Archivo de la categoría: poesía

El poema. Oihana Arana, vasca

Tintazkoa naiz,

Hezur-haragizkoa ere bai.

Baina tintazkoagoa.

 

Ez dakit haragiari, negar egiten uzten.

Ez dakit haragiari, hezurrekin eusten.

 

Malkoen gaziak hezurrak zulatu zizkidan.

Malkoen beltzak haragiak marraztuko dizkit.

 

Tintazkoagoa naiz.

 

Ur gazia baino, nahiago dut

tinta isuri begi bietatik.

 

Gozagarriagoa zait

masaileko errekastoen marrazkiak ikustea.

 

Koadro abstraktu bat nahi du nire logelako paretak.

 Hauxe da Oihana Aranak idatzitako poema, Tintazkoagoa izena eman dio, eta Susa argitaletxearekin batera kaleratu berri duen Lazunak azkaletan liburuan ageri da. Malen Amenabarren ilustrazioa dakar azalak, eta sei kapitulutan barrena idazlearen bizitza, hausnarketak eta minak ezagutuko ditugu. 2001.urtean Eskoriatzan jaiotakoa da Oihana Arana, alegia, 21 urte egingo dituela aurton. Euskal literaturako labealdi berriaren adierazle bat da, eta bertsogintza munduan ere ibilia da, eta 2017 eta 2018. Urteetan Gipuzkoako eskolarteko txapelketako garaile izan zen. Hau da bere lehenengo poema liburua, baina 2020.urtean eleberria kaleratu zuen Portuak izenekoa.

Goizalde Landabaso

El poema. Edna Saint Vincent Millay, estadounidense

Entzun, umeok:

Aita hil da.

Haren beroki zaharrez egingo dizkizuet jakatxoak;

egingo dizkizuet prakatxoak

haren galtza zaharrez.

Egongo dira sakeletan gorde ohi zituen zenbait gauza,

giltzak eta xentimoak tabakoz estaliak;

danentzat xentimoak itsulapikoan sar ditzan;

Annerentzat giltzak

egin dezan hots polit bat.

Bizitzak jarraitu behar du

eta hildakoak ahaztu;

bizitzak jarraitu behar du,

gizon onak hil arren;

Anne, gosaria jan;

Dan, hartu botika;

Bizitzak jarraitu behar du;

Ahaztu zait zeren.

Erosta hauxe da poema honen izenburua. Edna Saint Vincent Millayk idatzi zuen, eta Ana Moralesek euskaratu du Kaierak bildumarako. Amerikako Estatu Batuetako poeta lirikoa izan zen, Maine estatuan jaioa eta New Yorken hil zen 58 urterekin. Bizia izan zuen bizitza. Pulitzer Poesia sari ospetsua jaso zuen 31 urterekin, horrelako saririk emakume gutxik irabazten zuenean irabazi ere. Narratiba idazten zuenean gaitzizena erabiltzen zuen: Nancy Boyd-en izena hain zuzen ere. Ezkontzeko eskariei muzin egin zien, gozatu zuen bizitza, ezagutu zuen hara-hona ibiltzea, bizitzea zer zen… eskaileretatik behera jausi zen egunean hil zen. Guretzat, niretzat behintzat, poeta ezezaguna izan da orain arte, eta Ana Moralesen itzulpenari  esker gozatzeko abagunea daukagu orain.

Goizalde Landabaso

El poema. Teresa Wilms Montt, chilena

Los ojos cerrados, busco dormirme.

En ondas de colores extraños

Baja a mis pupilas la noche,

Precisando formas de fantasmas alejados de mi memoria.

Con pasos de héroe marcha mi pensamiento,

Taloneando en mi nuca,

Dando vueltas rudamente como a un molino.

Sobre la mesa de noche exhalan su aliento venenoso

Jacintos morados cargando mi respiración de pesadez amarga y dulce.

Hay una soledad en mi ser

Como la de una hija ahogada en el estanque.

Buscando luz en el corazón de las constelaciones,

Anuarí me abandonó.

