Archivo de la categoría: novela

La pulga habladora de Juan Kruz Igerabide

Un d√≠a Zuri√Īe descubre una pulga en la calva de su abuelo. La tapa sirvi√©ndose de un dedal y, con sus gritos de auxilio pidiendo que la saquen de all√≠, la ni√Īa descubre que el animal sabe hablar. Y, para liberarla le impone una condici√≥n: si sabe hablar tiene que contarle algo para quedar libre. As√≠ que la pulga le relata su propia historia.

Con la sencillez poética que acostumbra en sus abundantes poemas y relatos,  el poeta y narrador Juan Kruz Igerabide (Aduna 1956), que es también profesor, recientemente galardonado con el Premio Nacional de Literatura Infantil que anualmente concede el Ministerio de Cultura, vuelve en este relato a emplear el humor y absurdo habituales a los que Belén Lucas complementa con su no menos fantástica técnica del collage al servicio de desproporcionadas y sugerentes imágenes.

Seve Calleja

La desnuda sequedad criminal de Florencia Etcheves

Florencia Etcheves escribe. Es argentina, periodista y presentadora de televisi√≥n, actividades un tanto aparcadas ahora en favor de la escritura de novelas. Como dedic√≥ parte de su actividad profesional a seguir la cr√≥nica negra sabe mucho de ese mundo, as√≠ que sus novelas tambi√©n tienden a ese color. Nosotros la conocemos porque el a√Īo pasado la editorial Planeta public√≥ Cornelia, una historia estructurada en diferentes tiempos, con el secuestro de una adolescente contado en el momento en que sucedi√≥ y lo que acontece varios a√Īos despu√©s. Era una novela interesante, bien contada y con personajes perfectamente caracterizados. Solo un a√Īo despu√©s aparece Errantes, otra novela en la que se narran cosas que tienen que ver con el pasado, pero en esta ocasi√≥n contadas sin alardes de estructura.

Una presentadora de televisi√≥n, seguramente inspirada en la propia autora, investiga el suicido de tres adolescentes que han decidido eliminarse por el mismo m√©todo. Pronto descubrir√° que est√°n relacionados con el oscuro pasado de su propia madre. Esto que contado as√≠ parece sacado de las historias que se inventan J√∂el Dicker o Javier Castillo, tiene, en realidad, un tono muy diferente, y mucho m√°s satisfactorio. Incluso a lo largo de la narraci√≥n se siguen presentando situaciones aparentemente imposibles y misterios fant√°sticos que hacen aumentar el inter√©s del lector, pero sin llegar a forzar las cosas de manera que, en ning√ļn momento el lector se siente aplastado por los enigmas en cadena. Seguramente una de las virtudes que evitan este efecto es la sequedad en la escritura de Florencia Etcheves que no pone una palabra de m√°s en el texto, siguiendo la pista de los grandes del g√©nero en Estados Unidos, quiz√° en la estela de David Goodis y Jim Thompson, pero sin la desesperaci√≥n del primero, ni la crueldad del segundo.

De hecho este libro es mucho más breve que el anterior, porque se ha despojado a la historia de todo lo superfluo. Juega también la autora con los cambios de punto de vista. Si la primera parte está monopolizada por la presentadora, en la segunda el foco se amplía, los personajes aumentan y la narración adopta un aspecto más coral con un eficacísimo uso de la elipsis, lo que permite que los capítulos terminen con un cliffhanger y su resolución sea abordada después por otros personajes. Errantes es la confirmación de un talento excepcional para la narración y agradecemos a la autora que haya dejado a un lado su faceta periodística para dedicarse a tiempo total a la literatura, porque eso nos permitirá seguir disfrutando de sus novelas. Que no se les pasen los datos: Florencia Etcheves, Errantes, en Editorial Planeta.

