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El comictario. Furari o el retorno póstumo de Jiro Taniguchi

El pasado mes de febrero se cumplieron cuatro a√Īos de la muerte de Jiro Taniguchi, uno de los grandes genios del manga japon√©s y quiz√° el que m√°s v√≠nculos gener√≥ entre el c√≥mic de Oriente y Occidente. Taniguchi consigui√≥ lo que muy pocos, que su obra fuera reconocida tanto en Jap√≥n como en Europa, especialmente en Francia, donde ten√≠a una legi√≥n de seguidores. Su influencia en tierras galas le llev√≥ a colaborar con autores de la talla de Moebius, Morvan o Fr√©d√©ric Boilet, y el Festival de Angoul√™me le coron√≥ definitivamente en 2003 con el premio al mejor gui√≥n por Barrio lejano, una de sus obras maestras y, sin duda, uno de los mejores c√≥mics de la historia del noveno arte. Jiro Taniguchi nos dej√≥ hace ya cuatro a√Īos, pero fue un artista tan productivo que hoy seguimos disfrutando con obras suyas que permanec√≠an in√©ditas en castellano.

La √ļltima en llegar ha sido Furari, un manga que re√ļne gran parte de las caracter√≠sticas que han hecho de Taniguchi un maestro inigualable. Con su habitual dibujo detallado y un relato lleno de armon√≠a y serenidad, Jiro Taniguchi hace un homenaje en vi√Īetas a la figura de Ino Tadataka, el primer cart√≥grafo que complet√≥ el mapa de Jap√≥n. Lo hizo en el primer cuarto del siglo XIX, y su m√©todo de trabajo no era otro que andar y andar, medir cuidadosamente las distancias y calcular la escala de los mapas. Taniguchi hace un retrato fiel del lugar donde transcurren los hechos, la ciudad de Edo, capital de Jap√≥n que en 1868 pas√≥ a llamarse Tokyo. Por esa ciudad bulliciosa, por sus calles, plazas, parques y mercados, camina de forma incansable nuestro protagonista, tomando medidas, fij√°ndose en lo que ocurre a su alrededor y deteni√©ndose para beber o comer en distintos locales que va encontrando por el camino. La comida y la magia de las peque√Īas cosas son elementos con los que Jiro Taniguchi juega con maestr√≠a.

En esta ocasi√≥n, adem√°s de degustar distintos platos t√≠picos, nuestro protagonista disfruta y nos hace disfrutar con la belleza de los cerezos en flor, el vuelo del milano negro y las lib√©lulas, la magia de la luna llena o el sorprendente estallido de luz provocado por las luci√©rnagas en la noche. Y qu√© decir de los debates en torno al elefante que casi nadie ha visto en Edo, pero cuyas huellas marcadas en el suelo dan lugar a mil y una tertulias callejeras. Furari es un t√©rmino japon√©s que quiere decir “sin rumbo fijo“, pero el nuestro est√° muy claro: completar nuestra biblioteca Jiro Taniguchi con esta aut√©ntica delicia, publicada en castellano por Ponent Mon/Catarata, respetando adem√°s el sentido oriental de lectura, de derecha a izquierda. Por favor, no os lo perd√°is.

I√Īaki Calvo

El comictario. L√©onie Bischoff y la vida de Ana√Įs Nin

A finales de este mes de junio, del 24 al 27, se celebrar√° en Angoul√™me la segunda parte de la 48 edici√≥n de su prestigioso festival del c√≥mic, ya con presencia de p√ļblico despu√©s de las restricciones provocadas por el coronavirus. La pandemia oblig√≥ en enero a un primer acto casi testimonial, con el anuncio de las y los ganadores de los premios del certamen, y hoy vamos a hablar de uno de ellos, el Premio del P√ļblico. El galard√≥n fue para la novela gr√°fica Ana√Įs Nin. En un mar de mentiras, escrita y dibujada por L√©onie Bischoff, autora suiza que resuelve con brillantez el complicado reto de trasladar al c√≥mic la biograf√≠a de uno de los personajes m√°s fascinantes y complejos del siglo XX.

