Archivo de la categoría: cómic

El comictario. El inmenso talento de Raquel Alzate

Raquel Alzate es una ilustradora vizcaína que entre 2001 y 2002 sorprendió a propios y extraños con su interpretación de la mitología vasca en dos álbumes de la serie Mitologika, publicada por la editorial Astiberri. Fue la puesta de largo de una artista que pronto se dejó tentar por el mundo del cómic. En 2003 empezó su singladura con algunas historias breves, luego llegó el álbum Cruz del Sur, con guión de Luis Durán, y su incursión en el mercado francés con dos entregas de la serie La ciudad de Ys, escritas por el veterano Rodolphe. Pero en medio de estos trabajos “largos“, Raquel Alzate fue tejiendo su propio universo a base de historias breves publicadas en multitud de revistas y álbumes colectivos. Tos, Dos veces breve, Humo, El Balanzín, La resistencia, heroicos contenedores de talento en los que nuestra autora iba dejando pequeñas muestras de su valía. Todos esos relatos, veintiséis en total, han sido recopilados en una antología titulada Navegante en tierra.

Nada es más difícil que contar una historia en pocas páginas, y Raquel Alzate lo hace en una, dos, tres o cuatro. En un caso, sólo uno, llega hasta las ocho, y en todos consigue obligarnos a prestar atención, leer con cuidado y dejarnos empapar por una sensación de intensa melancolía. Raquel nos atrapa con sus dibujos en blanco y negro y en color, sus personajes de ojos grandes y su predilección por relatos llenos de seres extraordinarios, con especial protagonismo para las sirenas. Tanto, que hasta la portada del álbum la ocupa una de ellas, cubierta su cabeza no por pelo, sino por serpientes, como Medusa, y con unos ojos oscuros que nos hipnotizan y nos mantienen más tiempo de lo habitual contemplando esa imagen introductoria. Veintiséis historias cortas, y ninguna de ellas discurre por caminos cotidianos. Todas tienen algún rasgo diferencial y un toque como de realismo mágico. Todas reflejan el sentido y sensibilidad de Raquel Alzate y resumen quince años de actividad artística, tres quinquenios en los que la autora ha compuesto una melodía gráfica que se ve y se escucha con placer. Sí, se escucha, porque estas páginas contienen sonidos: hay canciones, susurros, lamentos, risas, algún grito, se oye el mar y el viento, y alguna puerta que chirría. Estamos ante una obra que hay que leer y disfrutar en la intimidad. Navegante en tierra, el resumen del talento de Raquel Alzate publicado por Astiberri. No os la perdáis.

Iñaki Calvo

El comictario. La epopeya de Andy Warhol

Una obra de arte en formato libro de 562 páginas y cantos plateados y, además, un excelente cómic. Así se resume la novela gráfica Andy. Una fábula real. La vida y la época de Andy Warhol, publicada simultáneamente en seis idiomas y que firma el artista holandés Typex. Nacido y residente en Amsterdam, Typex es un reconocido ilustrador que saltó al mundo del cómic hace cinco años, con una deslumbrante biografía del gran pintor Rembrandt que le encargó el Rijksmuseum. Todo un desafío que Typex superó con éxito y que le llevó al siguiente reto, adaptar al cómic la vida del icono del pop-art, Andy Warhol. Tarea titánica, por la frenética actividad que desarrolló este artista en sus 59 años de existencia, y porque su esplendor creativo abarcó las tres décadas más intensas del siglo XX, los años 60, 70 y 80.

Con la paciencia de un sabio artesano, Typex afrontó el desafío apoyándose en abundante bibliografía, viajó a Pittsburgh y Nueva York, habló con personas que conocieron al artista y contó con el apoyo de la Fundación que gestiona toda la obra de Andy Warhol. Y sobre la base de esos testimonios y esa documentación diseñó un cómic espectacular, dividido en diez partes, con introducción y epílogo. Blanco y negro, color, bitono, distintos tipos de dibujo y un desfile permanente de estrellas, desde Marilyn Monroe a Lou Reed, pasando por Madonna, David Bowie, Basquiat, John Lennon, Truman Capote, Jackson Pollock, Bob Dylan, Frank Zappa, la Velvet Underground, Jim Morrison, Jimmy Hendrix, Michael Jackson, Mick Jagger, Salvador Dalí y hasta Donald Trump. También hay sitio para la familia, emigrantes eslovacos, y en especial para la madre de Andy Warhol, la matriarca del grupo que buscó una mejor vida en Estados Unidos. Y, por supuesto, pulula por toda la obra la corte de Andy, las muchas personas que vivían de su fábrica de arte, la mítica The Factory.