Félix Linares

Tatiana Tibuleac, una mirada moldava a una madre y su hijo

En la literatura escrita en lengua rumana ha surgido en los √ļltimos a√Īos una voz que est√° cautivando a Europa. Es la voz de Tatiana Tibuleac. Una periodista reconocida en prensa y televisi√≥n, nacida en 1978 en Chisinau, en Moldavia, un pa√≠s en el que se habla rumano, y que se encuentra situado entre Rumania al sur y Ucrania al norte. Tibuleac comenz√≥ publicando un libro de relatos en 2014, F√°bulas modernas, y su √ļltimo trabajo es una novela del a√Īo pasado titulada Jard√≠n de vidrio, que ha sido galardonado con uno de los premios literarios de la Uni√≥n Europea. Pero el libro que le ha dado popularidad es su primera novela, de 2016, que ahora ha traducido al castellano la vasca Marian Ochoa de Eribe para la editorial Impedimenta. La novela se titula El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes y cuenta una historia terrible, no exenta de poes√≠a, ternura y sentido del humor, que indaga en una dura relaci√≥n, marcada por el rencor, entre un hijo desequilibrado y su infeliz madre. Una novela que reivindica la fuerza del amor y el perd√≥n.

El hijo se llama Aleksia y siente que fue un ni√Īo no deseado, un ni√Īo que nadie quiso. En realidad nunca se ha sentido amado. Adem√°s tiene problemas psiqui√°tricos que le convierten en un ser violento cuando deja de tomar su medicaci√≥n. La madre, lo iremos conociendo poco a poco, no es esa se√Īora inculta que aparenta, sino una mujer que ten√≠a aspiraciones, aspiraciones que se vieron truncadas cuando qued√≥ embarazada, demasiado pronto, de un camionero y tom√≥ la err√≥nea decisi√≥n de casarse con √©l. Para intentar reconciliarse con su hijo organizar√° unas largas vacaciones con √©l fuera de Moldavia, en un pueblecito de la campi√Īa francesa no muy lejos del mar. La madre, lo sabemos desde el principio, tiene c√°ncer terminal, y quiere recuperar el amor de su hijo y que √©ste la quiera y la comprenda.

Como hemos dicho estamos ante una historia muy dura que narra el enfrentamiento, y posterior entendimiento, entre ese hijo desequilibrado y esa madre incomprendida que necesita que la entiendan, que su hijo sepa por qué actuó como actuó, y que la perdone. El lector comprende la amargura del adolescente porque es él el que cuenta la historia en primera persona desde el futuro, un futuro en el que se ha convertido en un artista famoso. Y al saber que está desequilibrado, el lector comprende enseguida que debe estar en guardia, porque no podemos saber cuándo nos dice la verdad o cuando esa verdad se ve transformada por sus arrebatos psicóticos.

La autora es muy h√°bil tambi√©n al facilitarnos la informaci√≥n, porque poco a poco nos va dejando peque√Īas pistas de lo que sucede y ha sucedido en el pasado. As√≠ vamos a ir haci√©ndonos una idea de toda la historia. Vamos a conocer el ecosistema en el que se mueven los personajes: una peque√Īa ciudad, la madre y la abuela regentando una tiendecita, el hijo con problemas constantes en el colegio, la cuadrilla de descerebrados adolescentes, la primera atracci√≥n por las chicas, el padre ausente que huy√≥ de casa‚Ķ Pero tambi√©n nos ir√° contando c√≥mo es ese peque√Īo pueblo franc√©s donde todo el mundo se conoce y que va a acabar acogiendo a madre e hijo. Incluso sabremos algo de la vida de Aleksia en el futuro, marcada por el √©xito, pero tambi√©n por una tragedia.

Por cierto, aunque la voz del narrador sea terrible, sobre todo al comienzo de la novela, hay momentos muy divertidos, porque el protagonista es un tipo bastante guas√≥n, a pesar de sus problemas. Especialmente hilarante es el cap√≠tulo en el que se narra la excursi√≥n de madre e hijo a la playa, donde alquilar√°n una barca que son incapaces de manejar. Parece salido de una pel√≠cula de Jacques Tati. Tambi√©n impresionan las escenas conmovedoras que van uniendo a los dos personajes y que se pueden resumir en esos cap√≠tulos de una o dos l√≠neas que empiezan con la f√≥rmula ‚ÄúLos ojos de mi madre eran‚Ķ‚ÄĚ, y concluyen con una hermosa met√°fora po√©tica.