La autora nos sit√ļa en el Par√≠s de los a√Īos 30, donde Ana√Įs Nin disfruta de una existencia acomodada gracias a su matrimonio con el banquero Hugo Guiler. Ana√Įs, nacida en Francia de padres cubanos, vive en una gran casa junto a su madre y su hermano, mantiene vivo el recuerdo del padre que les abandon√≥ cuando ella ten√≠a once a√Īos y siente un c√°lido agradecimiento hacia su marido, un hombre que le ama sin condiciones y le ayuda y apoya en todo lo que necesita. Pero esa vida confortable no es suficiente para Ana√Įs, que escribe todos los d√≠as su diario y refleja en el papel sus anhelos y deseos. En su interior arde el fuego de la pasi√≥n, ella se siente impostora en el papel de buena esposa y sabe que, irremediablemente, llegar√° un momento en el que se dejar√° arrastrar por la sensualidad y el placer.

Y ese momento llega cuando conoce al escritor estadounidense Henry Miller, que irrumpe en la vida de Ana√Įs Nin como un cicl√≥n. Miller queda fascinado por lo que ve e intuye en esa mujer, y entre ambos se inicia una relaci√≥n a base de literatura y grandes dosis de sexo, con participaci√≥n incluso de June, la esposa del escritor. En este clima de pasi√≥n desatada, Ana√Įs se descubre a s√≠ misma y rompe las barreras de la hipocres√≠a y la falsa moralidad. Acumula amantes, sigue escribiendo sus diarios y ayuda a Henry Miller a publicar su novela m√°s importante, Tr√≥pico de C√°ncer. Y luego llegar√°n sus diarios, 35.000 p√°ginas escritas a lo largo de toda su vida con un alto contenido er√≥tico y que empez√≥ public√°ndose ella misma. A√Īos despu√©s, en los sesenta, le llegar√≠a el reconocimiento y el √©xito por esos diarios que le convirtieron en un icono de la liberaci√≥n de la mujer.

Con c√°lidos dibujos en los que los colores solo se insin√ļan, L√©onie Bischoff consigue atrapar lo m√°s √≠ntimo de Ana√Įs Nin en ese momento clave en el que traspasa los l√≠mites morales y sociales, sin remordimientos y con sensaci√≥n de bienestar. Ana√Įs Nin. En un mar de mentiras ha sido publicado en castellano por Garbuix Books, nueva editorial que ha empezado su andadura de forma inmejorable. Uno de los c√≥mics imprescindibles del a√Īo. No os lo perd√°is.

I√Īaki Calvo

El comictario. El olvido que seremos, seg√ļn Tyto Alba

Hace ya 16 a√Īos, en 2005, el escritor colombiano H√©ctor Abad Faciolince public√≥ su novela m√°s conocida, El olvido que seremos, una cr√≥nica familiar que, de inmediato, pas√≥ a formar parte de la lista de grandes t√≠tulos de la literatura latinoamericana. Una historia ejemplar, llena de amor, alegr√≠a, tristeza y dolor que a√Īos despu√©s ha vuelto al primer plano gracias a sendas adaptaciones. Una al cine, dirigida por Fernando Trueba e interpretada por Javier C√°mara, que se estren√≥ el pasado mes de mayo tras ganar el Goya a la mejor pel√≠cula iberoamericana. Y otra al c√≥mic, a cargo del autor catal√°n Tyto Alba que, en colaboraci√≥n con el propio autor de la novela ha conseguido retener en 130 p√°ginas los valores y el esp√≠ritu del relato original.