Películas, revistas, pinturas, serigrafías, posters, un fructífero negocio que nació con los famosos retratos de Marilyn Monroe y las latas de sopa Campbell. E impregnándolo todo, la figura de Andy Warhol, sus inseguridades, sus problemas de salud, sus dificultades para el amor y su homosexualidad, que nunca fue obstáculo para su éxito y para diseñar su propio mundo, un microuniverso en el que sentirse seguro y protegido. Typex ha dedicado cinco años a esta obra monumental, Andy. La vida y la época de Andy Warhol, donde el caos y la psicodelia se tornan relato poderoso y coherente. Sin duda, uno de los cómics del año, publicado en castellano por Reservoir Books. No os lo perdáis.

Iñaki Calvo

Romanticismo y modernidad en Borja González

El dibujante y guionista extremeño Borja González (Badajoz, 1982) acaba de publicar en el sello Reservoir Books la novela gráfica The Black Holes. González (en la foto con Félix Linares y Kike Martín) es un autor que ha causado un impacto innegable con sus obras, obras que se mueven entre el Romanticismo y la más rabiosa modernidad. Antes de The Black Holes había publicado la también interesante y notable La Reina Orquídea. Nuestro invitado, como dice su biografía oficial es “ilustrador e historietista de formación autodidacta”. Un tipo inquieto que ha estado detrás también de editoriales como El Verano del Cohete y del sello de fanzines Los Ninjas Polacos. Da la impresión de que a Borja González le espera una larga y fructífera carrera internacional. Con el autor hemos charlado. Pincha y disfruta.

El comictario. Tyler Cross, el mejor comic noir

En el cómic, como en la vida, hay pocas cosas ciertas, y una de ellas es que cada nueva entrega de la serie Tyler Cross es una garantía de una excelente historia de género negro. Sólido guión, buenos personajes, acción y violencia, perfectamente dosificadas, y un clima denso que te envuelve y te atrapa desde la primera hasta la última página. El guionista francés Fabien Nury y el dibujante alemán Brüno vuelven a demostrar su pericia con la tercera entrega de Tyler Cross, un delincuente frío y duro como el acero y absolutamente implacable a la hora de conseguir sus objetivos y saldar cuentas pendientes.

En el anterior capítulo, publicado hace tres años, Tyler Cross logró escapar de una prisión infernal en la que cumplía condena por un fallido robo de joyas. Le engañaron, y ahora toca vengarse y recuperar el dinero que le correspondía por aquel atraco. Experto en seguir rastros, Tyler Cross localiza al abogado que le traicionó en Miami, ciudad que en los años 50, la época en la que está ambientado el cómic, se ha convertido ya en el destino dorado para las vacaciones de los estadounidenses. La construcción de hoteles es un gran negocio y, por supuesto, allí está la Mafia para aprovechar la coyuntura.

A esa ciudad repleta de corrupción llega Tyler Cross para ajustar cuentas y, cómo no, lo hace a sangre y fuego. Al estilo literario de grandes del género que ambientaron sus novelas en Florida, como John McDonald o Elmore Leonard, el guionista Fabien Nury teje un argumento espeso y violento, donde la muerte es algo tan natural como respirar y la consecuencia lógica del tablero de engaños en el que cada jugador intenta ganar la partida. Un juego mortífero con el telón de fondo de los neones de Miami, las palmeras y la playa, de grandes estructuras de cemento en las que descansan cadáveres anónimos, y donde las ansias de poder y dinero chocan, explotan, y dejan un sangriento reguero de víctimas a su paso. Y de entre el humo de los incendios y los disparos, de las aguas enrojecidas, surge la figura de Tyler Cross. Ha salido vivo de la escabechina y huye de Miami en busca de un refugio en el que lamer las heridas y preparar sus próximos movimientos.

