Archivo de la etiqueta: el poema

El poema. Juanjo Olasagarre, vasco

Beharbada norbaitek jasoko zaitu, baina,

oraingoz,

hor zaude hosto lehor,

hauts eta lahar artean, eguzkitan.

Zu ez zara,

harri,

zu egon hor zaude,

haizekirri batek zure inguruan

belarra mugitzen duen bitartean.

Eskua etorri eta bilduko zaitu

kainuaren azpian garbitu eta

apalategian paratuko zaitu.

Eder zarelako nahiz edertasuna

ez izan zure baitan, eskuan baizik.

Poetek kantatuko zaituzte, harri!

Zu izan ez zara,

zu,

egon baitzaude.

Zure izan eza,

zure gauzatasuna,

Nik, aldiz, ez ditut batere inbidiarik,

lanean bezala aritzen naiz bizigintzan

onik irtengo ez dudala jakinik.

Hauxe da Juanjo Olasagarreren poema, bere azken liburuan azaldutakoa. Pamiela argitaletxearekin kaleratu du Ia hemen lana, eta honekin Xabier Lete 4. Poesia Saria irabazi zuen. 1963an Arbizun jaiotako idazleak, baina, bizitza literario oparoa du: eleberri eta poesia artean ibili da jauzika. Bere lanik ezagunenak: Ezinezko maletak, Gaupasak edo Bizi puskak.

Goizalde Landabaso

El poema. Daisy Zamora, nicaragüense

Cuando las veo pasar alguna vez me digo: qué sentirán

ellas, las que decidieron ser perfectas conservar a toda costa

sus matrimonios no importa cómo les haya resultado el marido

(parrandero mujeriego jugador pendenciero

gritón violento penqueador lunático raro algo anormal

neurótico temático de plano insoportable

dundeco mortalmente aburrido bruto insensible desaseado

ególatra ambicioso desleal politiquero ladrón traidor mentiroso

violador de las hijas verdugo de los hijos emperador de la casa

tirano en todas partes) pero ellas se aguantaron

y sólo Dios que está allá arriba sabe lo que sufrieron.

Cuando las veo pasar tan dignas y envejecidas,

los hijos las hijas ya se han ido en la casa sólo ellas han quedado

con ese hombre que alguna vez quisieron (tal vez ya se calmó

no bebe apenas habla se mantiene sentado frente al televisor

anda en chancletas bosteza se duerme ronca se levanta temprano

está achacoso cegato inofensivo casi niño) me pregunto:

¿Se atreverán a imaginarse viudas, a soñar alguna noche

que son libres

y que vuelven por fin sin culpas a la vida?

Este es un poema de la nicaraguense Daisy Zamora, nacida en 1950 en Managua. Es escritora, ex guerrillera, catedrática de la Escuela de Arte y de la Escuela de Periodismo. También es psicóloga. En 1967 publicó sus primeros poemas. Fue responsable en la clandestinidad de Radio Sandino y fue viceministra de cultura, trabajando con Ernesto Cardenal. Ha publicado varios libros de poesía y en 1992 publicó una antología de la poesía femenina de Nicaragua muy interesante. Lleva ya unos años viviendo en San Francisco, Estados Unidos.

Goizalde Landabaso

El poema. Jose Luis Otamendi, vasco

Gaur euri txika egingo duela

esan zuten atzo.

Hala ere balizko aukeren tankera hartu nahi diot egunari,

zer dakarren baieztatu neure begiz

azken orduko iragarpenak entzun aurretik.

Gaur bero zakarra egingo du, istripua egingo du,

ahazmena egingo du, eta gose-lanbroa egingo du.

Gaur, isiltasun lapatxa egingo du,

samin bisutsa eta maitasun jasak egingo ditu.

Gaur arropa maiztua egingo du.

Gaur kontratu eteteak eta arbuioa egingo ditu.

Gaur errepide luzeak balak eta debekuak egingo ditu.

Gaur hotz hezea egingo du,

bota-ahalean egunkari malutak eta

izerdi palastak egingo ditu. Beldurra egingo du.

Gaur jendea zarra-zarra egingo du,

eta lehiotik ikusten dudanez:

euria ere air du.

 

Hauxe da Jose Luis Otamendik idatzitako poema. Euria izena eman zion eta bere azken poema liburuan aurki genezake, Kapital Publikoa. Jose Luis Otamendi bizirik dugun poeta interesgarrienetakoa da. Liburu sorta ederra ditu, tartean, Lur bat zure minari edo Bakarrik bahago neguan.