El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes es una novela portentosa en la que se nos narra c√≥mo alguien puede llegar a ‚Äúdesodiar‚ÄĚ a una persona a la que ha aborrecido mucho. No es un proceso sencillo, se nos dice, es m√°s, es un proceso largo, complicado, complejo, pero que puede llegar a buen puerto. Aunque al final en los muelles, al desembarcar, no todo sea felicidad. Porque aqu√≠ no hay un final ‚ÄúMade in Hollywood‚ÄĚ, algo que debemos agradecer a la sabidur√≠a de Tatiana Tibuleac, porque en la vida se pueden arreglar muchas cosas, pero seguramente no todas.

Enrique Martín

Cuando Jon Arretxe llev√≥ a Tour√© a la monta√Īa

El escritor vizca√≠no, pero residente en tierras navarras, Jon Arretxe (Basauri, 1963), acaba de publicar en la editorial Erein la novela No digas nada, traducci√≥n al castellano del original en euskera Ez erran deus. Arretxe es doctor en Filolog√≠a Vasca, licenciado en Educaci√≥n F√≠sica y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. El autor lleg√≥ a la literatura a trav√©s de las narraciones de sus viajes: 7 colores, Tubabu √≥ El Sur de la Memoria. Despu√©s lleg√≥ la ficci√≥n y las novelas negras como Shahmar√°n, Sue√Īos de sangre y la serie protagonizada por Tour√©, investigador africano vidente afincado en Bilbao: 19 c√°maras, 612 euros, Sombras de la nada, Juegos de cloaca y Piel de topo. No digas nada es la sexta entrega de la serie. La novela arranca con una pregunta: ¬Ņd√≥nde est√° Tour√©? El nuevo supervisor de las c√°maras de la Peque√Īa √Āfrica de San Francisco en Bilbao repasa una y mil veces las im√°genes del √ļltimo mes; pero es en vano, no hay ni rastro de Tour√©, se ha esfumado. Aunque sus amigos, Sa Ken√©, Osm√°n y Xihab, tampoco conocen a ciencia cierta su paradero, saben que se ha largado harto de humillaciones y de ser utilizado por la polic√≠a. De hecho, el burkin√©s ha decidido desaparecer para refugiarse en un pueblo perdido del Pirineo navarro, donde le espera Adama, antiguo compa√Īero de fatigas desde que ambos fueran los √ļnicos supervivientes de la traves√≠a en patera. Con un oficio m√°s que a√Īadir a su variopinto curriculum, ahora Tour√© se dedica a cuidar ovejas, y lo √ļnico que desea es una vida tranquila, pero all√° donde va su destino le persigue. Nuestro detective-vidente se ver√° envuelto en una serie de vicisitudes estramb√≥ticas, y estar√° a punto de perder la vida intentando resolver un caso en el que nunca se hubiera querido involucrar. Un rural noir, con el peculiar ingenio y sentido del humor de Arretxe. Con el autor hemos charlado. Pincha y disfruta.

La tercera entrega de novedades de junio de 2019

WHITNEY SCHARER

La edad de la luz     (SALAMANDRA)  396 páginas

Esta novela escrita por la estadounidense Whitney Scharer se ha convertido en una sensaci√≥n en muy poco tiempo, ha sido traducida a una docena de idiomas y ha conseguido el reconocimiento de la cr√≠tica. Es la primera novela de una licenciada en Literatura Inglesa que imparte talleres creativos y que ha publicado relatos en multitud de revistas. La edad de la luz recrea la vida de la fot√≥grafa Lee Miller, modelo, musa del movimiento surrealista, reportera de guerra y que tuvo una relaci√≥n¬† muy estrecha con Man Ray, el artista que la introdujo en el mundo del arte. La novela se inicia con una Miller envejecida y consumida por el alcohol a punto de ser despedida de la revista Vogue. Como ultim√°tum a su desidia, su editora le encarga un reportaje sobre Man Ray y el Par√≠s de los a√Īos treinta que tan bien conoci√≥. A partir de sus recuerdos iremos conociendo como se forj√≥ su leyenda y como su vida en el mundo de los surrealistas. Atractiva.

