Archivo por meses: diciembre 2020

Primera bodeguilla de la temporada 34 de Pompas de Papel

El pasado fin de semana, los días 19 y 20 de diciembre de 2020, os ofrecimos el  primer programa especial de Navidad en Pompas de Papel, la primera bodeguilla (con mascarilla) de la temporada 34, con muchos libros y bastantes risas. Recomendaron libros del trimestre y del año Roberto Moso, Goizalde Landabaso, Galerna Pérez, Bego Yebra, Iñaki Calvo, Txani Rodríguez, Javier Aspiazu, Seve Calleja, Félix Linares y Kike Martín. Ya podéis coger papel y boli porque hubo títulos para parar un tren.

Sábados a las cuatro de la tarde y domingos a las doce de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros y los lectores de Radio Euskadi, desde hace casi 35 años. Pincha y disfruta.

Los raros. La Montaña Análoga de René Daumal

“Una escritura desconocida, en un sobre, dio origen a todo lo que voy a contar. Esos rasgos a pluma que trazaban mi nombre… contenían una sinuosa mezcla de violencia y dulzura… Por eso, no sabría decir, si al abrir la carta, el efecto que me produjo fue el de una estimulante bocanada de aire fresco o el de una desagradable corriente de aire.

La misma escritura, rápida e igual, explicaba todo de un tirón: “Señor, he leído su artículo sobre la Montaña Análoga, hasta ahora creía ser el único en estar convencido de su existencia. Hoy somos dos, mañana seremos diez, quizá más, y podremos intentar la expedición. Es indispensable que entremos en contacto lo más rápidamente posible. Telefonéeme en cuanto pueda a uno de los números siguientes. Le espero”.

Así comienza La Montaña Análoga, de René Daumal. Un libro que nos sirve para recordar a un autor francés de vida breve e intensa, apenas 36 años; filósofo de formación y traductor de textos sánscritos, René Daumal fundó en su temprana juventud la revista poética Le grand Jeu, cercana al surrealismo de Bretón, del que lo separaba su interés por el ocultismo y las religiones orientales. Además de artículos y obras filosóficas, escribió un libro de versos y otra novela La gran borrachera, antes de abordar, padeciendo ya tuberculosis, la obra que hoy recordamos  La Montaña Análoga, publicada de forma póstuma en 1952. Novela forzosamente corta, que los azares de la II Guerra Mundial y la mala salud de su autor dejarían inacabada.

Daumal imagina a un grupo de intelectuales, especialistas en diversas ramas del saber, con la afición común del alpinismo y la convicción compartida de la existencia de una montaña más alta que las del Himalaya, la Montaña Análoga, invisible a simple vista y en cuya cima se encuentra la respuesta al porqué de la existencia. Juntos formarán equipo y comandados por el sabio inventor Pierre Sogol, partirán, a bordo de El Imposible, en su incierta búsqueda. Aprovechando la luz del ocaso en el poniente de la isla, único momento en que es visible, arribarán al Puerto de los Monos e iniciarán una lenta ascensión que se entrevera con mitos y cuentos simbólicos, como el de los hombres huecos o el del tetraedro y la esfera, pequeñas perlas de sabiduría en un texto fascinante. Texto que, probablemente, fuera la principal fuente de inspiración de La Montaña Sagrada, una de las mejores películas de Alejandro Jodorowski.

Pero volviendo a la novela, La Montaña Análoga ofrece al lector una seductora mezcla de alpinismo y misticismo, de avidez intelectual y búsqueda espiritual, de novela de aventuras fantásticas –entre Stevenson y Verne– y texto iniciático. Alguien diría que ésta había de ser una obra inacabada por razones obvias, como son la imposibilidad de conocer lo inefable, el misterio último del Todo: una empresa desmesurada, por encima de las fuerzas humanas. Sin embargo, las notas finales, añadidas al texto, nos hacen pensar que la empresa no sería en balde y que los aventureros saldrían transformados de la experiencia. Sea como sea, esto es algo que ustedes mismos deben apreciar disfrutando de la inteligencia y del gran talento narrativo del autor.

Entre otras ediciones, la de Alfaguara, les permitirá conocer  esta pequeña maravilla titulada La Montaña Análoga, de René Daumal.