Goizalde Landabaso

El poema. Rupi Kaur, canadiense

¿pensabas que yo era una ciudad

lo bastante grande para fugarte un fin de semana?

soy el pueblo que la rodea

aquél del que nunca has escuchado

pero por el cual siempre viajas

aquí no hay luces de neón

ni rascacielos ni estatuas

pero hay un trueno

que hace temblar  los puentes

no soy carne callejera soy jalea hecha en casa

tan espesa como para cortar lo más dulce que tus labios hayan tocado

no soy sirenas policiacas soy el crujir de una chimenea

yo podría incendiarte y tú no podrías arrancar los ojos de mí

porque me vería tan hermosa que te sonrojarías

no soy una habitación de hotel soy un hogar

no soy el whiskey que quieres

sino el agua que necesitas

no vengas con expectativas

no intentes hacer vacaciones en mí

La autora de este poema se llama Rupi Kaur. Es una escritora de origen indio, nacida en Panyab en 1992, pero que ha crecido en Toronto, en Canadá. Tiene dos libros de poemas publicados, el primero Honey and milk fue un éxito absoluto, tanto que vendió cuatro millones y medio de ejemplares en el mundo.  El segundo llega con ese aura de éxito, se titula, The sun and her flowers. Son poemas narrativos, muy directos, muy crudos, que cuentan su historia, la historia de las mujeres de su familia, la historia de las mujeres de la India y el choque cultural con el que se encuentran cuando emigran a otros países.

Goizalde Landabaso

El poema. Eeva Kilpi, finlandesa

Cuando uno ya no tiene fuerzas para escribir, tiene que recordar.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para fotografiar,
tiene que ver con los ojos del alma.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para leer,
tiene que estar lleno de narraciones.
Cuando uno ya no tiene fuerzas para hablar,
tiene que resonar.

Cuando uno ya no tiene fuerzas para andar, tiene que volar.

Y cuando llegue la hora,
uno tiene que desprenderse de los recuerdos,
de los ojos del alma, dejar de soñar,
callarse y plegar las alas.

Pero pase lo que pase, sigue la narración, sigue

Eeva Kilpi es una poeta finalndesa nacida en 1928 en la zona de Carelia. Se licenció en letras, fue profesora y también presidenta del Club Pen finlandés.  Ha escrito mucho, poemas, narraciones e incluso novelas. Entre las novelas a destacar está una novela experimental titulada Tamara, que narraba la relación sexual entre una mujer sexualmente activa y un hombre con discapacidad. Su nombre es muy conocido sobre todo en Finlandia y en Suecia. Tiene poemas rompedores y sorprendentes para la época en la que están escritos.

Goizalde Landabaso

El poema. Krisztina Tóth, húngara

En la naturaleza del dolor
qué, fundamentalmente, no puede sondarse.
Algunos no dicen nada, pero – en un mal caso –
sólo miran dementemente mientras se mecen de esta
y esa manera a un ritmo interno;
mientras otros se ponen de pie, golpean una silla, y dejan tan-
baleando, no se dan la vuelta (de hecho lo
hacen, pero no físicamente), y sólo su espalda se queda,
atrapada en el marco del cuadro, tiempo después de temblar;
no piden una luz, se encienden a sí mismos, ni plan
alguno hecho que involucre sogas y barras;
caminan por el puente y simplemente miran hacia abajo…
¿… Cómo debería haber reaccionado? Glacialmente todavía,
metí la mano en mi bolsa y saqué
una arma para ti, ¿como en las películas?
Este poema, traducido al castellano por Marco Carrión, ha sido escrito por Krisztina Tóth, una escritora húngara nacida en Budapest en 1967. Durante un tiempo fue escultora, oficio que sentó las bases del trabajo al que finalmente se dedicaría. Estudió letras y se fue a París donde permaneció un largo tiempo. Se dedica a crear vidrieras de cristal, que comenzó siendo un pasatiempo, y acabó siendo su oficio. Es una de las poetas húngaras más conocidas. Ha publicado muchos trabajos, ha recibido varios premios, y su obra ha sido traducida a diferentes idiomas. Ella también ha traducido otros poetas al húngaro. También trabaja escribiendo artículos para revistas y periódicos.

Goizalde Landabaso

 

El poema. Arto Melleri, finlandés

No, no quiero

nacer, no quiero cambiar el dulce rumor del

líquido amniótico

por la luz, el grito que desgarra los pulmones.

No quiero que me midan,

me pesen, me subordinen al Tiempo,

ni jugar al escondite con la Muerte

en eso que llaman

Vida.

Así está bien:

viajar a cualquier parte

llevado por el cordón umibical.

No es que yo no sepa:

berreando

uno consigue el pezón en la boca, yo no quiero abrir

los ojos

frente a la torturante luz, ver todo

como si yo no

hubiese existido antes, volver a oír

algún nombre nuevo

de la boca de algún sacerdote.