Y eso es mucho retener, porque El olvido que seremos es una historia de amor familiar profundamente conmovedora, el retrato de un ser humano admirable y la descarnada radiograf√≠a de los a√Īos b√°rbaros sufridos por Colombia durante las d√©cadas de los setenta y ochenta del pasado siglo. La novela es un monumento al amor paterno-filial, el que sinti√≥ el autor hacia su padre, y el que recibi√≥ de √©l, un hombre “bueno” en el amplio sentido de la palabra, buen padre y esposo, m√©dico humanista, profesor universitario y defensor a ultranza de la democracia y los derechos humanos. H√©ctor Abad hijo no escatima detalles para expresar la devoci√≥n hacia su progenitor, el “hombre de la casa“, padre de seis hijos, cinco chicas y un chico, siempre paciente, siempre sosegado, con tiempo para una charla tranquila, unas palabras de √°nimo, alg√ļn peque√Īo reproche constructivo y, siempre, siempre, portador de un mensaje de optimismo y confianza.

Los delicados dibujos y acuarelas de Tyto Alba reconstruyen el itinerario vital del doctor Héctor Abad Gómez, una persona que luchó sin descanso por un futuro mejor para Colombia. Presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Antioquia, organizador de manifestaciones contra la violencia, tanto gubernamental como de la guerrilla, autor de numerosos artículos de denuncia. La voz incansable de Héctor Abad Gómez molestó a demasiada gente. La muerte por enfermedad de una de sus hijas le hizo incrementar su activismo cívico, sabía que estaba amenazado, pero no quería tener miedo. Finalmente, en agosto de 1987, el doctor Héctor Abad Gómez fue asesinado por los paramilitares. La extrema derecha le consideraba un comunista peligroso. La guerrilla le veía como un burgués acomodado. El resto de la humanidad sabía que era un hombre justo y comprometido. Su hijo siempre lamentará no haberle convencido para huir de Colombia.

El olvido que seremos, expresión procedente de un poema de Jorge Luis Borges, es el título perfecto, el epitafio para ese hombre bueno cuya memoria poco a poco se irá diluyendo en el tiempo. Un cómic imprescindible, publicado por Salamandra Graphic. No os lo perdáis.

I√Īaki Calvo

El comictario. El Labo de Lucas Varela y Hervé Bourhis

Lucas Varela es un talentoso dibujante argentino instalado desde hace a√Īos en Francia, pa√≠s donde ha logrado convertirse en un autor cotizado. Aplaudido por cr√≠tica y p√ļblico, con obras tan destacadas como El √ļltimo d√≠a del futuro, Michigan √≥ El humano, cada nuevo trabajo de Varela es recibido con expectaci√≥n y, afortunadamente, su √ļltimo c√≥mic mantiene el list√≥n de la calidad muy elevado. Bajo el t√≠tulo de El Labo, y sobre un gui√≥n de Herv√© Bourhis, Lucas Varela convierte en vi√Īetas la aventura de un grupo de pioneros franceses de la inform√°tica que estuvieron muy cerca de crear Internet y los primeros ordenadores port√°tiles. Estamos por tanto ante una ucron√≠a, una historia basada en hechos posibles pero que no ocurri√≥ realmente, y lo cierto es que se trata de un argumento apasionante.

Corre el a√Īo 1975 y el joven ingeniero Jean Yves Bertrand, hijo del propietario de una empresa de fotocopiadoras, recibe carta blanca de su padre para crear la fotocopiadora del futuro. Nuestro protagonista se pone a la tarea, pero tras una fiesta en la que come queso de cabra y se fuma un porro tiene visiones sobre teclados, pantallas y redes de comunicaci√≥n, y hasta se le aparece el rostro de Bill Gates. En ese momento, Jean-Yves Bertrand entiende que el futuro es la inform√°tica y que a √©l le toca construirlo. Para ello, levanta un moderno edificio que bautiza como El labo, que es el diminutivo de laboratorio en franc√©s, contrata varios trabajadores de confianza y emprende un reto may√ļsculo: crear el primer ordenador personal, el primer tel√©fono m√≥vil y una red que permita la comunicaci√≥n a nivel planetario. A pesar de la impaciencia de su padre, que lo que quiere es una fotocopiadora de √ļltima generaci√≥n, Jean-Yves consigue crear un primer prototipo de ordenador personal con rat√≥n incluido, aunque no le llama rat√≥n, sino musara√Īa. Una nueva dosis de queso de cabra y marihuana le hace ver un futuro lleno de emoticonos, compras online y gente mirando constantemente sus m√≥viles. El camino al √©xito parece despejado, pero una serie de imprevistos dar√° al traste con el proyecto. Y para colmo, en pleno desmoronamiento, Jean-Yves tendr√° una √ļltima visi√≥n, un mundo lleno de violencia, contaminaci√≥n, noticias falsas y un individuo que √©l no conoce, pero que es Donald Trump campando a sus anchas por la red. Tras dos a√Īos de trabajo, el sue√Īo inform√°tico franc√©s toca a su fin y, poco despu√©s, las firmas estadounidenses Apple e IBM sacar√°n los primeros ordenadores personales.