¿Habrá que esperar otros tres años a que se publique la cuarta entrega? Ojalá que no. Ahora, lo que toca es sentarse, agarrarse bien a la butaca y disfrutar con Tyler Cross, la mejor serie negra del momento, publicada en castellano por la editorial Dibbuks. No os la perdáis.

Iñaki Calvo

El comictario. La Sociedad de los Dragones de Té

Los premios Eisner, considerados los Oscar del cómic, reparten cada año hasta treinta galardones en distintas categorías. Y en la edición 2018 dos de los reconocimientos han sido para La Sociedad de los Dragones de Té, una obra deliciosa escrita y dibujada por la autora neozelandesa Katie O’Neill. Se trata de un cuento galardonado con el premio Eisner al mejor webcómic y a la mejor publicación infantil entre 9 y 12 años pero, que nadie se engañe, esta es una obra extraordinaria para niños y, sobre todo, para mayores.

La acción se sitúa en un mundo de fantasía, poblado por personajes como trasgos, faunos y hadas y donde la vida transcurre en absoluta paz y tranquilidad. Greta, la protagonista, es una niña que aprende el oficio de la herrería junto a su madre, que lucha por mantener vivo el arte de la forja. Un buen día, Greta encuentra en la calle un pequeño dragón perdido y asustado y lo lleva a casa de su dueño, un comerciante de té llamado Hesekiel. La niña entra así en contacto con una actividad maravillosa, el cuidado de los dragones de té y la recolección de las hojas que crecen en sus pequeños cuernos y astas. Hesekiel vive con Erik, un habilidoso guerrero al que un enfrentamiento con un feroz dragón le postró en una silla de ruedas. Y en la casa hay un tercer inquilino, Minette, una niña que estaba siendo educada para sibila capaz de ver el futuro y a la que los esfuerzos mentales le han dejado casi sin memoria.

Los tres habitantes de la casa cuidan cada uno de un dragón de té, y Greta entra a formar parte de ese selecto grupo con el suyo propio, que le es encomendado por el amor y el entusiasmo que demuestra. Dragones de té, animales legendarios que viven hasta mil años y cuyos recuerdos puede uno sentir al beber la infusión hecha con sus hojas. Kate O’Neill maneja el argumento con gran habilidad y nos atrapa en una historia llena de belleza y exquisito aroma a té. Los recuerdos del pasado, la vida presente y las esperanzas de futuro confluyen en este cómic, un canto a las pequeñas cosas, a las tradiciones y a la importancia del amor y la amistad, la mágica combinación que permite superar, cuando llegan, los momentos de dolor y de amargura.

La Sociedad de los Dragones de Té es un auténtico tesoro, un cómic muy especial coproducido entre Brúfalo Lector y Ediciones La Cúpula. Un álbum que leerán y disfrutarán todos en casa, mayores y menores. No os lo perdáis.

Iñaki Calvo

El comictario. La blusa, otra gran obra de Bastian Vivès

Bastien Vivés es un autor francés de cómic que, con solo 34 años, se ha situado en lo más alto del noveno arte europeo. Desde su fulgurante aparición en 2008 con El gusto del cloro, este guionista y dibujante ha publicado obra tras obra, con algún ligero altibajo, pero casi siempre con éxito de crítica y público. A Vivès le han definido como el “cronista de la generación milenial“, y lo cierto es que sus cómics están poblados por adolescentes y jóvenes enfrentados a la incertidumbre de la existencia, sobre todo al tránsito hacia una edad adulta que no les genera ninguna esperanza. Por lo que ven en sus casas, en sus centros de estudio, en sus trabajos precarios y en la sociedad que les rodea, los chicos y chicas de Bastien Vivès viven la vida en una especie de burbuja donde el miedo y la duda se mezclan con la insatisfacción. Un cóctel que nuestro autor maneja con mano maestra y al que añade siempre el punto de tensión sexual, desde una simple mirada hasta la pasión que estalla en un baño, un vestuario o encima de la mesa de la cocina.