Cuando las esclusas de la carne

se cierran

comienza todo de nuevo

desde el berrido y las secundinas.

El hijo del hombre nuca es tan viejo

como de recién nacido.

Este poema es uno de tantos que escribió Arto Melleri, un escritor finlandés nacido en 1956 y que falleció en Helsinki con 48 años, después de ser atropellado por un coche. Se aficionó a la lectura siendo un niño, pero su interés cultural fue más allá de la literatura, puesto que también fue muy aficionado a la música. Fueron muy conocidos sus relatos breves, sus poemas y su literatura juvenil. En los 70 publicó una serie titulada Peter Q, que se hizo muy popular.

Goizalde Landabaso

El poema. Javier Aguirre Gandarias, vasco

Yo soy la abeja de la miel

que vigila el porvenir

y digo que no se extingue

la rubia hoja de la vida.

Yo soy la mariposa en el rocío de la hierba

y afirmo

que permanece la belleza.

Yo soy la hormiga oscura de la tierra,

que cava y cava,

y sé

que no termina el dolor.

No tiene edad la rubia hoja de la vida.

No tiene edad la belleza.

No tiene edad el dolor

Este es un poema de Javier Aguirre Gandarias. Un poeta vasco nacido en Bilbao en 1941. En los años 60 fue boxeador en Barcelona, trabajó como enfermero y empezó a publicar trabajos literario sen 1977. En 2008 publicó un histórico de sus poemas titulado Sumar y restar que recogía toda su obra literaria desde 1993 hasta 2007. Sus versos, con muchas referencias a la naturaleza, son un canto a la intimidad. Es un habitual de muchas antologías de poetas vascos. A pesar de que su nombre no suena ni resuena tanto, es uno de los mejores poetas vascos actuales.

Goizalde Landabaso

El poema. Ibon Zubiela, vasco

Hoy es uno de esos lunes de marioneta rota

y resaca abstemia,

en los que acurrucada por los pliegues del tiempo

solo cabe aceptar el sometimiento

de la subjetividad inhibida

sabiéndote vacía, frustrada,

con la expulsión pospuesta

de amenazas veladas a media voz;

Toque de queda

estallando antes tus ojos

con el dolor de las cenizas de todas las puñaladas

que acusan desde el pasado,

contra la lluvia incrédula,

alquimista que dobla los relojes y  truca los semáforos

bajando la cabeza.

Hoy es uno de esos lunes en que no logro

amortizar la humanidad,

y casi todos mis sueños se rompen con tus pasos..

Este poema se titula Noviembre y está en el último poemario publicado por Ibon Zubiela bajo el título Presunción de conciencia. Zubiela es un escritor bilbaíno que nació en 1975, y tiene ya varios libros publicados. Entre ellos 75 ausencias, recuerdos y utopías o El ruido del deshielo. Ha participado en varios encuentros poéticos. Es habitual escuchar su voz recitando poesías, y siempre está cercano a este género literario que podríamos decir que es la literatura con mayúsculas.

Goizalde Landabaso

 

El poema. Seamus Heaney, irlandés

Esna egon izan ez banintz galdu egingo nuen.

Haizea altxatu

eta zirimolak egin zituen teilatua atabalkatuz

astigar zuriaren hostoekin,

eta jaikiarazi egin ninduen,

nigan zen guztia pixkanaka esnatuz,

bizi eta taupakari alanbre-hesi elektriko bat bezala:

esna egon izan ez banintz galdu egingo nuen,

ustekabean eta ia-ia era arriskutsuan

etorri eta joan egin zen,

etxera itzultzen den animalia bat bezala.

Orduan hain haize erauntsi mezularia

Igaro zen bestela bezala.

Gehiago ez itzultzeko.

Ezta orain ere.

Hauxe da SEAMUS HEANEYk idatzitako poema, eta Xabi Bordak euskaratu duen. Kaleratu berri dira Munduko poesía kaieratik beste hiru zenbaki. Seamus Heaney, Xabi Bordak euskaratutakoa; Chuya Nakahara, Hiromi Yoshidak itzulia, eta Rosalia de Castro, Koldo Izagirrek euskaratua. Seamus Heaney Irlandan jaio zen 1939an eta 2013an hil zen Dublinen. Nobel Literatura saria eman zioten 1995ean. Oxford Unibertsitateko poesia  katedraduna izan zen, eta Estatu Batuetako Harvard-en ere izan zen katedradun. Ez dago berak idatzitako liburu askorik euskaraturik, Luigi Anselmik eta Patxi Ezkiagak itzulitako liburu bana, eta Susa argitaletxearen abaroan kaleratutako poesía bilduma honi esker, bere poesiaren hautaketa egin eta euskaratu du  Xabi Borda idazleak.

Goizalde Landabaso