Javier Aspiazu

El poema. Mario Benedetti, uruguayo

Cada vez que te vayas de vos misma

no olvides que te espero

en tres o cuatro puntos cardinales.

Siempre habrá un sitio dondequiera

con un montón de bienvenidas.

Todas te reconocen desde lejos

y aprontan una fiesta tan discreta,

sin cantos, sin fulgor, sin tamboriles

que solo vos sabrás que es para vos.

Cada vez que te vayas de vos misma

procurá que tu vida no se rompa,

y tu otro vos no sufra el abandono.

Y por favor, no olvides que te espero

con este corazón recién comprado

en la feria mejor de los domingos.

Cada vez que te vayas de vos misma

no destruyas la vía de regreso;

volver es una forma de encontrarse

y  así verás que allí también te espero.

Este poema se titula Irse y lo firma el uruguayo Mario Benedetti, uno de los más importantes escritores latinoamericanos del siglo XX. Escribió poesía, mucha, pero también novelas y relatos. Este poema aparece en una Antología poética de Benedetti publicada por la editorial Alfaguara, una selección de poemas realizada por el cantautor catalán Joan Manuel Serrat, que ha hecho también el prólogo del libro. Siempre es un buen momento para leer a Benedetti.

Goizalde Landabaso

Martín Casariego inicia la serie negra de Max Lomas

Martín Casariego es un escritor de largo recorrido, que pertenece a una notable familia de artistas. Nació en Madrid en 1962 y es hijo del famoso pintor y arquitecto asturiano Pedro Casariego. Además, tres hermanos, el fallecido Pedro, Antón y Nicolás, se han dedicado al arte de escribir. Martín le ha dado a todos los palos de la escritura: novelas, relatos, ensayos y artículos periodísticos. Es, por cierto, un magnífico guionista, coautor por ejemplo del guión de la popular película de Emilio Martínez-Lázaro Amo tu cama rica. Por su labor como escritor ha recibido todo tipo de premios desde el Tigre Juán, al Ateneo de Sevilla, pasando por el Anaya, Ciudad de Logroño y el Café Gijón. Seguro que os suenan novelas como Qué te voy a contar, La hija del coronel, La jauría y la niebla, El juego sigue sin mí ó La primavera corta, el largo invierno. Y no nos olvidemos de su gran éxito en el campo de la literatura infantil y juvenil Y decirte alguna estupidez, por ejemplo, te quiero que vendió, tan solo en España, más de 150 mil ejemplares. Ahora aparece en Siruela esta novela negra Yo fumo para olvidar que tú bebes (magnífico título) que es el comienzo de una serie protagonizada por Max Lomas, un culto escolta al que en esta primera historia que sucede a finales de los ochenta encontramos en Euskadi protegiendo a personas amenazadas por ETA.

Max está viviendo entre Madrid y Donostia. En la capital guipuzcoana trabaja como escolta de un profesor amenazado por ETA. El perfil se asemeja mucho al de Fernando Savater. Son tiempos muy duros y a pesar de que nuestro protagonista mantiene una ética intachable sobre la esencia de su trabajo, no todos parecen obrar por igual. El GAL ha sido desarticulado recientemente y los policías Amedo y Domínguez van a ir a la cárcel. Pero entre sus compañeros hay quien dice que habría que seguir esa vía, que habría que matar a todo bicho viviente. Max, que narra la historia en primera persona, no puede evitar pensar cosas como ésta sobre Donostia y la mayoría de sus habitantes: “Una tierra agusanada. San Sebastián era como la manzana que la bruja ofrece a Blancanieves. Roja, apetitosa, reluciente, bella y casi perfecta, Pero envenenada, con el corazón putrefacto”. Pero él, se dice, nunca cruzará la línea. Seguramente no podría poner la mano en el fuego por su aparentemente noble, y algo bruto, compañero, García. Tiene todas las papeletas para hacer algo irremediable.

En Madrid, sin embargo, Max es otro. Son los tiempos finales de la movida y las esperanzas puestas en la Transición están llegando a su fin. Pero él, que viene de familia adinerada y que lo ha dejado todo porque no comparte cómo su padre ha hecho su fortuna, se enamora como un adolescente de Elsa Arroyo, una camarera baqueteada por la vida que poco espera del amor y que tiene también lo suyo: sacar el dinero suficiente para vivir la vida con dignidad y para que su hermana menor pueda seguir estudiando. Las dos son huérfanas. Y entonces entran en la ecuación unos delincuentes de poca monta que acosan a Elsa y entran también los negocios que se monta García, que bordean, es un decir, la línea de la legalidad. Y hasta aquí podemos leer.