ANDR√ČE A. MICHAUD

Bondrée. La frontera del bosque    (ALIANZA)  333 páginas

Andr√©e A. Michaud (Saint-S√©bastien-de-Frontenac, Quebec, 1957) es una de las grandes escritoras en lengua francesa de Canad√°. Ha ganado dos veces el Prix Litt√©raire du Gouverneur G√©n√©ral, el m√°s alto galard√≥n de las letras de su pa√≠s. Adem√°s de novelas ha escrito tambi√©n obras de teatro. Son muy apreciadas sus peculiares novelas negras dotadas de una gran profundidad psicol√≥gica. Bondr√©e. La frontera del bosque, publicada en 2013, le ha servido adem√°s para saltar la barrera hacia el mundo anglosaj√≥n. La historia de esta novela transcurre en el verano de 1967. Las familias disfrutan de sus vacaciones del sol junto al lago Bondr√©e. Los ni√Īos se divierten en sus orillas. Pero de repente todo cambia cuando desaparece Zaza Mulligan mientras jugaba al hula-hop con su amiga Sissy Morgan. El p√°nico se desata cuando Sissy desaparece tambi√©n. El inspector Michaud entra en acci√≥n sospechando de las trampas que encierran las profundidades de los bosques.

AGNES RAVATN

El tribunal de los pájaros     (SEIX BARRAL)  274 páginas

Esta novela, un despiadado análisis de una relación obsesiva, ha servido a su autora, la noruega Agnes Ravatn (Olen, 1983), periodista y columnista, para conseguir un gran éxito en su país, para ser publicada en varias idiomas, para conseguir premios dentro y fuera de Noruega y para ser adaptada al teatro. El tribunal de los pájaros cuenta como, para alejarse de su triste vida en Oslo, la protagonista, Allis Hagtorn, acepta una peculiar oferta de empleo en un fiordo aislado. Es contratada por el enigmático Siggurd Bagge, para que se ocupe de la casa y de su jardín hasta que la esposa de éste regrese. Pero la fascinación y el deseo irán acercando a Allis y Sigurd, hasta el punto de que la tensa convivencia hará que los secretos del pasado empiecen a salir a la superficie. Lo que llevará a Allis a concluir que tal vez no debería haber aceptado ese empleo. Una historia que habla de los muros que levantamos para protegernos de nuestras heridas.

CARLOS AGUIRRE DE C√ĀRCER

Los sinedíe       (TABULA RASA)  513 páginas

Carlos Aguirre de C√°rcer (Donostia, 1958) es docente y ha escrito desde siempre. Ha publicado ya en esta editorial otros dos libros, la novela corta Juan Raz√≥n Rapaz y el libro de relatos Cunetas. Por tanto Los sined√≠e es su primera novela larga. Es una saga familiar que se centra en los hermanos Sined√≠e (Azur, Gules y Sinople), que tras una fuerte discusi√≥n abandonan su localidad natal en un mundo rural, Las V√≠boras, siguiendo caminos diferentes, traslad√°ndose a la ciudad. All√≠ seguiremos sus andanzas, con sus momentos de aprendizaje, sus situaciones melodram√°ticas y surrealistas. Y tambi√©n conoceremos las historias de sus descendientes, desde el tiempo de la infancia a la madurez. La novela se cerrar√° con una vuelta al origen, con la vuelta al mundo rural. Una novela que no desde√Īa la cr√≠tica social y que nos sorprende con escenas humor√≠sticas. Una novela sobre los sue√Īos incumplidos y el desenga√Īo, sobre la reconstrucci√≥n de la esperanza, sobre la b√ļsqueda de la felicidad. Un autor a descubrir.

INGRID GUARDIOLA

El ojo y la navaja     (ARCADIA)  268 páginas

El mundo es imagen y son datos. Im√°gines y datos que compartimos alegremente a trav√©s de todo tipo de dispositivos. De tal forma que nuestra vida privada se ha convertido en p√ļblica. El mundo es ya una gran interfaz virtual. Una interfaz que nos est√° cambiando la mirada, una mirada comercializada por los dictados hegem√≥nicos neoliberales, una mirada que nos vuelve cada vez m√°s individualistas, aunque¬† creamos todo lo contrario, que estamos conectados a m√°s gente, que somos mas guays. Ha llegado la hora, dice la investigadora audiovisual Ingrid Guardiola (Girona, 1980), de frenar la sobreexposici√≥n de nuestra intimidad, de cuestionar las inercias del poder, de repensar el uso de las tecnolog√≠as, para volver a impulsar la participaci√≥n social y pol√≠tica, para reapropiarnos del espacio p√ļblico.