Buen gui√≥n, buen dibujo y un imprescindible toque de humor e iron√≠a. El Labo, de Lucas Varela y Herv√© Bourhis, un c√≥mic magn√≠fico, publicado en castellano por Ediciones La C√ļpula. No os lo perd√°is.

I√Īaki Calvo

El comictario. La Maria Callas de Vanna Vinci

El pasado mes de abril se public√≥, en medio de una gran expectaci√≥n, una nueva biograf√≠a sobre la gran diva del bel canto Maria Callas, de cuyo fallecimiento se cumplir√°n 44 a√Īos el pr√≥ximo 16 de septiembre. Ese libro, titulado La vida oculta de Maria Callas, indaga en la personalidad de una mujer que fue una aut√©ntica diosa en el mundo de la √≥pera y un esp√≠ritu fr√°gil y desdichado fuera de la escena. Con el a√Īadido de detalles tortuosos, el libro cuenta m√°s o menos la historia que todos y todas conocemos y, puestos a profundizar en la vida de Maria Callas, yo me quedo con un c√≥mic biogr√°fico publicado hace tres a√Īos en Italia por la prestigiosa editorial Feltrinelli. Una espl√©ndida novela gr√°fica, escrita y dibujada por Vanna Vinci y que, bajo el expresivo t√≠tulo de Yo soy Maria Callas, es narrado en primera persona por la propia protagonista. Desde su nacimiento en Nueva York hasta su muerte en Par√≠s, con s√≥lo 53 a√Īos, la vida de Maria Callas pasa ante nuestros ojos provocando todo tipo de sensaciones, principalmente admiraci√≥n por su genio inigualable y tristeza por su fragilidad emocional, aspecto este √ļltimo que acab√≥ no solo con su carrera, sino tambi√©n con su vida.

El c√≥mic transcurre como un documental con testimonios de decenas de personas que tuvieron relaci√≥n familiar, de amistad, profesional y amorosa con la m√≠tica soprano. Maria Callas, en esencia, fue una mujer infeliz, con una madre que la despreciaba porque era fea pero que vio una mina de oro en su voz prodigiosa. Un marido mucho mayor que ella que se convirti√≥ en su agente y le hizo trabajar hasta el agotamiento. Una complexi√≥n f√≠sica robusta que era mal vista por los responsables de los grandes teatros de la √≥pera y que corrigi√≥ con un peligroso tratamiento a base de hormonas tiroideas, que le hizo adelgazar pero afect√≥ a su organismo y a su estado psicol√≥gico. Y, para completar la tragedia, una relaci√≥n de amor t√≥xico con el magnate griego Arist√≥teles Onassis, con el que descubri√≥ la pasi√≥n y el deseo pero tambi√©n la amarga sensaci√≥n del juguete roto y abandonado. Y as√≠ nos cuenta Maria Callas su vida. Por un lado, la fr√°gil y desdichada Maria, por otro “la Callas“, la gran superestrella, e intervienen tambi√©n personajes como los cineastas Visconti, Zeffirelli y Passolini, la soprano Renata Tebaldi, los directores de orquesta Leonard Bernstein y Von Karajan, los tenores Giuseppe Di Stefano y Mario del Monaco, y un sinf√≠n de personas que asistieron al auge y declive de la considerada como la m√°s grande soprano de la historia.