La novela es negra a más no poder. Hay violencia, hay corrupción, hay muertos, hay droga… y también una historia de amor desesperada entre Max y Elsa, que tiene el punto de desesperación existencial y de misterio ideal para una novela de género. Elementos todos que recuerdan a la novela clásica negra americana, a la de los Hammett, Chandler y MacDonald. Aunque también hay que resaltar que tiene sus momentos de humor, sobre todo cuando García, el compañero de Max, se lía con el lenguaje, con los refranes y las frases hechas. Una cosa curiosa. Al terminar la novela encontramos unos apuntes del autor en los que se señalan de donde proceden algunas frases o algunos acontecimientos. Es una cuestión de justicia, reconocer las fuentes de donde bebemos y los lugares de donde recogemos algunas ideas.

Por cierto lo de que es una serie lo sabemos porque al terminar la narración de esta historia se dice, textualmente: “las aventuras y desventuras de Max Lomas continuarán en Mi precio es ninguno”. Una novela que por cierto ya estaba escrita y publicada en otra editorial antes de que el autor escribiera la primera entrega de la saga. Al repasar esa segunda historia se dio cuenta que aquí había que contar el pasado que no se contó. En fin.

Martín Casariego y la serie negra de Max Lomas que comienza en Yo fumo para olvidar que tú bebes que ha publicado Siruela. Veremos cómo sigue la cosa y cuál es la respuesta de los lectores.

Enrique Martín

Elia Barceló, fantástico, ciencia-ficción… y ahora novela negra

La escritora Elia Barceló (Alicante, 1957) acaba de publicar en la editorial Roca la novela La noche de plata. Barceló, que ha trabajo durante muchos años como profesora de Estudios Hispánicos en la Universidad de Innsbruck, en Austria, está considerada como una de las grandes maestras del género de la ciencia-ficción española. Ahí están, por ejemplo novelas como Consecuencias naturales, El vuelo del hipogrifo, El secreto del orfebre, Disfraces terribles, Las largas sombras o Anima Mundi, para confirmarlo. Pero en los últimos tiempos está explorando otros territorios. Hace tres años publicó El color del silencio, en el que se adentraba en un mundo de secretos, y sus consecuencias, relacionados con la Guerra Civil. Ahora se adentra en la novela negra con La noche de plata. Viena 1993, una niña desaparece en un mercadillo de Navidad. Viena 2020, la policía encuentra un esqueleto infantil en el jardín de una casa de las afueras. La protagonistas de esta historia es Carola Rey Rojo, especialista en secuestros y homicidios infantiles, y madre de la niña desaparecida veintisiete años atrás, ahora en excedencia de la policía española, vuelve a Viena con el encargo amistoso de deshacer la biblioteca de un marchante de arte recientemente fallecido. Junto con su amigo y colega, el inspector-jefe Wolt Almann, se verá envuelta en una trama que pondrá en evidencia que nadie es lo que parece y que uno nunca acaba de conocer a los demás, ni siquiera a sí mismo. Lo que parecía un cold case se complica cuando, ahora que todo parecía casi definitivamente superado, otra niña desaparece en el mercadito de Navidad de la ciudad imperial de Viena, la esplendorosa ciudad de la música y el arte que oculta tras las fachadas de sus bellas casas los más oscuros secretos. Con la autora hemos charlado. Pincha y disfruta con la conversación.

El comictario. Es hoy, lo último del gran Carlos Giménez

El mejor dibujante y narrador de la historia del cómic en España. Ese es Carlos Giménez, un autor que, cerca ya de los ochenta años, sigue llenando páginas con su vida y sus recuerdos, la mayoría duros y amargos pero llenos de la luz que sólo emana de los grandes creadores. Carlos Giménez ha hecho de su existencia un monumental testimonio gráfico, desde su infancia en los infames hogares del Auxilio Social franquista hasta su última etapa en la que ha sido capaz de abordar con el genio de los elegidos algo tan insólito y estremecedor como los pensamientos, reflexiones y actitudes ante la cercanía de la muerte. Al igual que con sus dos anteriores trabajos, Crisálida y Canción de Navidad, Giménez utiliza a “Pablo“, su alter ego en las viñetas, para desarrollar el aparente cierre de la trilogía en una novela gráfica con el expresivo título de Es hoy.