La vida cotidiana, el material literario de Eva Blanch

Seg√ļn parece Eva Blanch escribi√≥ una especie de biograf√≠a novelada contando la historia de Esther Tusquets, Coraz√≥n amarillo, sangre azul, o por lo menos la figura de su protagonista, una editora y escritora de cierto car√°cter se parec√≠a bastante a la legendaria creadora de la editorial Lumen y algunas otras haza√Īas editoriales. No la le√≠mos. Ahora, tres a√Īos despu√©s, Blanch vuelve a la literatura, actividad que simultanea con las artes pl√°sticas, con la novela titulada Ahora que te vas, la historia de dos amigas que van cruzando sus vidas, perdi√©ndose y reencontr√°ndose, recordando el pasado y temiendo el futuro, perdonando y cayendo de nuevo en los mismos errores. Lo curioso es que todos los encuentros, todos los hechos destacables, al, menos los que la autora distingue, est√°n relacionados con la menstruaci√≥n.

La primera, claro, que tiene una gran importancia y luego otras menos destacables elevadas a la categor√≠a de acontecimiento fundamental. No importa, entendemos el artificio literario original que le da un tono distinto a, por ejemplo, utilizar una fecha determinada en diferentes a√Īos, para ir narrando estas peripecias. Pero m√°s all√° de lo llamativo de la propuesta el asunto no significa gran cosa. Lo que importa es el resto, lo que se cuenta de estas vidas. Para narrarlo tambi√©n de manera estructuralmente diferente, Eva Blanch comienza los cap√≠tulos con la narraci√≥n en primera persona de la segunda protagonista, la que no cobrar√° importancia hasta muy avanzado el relato, que va desgranando apuntes sobre la relaci√≥n y relatando incidencias vagas, para pasar despu√©s de un par de p√°ginas, a una narraci√≥n en tercera persona, una falsa tercera persona, sobre las andanzas de Ruth, la amiga importante, aquella que tiene una vida agitada, conflictiva, repleta de incidencias destacadas.

Las cosas cambiarán un poco hacia el final, pero tampoco debemos ser más explícitos. Ahora que te vas es una muy buena novela hecha con materiales cotidianos propuestos como grandes tragedias, donde cobra más protagonismo el amor que, por ejemplo, la actividad laboral que tiene menos encanto, lo entendemos; en la que se busca el impacto sin estridencias, la emoción sin congoja, el documento sin adornos. En realidad lo peor de la novela está al final, en un cierre anticlimático cuando a tenor de lo que se nos ha contado y como se ha hecho, la autora debería haber sido más valiente y confiar en el lector. Pero, bueno, es una elección, como la de terminar una canción con un crescendo y remate o dejarla desaparecer poco a poco. Es cuestión de carácter. Algo de lo que está sobrada Ahora que te vas, la segunda novela de Eva Blanch, de la que ya estamos esperando nuevos títulos.

Félix Linares

Banville y Black, dos vidas literarias, una misma persona

El escritor irland√©s John Banville (Wexford, 1945) acaba de reeditar en el sello Alfaguara la novela El mar. Banville, que tiene una larga trayectoria como literato y periodista y que de joven prefiri√≥ trabajar en unas l√≠neas a√©reas a estudiar, es un multipremiado escritor de ficciones, obras de teatro y libros de viajes. Entre sus obras destacan t√≠tulos como Mefisto, El libro de las pruebas, El intocable o el citado El mar, que le dio el premio Booker, y m√°s recientemente Los infinitos, La guitarra azul y La Se√Īora Osmond que es una continuaci√≥n de Retrato de una dama de Henry James. Adem√°s del premio Booker tiene en su poder el Franz Kafka, el Leteo o el Pr√≠ncipe de Asturias de hace cinco a√Īos. Un buen d√≠a, hace trece a√Īos, John Banville se desdobl√≥ y se present√≥ a sus lectores como Benjamin Black, escritor de novela negra, con un personaje Quirke, un forense de vida conflictiva, viudo, con una hija que no le acepta, bebedor, corpulento, solitario, que hasta el momento ha protagonizado siete novelas desde El secreto de Christine hasta Las sombras de Quirke. Y tambi√©n ha firmado con este nombre una continuaci√≥n de las aventuras de Phillip Marlowe, el recordado detective de Raymond Chandler en la novela titulada La rubia de ojos negros, y otras novelas negras independientes como El l√©mur, Pecado, premio RBA de novela negra y Los lobos de Praga, una novela hist√≥rica te√Īida de cr√≠menes. John Banville y Benjamin Black se han llegado hasta Pompas de Papel aprovechando su visita a la Feria del Libro de Bilbao. Con el autor hemos charlado. Pincha y disfruta.