Y en ese camino, firme y característico, Bastien Vivès ha dado un nuevo paso adelante con su última obra, La blusa, protagonizada por Séverine, una joven estudiante de literatura cuya existencia cambia de forma radical por una simple prenda de vestir. Séverine lleva una vida tranquila y aburrida, con su carrera, su novio aficionado a las series y a los videojuegos y su trabajo de canguro con el que se saca algo de dinero. Un buen día, la niña a la que cuida le vomita encima, el padre de la criatura le deja una blusa de seda de su mujer y, en el momento en el que Séverine se pone la prenda, todo cambia a su alrededor. De repente, se siente mirada y deseada, despierta la atracción de los hombres y ella toma conciencia de su condición de mujer adulta y su atractivo. Un cambio brusco que va asimilando poco a poco, que le desorienta y lleva a relaciones apresuradas, y siempre con la blusa como fetiche, como ese “algo mágico” que le ha hecho descubrirse a sí misma.

Bastien Vivés parte de un hecho simple para trazar una compleja fábula sobre la psicología y el sentimiento humano, y lo hace con su dibujo limpio y expresivo, en el que los gestos y las posturas corporales dicen tanto como los diálogos. La blusa es un nuevo éxito de Bastien Vivés y, como toda la obra de este autor, ha sido publicada en castellano por Diábolo Ediciones. No os la perdáis.

Iñaki Calvo

El comictario. El fin de la trilogía Berlin de Jason Lutes

Veintidos años. Este es el tiempo que ha tardado el guionista y dibujante estadounidense Jason Lutes en terminar Berlín, una trilogía fascinante sobre la República de Weimar y el ascenso del nazismo en Alemania durante el período de entreguerras. Tras la derrota en la Primera Guerra Mundial y la huída del káiser la nación germana adoptó como nueva forma de gobierno la república, pero las sanciones impuestas en el Tratado de Versalles condenaron a los alemanes a una interminable crisis económica con consecuencias devastadoras. El cómic Berlín comienza en septiembre del año 1928, cuando el periodista Kurt Severing regresa a la ciudad después de comprobar que Alemania está probando aviones militares, violando así la prohibición de rearme que le impusieron los aliados en Versalles. La información no hace sino confirmar los temores de un sector de la población que todavía cree en el futuro y en la democracia, pero que ve cómo todo se va hundiendo a su alrededor, con el aumento de la pobreza en las calles, la agitación de los partidarios de la revolución soviética y el surgimiento del partido nacionalsocialista, liderado por un tal Adolf Hitler.

En el primer volumen de la trilogía, Kurt Severing conoce a la estudiante de Bellas Artes Marthe Müller, recién llegada a Berlín, y empieza así una relación amorosa intermitente que se prolongará durante toda la obra. Ella trata de hacer realidad su sueño artístico, él observa con pesar el deterioro de la situación a su alrededor, y ambos buscan en los brazos del otro un soporte para seguir a flote. Durante la lectura de Berlín asistimos a un enorme drama histórico protagonizado por una gran variedad de personas anónimas, hombres y mujeres que sintieron llegar la negra sombra del nazismo y nada pudieron hacer para evitarlo. Sus vidas, con chispazos de libertad, amor y alegría, fueron solo destellos en una oscuridad creciente que terminaría por cubrirlo todo.

Jason Lutes lo cuenta al detalle, con su espléndido trazo en blanco y negro y un guión denso y milimétrico. Primero fue Berlín. Ciudad de piedras, luego llegó Ciudad de humo, y ahora la tragedia llega a su fin con Berlín. Ciudad de luz, donde ya aparecen las esvásticas y la República de Weimar hinca definitivamente la rodilla ante Hitler y su partido nazi. En las últimas páginas vemos imágenes de Berlín destrozada por las bombas, dividida por el Muro y una foto actual, con la capital alemana llena de vida y sin rastro de guerra y muerte. La trilogía Berlín, de Jason Lutes, es una de las obras maestras del cómic contemporáneo, publicada en castellano por la editorial vasca Astiberri. Absolutamente imprescindible. No os la perdáis.