¿Es hoy cuando me muero? No, lo que es “hoy“, usando este término como advertencia de que “el tiempo se acaba“, es el turno del último repaso a pequeños recuerdos y comportamientos que no han hecho que Carlos Giménez sea mejor artista o persona, pero sí han influido en su forma de ver y pensar el mundo y estaban ahí, en algún rincón de su mente, esperando el efímero y definitivo rescate. Detalles pequeños de la vida, de esos que te provocaron una sonrisa o una ligera amargura. Momentos ridículos o graciosos, algún susto y algún sobresalto, también algún remordimiento, sensaciones de culpa, dolor por los amigos que ya se han ido y rabia por lo mal que está el mundo. El “Pablo” dibujado es la voz en papel de un Carlos Giménez de vuelta de todo, consciente del paso de los años y con la firme voluntad de cerrar su carrera y su vida dejando un auténtico testamento en formato cómic. Mientras le queden fuerzas seguirá adelante con este último empeño, y hará lo que nadie más es capaz de hacer: escarbar en los ocultos recovecos de la memoria y sacar a la luz sucesos diminutos que su genio creador convertirá en grandes historias.

Nadie puede igualar la trayectoria de este autor cuya obra es la crónica de los últimos 70 años de la historia de España contados por alguien honrado a carta cabal, que cree profundamente en la democracia y en la libertad, un rotundo enemigo del fascismo y la corrupción, capaz de reconocer sus errores y de tocarnos la conciencia con sus reflexiones. Un artista al que el éxito no se le ha subido a la cabeza, en permanente estado de crítica y con la suficiente humildad como para, en ocasiones, sentirse mediocre.

Este es Carlos Giménez, un autor irrepetible y, afortunadamente, todavía en activo. Su última obra maestra se titula Es hoy, publicada por Penguin Random House en su sello Reservoir Books. No os la perdáis.

Iñaki Calvo

Las últimas novedades de diciembre de 2020

ALI SMITH

Otoño      (NÓRDICA)  225 páginas

Es sorprendente el poco predicamento que tiene entre nosotros la escritora escocesa Ali Smith (Inverness, 1964), a pesar de haber sido varias veces candidata al Premio Nobel de Literatura y a pesar de que se publicaron en castellano en su momento dos de sus obras mayores, las novelas Hotel World y Accidental en 2004 y 2007 por la editorial Alfaguara. El hecho es que sus libros no han calado por estos lares, a excepción de los publicados en catalán. La sequía se rompió hace tres años con la publicación de nuevo en castellano por parte de la joven editorial independiente catalana Gatopardo Ediciones del extraordinario volumen de relatos Amor libre y el año pasado con la apuesta de Nórdica por esta autora publicando otro libro de relatos magnífico La historia universal. Ahora Nórdica ha decidido poner en las librerías su Cuarteto estacional, que se publicó en el Reino Unido entre 2016 y este 2020. El primero de los libros se titula Otoño y está ambientado justo después del referéndum del Brexit. La novela nos da  a entender que la sociedad británica que describía Dickens no ha desaparecido del todo, sino que se ha transformado en algo peor, víctima de la decadencia moral y política. Las relaciones de amistad y de afecto, típicas en las historias de Smith, son más relevantes si cabe con este desolador panorama de fondo. Grandísima escritora.

JENNY OFFILL

Clima    (ASTEROIDE)  194 páginas

Hace cuatro años nuestra compañera Txani Rodríguez nos alertó de la aparición de una novelista estadounidense extraordinaria. Se llamaba Jenny Offill (Massachusetts, 1968) y con solo dos novelas se había convertido en una estrella literaria en su país, especialmente con Departamento de especulaciones (2014), una novela con un argumento trillado –la historia de amor y desamor de una pareja a lo largo del tiempo-, pero con una forma fragmentaria de contar la historia y de relacionar las circunstancias personales de una pareja con la realidad del cosmos que enamoraba. Han tenido que pasar seis años para que la exigua bibliografía de Offill se amplíe con su tercera novela, Clima. De nuevo con un formato fragmentario e impresionista cuenta la historia de una bibliotecaria y su relación con su hijo, con su marido y con un hermano que se está recuperando de la adición a las drogas. Además nos cuenta como colabora con una profesora ayudándola con el correo que recibe su exitoso podcast sobre el cambio climático. Una novela sobre el ruido, la furia y el amor.