El notable debut en la novela del periodista Manuel Jabois

El comienzo de la primera novela del periodista gallego Manuel Jabois da el tono de Malaherba, un tono que absorbe por la voz del narrador, un adolescente que narra la p√©rdida de la infancia. Ese narrador, dotado de la extravagancia de la juventud, y que puede recordar al de El guardi√°n entre el centeno, de Salinger, es quien nos gu√≠a por la Pontevedra de los a√Īos 80 y por el¬† recuerdo de la escuela, un ecosistema de lealtades, crueldad y sobrenombres. ‚ÄúLas aulas eran como continentes‚ÄĚ, dice el protagonista Tambu, que se llama as√≠ por la canci√≥n Mister Tamburino.

Esa primera muerte del padre, su estado de salud, es el desencadenante de la novela porque Tambu y su hermana Rebe tendr√°n que instalarse durante tres meses en el piso de uno de sus vecinos, Armando, que tiene tambi√©n dos hijos, Elvis y Claudia. Precisamente la relaci√≥n entre Elvis y Tambu, a trav√©s de la cual ambos asisten a sus despertares sexuales y al sentimiento de culpa, es uno de los motores de la historia; otro motor es el misterio que impregna las p√°ginas porque sabemos que est√° pasando algo m√°s que lo que el narrador nos cuenta, ya que vamos de la mano del punto de vista de un ni√Īo, pero no sabemos exactamente qu√© pasa hasta que no cerramos el libro. Hay muchos aspectos, como el mundo de las drogas, que est√°n solo sugeridos, y desde luego, hay que leer el texto con atenci√≥n para captar todo lo que se va dejando caer. As√≠ podremos llegar a explicarnos por qu√© los padres de Tombu est√°n ausentes y d√≥nde est√°, en realidad, la madre de Elvis.

Jabois guarda una memoria muy precisa de su paso por las aulas y de su propia adolescencia y eso le ha permitido crear esa voz tan veros√≠mil. Aparecen juegos como el Tragabolas, o Hundir la flota o el Qui√©n es qui√©n, y aparecen tambi√©n los abusones de la clase, el sistema de castas infantiles por el que se reg√≠an aquellos a√Īos. Y aunque el humor est√° presente y hay p√°rrafos descacharrantes, la historia es dura, ya que en tres meses Tambu descubre demasiadas cosas: ‚ÄúVolver√≠a a sudar muchas veces, por razones importantes y por razones est√ļpidas, pero esa no la olvidar√© porque fue la primera vez que tuve miedo de verdad, la clase de miedo que una vez que se tiene ya no se va del todo‚ÄĚ.

Malaherba est√° escrita de una manera aparentemente sencilla como sencilla parece la historia aunque guarde mucho m√°s que lo que podr√≠a desprenderse de una lectura desatenta. ‚ÄúA m√≠, si me preguntan -dice el narrador en las primeras p√°ginas- dir√© que me pasaron cosas que no sab√≠a explicar, y sentimientos a los que no sab√≠a poner nombre, e hice algo que simplemente no sab√≠a si era bueno o malo, y cuando lo supe ya era muy tarde‚ÄĚ. Puede ser un resumen de esta novela que nos ha descubierto a un Jabois m√°s all√° de su excelente y muy conocido trabajo period√≠stico.