Un cómic magnífico, con excepcionales guión y dibujo de Vanna Vinci, publicado en castellano por Planeta. No os lo perdáis.

I√Īaki Calvo

El comictario. El Bad Weekend de Brubaker y Phillips

El d√ļo formado por el guionista estadounidense Ed Brubaker y el dibujante brit√°nico Sean Phillips comenz√≥ hace 15 a√Īos a edificar Criminal, una serie antol√≥gica que resume en s√≠ misma las esencias de lo mejor del g√©nero negro. Ambientada en los tiempos actuales, pero con la misma atm√≥sfera densa y oscura de los a√Īos 30 y 40, Criminal nos rodea de ladrones y asesinos, polic√≠as corruptos, mujeres fatales, ciudadanos aparentemente normales a quienes persigue su oscuro pasado, personajes en busca de venganza y perdedores abocados al abismo. Un aut√©ntico c√≥ctel de emociones fuertes que nos ha permitido disfrutar de algunas de las mejores historias del c√≥mic contempor√°neo. Y no conformes con ello, Brubaker y Phillips han publicado otras piezas magistrales, como Fatale, The fade out o Kill or be killed. Todas imprescindibles.

Pero bueno, centr√©monos en Criminal, cuya √ļltima entrega, titulada Bad weekend, nos sorprende con un giro ‚Äúmade in Brubaker‚ÄĚ. Recupera a uno de los personajes de la serie, Jacob Kurz, el exdelincuente que tuvo que ir a la c√°rcel por un crimen que no cometi√≥, que dibujaba tiras de c√≥mic para la prensa y que tuvo que dejar la profesi√≥n por un grave y sospechoso accidente. Corre el a√Īo 1997 y Jacob recibe una llamada inesperada. Se va a celebrar una importante convenci√≥n de c√≥mics y uno de los grandes maestros invitados, Hal Crane, ha pedido que √©l sea su acompa√Īante durante los d√≠as que dure el evento. As√≠ es como sabemos que Jacob, nada m√°s salir del instituto,¬† trabaj√≥ como ayudante del gran Hal Crane y, como otros muchos, acab√≥ su relaci√≥n laboral de malas maneras. El anciano Hal Crane tiene una fama terrible en el mundo del c√≥mic, un tipo avinagrado, insoportable y con una constante necesidad de dinero, fruto de su afici√≥n al juego y a tres matrimonios acabados en divorcio. Esto lleva al veterano dibujante a vender todos sus originales y a firmar incluso fotogramas falsos de pel√≠culas de animaci√≥n. Se dice, adem√°s, que ha llegado a robar obras de grandes autores para venderlas a buen precio en el mercado del coleccionismo. Bajo el manto espeso de esa leyenda negra maestro y pupilo van de aqu√≠ para all√° durante la convenci√≥n, y somos testigos de las tristezas y miserias de la industria del c√≥mic, resumidas en un ambiente de falsedad e hipocres√≠a y en la imagen de Hal Crane, el gran dibujante que rezuma hast√≠o y resentimiento y que busca refugio en la barra del bar, en el tabaco y en la compa√Ī√≠a temporal de un antiguo ayudante al que ech√≥ de su lado asegurando que nunca lograr√≠a triunfar en el mundo del c√≥mic.

Bad Weekend, otra obra maestra de Ed Brubaker y Sean Phillips, publicada por Panini en su sello Evolution Comics. No os la perd√°is.