RAMÓN EDER

Cafés de techos altos   (RENACIMIENTO)  95 páginas

El Premio Euskadi de Literatura en castellano rompió moldes el año pasado. Porque el jurado decidió premiar un libro de aforismos, algo no muy habitual. El galardón recayó en el veterano Ramón Eder, un navarro, nacido en Lumbier en 1952 que vive en Donostia. Un tipo que estudió filosofía y que ha desdeñado siempre los géneros más vendidos como la novela y el ensayo. Es decir que es un escritor que cultiva géneros que llegan poco al gran público, como la poesía o el relato breve. Pero en los últimos tiempos le ha dado por el aforismo, que según define el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española es “una máxima o sentencia que se propone como pauta en alguna ciencia o arte”, una definición que se queda un poco corta. En los últimos años Eder ha publicado once libros de aforismos, entre ellos el galardonado Palmeras solitarias. Ahora publica uno más en la misma editorial del anterior, Renacimiento. Sus aforismos hacen reír y hacen pensar. “Hay que ser muy generoso para aceptar ciertos regalos”. “Escribir sin decir palabrotas empieza a ser cosa de frikis”. “También el antipatriotismo puede ser el refugio de los canallas”. “Ser anacrónico en un mundo idiota puede ser una forma de rebeldía”. “La inteligencia tiene placeres que la idiotez no comparte”. Un dechado de virtudes libres.

ISA J. GONZÁLEZ

La última luz de Tralia    (CRONONAUTA)  160 páginas

Sigue aumentando la producción de ciencia-ficción española, y especialmente la escrita por mujeres. La editorial Crononauta nos descubre ahora a Isa J. González (Barcelona, 19911), una autora que se graduó en Biología en la Universitat Autònoma de Barcelona. Aunque su formación es de ciencias, las letras han sido siempre su pasión y desde que tiene 11 años escribe sus propias historias, siempre con elementos fantásticos o maravillosos. Gracias a esta versatilidad de intereses, sus obras tienden más hacia la ciencia ficción que hacia cualquier otro género, aunque no le hace ascos a nada. En 2019 fue Mención de Honor en el Premio Ripley III con su relato De Reykjavik a las estrellas. En La última luz de Tralia, su primera novela publicada, nos traslada al espacio. Kenichi es el último superviviente de una nave que viaja a la deriva. Los tripulantes de esta nave estaban buscando un nuevo planeta donde aposentar su civilización que languidecía en un planeta moribundo. Su mensaje de auxilio es atendido por una nave zestiana, raza con la que compartían planeta de origen, Tralia, y que también busca un nuevo hogar. Los supervivientes -los zestianos mueren de una rara enfermedad- no tendrán más remedio que colaborar entre ellos a pesar de sus reservas. Choque cultural y esperanza. Palabras mágicas.

KEPA ALTONAGA

Euskal-Berria en la Patagonia     (PAMIELA)  125 páginas

Con este libro, el biólogo Kepa Altonaga (Loiui, 1958) consiguió el Premio Euskadi de ensayo en euskera en 2018. Porque Altonaga además de científico e investigador es un intelectual interesado por la cultura vasca y sus aristas desde que leyera a Caro Baroja. Ha colaborado con la Universidad Vasca de Verano (que dirigió de 1992 a 1995) y con UZEI, Elhuyar y Euskaltzaindia. Ha publicado cantidad de libros, muchos relacionados con la divulgación. Euskal-Berria en la Patagonia, subtitulada Florencio Basaldua: un vasco en la Argentina, recupera la figura de este bilbaíno que vivió entre 1853 y 1932, que muy joven partió a las Américas y que tuvo el sueño de fundar un nuevo País Vasco en las llanuras de la Patagonia. Este libro recrea sus aventuras y también las del bajonavarro Pierre Arbelbide (1841-1905), una especie de antagonista del primero que consideraba su afán “una fantasía”, pero que sin embargo se trasladó hasta el Río de la Plata para predicar entre los vascos del lugar. La Raza Roja, Lotilandia, Euskal-Berri y otras locuras apasionantes. Pequeño gran libro. Entretenidísimo.

