vida de los mirandeses. Alrededor de media docena de a√Īos de prolongaci√≥n en personas que ahora¬†cuentan entre 15 y 65 a√Īos. Estos son los efectos ben√©ficos y salut√≠feros de un buen¬†¬†resultado del Mirand√©s en Anduva frente al Athletic, que se ver√≠a equilibrado por una serie de muertes en personas muy mayores la misma noche del partido. Ancianos y ancianas fallecer√≠an de satisfacci√≥n, con una sonrisa en la boca, al no quedarles ya nada m√°s que esperar en esta vida.

Los rojiblancos, con Bielsa a la cabeza, deben ser conscientes de todo esto y actuar con responsabilidad, acudiendo a Anduva de cualquier manera, menos de miranda. A nadie le gustaría ser culpable, aunque sea indirecto, de la muerte de ancianos, por muy felices que se vayan al otro barrio coreando el himno del Mirandés.

Ellos ver√°n.

Pepe se convierte en el terror√≠fico “hombre-bobo” por culpa de la culefobia

El Madrid tiene culefobia. O sea, temor a los lugares rectangulares, cubiertos de hierba y ocupados por barcelonistas.

La culefobia afecta m√°s a unos que a otros. Para Pepe, por ejemplo, el impacto es similar al de la luna llena en el hombre-lobo, pero con una peque√Īa diferencia gramatical. Lo de Pepe es muy grave. Para el defensor portugu√©s, ver una camiseta azulgrana y transformarse en el hombre-bobo es todo uno. La tontuna se apodera de √©l y es ansia viva lo que le entra por patear, pisar, morder o pellizcar todo lo blaugrana que bajo los cielos haya. Tan fuerte es la culefobia que afecta a Pepe que si le pusi√©ramos un yunque pintado de azul y granate, lo patear√≠a con todas sus fuerzas aunque estuviera descalzo. O le soltar√≠a un cabezazo de efectos letales‚Ķpara el yunque.

Pepe visto por el gran Santi Or√ļe, en El Jueves y www.eljueves.es

Pepe visto por el gran Santi Or√ļe, en El Jueves y www.eljueves.es

Porque, se√Īoras y se√Īores, estudios realizados en laboratorios homologados han demostrado que un yunque posee m√°s capacidad intelectual que Pepe. De hecho, durante las pruebas, se acerc√≥ m√°s a la resoluci√≥n de un sudoku el yunque que Pepe. Luego, el central argument√≥ que aqu√©l era un yunque de laboratorio, que siempre aprenden los ejercicios. Y lo pate√≥. Iba en chancletas.

Otros afectados por la culefobia

Otro de los que padecen una culefobia severa es el propio Mourinho. Al t√©cnico se le va poniendo cara de Ministro de Trabajo. Macilento, grandes ojeras grises, arrugas, gesto de haber dormido mal, despeinado. Va perdiendo la voz a medida que se acerca el encuentro. Y, como si se tratara de un efecto correlacionado, a mayor p√©rdida de voz, m√°s grande el calibre de las tonter√≠as que dice. En casa de los Mourinho, la semana en que se disputa el partido contra el Bar√ßa, todo el mundo est√° atento a la cocina. En tensi√≥n, mirando los fogones. Saben que a Jos√© se le va a ir la olla. Por la culefobia. En casos extremos, antes de empezar a tratarse a y tomar ‚Äúculesoma‚ÄĚ, un depresivo de la culefobia que desarrollaron algunas farmace√ļticas cuando lo del Dream-Team, a Mou no s√≥lo se le iba la olla, sino que presentaba la irrefrenable propensi√≥n a meter el dedo en el ojete de cualquier ser vivo que lo mostrara. Las mascotas del domicilio de los Mou pasaron meses de angustia, as√≠ como los animalitos de parque cercanos y granjas colindantes. Antes de que el tratamiento terminara de hacer efecto del todo, el t√©cnico madridista vio modificada esa propensi√≥n por la de introducir su dedo en uno de los ojos de segundos entrenadores del Bar√ßa. Actualmente, este s√≠ntoma de la culefobia est√° absolutamente controlada.

Otros madridistas tambi√©n est√°n afectados. Como Marcelo, Arbeloa o Sergio Ramos, quien sufre culefobia retardada, o sea, la padece con posterioridad al partido de f√ļtbol, gener√°ndosele la necesidad de arrojar trofeos desde las alturas. Los s√≠ntomas de Iker Casillas son los m√°s llevaderos: se reducen a blasfemar de manera sonora y continua durante tres o cuatro d√≠as, alternando blasfemias con lamentos. Por este motivo el portero internacional del Real Madrid declina acudir a ceremonias religiosas en la semana que sigue al partido contra los cul√©s.