Txani Rodríguez

El tocho. La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes

‚ÄúNacidos de la chingada, muertos en la chingada, vivos por pura chingadera: vientre y mortaja, escondidos en la chingada. Ella da la cara, ella reparte la baraja, ella se juega el albur, ella arropa la reticencia y el doble juego, ella descubre la pendencia y el valor, ella embriaga, grita, sucumbe, vive en cada lecho, preside los fastos de la amistad, del odio y del poder. Nuestra palabra. T√ļ y yo, miembros de esa masoner√≠a: la orden de la chingada. Eres quien eres porque supiste chingar y no te dejaste chingar; eres quien eres porque no supiste chingar y te dejaste chingar: cadena de la chingada que nos aprisiona a todos: eslab√≥n arriba, eslab√≥n abajo, unidos a todos los hijos de la chingada que nos precedieron y nos seguir√°n…‚ÄĚ

Este es un célebre párrafo, bastante acortado respecto del original, de La muerte de Artemio Cruz, del mexicano Carlos Fuentes. Publicada en 1962, época en que el experimentalismo literario estaba en su apogeo, esta tercera novela de Fuentes, supuso la consagración definitiva del autor como un maestro de la nueva narrativa hispanoamericana, y entre ellos, uno de los que empleaba de forma más novedosa y vanguardista las técnicas narrativas. Después del deslumbrante debut que supuso La región más transparente (1958), novela  monumental y totalizadora de la realidad mexicana, Fuentes recorta su punto de vista en La muerte de Artemio Cruz, centrándose en la capacidad del poder para pervertir los ideales, como ocurrió en la fracasada revolución mexicana.

Agonizando, el magnate Artemio Cruz, rememora su vida, pero no lo hace de forma ortodoxa. El autor escapa de la cronolog√≠a habitual, saltando de forma imprevisible del futuro al pasado, y cayendo en el presente solo en ocasiones contadas, aquellas en que el moribundo Cruz se deja llevar por sus dolorosas sensaciones, momentos en que el autor intenta expresar los pensamientos ca√≥ticos e involuntarios de un agonizante. Tras luchar con el general Obreg√≥n en la guerra de facciones en que se convirti√≥ la Revoluci√≥n Mexicana, Cruz se casa con Catalina Bernal, la hermosa hija de un terrateniente, convirti√©ndose en un hacendado √°vido y astuto, cada vez m√°s poderoso. Olvidado todo ideal, su √ļnico amor pasa a ser entonces la ‚Äúpropiedad de las cosas, su posesi√≥n sensual‚ÄĚ.

Obra concebida como un mosaico de voces narrativas, en la que destaca la segunda persona en tiempo futuro, como si el personaje central (y a veces todo el universo en torno a √©l) hubieran de cumplir un destino misteriosamente impuesto, estamos ante una novela que asombra por el dominio del lenguaje y su audaz estructura, aunque quiz√° no interese o conmueva al lector en la misma medida. Solo escasas p√°ginas, como las que recogen el v√≠vido recuerdo de la india Regina, el primer amor del joven capit√°n Cruz, asesinada por fuerzas contrarias, o el cari√Īo incondicional del mulato Lunero, que le cr√≠a, en su orfandad, hasta los trece a√Īos, consiguen elevar la temperatura afectiva de este alarde ling√ľ√≠stico, de formidable potencia expresiva, pero escasa resonancia emocional.

A√ļn as√≠, hay en esta novela espl√©ndidos juegos verbales como el de ese irreverente s√≠mbolo de la mexicanidad, la ‚Äúchingada‚ÄĚ (con el que encabezo este comentario), que la har√°n siempre c√©lebre. Solo por eso merecer√° m√ļltiples relecturas. La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes, en editorial C√°tedra.

Javier Aspiazu

Crímenes en familia, noir gallego de Arantza Portabales

Arantza Portabales naci√≥ en Donostia en 1973 y es una de las escritoras en lengua gallega (aunque tambi√©n escribe en castellano) m√°s importantes del momento. Seguramente os extra√Īar√° lo de lengua gallega y nacida en la capital guipuzcoana. Pero es f√°cil de explicar. Sus padres llegaron a Euskadi como inmigrantes gallegos, aqu√≠ naci√≥ Arantza, y se volvieron otra vez a Galicia cuando nuestra la escritora ten√≠a quince a√Īos. Portabales es abogada, trabaja como funcionaria de la Xunta, y comenz√≥ a escribir hace bien poco, hace tan solo seis a√Īos. Pero fue empezar y no parar, y adem√°s con gran √©xito. Se forj√≥ en el microrrelato, publicando, en castellano, el libro A Celeste la compr√© en un rastrillo. Y a partir de aqu√≠ comenz√≥ su producci√≥n en gallego: una novela negra titulada Sobrevivindo, que se public√≥ por entregas en un diario y luego en formato de libro, aunque no ha sido traducida al castellano; Deixe a s√ļa mensaxe despois do sinal (Deje su mensaje despu√©s de la se√Īal en castellano), una novela intimista construida a base de mon√≥logos que habla del empoderamiento de la mujer, que ha sido un gran √©xito y que se ha publicado en varias lenguas; y ahora otra novela negra, impresionante, Beleza vermella, que es la que acaba de publicar Lumen en castellano como Belleza roja.