El redescubrimiento del cuentista Carlos Castán

La editorial Páginas de Espuma ha reunido en un volumen titulado Cuentos todos los relatos del escritor catalán de origen oscense Carlos Castán. Así, los relatos de Frío de vivir, Museo de la Soledad y Solo de lo perdido (junto a su relato más extenso, Polvo en el neón), escritos durante más de dos décadas, se agrupan ahora aquí, precedidos por un bellísimo prólogo en el que nos cuenta cuáles fueron sus lecturas de juventud (Borges, Umbral, César Vallejo…), con las que fundó una mitología personal, basada en  la estética de la derrota, entre otras cosas. En esas páginas, rememora sus tiempos de estudiante de Filosofía en la Universidad Autónoma de Madrid, la muerte por accidente de su hermano que le enseño dos cosas contradictorias: “Tuvo que suceder algo así de terrible para que yo entendiera que si de verdad quería ser escritor había llegado el momento de ponerse a ello. Entendí en un mismo instante que había que hacer algo y que nada importaba. Aprendí que había que ponerse con urgencia a la tarea al tiempo que aprendía que para qué.” El prólogo también nos revela cómo  este autor intermitente, con largos periodos de silencio entre un libro y otro, dejó Madrid, con sus excesos, y regresó a Huesca que fue, dice, como su sanatorio en los Alpes suizos. “De ese alejamiento nació todo, (…) y creo que es esa melancolía la que funda mi vida de escritor que escribe”, resume.

En estos cuentos, encontramos el Madrid de los 80 y otros textos más rurales, ambientados en los pirineos, en Huesca. Y hablan entre otras cosas de personajes que buscan su lugar en el mundo, que buscan aunque no sepan exactamente que buscan. Estas ideas se reflejan bien en el bellísimo relato, con un toque fantástico, titulado El andén de nieve; o en el divertido Una historia barata, que habla del hastío en las ciudades de provincias. La soledad de los débiles es otro de los temas importantes, y se expone, por ejemplo, en A veces un fogonazo, un cuento que da carta de lo normalidad a un comportamiento cruel. Castán refleja la realidad, la cotidianidad, pero perfora varias capas de esa realidad hasta toparse con la fragilidad, con la quiebra. “Es difícil -reconoce-enunciar un predicado que sirva para tantos relatos a la vez, pero quizá el común denominador sea ese (la incompetencia de la vida a la hora de satisfacer los anhelos), sumado a la sensación de intemperie y abandono de los personajes y a su pregunta por la identidad, por saber de una vez por todas quiénes son”.

La publicación de este volumen, algo que entre los amantes del cuento tira a acontecimiento, nos facilita una visión panorámica de la obra de Castán, hermosísima en la forma y reveladora en el contenido.

Txani Rodríguez

El concurso de Pompas del 12 de diciembre de 2020

Nueva entrega del concurso de Pompas de Papel en el que Bego Yebra os pone a prueba y en el que tenéis que adivinar el nombre de un autor y el de su libro con las pistas que da. Tenéis que enviar las respuestas a nuestras direcciones: la digital es pompas@eitb.eus o la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sorteamos tres lotes de libros. El libro que se buscaba era Gloria bendita del español Juan Madrid. Los ganadores de los libros han sido Mikel Ayuso, Maite Aguirre Franco y Mentxu Yusta Romero. Ya tenemos nuevo enigma para resolver. Pincha y suerte.

El Agujero Negro. Accidente

Viniendo de dar una conferencia denunciando las pseudociencias tuve un accidente. Un buen susto pero nada grave. Llegué muy tarde a casa y me acosté. Mi mujer estaba profundamente dormida y ni siquiera notó mi presencia. Hoy me he levantado mucho más fresco y liviano de lo que esperaba y me he dirigido como cada día al baño.

Estoy preocupado, ¿por qué ese puto espejo no refleja mi imagen?

Roberto Moso