Pensativa con la severidad del granito me inclino dentro de mi misma

Y me hundo en el caos de mi.

Nada.

Este es un poema de la escritora Teresa Wilms Montt, una aventurera, anarquista, profesora, editora y poeta que vivió a finales del siglo XIX y que se suicidó en Paris con 28 años. La verdad es que tuvo una intensa vida. Nació en una familia rica de Chile. Se casó muy joven con el hombre que no quería su familia. Tuvo dos hijas. Vivió la noche loca, la disfrutó, su marido no pudo con los celos, y acabó retirando a Teresa Wilms Montt por una presunta infidelidad a un monasterio. Por supuesto las hijas quedaron al cuidado de los abuelos paternos, con los que se criaron. Con la ayuda del poeta Vicente Huidobro huyó del monasterio y acabó en Paris. Pasó por España donde tuvo relación con Valle-Inclán y el pintor Julio Romero de Torres, que la inmortalizó en una pintura. Mientras tanto, a ratos, escribía poemarios como este titulado Anuarí, dedicado a un joven enamorado de ella que se suicidó ante sus ojos.

Goizalde Landabaso

El poema. Li Quingzhao, china

busco

         busco y busco

pero sólo frío y soledad

    sólo frío

        tristeza y aflicción

Incluso un sol templado, repentino,

haría más difícil mi consuelo

tres o cuatro copas de vino

¿qué puede contar una larga noche

contra el furioso viento que se acerca?

ahora que pasan los gansos salvajes

me duele más mi corazón

y es que somos, ellos y yo,

       viejos conocidos de antaño

sobre la tierra se amontonan

los crisantemos tristes

         ya marchitos y ajados

¿es que nadie ha querido recogerlos?

vigilo la tarde en mi ventana

yo sola

    ¿cómo podré resistir la oscuridad?

además, de los árboles, una lluvia fina

   va cayendo

             gota a gota

                          hasta el anochecer

¿tantas cosas…, tantas,

caben en una sola palabra:

                                 tristeza?

Este poema se titula Tonos lentos, y lo escribió la poeta china Li Quingzhao, que nació en una ciudad llamada Shandong hacia el año 1.083. Pertenecía a una familia culta, y tuvo la oportunidad de cultivarse. Estudió Historia antigua y literatura china y llegó a ser una experta. Dicen y escriben que cuando era joven era capaz de recitar 100 poemas, y que sobresalió, sobre todo, en ajedrez, caligrafía, pintura y tocando la lira. No era muy normal que las mujeres poetas publicaran, y de hecho muchos poemas de esa época escritos por mujeres han desaparecido, pero han llegado algunos pocos poemas como este de Li Quinzhao.

Goizalde Landabaso

El poema. Antjie Krog, sudafricana

bajo órdenes de mis antepasados fuiste ocupada.

si supiera un lenguaje podría escribir pues fuiste tierra mi tierra

sólo que nunca me quisiste a mí

por mucho que me estirara para echarme

en susurrantes cauchos azules

en el ganado con los cuernos bajos yendo hacia Diepvlei (Hondoarroyo)

meciendo sus temblorosas papadas bebiendo

en sedosas borlas en el caucho brotando gota a gota

en espinos que han resbalado hasta el vacío

a mí nunca me quisiste

a mí nunca pudiste soportarme

una y otra vez te sacudiste para librarte de mí

me levantaste

tierra, lentamente en mi boca no tuve más nombre

ahora se pelean por ti

te negocian dividen acorralan venden roban hipotecan

yo quiero irme bajo tierra contigo tierra

tierra que no me acoge

tierra que nunca me perteneció

tierra que amo más en vano que antes.

Este poema titulado Tierra lo escribió la sudafricana Antjie Krog que nació en Kroonstad en 1952. Es poeta, periodista y académica. Nació en una familia afrikaner de escritores. Ya desde que era una adolescente abogaba por la convivencia de las personas, tuvieran el color de piel que tuvieran. En los 80 fue una incansable activista contra el apartheid. Publicó su primer poemario con diecisiete años. Escribe en inglés y en afrikaans. Uno de sus libros, Country of my skull, cuenta su experiencia en la Comisión de Verdad y Reconciliación, y fue llevado al cine por Ann Peacock con el título de In my country.