El argumento rinde homenaje a algunas de las mejores novelas de Agatha Christie. En un chalet a las afueras de Santiago de Compostela y en una urbanizaci√≥n donde vive parte de la alta sociedad gallega aparece muerta la hija de quince a√Īos de una familia muy conocida y admirada. La adolescente es encontrada en su habitaci√≥n en medio de un gran charco de sangre y con el cuello rasgado por un inmenso cuchillo. En ese momento, Noche de San Juan, los padres, empresario y abogada de prestigio, est√°n cenando en el jard√≠n con un matrimonio amigo de la misma urbanizaci√≥n. En la casa est√°n tambi√©n la hermana gemela de la madre, una pintora reconocida, y la anciana t√≠a de las hermanas que tiene la movilidad reducida. Una de estas personas ha matado a la joven Xiana Al√©n, hija de Teo Al√©n y de Sara Somoza, sobrina de L√≠a Somoza, sobrina-nieta de Amalia Sieiro y vecina del matrimonio formado por Fernando Ferreiro, maestro, e In√©s Lozano, tambi√©n abogada, y como dec√≠amos amigos de los Al√©n Somoza. Todos han tenido en el pasado relaciones complicadas y todos tienen secretos.

El caso cae en manos del brillante inspector de polic√≠a Santi Abad y de su ayudante la agente Ana Barroso, que desde hace tiempo sienten una atracci√≥n que va a m√°s all√° de lo profesional. Los dos tienes tambi√©n un pasado oscuro, en especial √©l, que estuvo casado y cuyo matrimonio se rompi√≥ por causas que quiere ocultar. Junto a estos personajes tendr√°n tambi√©n un peso relevante en la trama el psiquiatra gallego-irland√©s Brenda Connor ‚Äďcon una tragedia personal que le consume- que tendr√° que tratar a L√≠a Somoza, que al no poder soportar la tensi√≥n, o los remordimientos, intenta suicidarse, y la madre ya fallecida de las dos hermanas, Aurora Sieiro, artista de fama internacional cuya larga sombra a√ļn sobrevuela la vida de todos los presuntos implicados en el crimen.

Belleza roja es una novela en la que la autora nos viene a decir que ‚ÄĚtodo el mundo tiene secretos‚ÄĚ y que ‚Äútodo el mundo se puede comportar de manera terrible en alg√ļn momento de su vida‚ÄĚ. En la historia no falta de nada: polic√≠as oscuros, parejas que no son tan s√≥lidas como parecen, asesinos imposibles, hermanas gemelas que se ‚Äúamorodian‚ÄĚ, pasados que atormentan, relaciones prohibidas‚Ķ La autora lo enhebra todo de manera sorprendente y absorbente para el lector. Adem√°s utiliza un truco narrativo bastante ingenioso: nos ofrece dos puntos de vista de lo que sucede.¬† Por un lado hay un narrador omnisciente, la tercera persona cl√°sica, pero que se mete tambi√©n a veces en las cabezas de los protagonistas y nos cuenta qu√© es lo que hacen y lo que piensan. Y por otro lado hay un protagonista que narra en primera persona lo que cree que sucede, y que no es otro que la hermana gemela artista de la madre de la asesinada, algo perturbada, a la que quiz√°s no podemos creer a pies juntillas.

Una novela de g√©nero negro estupenda, en la que se da m√°s importancia a las relaciones personales y a las caracter√≠sticas de cada uno de los protagonistas que a la realidad social en la que se mueven. No es una novela negra social, en este sentido, sino una novela de suspense que te atrapa hasta el √ļltimo momento con un final realmente sorprendente, pero posible, sin trampas. Arantza Portabales, gran escritora en gallego y castellano. Habr√° que seguir sus pr√≥ximos pasos.

Enrique Martín