I√Īaki Calvo

El comictario. Oleg, el retorno del mejor Frederik Peeters

Veinte a√Īos han pasado ya desde que el mundo del c√≥mic se vio sacudido por la publicaci√≥n de la novela gr√°fica P√≠ldoras azules, del autor suizo Frederik Peeters. Una obra inolvidable sobre un tema universal, el amor, pero elaborada desde una perspectiva ins√≥lita: el amor y la relaci√≥n de pareja bajo la sombra del sida. Aquel romance a contracorriente, emotivo, tierno y sincero entre Fred y Cati supuso el reconocimiento internacional para su autor Frederik Peeters y, desde entonces, cada obra que ha ido publicando es recibida como un acontecimiento. Cierto es que Peeters ha tenido altibajos, pero su talento es indiscutible y aqu√≠ est√° su nuevo trabajo para confirmarlo.

Dos décadas después de Píldoras azules Peeters vuelve a abordar esa cuestión que tanto le preocupa, el amor en pareja, y lo hace retratándose a sí mismo en el personaje protagonista, un autor de cómics llamado Oleg que comparte su vida con su esposa Alix y su hija adolescente Elena. Oleg es un cuarentón vegetariano, preocupado por el cambio climático y la destrucción del medio natural, prefiere el cine clásico en pantalla grande, se desplaza en bicicleta, observa desolado cómo a su alrededor la gente está pegada a los teléfonos móviles y a las tablets y descarga tensiones nadando cada día en la piscina. Su carrera profesional va bien, sus cómics tienen éxito y siempre está preparando algo nuevo, aunque tiene que lidiar con las muchas preguntas que le hacen sobre si va a publicar una segunda parte de su obra El reparto del mundo, que podemos identificar fácilmente con Píldoras azules.

Y en este devenir cotidiano irrumpe el sobresalto: Alix, su pareja, sufre un ictus y, de repente, Oleg ve tambalearse todo a su alrededor. Alix es su amor, su compa√Īera, su equilibrio, y la sola perspectiva de perderla se le hace insoportable. En las p√°ginas del c√≥mic vemos una mezcla de sue√Īos y mundos fant√°sticos imaginados por Oleg, un torbellino que se calma con la recuperaci√≥n de Alix y la vuelta a la normalidad, con peque√Īos detalles como un aud√≠fono que recuerda las secuelas del ictus. Termina la historia y la vida sigue. Y habr√° m√°s c√≥mics. Y qui√©n sabe si una nueva entrega de la vida familiar de Frederik Peeters cuyo dibujo, por cierto, es magn√≠fico. Su estilo es inconfundible, pero sorprende ver su evoluci√≥n si comparamos su obra actual con P√≠ldoras azules.

Buena oportunidad para recuperar ese título mítico, y disfrutarlo de forma paralela con la lectura de Oleg, la nueva novela gráfica de Frederik Peeters, publicada en castellano por la editorial vasca Astiberri. No os la perdáis.

I√Īaki Calvo

El comictario. Los grandes espacios de Catherine Meurisse

El nuevo c√≥mic de Catherine Meurisse. Una gran noticia. Un acontecimiento. La primera mujer que dibuj√≥ para el semanario sat√≠rico franc√©s Charlie Hebdo, la superviviente de la matanza yihadista del a√Īo 2015, porque ese d√≠a no le son√≥ el despertador y lleg√≥ tarde al trabajo, contin√ļa su particular proceso de sanaci√≥n despu√©s de La levedad, la impresionante novela gr√°fica sobre su periplo en busca de la belleza que le permiti√≥ volver a disfrutar de la vida y superar el trauma por el asesinato de doce de sus compa√Īeros y amigos.

En esta ocasi√≥n, Meurisse retrocede a su infancia, marcada por la decisi√≥n de sus padres de irse a vivir al campo, a una granja con caser√≥n antiguo incluido a la que dedicar√°n todos sus esfuerzos e ilusiones. El campo, sus aromas, los √°rboles, las flores, los cultivos, los animales, los grandes espacios que permiten pasear, disfrutar del ambiente, respirar aire puro, relajar el esp√≠ritu y saborear los textos literarios de grandes cl√°sicos de la literatura francesa como Emile Zola, Fran√ßois Rabelais, Pierre Loti o Marcel Proust. En ese ambiente, con el padre dedicado a restaurar la casa y los terrenos y la madre volcada en la jardiner√≠a, pasa su ni√Īez y adolescencia la ni√Īa Catherine junto a Fanny, su hermana mayor y compa√Īera inseparable de m√ļltiples aventuras por la granja y alrededores.