Es evidente que hasta que se encuentre una vacuna contra esta enfermedad, el Madrid se mantendrá ayuno de torneos. A dos velas. En el partido de ida del cruce de cuartos de la Copa, de nuevo, la epidemia de culefobia afecto a toda la plantilla y a los técnicos. Se ha extendido ya a la directiva y a amenaza con extenderse entre la afición. Es para hacer una peli. Pero de Torrente.

A todo esto, tras el 1 ‚Äď 2 del partido, Tito Vilanova se puso unas gafas de soldador, por si las moscas. No se fiaba el hombre.

Pepe se convierte en el terror√≠fico “hombre-bobo” por culpa de la culefobia

El Madrid tiene culefobia. O sea, temor a los lugares rectangulares, cubiertos de hierba y ocupados por barcelonistas.

La culefobia afecta m√°s a unos que a otros. Para Pepe, por ejemplo, el impacto es similar al de la luna llena en el hombre-lobo, pero con una peque√Īa diferencia gramatical. Lo de Pepe es muy grave. Para el defensor portugu√©s, ver una camiseta azulgrana y transformarse en el hombre-bobo es todo uno. La tontuna se apodera de √©l y es ansia viva lo que le entra por patear, pisar, morder o pellizcar todo lo blaugrana que bajo los cielos haya. Tan fuerte es la culefobia que afecta a Pepe que si le pusi√©ramos un yunque pintado de azul y granate, lo patear√≠a con todas sus fuerzas aunque estuviera descalzo. O le soltar√≠a un cabezazo de efectos letales‚Ķpara el yunque.

Pepe visto por el gran Santi Or√ļe, en El Jueves y www.eljueves.es

Pepe visto por el gran Santi Or√ļe, en El Jueves y www.eljueves.es

Porque, se√Īoras y se√Īores, estudios realizados en laboratorios homologados han demostrado que un yunque posee m√°s capacidad intelectual que Pepe. De hecho, durante las pruebas, se acerc√≥ m√°s a la resoluci√≥n de un sudoku el yunque que Pepe. Luego, el central argument√≥ que aqu√©l era un yunque de laboratorio, que siempre aprenden los ejercicios. Y lo pate√≥. Iba en chancletas.

Otros afectados por la culefobia

Otro de los que padecen una culefobia severa es el propio Mourinho. Al t√©cnico se le va poniendo cara de Ministro de Trabajo. Macilento, grandes ojeras grises, arrugas, gesto de haber dormido mal, despeinado. Va perdiendo la voz a medida que se acerca el encuentro. Y, como si se tratara de un efecto correlacionado, a mayor p√©rdida de voz, m√°s grande el calibre de las tonter√≠as que dice. En casa de los Mourinho, la semana en que se disputa el partido contra el Bar√ßa, todo el mundo est√° atento a la cocina. En tensi√≥n, mirando los fogones. Saben que a Jos√© se le va a ir la olla. Por la culefobia. En casos extremos, antes de empezar a tratarse a y tomar ‚Äúculesoma‚ÄĚ, un depresivo de la culefobia que desarrollaron algunas farmace√ļticas cuando lo del Dream-Team, a Mou no s√≥lo se le iba la olla, sino que presentaba la irrefrenable propensi√≥n a meter el dedo en el ojete de cualquier ser vivo que lo mostrara. Las mascotas del domicilio de los Mou pasaron meses de angustia, as√≠ como los animalitos de parque cercanos y granjas colindantes. Antes de que el tratamiento terminara de hacer efecto del todo, el t√©cnico madridista vio modificada esa propensi√≥n por la de introducir su dedo en uno de los ojos de segundos entrenadores del Bar√ßa. Actualmente, este s√≠ntoma de la culefobia est√° absolutamente controlada.

Otros madridistas tambi√©n est√°n afectados. Como Marcelo, Arbeloa o Sergio Ramos, quien sufre culefobia retardada, o sea, la padece con posterioridad al partido de f√ļtbol, gener√°ndosele la necesidad de arrojar trofeos desde las alturas. Los s√≠ntomas de Iker Casillas son los m√°s llevaderos: se reducen a blasfemar de manera sonora y continua durante tres o cuatro d√≠as, alternando blasfemias con lamentos. Por este motivo el portero internacional del Real Madrid declina acudir a ceremonias religiosas en la semana que sigue al partido contra los cul√©s.

Es evidente que hasta que se encuentre una vacuna contra esta enfermedad, el Madrid se mantendrá ayuno de torneos. A dos velas. En el partido de ida del cruce de cuartos de la Copa, de nuevo, la epidemia de culefobia afecto a toda la plantilla y a los técnicos. Se ha extendido ya a la directiva y a amenaza con extenderse entre la afición. Es para hacer una peli. Pero de Torrente.

A todo esto, tras el 1 ‚Äď 2 del partido, Tito Vilanova se puso unas gafas de soldador, por si las moscas. No se fiaba el hombre.