Iñaki Calvo

El comictario. Rosa de La Habana, genuínamente cubano

La Habana, año 1958. La dictadura de Fulgencio Batista agoniza y en Cuba sólo la capital mantiene el clima de violencia y corrupción que ha caracterizado el mandato del militar golpista. A esa ciudad caótica, con la policía al servicio de los delincuentes y donde las prostitutas y sus chulos campan a sus anchas, llega Segundo, un músico santiagués que actúa en el local de su primo, La bodega de los cinco quilos. Segundo tiene talento y quiere grabar un disco, pero en La Habana todo el mundo gasta su tiempo y dinero en negocios ilegales, sexo y alcohol, sabedores de que el régimen está acabado y llega la Revolución. Un buen día, Segundo ve a una mujer que le fascina, morena, con un lunar bajo el ojo derecho y curvas de escándalo. Se enamora de inmediato pero ella, conocida como Rosa de Francia, es una prostituta enganchada al alcohol y a su chulo, Berto, un tipo peligroso rápido con los puños y con la navaja.

Por supuesto, no hay final feliz, no puede haberlo en una historia de género negro que se precie, pero algo tan evidente no quita valor a este cómic bien narrado, con hermosas viñetas en blanco negro y que, además, tiene un atractivo añadido: sus autores son cubanos de La Habana, el dibujante Alexander Izquierdo y la guionista Duchy Man Valderá. Ambos creadores cuentan con una sólida carrera artística en su país y han participado en varias exposiciones antológicas realizadas en Bélgica, pero este álbum, Rosa de La Habana, publicado originalmente en Francia, es su debut en el mercado del cómic europeo. Una historia de amor imposible, en un escenario singular y con una bella banda sonora, a base de canciones de maestros cubanos del son y la trova como Miguel Matamoros, Oscar Hernández o Rodrigo Prats. Están detalladas al final del álbum, y es muy recomendable su lectura escuchando esos temas de fondo. Porque de música sí, pero poco sabemos del cómic cubano, aunque haberlo, haylo.

Según la guionista Duchy Man Valderá, en la isla “hay un alto nivel de dibujantes, pero aún existe el prejuicio de que las historietas son para niños y las editoriales no arriesgan con cosas innovadoras, adultas“. Vamos, igualito, igualito que en nuestro entorno más cercano hace apenas tres décadas. Ojalá que Rosa de La Habana ayude al despegue del cómic cubano. Un hermoso álbum publicado en castellano por la editorial Ponent Mon. No os lo perdáis.

Iñaki Calvo

El comictario. El Mickey Mouse de Régis Loisel

Una de las grandes sorpresas en esta segunda mitad del año ha sido la publicación de un cómic insólito, Café Zombo, una aventura de Mickey Mouse con guión y dibujo del gran artista francés Régis Loisel. Se trata de una colaboración especial entre la editorial Glénat y la compañía Disney, una auténtica “delicatessen” con la firma de uno de los autores más reconocidos del cómic europeo, autor de series inolvidables como La búsqueda del pájaro del tiempo, Magasin général o su impresionante adaptación del clásico de J.M.Barrie Peter Pan.

Loisel ya había trabajado antes para Disney, en concreto con los diseños de las películas Mulan y Atlantis, pero lo que ha hecho ahora es para quitarse el sombrero. Con unos dibujos y un color que respetan al máximo las historias clásicas de Mickey Mouse, Loisel nos lleva al año 1930, en plena Gran Depresión, donde el famoso ratón y su amigo Horacio tratan inútilmente de encontrar trabajo. En su barrio, pobre pero alegre, algo muy extraño está pasando: las mujeres y niños han sido trasladados a un campamento de verano por un empresario, Rock Fuller, que contrata a los hombres para construir un gran campo de golf. El problema es que los obreros actúan como zombis por los efectos del olor de un café molido que ha elaborado un par de científicos chiflados, el Café Zombo que da título al cómic. Trabajan sin descanso y sin protestar, mientras el malvado empresario va desalojando las casas del barrio para construir su campo de golf. Pero Mickey y su amigo Horacio descubren el pastel y luchan a brazo partido para que el siniestro plan fracase. Con intervención estelar de dos enemigos clásicos de Mickey, Pete Pata Palo y Sylvester Shyster, así como las novias de nuestros héroes, Minnie y Clarabella, el cómic discurre a un ritmo frenético, con persecuciones, peleas y, por supuesto, el triunfo del bien sobre el mal.