Además de la belleza natural del campo, Catherine Meurisse describe con sutil y ácida ironía el deterioro del medio rural, por la construcción de urbanizaciones, la puesta en marcha de ridículos planes innovadores o la tiranía de los cultivos impuestos por grandes multinacionales. La granja de sus padres es una isla paradisíaca en medio de las tendencias neorrurales, y en ella puede Catherine dejar volar su imaginación, entablar diálogos con la típica estatua de enanito del jardín, acostumbrarse a la belleza campestre y empezar incluso a dibujar, sentando las bases de su futuro profesional que le quedará totalmente claro a partir de una visita al Museo del Louvre.

Esas ra√≠ces de infancia, ese amor por la belleza emanada del arte, la naturaleza y la literatura le permitir√°, veinte a√Īos despu√©s, salir del negro pozo de la desesperaci√≥n. Un √≠ntimo y espl√©ndido √°lbum de recuerdos cuya autora nos ofrece con total generosidad y con su dibujo sencillo y expresivo, marca de la casa. Los grandes espacios de Catherine Meurisse, publicado en castellano por Impedimenta. Uno de los c√≥mics imprescindibles del a√Īo. No os lo perd√°is.

I√Īaki Calvo

El comictario. La Gran Depresi√≥n seg√ļn Alex W. Inker

Las uvas de la ira de John Steinbeck, en su versi√≥n literaria y tambi√©n cinematogr√°fica, es el mejor retrato que se ha hecho de la √©poca de la Gran Depresi√≥n en los Estados Unidos de Am√©rica. La angustia de millones de personas sin trabajo, sin casa y sin comida, vagando por caminos y carreteras, sigue siendo la mejor demostraci√≥n de los efectos del capitalismo salvaje, la especulaci√≥n y la burbuja financiera, que volvieron a golpear con fuerza, no lo olvidemos, en el a√Īo 2008. Con las heridas de esa crisis todav√≠a sin cerrar, impresiona profundamente una novela gr√°fica ambientada en aquel primer tercio del siglo XX en el que el Sue√Īo Americano se convirti√≥ en una aut√©ntica pesadilla. Se titula Un trabajo como cualquier otro, est√° basada en una obra de la escritora estadounidense Virginia Reeves y ha sido adaptada al c√≥mic por el dibujante franc√©s Alex W. Inker, que realiza un gran trabajo usando s√≥lo cuatro colores: rojo, rosa, negro y gris.

La historia transcurre en el sur profundo, en Alabama, donde los granjeros intentan soportar la crisis a pesar de las malas cosechas y la constante amenaza de los bancos. Por all√≠ aparece Roscoe T. Martin, un electricista desempleado que se enamora y casa con Mary, hija de un granjero enfermo y al borde de la ruina. Despu√©s de algunos a√Īos y con un hijo peque√Īo, el matrimonio est√° en crisis igual que la granja, pero Roscoe consigue dar la vuelta a la situaci√≥n haciendo un empalme ilegal en la red el√©ctrica que permite llevar la energ√≠a a sus campos y recoger la cosecha. Pero la trampa en el tendido el√©ctrico le cuesta la vida a un hombre y Roscoe es condenado a veinte a√Īos de c√°rcel. Comienza as√≠ una aut√©ntica odisea cuyo √ļnico objetivo es llegar vivo al d√≠a siguiente.