Goizalde Landabaso

El poema. Nilton Santiago, peruano

Ahora lo sabes,
también los peces tienen que pasar las fronteras,
llorar todas sus afonías,
pedirle impuestos a la luna llena que cada noche se disuelve en sus lágrimas
cuando se ha roto “la cadena de frío” en sus maltrechos corazones marinos.
Pero así es la soledad en el agua cuando se sabe de antemano
que compartirás el envase (con otro solitario) en algún frigorífico,
así son los falsos pasaportes
para los que no saben llorar bajo el agua
y terminan en los supermercados con la carne limpia y sin escamas,
lista para meter al horno.

Este es un poema –titulado curiosamente Sobre el falso etiquetado de merluza procedente de África 10 (que se vende como europea o americana)– de Nilton Santiago, un escritor peruano nacido en Lima en 1979. A pesar de haber nacido en Perú vive en Barcelona desde hace unos años. En 2003 publicó su primer poemario titulado El libro de los espejos. Desde entonces ha publicado tres más, que han sido galardonados, junto al primero, con diferentes premios literarios. Es licenciado en Derecho y Ciencias Políticas. También ha publicado narrativa, pero fundamentalmente es poeta.

Goizalde Landabaso

El poema. Jon Gerediaga, vasco

Mututzen denean belarra

Eta,

Bizimin hutsez,

Mendi gailurreko pinu zorrotzek

Arratsaldeko azken argia urratzean,

Etxera itzuli nahi nuke,

Eta ez urrundu berriro inoiz ere,

Eta ez nozitu bakardaderik

Edo beldurrik berriro sekula,

Ezpada ni ere gauzekin batera

Isildu,

Etsi, eta astiro eraldatu,

Gorputza izan,

Gorputz gelditua

Argien eta itzalen atsedenerako.

Hauxe da Jon Gerediaga idazlearen poema bat, Pamiela argitaletxeak kaleratu duen Natura berriak liburuan agertzen dena. Poema bilduma honekin irabazi zuen Gerediagak Xabier Lete 5. Poesía Saria. Naturari eta naturatik emandako poema liburua da, atseden toki batetik egindakoa, pausaz, eta zelanbaiteko bakean. Jon Gerediaga Goitia Bilbon jaio zen 1970ean. Antropologoa da ikasketaz, eta irakaslea, lanbidez. Antzeriola Imajinario ekimeneko kide izan zen, antzerki testuak idatzi ditu, eta batik bat, poesia.

Goizalde Landabaso

La poesía de Claudio Rodríguez para los más jóvenes

Con apenas 17 años, el poeta zamorano Claudio Rodríguez escribió su primer libro, Don de la ebriedad, que pulió, repulió y lo presentó al Adonis, y lo ganó. Pasaba así a engrosar la nómina de los grandes poetas del siglo XX. Vendrían luego: Conjuros, Alianza y condena, El vuelo de la celebración y Casi una leyenda. En la antología que el propio autor preparó de esos primeros cuatro libros con el título Desde mis poemas (Cátedra, 1983), nos confesaba lo evidente de su  poesía, que “el paisaje y los hombres alentaban mis primeras andanzas”.

Es un hecho que la geografía que habitamos no se hace paisaje hasta que nuestra mirada lo interioriza y lo transforma en impresión subjetiva de placer o de sorpresa. Que somos nosotros quienes creamos el paisaje, y lo transformamos en  el nuestro. Y esto ocurre cuando lo miramos directamente o si lo hacemos a través de la mirada de los otros, la de los escritores como Claudio Rodríguez, por ejemplo.

Es el suyo el paisaje campestre de la infancia y de la adolescencia, pero  visto desde la madurez y desde la ciudad en la que escribe. Un paisaje mirado con amor, ensimismado, el de alguien “que nunca ve en las cosas la triste realidad de su apariencia”, por decirlo con sus palabras, que hago mías como paisano suyo. Porque nací en esa misma tierra y porque, cuando el poeta evoca su Zamora natal roza la mía, la única que he vivido y a duras penas conservo en mis recuerdos: la que quiero reconocer en las estampas que él me ofrece, en “esa casa abierta para todos”, en su libro Conjuros

Así que cómo no celebrar esta edición pensada para jóvenes y hecha por dos poetas claudianos, es decir zamoranos, que además trabajan con jóvenes.

Seve Calleja

El poema. Kristina Lugn, sueca

Yo en realidad no quería morir,

en realidad solo quería ser una bibliotecaria

verdaderamente amante de sus clientes.

Si, yo quería ser una perla para todo el mundo,

una perla que recita poesía en soledad

y toma té de frambuesa

en los sótanos

y en los balcones donde se sacuden las alfombras.

Yo quería saber manejar aguja e hilo,

tenedor y cuchillo, hoja de afeitar y clavo.

También quería tener un taladro y un cortacésped,

algo calmante y algo estimulante.

Yo no quería tener una alambrada de púas

en torno a mis obscenos bártulos de alcoba

cuando el pájaro de nadie

silbaba para nadie

en los tejados

y en los arroyos.

Entonces yo quería ser una secretaria de asuntos sociales

que verdaderamente comprende a sus clientes.

Oh entonces quería ser una enfermera

que verdaderamente sabe bien su oficio.

una mímica inteligente quería tener también

y un porte inspirador de confianza;

un secador eléctrico quería yo tener,

un sostén elástico

y un par de ligas blancas.

Yo en realidad no quería morir,

preferiría con mucho, ser un gozo para todo el mundo,

un gozo que hace aplicaciones de tela en su tiempo libre

y toma licor de diente de león

una hora antes del amanecer

cuando la madre de nadie

silba para nadie

bajo la estrella más peligrosa

entre los rascacielos ruinosos,

sola.

Este es un poema de Kristina Lugn, una escritora sueca nacida en 1948, y que falleció a la edad de 71 años en 2020. Publicó sus primeros poemas en 1972. No solo fue autora de poesía, también escribió obras de teatro, y fue crítica literaria. De hecho, muchas personas en Suecia la recuerdan más por su relación con el teatro que con la poesía. Recibió premios prestigiosos por sus trabajos, y en 2006 publicaron un recopilatorio de toda su obra poética.

Goizalde Landabaso

El poema. Louise Glück, estadounidense

Nací prudente, bajo el signo de Tauro.

Crecí en una isla, próspera,

en la segunda mitad del siglo veinte;

la sombra del Holocausto

apenas nos rozó.

Tuve una filosofía del amor, una filosofía

de la religión, ambas basadas

en mis primeras experiencias de familia.

Y si cuando escribí sólo usé unas pocas palabras

fue porque el tiempo siempre me pareció corto,

como si pudieran arrancármelo

en cualquier momento.

Y mi historia, de todos modos, no era única

aunque, como todo el mundo, tenía una historia,

un punto de vista.

Unas pocas palabras fueron todo lo que necesité:

nutrir, sostener, atacar.

Este es un poema de la estadounidense Louise Glück, una poeta más conocida en su país que fuera de él, pero que el Premio Nobel de Literatura 2020 ha colocado en el universo literario. Sus poemas, narrativos, parten de una mirada que disecciona los momentos, las sensaciones y los sentimientos. Ella mira más allá, y todo eso qué ve lo plasma de manera sencilla en poemas, que son todo menos sencillos. Louise Glück nació en 1943 en Nueva York. En 1968 publicó su primer poemario. En 1992 publicó uno de sus poemarios más interesantes, The Wild Iris, y por él obtuvo el Premio Pulitzer de poesía, uno de los más prestigiosos de las letras anglosajonas. Trabaja como profesora  de literatura en la Universidad de Yale.

Goizalde Landabaso