Todo un homenaje a la época dorada de los personajes Disney que incluye, además, una crítica directa y sin tapujos al sistema capitalista y al consumismo feroz. Seguro que Donald Trump no va a decir nada elogioso de este cómic, lo que nos da un motivo más para comprarlo y leerlo. La editorial Planeta se ha marcado un gran tanto con la publicación en castellano de Café Zombo, una auténtica joya, en formato apaisado y con unos dibujos maravillosos de Régis Loisel. Merece la pena, de verdad. No os lo perdáis.

Iñaki Calvo

El comictario. La historia del sexo en viñetas

Una de las novedades más interesantes de este verano que agota sus últimos días ha sido la publicación del álbum Sex Story. La primera historia de la sexualidad en cómic. De inicio, provoca un cierto recelo que en pleno 2018 a alguien se le ocurra investigar el tema del sexo a lo largo de los siglos. Estamos en la era de Internet, lo digital ha extendido la información por todo el planeta, el sexo ya no tiene secretos y la sociedad está más avanzada que nunca. ¿Para qué entonces una historia de la sexualidad, y encima en formato cómic? Pues bien, esa pregunta y cualquier otra se responde y toda duda se despeja nada más iniciar la lectura de esta novela gráfica, rigurosa, divertida y sorprendente a partes iguales.

Desde los primeros homínidos y hasta nuestros días, la evolución del sexo pasa ante nuestros ojos con una fluidez admirable, gracias a los dibujos de la artista francesa Laetitia Coryn y el excelente guión de Philippe Brenot, psiquiatra, antropólogo y director de los estudios sobre sexualidad de la Universidad París Descartes. Dos talentos cuya suma ha producido un libro que merece estar en cualquier estantería y centro educativo. Los seres humanos primitivos, Babilonia, Egipto, Grecia, Roma, la Edad Media, el Renacimiento, y así hasta la actualidad. Multitud de acontecimientos históricos aparecen en este cómic, relacionados siempre con temas sexuales, y no de forma gratuita, sino con lógica y rigor.

Sorprende la influencia del sexo en imperios y civilizaciones, en la evolución de la Humanidad y en el progreso de las ideas. Destacan personajes evidentes por su fama, como Cleopatra, Casanova o el Marqués de Sade, pero también nos encontramos con Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás de Aquino, Juana de Arco, Leonardo Da Vinci, Miguel Ángel, Napoleón, Víctor Hugo, la Reina Victoria de Inglaterra, Sigmund Freud y muchos más. Descubrimos que hay cosas que tenemos por ciertas pero que no lo son como, por ejemplo, llamar “onanismo” a la masturbación, o que el cinturón de castidad no se inventó en la Edad Media, por aquello de las Cruzadas, sino más tarde, durante el Renacimiento.

Todo narrado de un modo ágil y sin tabúes, poniendo además el acento en un tema capital, como es la posición de inferioridad a la que ha estado sometida la mujer durante siglos en materia sexual. Y otro aspecto que añade valor a esta obra es la denuncia de dos problemas muy actuales: por un lado, la deficiente educación sexual que reciben niños y niñas, cuya escuela está siendo el porno en Internet, y por otro, la persecución de la homosexualidad todavía en muchos países del mundo. Se echan en falta, quizá, referencias a lugares como China, India o el continente africano, pero Sex Story. La primera historia de la sexualidad en cómic, es una gran obra, todo un éxito en Europa que ahora publica en castellano Norma Editorial. No os la perdáis.

Iñaki Calvo