En prisi√≥n, Roscoe es apu√Īalado, sufre palizas y castigos y s√≥lo consigue sobrevivir a base de fuerza de voluntad y de hacer cualquier trabajo que le ordenen. Uno de ellos, cuidar los perros que persiguen a los prisioneros fugados, le permite acortar su condena. Sin embargo, al salir de la c√°rcel con lesiones f√≠sicas y psicol√≥gicas, Roscoe encuentra un panorama desolador y el √ļnico apoyo de Wilson, el trabajador negro de la granja de su suegro que le ayud√≥ con el fatal tendido el√©ctrico y tambi√©n fue condenado. Un ambiente de dolor y tristeza envuelve esta historia que tiene final dram√°tico, por supuesto, como corresponde a una √©poca terrible en la que la dignidad y el orgullo de las personas quedaron enterradas por el hambre y la desesperanza.

Absolutamente recomendable este cómic, Un trabajo como cualquier otro, publicado en castellano por Ponent Mon-Catarata. No os lo perdáis.

I√Īaki Calvo

El comictario. La Revolución recreada por Grouazel y Locard

Un trabajo monumental y magistral. Así se puede definir el cómic Revolución, ganador del premio al mejor álbum en el Festival de Angoulême 2020 y que nos sumerge en los orígenes y motivos de la rebelión popular ocurrida en Francia a finales del siglo XVIII y que dio un vuelco completo a la historia de la Humanidad. Dos autores, Florent Grouazel y Younn Locard, han trabajado a cuatro manos y dos cerebros para producir una crónica detallada y diferente de la Revolución Francesa. Detallada porque van paso a paso dibujando el escenario que dio lugar a aquellos hechos, y diferente porque nos ofrecen la visión del pueblo llano, el que sufría necesidades y moría de hambre frente al lujo y derroche de la nobleza y la monarquía.

Como aut√©nticos reporteros de guerra c√°mara en mano, Grouazel y Locard retratan la ciudad de Par√≠s, sus rincones m√°s miserables y sus lugares m√°s opulentos. Sentimos la angustia de la poblaci√≥n por la mala cosecha de trigo y la amenaza del hambre, la rabia acumulada por el desastroso reinado de Luis XVI y la dura represi√≥n de sus soldados, as√≠ como el imparable advenimiento de un tiempo nuevo, fruto de las ideas ilustradas y de hechos clave como la independencia de las colonias inglesas en Am√©rica. Corre el a√Īo 1789 y Francia es un pa√≠s en crisis total. Agobiado por una deuda monstruosa e incapaz de buscar soluciones, el rey Luis XVI opta por convocar los Estados Generales, una instituci√≥n que lleva sin reunirse desde hace casi dos siglos y que representa a los tres estamentos del Reino: el clero, la nobleza y el denominado Tercer Estado, grupo que integraban burgueses, comerciantes, artesanos, campesinos y habitantes de las ciudades, es decir, el pueblo llano o sociedad civil. En total, 1.139 representantes que se reunir√°n en Versalles y que, en medio de intensos debates, ir√°n dando forma al sistema democr√°tico que acabar√° con el Antiguo R√©gimen.

Pero mientras se discute en Versalles, en Par√≠s el pueblo se levanta y, despu√©s de varios incidentes y revueltas, el 14 de julio tiene lugar la hist√≥rica toma de La Bastilla, la c√°rcel s√≠mbolo del absolutismo. Un momento recogido con fuerza y maestr√≠a en este c√≥mic a base de ilustraciones que cortan el aliento. Vi√Īeta a vi√Īeta asistimos al avance imparable de la revoluci√≥n, tanto en las calles de Par√≠s como en Versalles y en la Asamblea Nacional constituyente, √ļltimo reducto de la nobleza que dictar√° la ley marcial en octubre de 1789. Es as√≠ como termina esta enorme novela gr√°fica, primera de las tres entregas que comprende la serie. Un fresco monumental de la Revoluci√≥n Francesa que nos hace sentir el miedo, la rabia y las ansias de libertad de aquellas gentes que cambiaron la Historia. Queda mucho por contar, a√ļn no han llegado la guillotina y los a√Īos del Terror. Esperamos con impaciencia el segundo volumen de esta serie, Revoluci√≥n, publicada en castellano por Planeta. Absolutamente imprescindible. No os la perd√°is.

I√Īaki Calvo