Alaine Agirre y Ane, a la búsqueda de un lugar en el mundo

La colección en la que se ha publicado el libro del que vamos a hablar, Ane, se titula Txandaka, y es precisamente así, a turnos, como se van presentando los personajes de esta serie que alcanza ahora su cuarta entrega, tras los libros Maren, Libe y Oier, centrado cada uno de ellos en uno de estos jóvenes, presentes todos también en este último trabajo. En esta ocasión, la historia se centra en Ane, una joven que no sabe muy bien hacia a donde encaminar su futuro. Sus padres la presionan para que se matricule en Empresariales, pero a los dos meses se da cuenta de que en esa facultad solo está perdiendo el tiempo. Al comunicar a sus padres su decisión de dejar la carrera, tienen una discusión muy fuerte y Ane se marcha de casa. Primero vivirá unos días con Maren, su mejor amiga, y al poco decidirá compartir piso en Bilbao con Mikel y Aitziber. Aunque recupera el dinero de la matrícula, tendrá que ponerse a trabajar para costear sus gastos.

Ane nos va a mostrar cómo una joven de dieciocho años se adapta a vivir sola y en un capitulo muy divertido cómo se da cuenta de que las llamadas tareas del hogar tienen sus misterios. “Garbigailuaren atea ixtean egindako hotsa autonomiaren eta emantzipazioaren himnoa dela pentsatu du”, leemos. Descubrirá también el mundo laboral, tan desabrido y precario a veces. Además, Agirre, a través del personaje de Mikel, se acerca a la transexualidad; así como a través de Rachid, su compañero en la carnicería en la que trabaja durante un tiempo  se sensibiliza con el drama de los refugiados. Todas estas revelaciones, digamos, tendrán su influencia en la manera de ver el mundo de Ane, cumplen por tanto una función narrativa, no son temas que se saquen sin más. De forma paralela a todos los acontecimientos que se suceden en la vida de la joven, se intercalan las cartas que le envía a Oier, con quien mantuvo una relación muy especial antes de que él se marchara a México.

Esta novela breve, que puede ser leída tanto por el público juvenil como por el adulto, transmite frescura y autenticidad, y está salpicada de observaciones hondas. Además, tiene toques de humor que siempre se agradecen. Alaine Agirre, que hace ya bastantes años que viene demostrando su valía, está, por cierto, de actualidad doblemente porque X ha muerto, la traducción al castellano de X hil da, estará en las librerías a partir del 8 de marzo, de la mano de Consonni.

Txani Rodríguez

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *