Archivo de la categoría: poesía

El poema. Anna Ajmatova, ucraniana

Y se fue el tiempo y el espacio se fue,

Y de la noche blanca vi todo a través:

Los narcisos en cristal en tu mesa,

Y el humo azul del cigarrillo,

Y aquel espejo, donde como en agua tersa,

Ahora te reflejarías en su brillo.

Y se fue el tiempo y el espacio se fue…

Y que tú ya me ayudes tampoco puede ser.

Este poema fue escrito por la escritora Anna Ajmatova. Una escritora nacida en Ucrania en 1889 que siempre escribió en ruso. Luchadora contra el estalinismo, su esposo, también poeta, fue encarcelado y fusilado por contrarrevolucionario, su hijo Lev fue detenido, y sus amigos y personas de su alrededor también fueron detenidos, asesinados o tuvieron que huir al exilio. Escribió mucho, sus poemas estuvieron prohibidos en Rusia, pero fueron premiados. El pequeño poemario He leído que no mueren las almas recoge algunos de sus poemas. A pesar de sus penurias recibió multitud de premios. Fue el reflejo de una época siniestra. Murió en 1966.

Goizalde Landabaso

El poema. Julio Cortázar, argentino

Te amo por ceja, por cabello,

te debato en corredores blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,

te discuto a cada nombre,

te arranco con delicadeza de cicatriz,

voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y cintas que dormían en la lluvia.

No quiero que tengas una forma,

que seas precisamente lo que viene detrás de tu mano,

porque el agua, considera el agua,

y los leones cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,

y los gestos, esa arquitectura de la nada,

encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.

Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,

pronto a borrarte, así no eres,

ni tampoco con ese pelo lacio,

esa sonrisa.

Busco tu suma,

el borde de la copa donde el vino es también la luna y el espejo,

busco esa línea que hace temblar a un hombre en una galería de museo.

Además te quiero, y hace tiempo y frío.

Este es un poema de Julio Cortázar. Un poema que aparece en el libro Pameos y Meopas, que reedita la editorial Nórdica Libros en una excelente edición, con ilustraciones de Pablo Auladell, un ilustrador alicantino que ganó el Premio Nacional de Comic concedido por el Ministerio de Cultura de España. No es un libro nuevo, obviamente, este es el primer poemario que publicó Julio Cortázar en 1971, e incluye poemas escritos entre 1944 y 1958. Según el mismo Cortázar, estos poemas eran demasiado personales para publicarlos. “Estos poemas son un herbario para los días de lluvia, se me fueron quedando en los bolsillos del tiempo sin que por eso los olvidara o creyera menos míos que las novelas o los cuentos”. Así reconocía el autor y recoge el prólogo de esta edición. Es un libro tan bonito, tan perfecto, que solo podemos recomendarlo, y en días de lluvia, cerca de una ventana, leerlo tranquilamente.

Goizalde Landabaso

El poema. Idurre Eskisabel, vasca

Biluzik egongo naiz,

Zatoz zu ere biluzik

Laztanduko zaitut

Eskuekin

Ahoarekin,

Oinekin,

Gorputz osoz

Munduaren amaierara bidaiatuko dugu

Mila izerdik zipriztindutako

Milaka urteko

Gurdi karrankarian,

Dardara bakoitza arnasa berri

Irekiko natzaizu

Itsas hondoa bezala,

Salda amniotiko bakarrean urtzeko

Zatoz zu ere biluzik,

Beldur, nahi eta itxaropenak erantzita.

Poema hau Idurre Eskisabel kazetari eta irakasleak idatzi du eta Desira izena du. 1970ean jaio zen Beasainen eta Susa argitaletxearekin kaleratu du bere lehenengo poema liburua, Goseak janak. 82 poema dira lehenengo lan honek batu dituenak 4 zatitan banatua. Durangoko Azokara begira egongo den poema liburu berrietako bat izango da Idurre Eskisabelena.

Goizalde Landabaso

El poema. Liliana Lukin, argentina

Se acomoda
como si fuera
ella la que va
a contemplarse.
En esa creación
de sí misma
es más ella para él que cuando duerme.
La mano con que protege su zona débil a
la ternura vuelve de haber sido el hueco

para la mejilla oculta.
Piensa en sentir como piensa en actuar:
dando a su pensamiento el poder.
Al verla espera que él tenga un vahído,
que verla haga de su contención, de su
entereza, desequilibrio y desazón.
Está a la espera de ese pronunciamiento:
cada parte de su cuerpo concentrada en

la corva, el cauce para escurrir un
resto de figura y hacerse penetrar.
Cuando eso suceda, él recuperará su
centro, habrá tomado la entrega como
quien recibe, y habrá dado todo, tanto al

mirar como al entrar.
En el círculo de las sábanas el juego es
profundo y sin final visible.

La escritora de este poema es Liliana Lukin, una escritora argentina nacida en Buenos Aires en 1951. Su primer libro de poesía lo publicó en 1978 con el título de Abracadabra. Tras este poemario publicó unos cuantos más. Es profesora de letras en la universidad, y ha recibido varios premios por sus poemas.

Goizalde Landabaso

El poema. Martin Etxeberria, vasco

Otzan faltsu guztiok

Alu bat daramagu bihotzean.

Ezpain txikiz,

Ezpain handiz,

Klitoriaren orratz-burua

Mingain puntan ezkutaturik.

Labirinto bat odolean,

Aizkora bikoitzaren

Muxuan mozorrotuta.

Dedalok ez zekien ondo

Zer egiten zuen

Pasifaek limurtu zuenean.

Zezen zuria amarru bat zen.

Mitoaren aparra.

Itsasoaren ipurdian isuritako

Hazia baino ez.

Gure mendekua,

Bizitza da.

Minotauroa izor da Martin Etxeberriak idatzi duen poemetako bat. Elkar argitaletxeak kaleratutako Winston liburua aurki genezake. Zarautzen jaio zen 1974an. Xabier anaia bikiarekin idatzi izan ditu zenbait literatur lan: Itxoidazu Cafe Passy-n, Ez dadila eguzkia sartu edota Arrain abisalak. Liburu hau, baina, bakarrik idatzitakoa da.

Goizalde Landabaso

El poema. Irene X, española

Ojalá tuviésemos veinte años para jurarnos

que nos enredaremos para siempre.

Para poder mentirte,

todavía,

sin saber que lo estoy haciendo

y decirte que te besaré las muñecas hasta el final.

 

Pase lo que pase

contra viento y marea.

 

Lo que pasa es que el tiempo

es un reloj que se paró aquel día de playa

y no supimos ajustar.

y hoy sus agujas

son pestañas en los ojos

que me escuecen si no las retiro.

 

Lo que pasa es que contra el  viento

nunca ha ganado nadie

y,

además,

desde que mis arrugas son de cualquier expresión,

estoy a su favor;

y al de las mareas,

los océanos,

los árboles,

el sol,

las tormentas eléctricas.

Este poema titulado La orquídea y la rozadura es un poema escrito por Irene X,  una periodista y escritora nacida en 1990 en Zaragoza. En 2013 publicó El sexo de la risa y desde entonces lleva libro por año. Su poemario La chica no olvida, en el que hemos encontrado este poema, es su trabajo más reciente, con el que ganó el Premio Espasa de Poesía 2018.

Goizalde Landabaso

El poema. Josu Goikoetxea, vasco

Nola? Galdetu didazu.

Nola?

Eta haizeak ilea astindu dizu

galsoro ihartuari bezala.

Hogeita hamar urte dira lur hauek

poza eta

laborria urtzen zituen

aho gustu harekin

utzi genituenetik.

Nola? Oihukatu didazu.

Muinoaren gainean gaude,

gure aita-amena zen

etxaldeari so.

Beste batzuenak dira orain hango

otorduak, lorratzak,

hango piztien usaina,

artilezko jertseak,

askak,

tanga esne gordinez beteak,

gurutzeak,

lotsa

eta goizeko leia.

Nola? Erantzuna erregutu didazu.

Arreba, entzun:

kalkula ditzagun indarrak,

oreka dezagun begirada

eta orratz ditzagun ileak

bata bestearen ttuaz.

ilunabarra da, ordu aproposa.

Etorri, arreba, heldu sendo,

goazen galdu genuen hura

berreskuratzera.

Hauxe da Josu Goikoetxearen Muino izeneko poema, Elkar argitaletxearen eskutik kaleratu berri duen Zer luzea negu hau liburutik ateratakoa. Josu Goikoetxea Gernikan jaio zen 1974an. Bertso gai jartzaile moduan jardun du urte luzeetan eta gaur egun argitaletxe batean egiten du lan editore bezela. 90. hamarkadan Lubaki Banda literarioko kide izan zen: Harkaitz Cano, Xabier Gantzarain, Asier Serrano, Lierni Ibargutxi edo Mikel Reparazekin batera. Hauxe da bere lehenengo poema liburua.

Goizalde Landabaso

El poema. Paal Brekke, noruego

El hombre que asesinó el martes
¿era el asesino del lunes?
Y si se despierta el miércoles frente a una ventana gris
y la niebla vagando solitaria a través de él
quién es ahora…
¿el hombre de ayer?
¿cuándo la piedra levantó su mano para golpear
o el que era anteayer
quién …?
¿cuándo fue anteayer?
¿Recuerda él la luz de la lámpara del piano
y las manos sobre las teclas?
Sí, Hãndel.
Y una pesada piedra gris, crujiente,
mira fijamente hacia adentro
donde viejos puntos de referencia se disuelven en la niebla;
modifican su forma y cambian de sitio.
Y él mira esas manos
¿de quién son?
Una piedra que ellas lanzan a un malecón
o Hãndel, Hãndel
que se ha levantado del piano
sin mirarlo a él
deja que la puerta vuelva a cerrarse
Y sólo quedan las manos
usadas prestadas.
Como perros callejeros están
por ahí aullando en un páramo desierto
hacia el jueves viernes

Este poema lo escribió Paal Brekke, un poeta noruego nacido en 1923. Junto a su familia tuvo que refugiarse en Suecia, aunque solo años después volvió a Noruega.  Fue el poeta que modernizó la poesía noruega. Falleció en Oslo 70 años después de nacer.

Goizalde Landabaso

El poema. Verónica Pérez Arango, argentina

Preparo café para no dormir

otra vez.

Las manos tibias rodeando la noche

en porcelana,

y el reloj de pared,  indiferente

a su movimiento perpetuo.

Las risas, las voces,

a un volumen exagerado.

Mis hijos resuenan en otro barrio que conozco.

Como si los viera a través de una bola

de cristal un poco opaca y antigua.

Las veinte cuadras que me separan

son un viaje de larga distancia

cada vez que intento

un llamado por teléfono.

“Te extraño y espero que sueñes

cosas hermosas esta noche.”

Lo que pueda decirles es mínimo

no alcanza nunca

para llegar a tocar

las fibras tiernas de sus cuerpos.

Hoy no soy responsable del cuidado, lo aparto

atolondrada como una tarea

que no comprendo del todo.

Hoy no soy responsable

de lo que pueda pasarles.

Hoy de nuevo no dormir

y mirar la noche.

La escritora de este poema es Verónica Pérez Arango, una escritora argentina nacida en Buenos Aires en 1976. Es profesora de letras en la Universidad de Buenos Aires. En 2002 publicó La plaqueta, la desdentada, y desde entonces ha publicado varios poemarios. También es coordinadora del ciclo de poesía El Bosque Sutil, y imparte docencia en talleres literarios.

Goizalde Landabaso

El poema. Juanjo Olasagarre, vasco

Beharbada norbaitek jasoko zaitu, baina,

oraingoz,

hor zaude hosto lehor,

hauts eta lahar artean, eguzkitan.

Zu ez zara,

harri,

zu egon hor zaude,

haizekirri batek zure inguruan

belarra mugitzen duen bitartean.

Eskua etorri eta bilduko zaitu

kainuaren azpian garbitu eta

apalategian paratuko zaitu.

Eder zarelako nahiz edertasuna

ez izan zure baitan, eskuan baizik.

Poetek kantatuko zaituzte, harri!

Zu izan ez zara,

zu,

egon baitzaude.

Zure izan eza,

zure gauzatasuna,

Nik, aldiz, ez ditut batere inbidiarik,

lanean bezala aritzen naiz bizigintzan

onik irtengo ez dudala jakinik.

Hauxe da Juanjo Olasagarreren poema, bere azken liburuan azaldutakoa. Pamiela argitaletxearekin kaleratu du Ia hemen lana, eta honekin Xabier Lete 4. Poesia Saria irabazi zuen. 1963an Arbizun jaiotako idazleak, baina, bizitza literario oparoa du: eleberri eta poesia artean ibili da jauzika. Bere lanik ezagunenak: Ezinezko maletak, Gaupasak edo Bizi puskak.

Goizalde Landabaso